Éramos pocos..... y parió la abuela
Desvaríos y comeduras de tarro
Acerca de
Dicen que soy un desastre con patas, pero la culpa no es mía. Es de la genética. E-mail: dreora@yahoo.es (esta cuenta también funciona con el msn!!)
Sindicación
 
Argggg!
¿Pero por qué habré tenido yo que heredar de mi madre el despiste y la mala memoria? Que digo yo que podían haberme dado a elegir, caramba.
Hoy he decidido que mi situación tiene que cambiar, porque en el trabajo ya me han dicho (entre risas, pero me lo han dicho), que van a pedir una subvención por tenerme allí. Y es que no puede ser.
Ya no me vale con la agenda de tamaño folio que tengo, las cosas se me olvidan de igual forma.
Esta mañana mi compañera andaba coja. Decía que no sabía porqué pero que le dolía la pierna un horror. Así que yo, alma caritativa, me he ofrecido a llevarla a todos los recados de la empresa. Mi jefe, cuando salíamos por la puerta, me ha dicho que pasara a buscarle sobre la una, que se le había estropeado el coche y tenía una reunión a esa hora. - ¡Acuérdate!- me ha gritado antes de cerrar la puerta.
A la una menos cinco le suena el teléfono a su Alteza (llamo así a mi compi) y resulta que es mi jefe. Que a ver donde estábamos que no pasaba a buscarle y que iba a llegar tarde.
¡Coño! ¡Se me ha olvidado! Dejo a Su Alteza en el banco y salgo como Carlos Sainz a buscar al Boss. Después de asustar a unas cuantas abuelillas en los pasos de cebra, llego a recogerle. ¿Y por qué no me has llamado antes al móvil?- le digo yo. - ¡Te he llamado tres veces y no me contestas!
Me miro en los bolsillos (en los 4 de los pantalones y en los dos del abrigo). Vuelvo a buscar. ¡Ostia! Me lo he dejado encima de la mesa de la oficina. Aquí se me ha puesto cara de gilipollas suplicando clemencia, pero mi pobre Boss, que tiene más paciencia que Job, hasta se ha reido un poco.
En fin, que dejo a mi jefe en la reunión y vuelvo a por la coja. La veo a unos 200 m del banco donde la he dejado. Bajo la ventanilla y le digo: "Majestad, ¿la llevo a alguna parte" Sube, tiro para la oficina pero me pongo a hablar, me despisto y aparecemos en la puerta de su casa. -Yo si quieres me bajo aquí, pero al Boss no le va a a hacer gracia que acabe una hora antes. - Cagüen la leche, ¿no podía habermelo dicho antes?
Por fin dan las 2. Salimos por la puerta, cerramos y claro me he vuelto a dejar las llaves de la oficina, las de casa y el puñetero teléfono.
La tarde a discurrido sin sibresaltos. Como que no me he sacado ni las llaves ni el teléfono de los bolsillo. He estado un poco incómoda, pero no me he dejado nada.
Después he ido a ver mi hermano, que también anda cojo porque se rompió la pierna hace un mes y aún lleva escayola. En fin, que después de un rato de charleta con él y mi cuñada, me despido y me vengo a casita. A los cinco minutos me llama mi Bro. Arg!Me he dejado la bufanda. Ya la recogeré mañana. Ahora me voy a tirar de un puente a ver si el golpe en la cabeza me arregla.
Tambien manda güevos que ahora me acuerde de todo, maldita la gracia......



(Hoy escucho música tranquilita. This Mortal Coil. Mi vecina estará contenta)
No