Fin de fiestas
Vaya fiestas del carajo que he tenido. Y todo me pasa por quedarme en mi pueblo. Debería haber hecho como el año pasado, que me fui a Perú, o como el anterior que me fui a hacer espeleo por ahí o como casi todos los años anteriores. El caso es evitar estas fechas a toda costa.
Por lo menos ayer, el Hierbas y yo nos fuimos a hacer un barranco y se me pasó un poco la mala leche acumulada. Eso si, creo que ya deberíamos dar por cerrada la temporada de barrancos, que casi muero de congelación. La primera parte, en la que no corría el agua y la que había estaba estancada y por lo tanto olía que tiraba pa’tras, nos la pasamos los dos entre: “Dios!!! Qué asco. Qué mal huele”, “la madre que nos parió; a ver si llegamos pronto al agua” y “este agua es radioactiva como poco”. A la segunda llegamos con muchas ganas, deseando meternos hasta las orejas para quitarnos el olor a zombi de los neoprenos. La pasamos toda entre: “Dios!!! Que fría está. No siento ni las pestañas”, “la madre que nos parió; a ver si llegamos pronto a la senda” y “ten cuidado con ese rebufo” o “creo que la cuerda no llega” o “ya bajo yo y miro; ha sido un placer conocerte”. Lo normal tratándose de nosotros vaya. Por lo menos me aireé un poquito y aunque hoy tengo un dolor de culo (una mala caída) y de rodilla (un golpe tontísimo) horrorosos, estoy más tranquila y he dejado de subirme por las paredes.
Además me reí mucho con el Hierbas. Es que este chico es encantador (realmente encantador), pero yo no sé si es muy tímido o es que las drogas le hacen procesar muy lentamente la información que recibe.
El año pasado por ejemplo, cuando volvíamos en el tren de hacer el Camino Inka, se sentaron frente a nosotros una pareja de chicas que evidentemente eran eso, pareja. (Que digo yo que tanto beso y tanto arrumaco no es normal entre simples amigas). La cuestión es que al cabo de tres o cuatro días, sin venir a cuento, va y salta: “Jo, esas dos que venían en el tren con nosotros eran un poco lesbianas ¿no?”. A lo que yo respondí: “Hombre Hierbas, un poco no. Eran lesbianas enteras”. Y ahora debe estar un poco con la mosca detrás de la oreja conmigo, tanto hablar de mi chica. Así que ayer, volviendo al coche después del barranco, en silencio y soportando el chaparrón (por una vez van los del tiempo y aciertan), y de nuevo sin mencionarla (a Ella) me dice: “Oye Dre, ¿pero vosotras como os conocisteis? ¿También estudiaba en Madrid?”. Así que le expliqué como nos conocimos (más o menos) pero obviando, lógicamente, detalles como que somos bastante más que amigas. Supongo que tres o cuatro días después de que se entere que somos pareja me dirá algo así como: “entonces vosotras, sois un poco lesbianas ¿no?”. Ay madre.... que majo es.
Upss!!! Casi me olvido. Ayer a las 7 de la mañana mi amiga dió a luz a su churumbel. Hoy me han mandado las fotos y la he llamado para decirle: “Oye, que después de ver las fotos he decidido que tu chico pa’ mi chica. Y no te preocupes que mi sobri no se parecerá a su tía Dre”. Me ha contestado que soy tonta y que estoy como una cabra; pero se lo perdono porque después de sacar por donde ha sacado a la criaturita (3,600 kg y 51 cm), se merece todo mi respeto y admiración profundos. Pues nada, que en unas semanitas de nada haremos las presentaciones oficiales.
