Al agua patos
Acabo de encontrarme un pequeño chichón en la cabeza. Pero esta vez, por lo menos, sé porqué es. Resulta que esta mañana, antes de ir a trabajar, he ido a la piscina a nadar un poco (había comentado que tengo mucha energía que canalizar?). Asi que a las 7 de la mañana allí estaba yo, plantada como un geranio con mi bañador, mi gorrito y mis gafas (parezco un espermatozoide, de verdad, que pintas).
Entro en la piscina, localizo la calle en la que me voy a meter y que tendré que compartir porque están todas ocupadas y me dirijo a la ducha. Como una es un poco miope, me pongo frente a mi calle y entornando los ojos me digo: "mierda... el tío ese viene o va?". Un venerable ancianito con un gorrito verde fosforito me dice: "Buenos días. A ver dónde nos ponemos hoy eh?". Pienso: "Venga Dre, el otro día fuiste totalmente monosilábica con el señor, sé un poco más amable". Así que allí hemos estado intercambiando unas palabras hasta que el tio de mi calle ha llegado al borde de la piscina. En ese momento he pensado: "venía". Así que con un simpatiquísimo: "a nadar", me he despedido del anciano y me he tirado al agua.
A los 10 metros me pasa lo de todos los días, me entra agua en las gafas y tengo que cerrar los ojos. Nado totalmente a ciegas hasta que me digo que es absurdo sufrir así y me paro y me las vuelvo a colocar. Sigo nadando, un largo, otro largo, otro largo....ahora uno de espaldas, para aliviar tensión muscular.....¡ostias! qué golpe me he dado contra el borde!!! No pasa nada Dre, controla las lágrimas, o mejor no lo hagas, quien va a notar que lloras de dolor si estas empapada? Así que esa es la historia del chichón.
De todos modos, es altamente gratificante ir a nadar por las mañanas. Además está fomentando mi espíritu competitivo. Porque me he dado cuenta de que si comparto calle me pico con mi vecino, a ver quien aguanta más. Sobre todo me encabrono con una tía. Alguna vez se ha puesto en la calle de al lado y yo venga a patalear y a bracear como una loca y ella, tranquila a su ritmo, y la muy cabrona avanza una jartá. Me sentía como en los dibujos animados de la mofeta francesa, en los que siempre perseguía a una gata que por accidente se había pintado una raya blanca. Pues yo soy la gata y la otra es la mofeta. Y así un día y otro hasta que he descubierto su secreto: "SE PONE ALETAS DE BUCEADOR". Tramposa.......
Por cierto. Le he preguntado a mi chica si en casa de su abuela podré seguir con la tradición familiar de zappear en las campanadas. Me ha dicho: "Ni se te ocurra que le da un ataque! Si fuera en mi casa y sólo estuvieran mis padres... claro que mi madre te quitaría el mando enseguida. Y si estuviéramos nosotras solas.....no, mejor no hagas zapping". De verdad.... que cruel es quitarle la ilusión a un angelito como yo....
Entro en la piscina, localizo la calle en la que me voy a meter y que tendré que compartir porque están todas ocupadas y me dirijo a la ducha. Como una es un poco miope, me pongo frente a mi calle y entornando los ojos me digo: "mierda... el tío ese viene o va?". Un venerable ancianito con un gorrito verde fosforito me dice: "Buenos días. A ver dónde nos ponemos hoy eh?". Pienso: "Venga Dre, el otro día fuiste totalmente monosilábica con el señor, sé un poco más amable". Así que allí hemos estado intercambiando unas palabras hasta que el tio de mi calle ha llegado al borde de la piscina. En ese momento he pensado: "venía". Así que con un simpatiquísimo: "a nadar", me he despedido del anciano y me he tirado al agua.
A los 10 metros me pasa lo de todos los días, me entra agua en las gafas y tengo que cerrar los ojos. Nado totalmente a ciegas hasta que me digo que es absurdo sufrir así y me paro y me las vuelvo a colocar. Sigo nadando, un largo, otro largo, otro largo....ahora uno de espaldas, para aliviar tensión muscular.....¡ostias! qué golpe me he dado contra el borde!!! No pasa nada Dre, controla las lágrimas, o mejor no lo hagas, quien va a notar que lloras de dolor si estas empapada? Así que esa es la historia del chichón.
De todos modos, es altamente gratificante ir a nadar por las mañanas. Además está fomentando mi espíritu competitivo. Porque me he dado cuenta de que si comparto calle me pico con mi vecino, a ver quien aguanta más. Sobre todo me encabrono con una tía. Alguna vez se ha puesto en la calle de al lado y yo venga a patalear y a bracear como una loca y ella, tranquila a su ritmo, y la muy cabrona avanza una jartá. Me sentía como en los dibujos animados de la mofeta francesa, en los que siempre perseguía a una gata que por accidente se había pintado una raya blanca. Pues yo soy la gata y la otra es la mofeta. Y así un día y otro hasta que he descubierto su secreto: "SE PONE ALETAS DE BUCEADOR". Tramposa.......
Por cierto. Le he preguntado a mi chica si en casa de su abuela podré seguir con la tradición familiar de zappear en las campanadas. Me ha dicho: "Ni se te ocurra que le da un ataque! Si fuera en mi casa y sólo estuvieran mis padres... claro que mi madre te quitaría el mando enseguida. Y si estuviéramos nosotras solas.....no, mejor no hagas zapping". De verdad.... que cruel es quitarle la ilusión a un angelito como yo....
Comentario:
Ojus yo por mucha energia que tengo (que es poca) no me levanto antes de las 7 pa ir a nadar... con lo bien que se está en la cama...
Lo del chichon mu bueno.... yo una vez compitiendo con mis amigas, al salir de la piscina pa volver a tirarme (cosas de crios) acabé con un chichon, y una hamburguesa hecha en la parrilla en el muslo con sus rallitas y todo y la que competia conmigo, con puntos en la barbilla :-D
Jooo, no haberle dicho nada... y lo haces de improvisto... aunque claro si tuvieran la tele que hay en mi casa te verias negra... sin mando... come uvas, levantate, cambia la tele.. así doce veces.... ufff
Saludos
Lo del chichon mu bueno.... yo una vez compitiendo con mis amigas, al salir de la piscina pa volver a tirarme (cosas de crios) acabé con un chichon, y una hamburguesa hecha en la parrilla en el muslo con sus rallitas y todo y la que competia conmigo, con puntos en la barbilla :-D
Jooo, no haberle dicho nada... y lo haces de improvisto... aunque claro si tuvieran la tele que hay en mi casa te verias negra... sin mando... come uvas, levantate, cambia la tele.. así doce veces.... ufff
Saludos
Comentario:
Aisss estoy recordando una vez que de peque me tiré de cabeza en la piscina (iba de autodidacta...) y rocé con mi frente el suelo del fondo. Menuda herida llevé en la frente y qué dolorrrrr! La verdad es que pensándolo ahora debí tirarme en picado, jajajjaja