QUIERO UNA SOPAAAA!!!!
¡Ay que disgusto más grande tengo! Todo el verano esperando a que llegue el frío para volver a comer cocido y ayer lo hago y me sale ¡rojo! (que no comunista, no confundamos).
Yo es que soy de comer con cuchara, para que lo voy a negar. Disfruto con un buen plato de garbanzos, o de lentejas o de cocido madrileño (las alubias no las soporto; un trauma que arrastro de niña, como tantos otros, de cuando comía en el comedor del colegio). Aunque ahora que lo pienso, disfruto con casi todo lo que se pueda comer. No le hago ascos a nada salvo:
- a las alubias (ya lo he dicho antes)
- a toda parte interna de bicho, es decir: higado, sesos, y demás productos de casquería
- a todo bicho que yo haya visto correteando previamente cual feliz gacelilla
La cosa es que yo llevaba días queriendo hacerme un cocido como mandan los cánones y así empezar mi particular "temporada de cuchara". La semana pasada empecé a reunir los ingredientes necesarios pero me faltaban ciertas verduritas, así que dejé toda la carne en la nevera. Se suponía que mi madre era la encargada de traermelas del huerto, pero tardó más de lo esperado (y al final por no ir a por ellas las compró), y cuando por fín lo tenía todo, la carne estaba en mal estado y tuve que tirarla (con lo que me jode tirar comida).
Hace dos días mi madre me invitó a cenar. Bueno, invitar lo que se dice invitar, pues no. Porque sus palabras cuando me llamó fueron: "¿te vienes a cenar esta noche? Y no se te ocurra decirme que no porque ya he comprado pescado para ti". A ver quien es la guapa que se niega!!! El caso es que ya me había comprado la carne que me faltaba (si es que esta mujer está en todo, y con tal de que engorde....). Así que anoche me puse mi delantal, que siempre hay que vestirse para la ocasión, y metí todo en la olla. Cuando al cabo de 40 minutos voy y la destapo: HORROR!!! ESTÁ TODO COLORAO!!! Lo peor de todo es que parecía que estaba guisando a mi vecina, porque todo tan rojo y con huesos flotando.....
Después de un rato pensando (es que no me ha pasado nunca, lo de pensar :P), llegué a la conclusión de que tenía que ser la sangre que estaba soltando uno de los trozos que me había dado mi madre (que en su empeño por cebarme me dió el más grande, rojito y con más grasa).
Sólo espero que después de dejarlo en el fuego varias horas más (que el caldo necesita mucho tiempo) tome color a sopa, porque si no no pienso comérmelo. De momento hoy no podrá ser (y ya me jode a mí) pero mañana yo como sopa aunque tenga que autoinvitarme en casa de mi madre.
Yo es que soy de comer con cuchara, para que lo voy a negar. Disfruto con un buen plato de garbanzos, o de lentejas o de cocido madrileño (las alubias no las soporto; un trauma que arrastro de niña, como tantos otros, de cuando comía en el comedor del colegio). Aunque ahora que lo pienso, disfruto con casi todo lo que se pueda comer. No le hago ascos a nada salvo:
- a las alubias (ya lo he dicho antes)
- a toda parte interna de bicho, es decir: higado, sesos, y demás productos de casquería
- a todo bicho que yo haya visto correteando previamente cual feliz gacelilla
La cosa es que yo llevaba días queriendo hacerme un cocido como mandan los cánones y así empezar mi particular "temporada de cuchara". La semana pasada empecé a reunir los ingredientes necesarios pero me faltaban ciertas verduritas, así que dejé toda la carne en la nevera. Se suponía que mi madre era la encargada de traermelas del huerto, pero tardó más de lo esperado (y al final por no ir a por ellas las compró), y cuando por fín lo tenía todo, la carne estaba en mal estado y tuve que tirarla (con lo que me jode tirar comida).
Hace dos días mi madre me invitó a cenar. Bueno, invitar lo que se dice invitar, pues no. Porque sus palabras cuando me llamó fueron: "¿te vienes a cenar esta noche? Y no se te ocurra decirme que no porque ya he comprado pescado para ti". A ver quien es la guapa que se niega!!! El caso es que ya me había comprado la carne que me faltaba (si es que esta mujer está en todo, y con tal de que engorde....). Así que anoche me puse mi delantal, que siempre hay que vestirse para la ocasión, y metí todo en la olla. Cuando al cabo de 40 minutos voy y la destapo: HORROR!!! ESTÁ TODO COLORAO!!! Lo peor de todo es que parecía que estaba guisando a mi vecina, porque todo tan rojo y con huesos flotando.....
Después de un rato pensando (es que no me ha pasado nunca, lo de pensar :P), llegué a la conclusión de que tenía que ser la sangre que estaba soltando uno de los trozos que me había dado mi madre (que en su empeño por cebarme me dió el más grande, rojito y con más grasa).
Sólo espero que después de dejarlo en el fuego varias horas más (que el caldo necesita mucho tiempo) tome color a sopa, porque si no no pienso comérmelo. De momento hoy no podrá ser (y ya me jode a mí) pero mañana yo como sopa aunque tenga que autoinvitarme en casa de mi madre.
Comentario:
Te entiendo.. nada mejor que algo caliente cuando fuera arrecia el frio.. Y lo de esta vez es solo una anecdota además para eso están las madres..
Comentario:
ay, cocidito madrileño, qué rrrrrico! Ya nos contarás qué tal te sale.
Comentario:
A mi eso de comer con cuchara no me va!... y si lo hago es a la fuerza, pq doña madre diga, eso es lo que hay!!... claro que son pocas veces pq una esta mu mima y siempre me tienen la alternativa preparada pq sabe que dire... eso no será pa mi no???...
Y lo del cardo.... jamia lava la carne antes de meterla en la olla!!
Enga a ver si se ha arreglado...
Saludos
Y lo del cardo.... jamia lava la carne antes de meterla en la olla!!
Enga a ver si se ha arreglado...
Saludos