Estúpidas neuronas...
Ya tenía la pintura roja y la brocha preparadas, para pintar en la pared una diana bien hermosa y golpearme la cabeza hasta que la tuviera del tamaño de un zeppelin.
Pero al final, muy muy al final, no ha hecho falta (aunque considerando el estado de gilipollez profunda que sufro, no creo que unos cuantos golpes agravaran mucho la situación).
El caso es que mi novia me pidió que lllamara a Renfe para reservarle un billete de tren hacía aquí para el próximo puente. Yo llamé, reservé y anoté cuidadosamente el número de la reserva en un bonito papel que dejé junto a la mesa del ordenador.
Pero resulta que yo llevo varios días de bajón total, triste, apática y de mala leche (lo de triste y apática porque si, y lo de mala leche por estar triste y apática, que no me gusta nada). Y cuando mi estado de ánimo está bajo mínimos a mi me da por limpiar (lo sé, soy un chollo). Así que claro, toooodo lo que veo fuera de su sitio lo coloco y lo que no tiene sitio lo tiro. O sea, que tiré el jodido papelito sin mirarlo siquiera.
Cuando hace un rato mi chica me ha pedido el número de reserva, a parte de salírseme los ojos de la órbitas cuando ha contestado negativamente a mi pregunta de “¿pero no te lo dí?”, me he puesto atacada perdida y con una mala ostia aún mayor de la que llevaba (le voy a preguntar seriamente a mi madre si de pequeña me faltó oxígeno, porque esto no es normal). Así que venga a rebuscar en la papelera y en la basura, a mirar el registro de llamadas del móvil, del fijo y del teléfono del curro para ver cuando llamé exáctamente , intentando reconstruir el dia de la reserva por si estaba en otro sitio (no en casa), y lo apunté por ahí. Ni que decir tiene que no recuerdo que coño he hecho después del curro en los últimos tres días (antes ni me esfuerzo).
Y al final ha aparecido. Cuando ya estaba a punto de echarme a llorar (he mencionado que estoy un poco tristona?), el útlimo papel que miro (evidentemente no he seguido buscando y por eso es el último) y zas!, el numerito de marras. Menos mal….
CONCLUSIÓN: la culpa de todo la tiene Ella. Porque vamos a ver, ya llevamos juntas más de año y medio y me conoce muy muy bien. Para qué delega en mi? Porque yo otra cosa no, pero voluntad le pongo e intento no olvidarme de las cosas (y por eso no digo que no cuando me pide algo), pero Ella sabe que por mucha voluntad que yo le ponga… Pues eso, que la culpa es suya
Nota mental: No voy a estar triste, no voy a estar triste, no voy a estar triste....
Pero al final, muy muy al final, no ha hecho falta (aunque considerando el estado de gilipollez profunda que sufro, no creo que unos cuantos golpes agravaran mucho la situación).
El caso es que mi novia me pidió que lllamara a Renfe para reservarle un billete de tren hacía aquí para el próximo puente. Yo llamé, reservé y anoté cuidadosamente el número de la reserva en un bonito papel que dejé junto a la mesa del ordenador.
Pero resulta que yo llevo varios días de bajón total, triste, apática y de mala leche (lo de triste y apática porque si, y lo de mala leche por estar triste y apática, que no me gusta nada). Y cuando mi estado de ánimo está bajo mínimos a mi me da por limpiar (lo sé, soy un chollo). Así que claro, toooodo lo que veo fuera de su sitio lo coloco y lo que no tiene sitio lo tiro. O sea, que tiré el jodido papelito sin mirarlo siquiera.
Cuando hace un rato mi chica me ha pedido el número de reserva, a parte de salírseme los ojos de la órbitas cuando ha contestado negativamente a mi pregunta de “¿pero no te lo dí?”, me he puesto atacada perdida y con una mala ostia aún mayor de la que llevaba (le voy a preguntar seriamente a mi madre si de pequeña me faltó oxígeno, porque esto no es normal). Así que venga a rebuscar en la papelera y en la basura, a mirar el registro de llamadas del móvil, del fijo y del teléfono del curro para ver cuando llamé exáctamente , intentando reconstruir el dia de la reserva por si estaba en otro sitio (no en casa), y lo apunté por ahí. Ni que decir tiene que no recuerdo que coño he hecho después del curro en los últimos tres días (antes ni me esfuerzo).
Y al final ha aparecido. Cuando ya estaba a punto de echarme a llorar (he mencionado que estoy un poco tristona?), el útlimo papel que miro (evidentemente no he seguido buscando y por eso es el último) y zas!, el numerito de marras. Menos mal….
CONCLUSIÓN: la culpa de todo la tiene Ella. Porque vamos a ver, ya llevamos juntas más de año y medio y me conoce muy muy bien. Para qué delega en mi? Porque yo otra cosa no, pero voluntad le pongo e intento no olvidarme de las cosas (y por eso no digo que no cuando me pide algo), pero Ella sabe que por mucha voluntad que yo le ponga… Pues eso, que la culpa es suya
Nota mental: No voy a estar triste, no voy a estar triste, no voy a estar triste....
Bastaaaaaa!!!