Por lo menos ayer, el Hierbas y yo nos fuimos a hacer un barranco y se me pasó un poco la mala leche acumulada. Eso si, creo que ya deberíamos dar por cerrada la temporada de barrancos, que casi muero de congelación. La primera parte, en la que no corría el agua y la que había estaba estancada y por lo tanto olía que tiraba pa’tras, nos la pasamos los dos entre: “Dios!!! Qué asco. Qué mal huele”, “la madre que nos parió; a ver si llegamos pronto al agua” y “este agua es radioactiva como poco”. A la segunda llegamos con muchas ganas, deseando meternos hasta las orejas para quitarnos el olor a zombi de los neoprenos. La pasamos toda entre: “Dios!!! Que fría está. No siento ni las pestañas”, “la madre que nos parió; a ver si llegamos pronto a la senda” y “ten cuidado con ese rebufo” o “creo que la cuerda no llega” o “ya bajo yo y miro; ha sido un placer conocerte”. Lo normal tratándose de nosotros vaya. Por lo menos me aireé un poquito y aunque hoy tengo un dolor de culo (una mala caída) y de rodilla (un golpe tontísimo) horrorosos, estoy más tranquila y he dejado de subirme por las paredes.
Además me reí mucho con el Hierbas. Es que este chico es encantador (realmente encantador), pero yo no sé si es muy tímido o es que las drogas le hacen procesar muy lentamente la información que recibe.
El año pasado por ejemplo, cuando volvíamos en el tren de hacer el Camino Inka, se sentaron frente a nosotros una pareja de chicas que evidentemente eran eso, pareja. (Que digo yo que tanto beso y tanto arrumaco no es normal entre simples amigas). La cuestión es que al cabo de tres o cuatro días, sin venir a cuento, va y salta: “Jo, esas dos que venían en el tren con nosotros eran un poco lesbianas ¿no?”. A lo que yo respondí: “Hombre Hierbas, un poco no. Eran lesbianas enteras”. Y ahora debe estar un poco con la mosca detrás de la oreja conmigo, tanto hablar de mi chica. Así que ayer, volviendo al coche después del barranco, en silencio y soportando el chaparrón (por una vez van los del tiempo y aciertan), y de nuevo sin mencionarla (a Ella) me dice: “Oye Dre, ¿pero vosotras como os conocisteis? ¿También estudiaba en Madrid?”. Así que le expliqué como nos conocimos (más o menos) pero obviando, lógicamente, detalles como que somos bastante más que amigas. Supongo que tres o cuatro días después de que se entere que somos pareja me dirá algo así como: “entonces vosotras, sois un poco lesbianas ¿no?”. Ay madre.... que majo es.
Upss!!! Casi me olvido. Ayer a las 7 de la mañana mi amiga dió a luz a su churumbel. Hoy me han mandado las fotos y la he llamado para decirle: “Oye, que después de ver las fotos he decidido que tu chico pa’ mi chica. Y no te preocupes que mi sobri no se parecerá a su tía Dre”. Me ha contestado que soy tonta y que estoy como una cabra; pero se lo perdono porque después de sacar por donde ha sacado a la criaturita (3,600 kg y 51 cm), se merece todo mi respeto y admiración profundos. Pues nada, que en unas semanitas de nada haremos las presentaciones oficiales.
Comentario:
No se que es peor, eso de hacer deporte en aguas un tanto putrefactas o soportar el olor de 30 personas en un pabellon cerrado durante 12 horas y todos sudando...viva el Badminton! jejeje
Besitos
Besitos
Comentario:
Joder con esos olores da gusto hacer deporte... juass...
Tu amigo no es el único que suele decir lo de "son un poquito..." yo creo que para todo o se es entero o no se es...
Y 3.600 y 51 cm.. uff.. que dolor madre mía... joer eso es ser un niño grandote si señor... Y mirala ella buscandole novio a la sobri.. mu joven la vas a iniciar en el ligoteo, dejala disfrutar con su chupe y el tacataca :-pp!
Saludos
Tu amigo no es el único que suele decir lo de "son un poquito..." yo creo que para todo o se es entero o no se es...
Y 3.600 y 51 cm.. uff.. que dolor madre mía... joer eso es ser un niño grandote si señor... Y mirala ella buscandole novio a la sobri.. mu joven la vas a iniciar en el ligoteo, dejala disfrutar con su chupe y el tacataca :-pp!
Saludos