O cambia el tiempo y deja de llover o cogeré todos los “hierros” de espeleo, de barrancos, ferratas, cuerdas y hasta las botas de montaña, y lo tiraré todo al contenedor de basura más cercano.
Otro finde sin hacer nada, salvo recorrer pistas de montaña y comprobar que el 4x4 del Hierbas es realmente un 4x4 y no un turismo muy grande. Aunque hay que tener cuidado con él (con el Hierbas, no con el coche), porque a veces se cree que lleva un 8x8 (o más), y se empeña en meterse por sitios imposibles. Menos mal que Radikal y yo conseguimos convencerle de que más de medio metro de nieve virgen es demasiada incluso para él, y de que si intentas meter el vehículo en un agujero de unos 3 metros de profundo, es bastante probable que no lo saques más.
De todas formas, creo que la culpa de todo la tuvieron los mazapanes que se estuvo comiendo todo el día, que le afectaron a la cabeza. Porque se empeñó en hacer la vía ferrata que teníamos planeada (con la tromba de agua que caía) y dijo: “venga que sí; ni mochilas, ni bocadillos, ni porros”, pero bien que se metió la bolsa de mazapanes dentro de la chaqueta (quien le ha visto y quien le ve, deja la droga en el coche pero carga con medio kilo de mazapanes). Menos mal que la pasarela que cruza el río para llegar a la vía se la había llevado el río, que si no, el muy cabra loca nos mete en la ferrata (tampoco es que protestáramos mucho, pero le tocaba a él empujar a los demás).
También he descubierto que mi sobrina sólo con verme se parte de risa, aunque no le haga nada, y eso es un problema, porque todavía no tiene muy controlado eso de andar y claro, cuando me ve mira para arriba (soy más alta que ella claro está), se empieza a reír, pierde el equilibrio y ZAS!! Menudos ostiones se mete la pobre…. Su madre me va a prohibir acercarme a menos de 50 metros de ella o acabará la pobre como una niña milka (por lo de morada y eso).
PD. Tengo un problemilla con mi novia. Le ha dado por cantarme la canción del anuncio de un coche (no sé cual) y me la ha pegado. Llevo todo el finde (a ella no se lo he dicho o me la canta más) canturreando “los animales de dos en dos duhá duhá…..”. Señor….
PD2. Tenemos una discusión abierta mi chica y yo, y todo porque le dije que no me gustaba ir a comer a los buffets libres porque me da mucha pereza levantarme a por la comida (Ella me llama vaga). Pero es que coño…. Ya que voy a un restaurante, por lo menos sentarme y que me sirvan en la mesa.
Otro finde sin hacer nada, salvo recorrer pistas de montaña y comprobar que el 4x4 del Hierbas es realmente un 4x4 y no un turismo muy grande. Aunque hay que tener cuidado con él (con el Hierbas, no con el coche), porque a veces se cree que lleva un 8x8 (o más), y se empeña en meterse por sitios imposibles. Menos mal que Radikal y yo conseguimos convencerle de que más de medio metro de nieve virgen es demasiada incluso para él, y de que si intentas meter el vehículo en un agujero de unos 3 metros de profundo, es bastante probable que no lo saques más.
De todas formas, creo que la culpa de todo la tuvieron los mazapanes que se estuvo comiendo todo el día, que le afectaron a la cabeza. Porque se empeñó en hacer la vía ferrata que teníamos planeada (con la tromba de agua que caía) y dijo: “venga que sí; ni mochilas, ni bocadillos, ni porros”, pero bien que se metió la bolsa de mazapanes dentro de la chaqueta (quien le ha visto y quien le ve, deja la droga en el coche pero carga con medio kilo de mazapanes). Menos mal que la pasarela que cruza el río para llegar a la vía se la había llevado el río, que si no, el muy cabra loca nos mete en la ferrata (tampoco es que protestáramos mucho, pero le tocaba a él empujar a los demás).
También he descubierto que mi sobrina sólo con verme se parte de risa, aunque no le haga nada, y eso es un problema, porque todavía no tiene muy controlado eso de andar y claro, cuando me ve mira para arriba (soy más alta que ella claro está), se empieza a reír, pierde el equilibrio y ZAS!! Menudos ostiones se mete la pobre…. Su madre me va a prohibir acercarme a menos de 50 metros de ella o acabará la pobre como una niña milka (por lo de morada y eso).
PD. Tengo un problemilla con mi novia. Le ha dado por cantarme la canción del anuncio de un coche (no sé cual) y me la ha pegado. Llevo todo el finde (a ella no se lo he dicho o me la canta más) canturreando “los animales de dos en dos duhá duhá…..”. Señor….
PD2. Tenemos una discusión abierta mi chica y yo, y todo porque le dije que no me gustaba ir a comer a los buffets libres porque me da mucha pereza levantarme a por la comida (Ella me llama vaga). Pero es que coño…. Ya que voy a un restaurante, por lo menos sentarme y que me sirvan en la mesa.
Masajito por aquí, masajito por allá...
Esta tarde he ido al masajista. Bueno, masajista masajista no, que no me ha masajeado, pero el caso es que me duele horrores el hombro (jodidas lesiones de hace mil años…) y hay q poner remedio.
Yo buscaba un osteopata, que me hiciera lo que me hace el que me atiende cuando estoy en casa de mi chica, que me crujiera el cuello (pero sin llegar a matarme claro) y que me toqueteara la espalda para quitarme contracturas y demás.
Así que llego al sitio y cuando entro oigo una música de pajaritos y cascadas y ríos (me han entrado unas ganas de ir al baño….). Varias señoras mayores estaban detrás de la cortina tras la que yo estaba (que tentación de asomar los pies por debajo, para mosquear más que nada), con la luz a medio gas y hablando bajiiiito bajiiiito (creo que hacían reiki o algo así). Claro, con semejante ambiente y una que ya nació cansada, el sueño que me ha entrado ha sido de órdago, así que me he puesto a leer los diplomas que había en la pared, todos de mi masajista: que si la escuela de tai-chi de Beijing (China), que si la de la escuela de qigong también de Beijing…. Toooodos los diplomas de la escuela de Beijing de China.
Yo flipaba, porque evidentemente, si los diplomas eran de China y yo entendía todo lo que ponía, la cosa está clara: hablo de puta madre el chino (ya lo sabía yo). Por que ¿cómo coño van a hacer los chinos los diplomas en castellano? ¿es que tienen un modelo de diploma para cada nacionalidad? Que no, que no…. Que yo hablo el chino que te cagas.
Ya por fin entro, y el colega tiene una barba de chivo increible y lo primero que hace es explicarme cómo hace él la osteopatía y que hay varias formas de practicarla (la inglesa, la china….). Luego me pregunta que qué tal me llevo con las agujas. Le contesto que bien y me suelta que vale, que me va a poner unas y que las tengo que llevar 48 horas. Que?!!! Cómo!??? Ni de coña!!! Así que me ha puesto sólo una y la he llevado toda la hora (no he querido mirar, pero tengo la sensación de que me la ha metido debajo de la piel, desde la muñeca hasta el codo; menudo repelús me ha dado). Y ya por fín se ha puesto a clavarme los dedos en la espalda y en el hombro hasta que dejaba de dolerme donde me tocaba. Cuando ha acabado me ha puesto una megatirita con un mejunje que huele muy bien pero que me está abrasando la espalda y que se supone que tengo que llevar hasta el sábado (es como un tampax, porque puedo ducharme, correr, saltar…), eso si (palabras textuales suyas) no me sale antes una especie de sarpullido (empezamos bien).
Pero bueno, el caso es que a mi mientras deje de dolerme el hombro y los mejunjes huelan bien, me da igual que me ponga emplastos de cuerno de cabra o de crin de unicornio.
Yo buscaba un osteopata, que me hiciera lo que me hace el que me atiende cuando estoy en casa de mi chica, que me crujiera el cuello (pero sin llegar a matarme claro) y que me toqueteara la espalda para quitarme contracturas y demás.
Así que llego al sitio y cuando entro oigo una música de pajaritos y cascadas y ríos (me han entrado unas ganas de ir al baño….). Varias señoras mayores estaban detrás de la cortina tras la que yo estaba (que tentación de asomar los pies por debajo, para mosquear más que nada), con la luz a medio gas y hablando bajiiiito bajiiiito (creo que hacían reiki o algo así). Claro, con semejante ambiente y una que ya nació cansada, el sueño que me ha entrado ha sido de órdago, así que me he puesto a leer los diplomas que había en la pared, todos de mi masajista: que si la escuela de tai-chi de Beijing (China), que si la de la escuela de qigong también de Beijing…. Toooodos los diplomas de la escuela de Beijing de China.
Yo flipaba, porque evidentemente, si los diplomas eran de China y yo entendía todo lo que ponía, la cosa está clara: hablo de puta madre el chino (ya lo sabía yo). Por que ¿cómo coño van a hacer los chinos los diplomas en castellano? ¿es que tienen un modelo de diploma para cada nacionalidad? Que no, que no…. Que yo hablo el chino que te cagas.
Ya por fin entro, y el colega tiene una barba de chivo increible y lo primero que hace es explicarme cómo hace él la osteopatía y que hay varias formas de practicarla (la inglesa, la china….). Luego me pregunta que qué tal me llevo con las agujas. Le contesto que bien y me suelta que vale, que me va a poner unas y que las tengo que llevar 48 horas. Que?!!! Cómo!??? Ni de coña!!! Así que me ha puesto sólo una y la he llevado toda la hora (no he querido mirar, pero tengo la sensación de que me la ha metido debajo de la piel, desde la muñeca hasta el codo; menudo repelús me ha dado). Y ya por fín se ha puesto a clavarme los dedos en la espalda y en el hombro hasta que dejaba de dolerme donde me tocaba. Cuando ha acabado me ha puesto una megatirita con un mejunje que huele muy bien pero que me está abrasando la espalda y que se supone que tengo que llevar hasta el sábado (es como un tampax, porque puedo ducharme, correr, saltar…), eso si (palabras textuales suyas) no me sale antes una especie de sarpullido (empezamos bien).
Pero bueno, el caso es que a mi mientras deje de dolerme el hombro y los mejunjes huelan bien, me da igual que me ponga emplastos de cuerno de cabra o de crin de unicornio.
Tic tac
Llevo una racha con los relojes que no gano para disgustos…
El jueves se le acabó la pila al pulsómetro y el viernes al reloj que llevo a diario. Y como me pilló en casa de mi chica, los llevé los dos a la relojería habitual de Ella.
Pues tanto trajín y tanto viaje a la relojería ha dado como resultado que ahora mi querida novia insiste en que he ligado con la relojera (que tiene bastantes pintas de entender, por cierto).
El caso es que le llevé el pulsómetro para que le cambiara la pila, pero a los cinco minutos volví porque no pitaba (y se suponía que era por la pila, que decía el reloj que estaba baja y también se suponía que estaba ahorrando batería). No pudimos solucionar el problema (ahora me toca mandar el relojito a Barcelona, mira tu la gracia) y se ofreció a volver a poner la pila vieja y a devolverme el dinero, pero como de todas todas tenía que cambiarla, le dejé la nueva.
Y cuando el sábado volví a que me cambiara la del otro reloj, me regaló la pila (5 euros cuesta, no es un mal regalo para ser una completa desconocida). Luego tuve que volver porque me había dejado la correa demasiado abierta y se me caía el reloj hasta el codo, y al decirle que me cobrara eso, se sonrío y me dijo que para otra vez. Y por todo eso mi novia está empeñada en que le gusto a la relojera.
Por cierto, que lo de que se le acabara la pila al reloj (al de todos los días), es un misterio (no llevaba mucho puesta). Se paró a las 6’20 de la tarde, momento en el que yo estaba cabreadísima porque acababa de comprarme unas botas carísisisisimas (que sí que son cojonudas y me van a durar un montón, pero me jode gastarme tanta pasta). La cosa es que soy un poco apagafarolas, mi suegra y mi novia barajan la posibilidad de que haya sido yo quien descargara la pila (una tarjeta de crédito vale, pero un reloj?; no sé).
En fin, que con pilas nuevas en los relojes y sin más días de vacaciones, vuelvo al curro. Que guay :(
PD. El otro día salimos a correr y las farolas de la calle se iban apagando cuando yo pasaba. Mi chica me miró y me gritó: “ya vale!!”. Jooooo, que no lo hago a propósito…. (lo dijo de cachondeo, porque ya estaba bastante oscuro como para que encima yo fuera apagando las farolas).
PD2. Las botas nuevas son la osita de buenas y la ostia de caras. Pero todavía no estoy acostumbrada a andar con ellas y me voy dando unos mamporros contra las paredes que es para flipar. Espero tenerlas controladas a finales de semana como mucho.
PD3. Contando a la relojera (es que eso de que me regalen cosas por que sí lo llevo muy mal), debo un güevo de cafeses: a ella (pila por café, es un buen trato) y a la gente que me lo reclamó en el anterior post :P (el de la que canturrea me lo pienso, que se supone que es ella quien me debe un café a mi).
El jueves se le acabó la pila al pulsómetro y el viernes al reloj que llevo a diario. Y como me pilló en casa de mi chica, los llevé los dos a la relojería habitual de Ella.
Pues tanto trajín y tanto viaje a la relojería ha dado como resultado que ahora mi querida novia insiste en que he ligado con la relojera (que tiene bastantes pintas de entender, por cierto).
El caso es que le llevé el pulsómetro para que le cambiara la pila, pero a los cinco minutos volví porque no pitaba (y se suponía que era por la pila, que decía el reloj que estaba baja y también se suponía que estaba ahorrando batería). No pudimos solucionar el problema (ahora me toca mandar el relojito a Barcelona, mira tu la gracia) y se ofreció a volver a poner la pila vieja y a devolverme el dinero, pero como de todas todas tenía que cambiarla, le dejé la nueva.
Y cuando el sábado volví a que me cambiara la del otro reloj, me regaló la pila (5 euros cuesta, no es un mal regalo para ser una completa desconocida). Luego tuve que volver porque me había dejado la correa demasiado abierta y se me caía el reloj hasta el codo, y al decirle que me cobrara eso, se sonrío y me dijo que para otra vez. Y por todo eso mi novia está empeñada en que le gusto a la relojera.
Por cierto, que lo de que se le acabara la pila al reloj (al de todos los días), es un misterio (no llevaba mucho puesta). Se paró a las 6’20 de la tarde, momento en el que yo estaba cabreadísima porque acababa de comprarme unas botas carísisisisimas (que sí que son cojonudas y me van a durar un montón, pero me jode gastarme tanta pasta). La cosa es que soy un poco apagafarolas, mi suegra y mi novia barajan la posibilidad de que haya sido yo quien descargara la pila (una tarjeta de crédito vale, pero un reloj?; no sé).
En fin, que con pilas nuevas en los relojes y sin más días de vacaciones, vuelvo al curro. Que guay :(
PD. El otro día salimos a correr y las farolas de la calle se iban apagando cuando yo pasaba. Mi chica me miró y me gritó: “ya vale!!”. Jooooo, que no lo hago a propósito…. (lo dijo de cachondeo, porque ya estaba bastante oscuro como para que encima yo fuera apagando las farolas).
PD2. Las botas nuevas son la osita de buenas y la ostia de caras. Pero todavía no estoy acostumbrada a andar con ellas y me voy dando unos mamporros contra las paredes que es para flipar. Espero tenerlas controladas a finales de semana como mucho.
PD3. Contando a la relojera (es que eso de que me regalen cosas por que sí lo llevo muy mal), debo un güevo de cafeses: a ella (pila por café, es un buen trato) y a la gente que me lo reclamó en el anterior post :P (el de la que canturrea me lo pienso, que se supone que es ella quien me debe un café a mi).
Se me acaban las vacaciones
Ya está. Ya he solicitado el dichoso título (por un módico precio de 65 euros y en el breve plazo de 2 años tendré el garabato del rey estampado en un papelote bien grande). Y ya que estaba (por los madriles) me he colegiado (también por otros 60 miserables).
Lo de colegiarme me costó un poco, más que nada porque llamé para informarme de lo que me hacía falta, pero como aún estaba un poco dormida no me enteraba demasiado. La señorita del teléfono diciéndome que le mandara todo por correo ordinario y yo: “ah vale... entonces lo mando todo por mail...”; y así unas 4 veces hasta que ya nos empezamos a reir las dos a carcajada limpia. Al final, lo llevé todo en mano, claro está.
El resto de la semana (estoy de vacaciones, mi última semana, en casa de mi chica “robando” internete al vecino que tiene el wifi sin contraseña) lo voy a dedicar a:
- perrear, porque está lloviendo (o sea que no puedo salir a corretear como una gacelilla)
- iré al masajista a que me cruja los huesos
- veré todos los episodios de Expediente X que me he traido (también me he traido La Cenicienta, La Bella Durmiente y la Historia Interminable)
- leeré los libros que han venido conmigo (el de los ciegos ya lo he acabado, menuda llantina me pillé al final)
- y comeré rosquillas de las que me hace la abuela de mi chica y que están de auténtico vicio
Me encanta no tener nada que hacer salvo puro y duro ocio......
PD. Mi gato está siendo un poco antisociable estos días y se está dedicando a arañar a mi hermana cada vez que se acerca a acariciarla. Que encanto de animal..... Cuando vaya yo querrá todas las caricias juntas y no habrá quien la aguante. Que cruz...
Lo de colegiarme me costó un poco, más que nada porque llamé para informarme de lo que me hacía falta, pero como aún estaba un poco dormida no me enteraba demasiado. La señorita del teléfono diciéndome que le mandara todo por correo ordinario y yo: “ah vale... entonces lo mando todo por mail...”; y así unas 4 veces hasta que ya nos empezamos a reir las dos a carcajada limpia. Al final, lo llevé todo en mano, claro está.
El resto de la semana (estoy de vacaciones, mi última semana, en casa de mi chica “robando” internete al vecino que tiene el wifi sin contraseña) lo voy a dedicar a:
- perrear, porque está lloviendo (o sea que no puedo salir a corretear como una gacelilla)
- iré al masajista a que me cruja los huesos
- veré todos los episodios de Expediente X que me he traido (también me he traido La Cenicienta, La Bella Durmiente y la Historia Interminable)
- leeré los libros que han venido conmigo (el de los ciegos ya lo he acabado, menuda llantina me pillé al final)
- y comeré rosquillas de las que me hace la abuela de mi chica y que están de auténtico vicio
Me encanta no tener nada que hacer salvo puro y duro ocio......
PD. Mi gato está siendo un poco antisociable estos días y se está dedicando a arañar a mi hermana cada vez que se acerca a acariciarla. Que encanto de animal..... Cuando vaya yo querrá todas las caricias juntas y no habrá quien la aguante. Que cruz...
Canita al aire
El “buenos días” habitual de mi novia, hoy ha sido sustituido por un: “estoy enfadada contigo”.
Parece ser que ha soñado que me liaba con otra. Bueno, en realidad no era tan sencillo.
La otra lo único que quería era hacerme caer en la tentación de ser infiel, y cuando lo ha conseguido ha pasado de mi (que cruel por su parte, por cierto).
Y se ha enfadado más cuando le he preguntado si estaba buena, porque vamos a ver, ya que voy a perder la novia por lo menos que haya sido por una buena causa.
Total, que me he quedado sin novia y sin polvete extraconyugal. Que triste madre..... (menos mal que sólo es un sueño y encima no es ni mío).
Claro que ahora que lo pienso, a lo mejor cuando yo me levanto de mala ostia es porque sueño que Ella me pone los cuernos. Pero no lo sé porque casi nunca me acuerdo de lo que pasa por mi cabeza cuando estoy dormida (si no me acuerdo cuando estoy despierta, que puedo esperar).
Yo creo que no me acuerdo porque realmente nunca estoy despierta del todo, porque si no no se explica que esta mañana, después de haber dormido ocho horas como un lirón careto, después de una ducha en condiciones y después de perseguir al gato que me había robado el tapón del lavabo, me haya ido a preparar el desayuno y haya echado el zumo de naranja y la leche todo en el mismo vaso (que ya se que ahora les ponen leche a los zumos, pero como que las mezclas caseras no me van).
En fin, cosas que pasan....
PD. En realidad mi novia no se enfada conmigo porque según palabras textuales suyas, confía en mi porque se me ve “más fiel que un perrín”. (Lo del perrín no sé como tomármelo).
PD2. La última vez que estuvimos juntas, le hice una especie de baile-striptease-erótico-festivo a mi chica, con una canción bastante sugerente que encontré entre los “cienes y cienes” de discos que tengo por ahí. Desmereció un poco que lo hiciese yo porque además de no ser nada del otro mundo, bailo de puta pena (no hay forma de que nadie me enseñe, aunque mi chica insiste en que es por vergüenza, que si pensase que estoy haciendo otra cosa...). En fin, que la cosa está en que he decidido que voy a hacer una selección de canciones para stripteases (y luego se lo paso a Ella :D). De momento tengo dos: “Tempation” de Diana Croll y la del otro día, “Sugar water” de Cibo Matto. (Se admiten sugerencias). Pos eso.
Parece ser que ha soñado que me liaba con otra. Bueno, en realidad no era tan sencillo.
La otra lo único que quería era hacerme caer en la tentación de ser infiel, y cuando lo ha conseguido ha pasado de mi (que cruel por su parte, por cierto).
Y se ha enfadado más cuando le he preguntado si estaba buena, porque vamos a ver, ya que voy a perder la novia por lo menos que haya sido por una buena causa.
Total, que me he quedado sin novia y sin polvete extraconyugal. Que triste madre..... (menos mal que sólo es un sueño y encima no es ni mío).
Claro que ahora que lo pienso, a lo mejor cuando yo me levanto de mala ostia es porque sueño que Ella me pone los cuernos. Pero no lo sé porque casi nunca me acuerdo de lo que pasa por mi cabeza cuando estoy dormida (si no me acuerdo cuando estoy despierta, que puedo esperar).
Yo creo que no me acuerdo porque realmente nunca estoy despierta del todo, porque si no no se explica que esta mañana, después de haber dormido ocho horas como un lirón careto, después de una ducha en condiciones y después de perseguir al gato que me había robado el tapón del lavabo, me haya ido a preparar el desayuno y haya echado el zumo de naranja y la leche todo en el mismo vaso (que ya se que ahora les ponen leche a los zumos, pero como que las mezclas caseras no me van).
En fin, cosas que pasan....
PD. En realidad mi novia no se enfada conmigo porque según palabras textuales suyas, confía en mi porque se me ve “más fiel que un perrín”. (Lo del perrín no sé como tomármelo).
PD2. La última vez que estuvimos juntas, le hice una especie de baile-striptease-erótico-festivo a mi chica, con una canción bastante sugerente que encontré entre los “cienes y cienes” de discos que tengo por ahí. Desmereció un poco que lo hiciese yo porque además de no ser nada del otro mundo, bailo de puta pena (no hay forma de que nadie me enseñe, aunque mi chica insiste en que es por vergüenza, que si pensase que estoy haciendo otra cosa...). En fin, que la cosa está en que he decidido que voy a hacer una selección de canciones para stripteases (y luego se lo paso a Ella :D). De momento tengo dos: “Tempation” de Diana Croll y la del otro día, “Sugar water” de Cibo Matto. (Se admiten sugerencias). Pos eso.
Que sea la última vez
Tengo que quitarle de alguna manera a mi novia, la dichosa manía que tiene con echarme de mi casa, de mi propia casa. Y ni siquiera se digna a hacerlo personalmente, no no. Lo hace por teléfono!!
La primera vez fue porque yo habia quedado con mi hermana para ir a ver una peli. Estaba hablando con Ella y una hora antes del cine ya me estaba diciéndo que me fuese. Joder, que sé que a veces puedo ser un poco cansina, pero coño, que llevábamos muy poco tiempo (juntas, que hablando llevábamos horas) y se supone que a esas alturas debíamos estar en la fase tontainas de “no, cuelga tu…” (que por cierto, no la hemos pasado, que es una bobada perder el tiempo a ver quien cuelga; nosotras simplemente sacamos otro tema de conversación y seguimos habla que te habla; entretenimientos los justos). Me costó un rato explicarle que yo vivo en un pueblo y que eso implica varias cosas: las entradas del cine no son numeradas (no hace falta ir media hora antes para coger un buen sitio); tampoco hay problema de aglomeraciones frente a la taquilla y lo más importante, cualquier sitio está a cinco minutos en coche. ¿Para qué correr?
Después de esa han venido bastantes veces más, pero ya el colmo ha sido hoy. Yo he entrado a trabajar a las 5’30 de la mañana (y si, yo tampoco sé que coño pintaba a esas horas en la calle, porque aun con la hora y media de viaje que he tenido, me ha tocado esperar media más en el coche). A las dos me he ido a comer y puesto que ya había trabajado toda mi jornada, había pensado ir por la tarde media hora más tarde de lo normal (es lo bueno de “casi” hacerse los horarios). Pues nada, me llama, me pregunta si aún estoy en casa y cuando le digo que sí me salta: “pero te irás no?”. “Que si coño…. Que ya me voy…. Aunque tenía pensado ir un poco más tarde…”. Así que hoy he hecho horas por un tubo (a pesar del mesenger y del cansancio acumulado, reconozco que soy bastante productiva).
Pero esto de que me eche de casa tiene que acabar…..
NOTA. En realidad no me molesta que me eche de casa, me hace bastante gracia.
La primera vez fue porque yo habia quedado con mi hermana para ir a ver una peli. Estaba hablando con Ella y una hora antes del cine ya me estaba diciéndo que me fuese. Joder, que sé que a veces puedo ser un poco cansina, pero coño, que llevábamos muy poco tiempo (juntas, que hablando llevábamos horas) y se supone que a esas alturas debíamos estar en la fase tontainas de “no, cuelga tu…” (que por cierto, no la hemos pasado, que es una bobada perder el tiempo a ver quien cuelga; nosotras simplemente sacamos otro tema de conversación y seguimos habla que te habla; entretenimientos los justos). Me costó un rato explicarle que yo vivo en un pueblo y que eso implica varias cosas: las entradas del cine no son numeradas (no hace falta ir media hora antes para coger un buen sitio); tampoco hay problema de aglomeraciones frente a la taquilla y lo más importante, cualquier sitio está a cinco minutos en coche. ¿Para qué correr?
Después de esa han venido bastantes veces más, pero ya el colmo ha sido hoy. Yo he entrado a trabajar a las 5’30 de la mañana (y si, yo tampoco sé que coño pintaba a esas horas en la calle, porque aun con la hora y media de viaje que he tenido, me ha tocado esperar media más en el coche). A las dos me he ido a comer y puesto que ya había trabajado toda mi jornada, había pensado ir por la tarde media hora más tarde de lo normal (es lo bueno de “casi” hacerse los horarios). Pues nada, me llama, me pregunta si aún estoy en casa y cuando le digo que sí me salta: “pero te irás no?”. “Que si coño…. Que ya me voy…. Aunque tenía pensado ir un poco más tarde…”. Así que hoy he hecho horas por un tubo (a pesar del mesenger y del cansancio acumulado, reconozco que soy bastante productiva).
Pero esto de que me eche de casa tiene que acabar…..
NOTA. En realidad no me molesta que me eche de casa, me hace bastante gracia.
Cruce de lineas
El problema de hablar constantemente por teléfono con mi chica, es que con la dichosa costumbre de marcar siempre su número, cuando tengo que decirle algo a cualquier otra persona, acabo diciéndoselo primero a ella (la inercia que es muy mala).
Así que este “previo finde” la he acribillado con sms que iban dirijidos al Hierbas o a Radikal.
Primero le pregunté si seguía en pie lo del finde y quienes íbamos. En seguida me di cuenta de que me había equivocado y le mandé otro pidiendo perdón por el despiste.
Luego le mandé uno diciéndole que quedabamos a las 11’20 en casa del Hierbas y Ella me contestó: “Pero bueno!! Qué pasa contigo?”. Joer… que es un despistillo de ná…(lo dijo de coña, que conste)
En el último que le mandé le preguntaba si llevaba la tienda. El mensaje iba dirijido al Hierbas y claro, como ya estaba yo perdiendo la paciencia porque no me contestaba (normal, no le había mandado el mensaje a él) acabé llamándole. Nada más colgar, me llamó mi chica para decirme que no me había dicho en serio lo de que se le estaban hinchando los cojones. Ein? Según parece me había mandado un sms pero como mi teléfono estaba en el cuarto en el baño (no sé porqué narices lo dejé allí), pues yo no me había enterado y la pobre se pensaba que me había mosqueado.
Menos mal que como me apunto a todas las ofertas, de todos los sms que mando al cabo del día sólo pago uno, porque sino me sale la tonteria por un ojo de la cara.
Eso sí, está claro que mi chica puede estar tranquila conmigo, porque si algún día intentase tontear con otra sería la primera en enterarse.
NOTA. Al final ni sima ni nada, que estaba lloviendo a mares por Teruel.
NOTA 2. Esta mañana he salido a corretear un poco. Desde que he salido de casa hasta que he vuelto, tenía una piedrecita en la zapatilla y no, no se me ha ocurrido parar para quitarla. Cuando he ido a ducharme y me he descalzado, he podido comprobar que la chinilla no era tal sino un maldito clip. Y yo me pregunto… ¿Qué coño hacía un clip en mi deportiva?
Así que este “previo finde” la he acribillado con sms que iban dirijidos al Hierbas o a Radikal.
Primero le pregunté si seguía en pie lo del finde y quienes íbamos. En seguida me di cuenta de que me había equivocado y le mandé otro pidiendo perdón por el despiste.
Luego le mandé uno diciéndole que quedabamos a las 11’20 en casa del Hierbas y Ella me contestó: “Pero bueno!! Qué pasa contigo?”. Joer… que es un despistillo de ná…(lo dijo de coña, que conste)
En el último que le mandé le preguntaba si llevaba la tienda. El mensaje iba dirijido al Hierbas y claro, como ya estaba yo perdiendo la paciencia porque no me contestaba (normal, no le había mandado el mensaje a él) acabé llamándole. Nada más colgar, me llamó mi chica para decirme que no me había dicho en serio lo de que se le estaban hinchando los cojones. Ein? Según parece me había mandado un sms pero como mi teléfono estaba en el cuarto en el baño (no sé porqué narices lo dejé allí), pues yo no me había enterado y la pobre se pensaba que me había mosqueado.
Menos mal que como me apunto a todas las ofertas, de todos los sms que mando al cabo del día sólo pago uno, porque sino me sale la tonteria por un ojo de la cara.
Eso sí, está claro que mi chica puede estar tranquila conmigo, porque si algún día intentase tontear con otra sería la primera en enterarse.
NOTA. Al final ni sima ni nada, que estaba lloviendo a mares por Teruel.
NOTA 2. Esta mañana he salido a corretear un poco. Desde que he salido de casa hasta que he vuelto, tenía una piedrecita en la zapatilla y no, no se me ha ocurrido parar para quitarla. Cuando he ido a ducharme y me he descalzado, he podido comprobar que la chinilla no era tal sino un maldito clip. Y yo me pregunto… ¿Qué coño hacía un clip en mi deportiva?
Obsesión
Tengo un pequeño problemilla con algunos libros, y es que tengo demasiada imaginación y me obsesiono un montón. Con el cine no me pasa porque me lo dan todo hecho, pero con los libros….
Me pasó cuando leí “El señor del caos”. Me gustó muchísimo y me enganchó desde el primer momento. Eso sí, tres meses después de leerlo seguia yo obsesionada con todas las teorías que se cuentan en el libro. Por todos lados veía conspiraciones para sembrar el caos, y más aún cuando esos días sucedieron los famosos apagones de Nueva York. (Si alguien lo ha leído, entenderá por qué, y si no, no voy a ser yo quien lo destripe).
También me pasó con “Hijos de hombres”, del que por cierto acaban de hacer una película y que sólo por el trailer sé que no me va a gustar (creo que no se ajusta demasiado), así que no voy a verla, no me apetece que me jodan el libro. El caso es que me dio por pensar en qué pasaría si de pronto dejaran de nacer niños, y me comí un montón la cebeza. (Supongo que un par de apagones a nivel mundial, y en nueves meses problema resuelto).
Y ahora me está pasando con “Ensayo sobre la cegera”. EL libro trata de “una ceguera blanca que se expande de manera fulminante”. Pues me cagüen la leche con la dichosa ceguera blanca. Que el otro dia había una niebla de horror y ¿en qué pensaba yo?, en que eso era lo que veían los ciegos del libro. Sólo hago que ver ciegos (a parte de monjas claro, que no pasa un día sin que vea un par de ellas), y me estoy rayando un montón. Y luego está mi querida novia, que es la que me dejó el libro, y que me repite constantemente que si me estoy obsesionando ahora que me prepare. ¿Más? Pero si el otro día hasta me eché a llorar con la deseperación de uno de los personajes!!! (Por que yo con las pelis no suelo llorar, pero con los libros me cojo cda disgusto….).
En fin, que después de éste he decidido que voy a leer uno de suspense con muchos muertos y poco sentimiento, que se están agotando mis reservas de lágrimas y de neuronas no obsesionadas.
Me pasó cuando leí “El señor del caos”. Me gustó muchísimo y me enganchó desde el primer momento. Eso sí, tres meses después de leerlo seguia yo obsesionada con todas las teorías que se cuentan en el libro. Por todos lados veía conspiraciones para sembrar el caos, y más aún cuando esos días sucedieron los famosos apagones de Nueva York. (Si alguien lo ha leído, entenderá por qué, y si no, no voy a ser yo quien lo destripe).
También me pasó con “Hijos de hombres”, del que por cierto acaban de hacer una película y que sólo por el trailer sé que no me va a gustar (creo que no se ajusta demasiado), así que no voy a verla, no me apetece que me jodan el libro. El caso es que me dio por pensar en qué pasaría si de pronto dejaran de nacer niños, y me comí un montón la cebeza. (Supongo que un par de apagones a nivel mundial, y en nueves meses problema resuelto).
Y ahora me está pasando con “Ensayo sobre la cegera”. EL libro trata de “una ceguera blanca que se expande de manera fulminante”. Pues me cagüen la leche con la dichosa ceguera blanca. Que el otro dia había una niebla de horror y ¿en qué pensaba yo?, en que eso era lo que veían los ciegos del libro. Sólo hago que ver ciegos (a parte de monjas claro, que no pasa un día sin que vea un par de ellas), y me estoy rayando un montón. Y luego está mi querida novia, que es la que me dejó el libro, y que me repite constantemente que si me estoy obsesionando ahora que me prepare. ¿Más? Pero si el otro día hasta me eché a llorar con la deseperación de uno de los personajes!!! (Por que yo con las pelis no suelo llorar, pero con los libros me cojo cda disgusto….).
En fin, que después de éste he decidido que voy a leer uno de suspense con muchos muertos y poco sentimiento, que se están agotando mis reservas de lágrimas y de neuronas no obsesionadas.