De regalos y mantras
Esta tarde he recibido dos regalos, y me ha hecho una ilusión tremenda porque ninguno de los dos venía a cuento.
El primero, una agenda que me manda mi tia desde Madrid a través de mi madre (evidentemente lo mío es genético, porque volvió el sábado y no se ha acordado hasta hoy). Mi tía siempre es un poco cabronceta conmigo, porque la agenda va con mensaje implícito. Hasta yo lo he pillado. Cuando le he dicho que había recibido su regalo se partía de la risa. Que poco respeto....
El segundo es una chaqueta que me ha dado mi cuñada. Esta tarde se la he visto puesta, le he dicho que me encantaba y me la ha dado, sin más.Lo que no sé es cómo se la compró, porque a ella le quedaba enorme (llevaba las mangas dobladas dos veces). Pero a mí me queda estupenda; definitivamente está mejor conmigo.
Tambíén he ido a yoga. Otra vez. Pero es que ya he pagado mis tres meses de clase y no me da la gana de que el Gurú se gane el sueldo tan facilmente. Que se lo curre.
El otro día ya me gané la antipatía de cierto sector de la clase, o sea, las abuelas. Pero es que no pude evitarlo y me reí a carcajada limpia. El Gurú también me miró mal, pero la culpa es suya por decir gilipolleces como que 'creer' viene de 'crédulo' (en este orden según él ¿?) o que 'medicina' y 'meditación' vienen a ser lo mismo: "lo veis medi-cina, medi-tación; es lo mismo". (Hay que joderse)
En la clase de hoy , por si tenía alguna duda (que no), ha quedado demostrado que lo que este tío quiere es lavarnos el cerebro. Durante el tiempo de relajación (que yo no sé quien coño puede relajarse con él hablando por los codos) se ha dedicado a cantar lo que ha llamado mantras. Antes de empezar me ha mirado y dice: "espero que no se ría nadie..." (no poco).
El caso es que allí estaba yo,más tiesa que un ajo, tumbada en el suelo y se pone a cantar. Ha empezado con algo totalmente ininteligible que a mí me ha recordado a las cantos satánicos que se escuchan cuando pones ciertos discos al revés. Pero es que luego se ha puesto a cantar el Hare Crisna! Aquí si que ya no sé lo que se me ha pasado por la cabeza, pero creo que mis movimientos 'espasmódicos' en el suelo han delatado mi risa.
Cuando ha acabado ha preguntado si nos había gustado (he mirado para otro lado) y todas las abuelas: "pero cómo no nos va a gustar", "qué cosa más bonita", (estas mujeres están alienadas, son un caso perdido).
También nos ha dado su charla habitual, 20 minutos, pero yo al minuto 2 desconecto totalmente y paso de él.
Voy a ordenar fotos, a ver si así me relajo de verdad.
El primero, una agenda que me manda mi tia desde Madrid a través de mi madre (evidentemente lo mío es genético, porque volvió el sábado y no se ha acordado hasta hoy). Mi tía siempre es un poco cabronceta conmigo, porque la agenda va con mensaje implícito. Hasta yo lo he pillado. Cuando le he dicho que había recibido su regalo se partía de la risa. Que poco respeto....
El segundo es una chaqueta que me ha dado mi cuñada. Esta tarde se la he visto puesta, le he dicho que me encantaba y me la ha dado, sin más.Lo que no sé es cómo se la compró, porque a ella le quedaba enorme (llevaba las mangas dobladas dos veces). Pero a mí me queda estupenda; definitivamente está mejor conmigo.
Tambíén he ido a yoga. Otra vez. Pero es que ya he pagado mis tres meses de clase y no me da la gana de que el Gurú se gane el sueldo tan facilmente. Que se lo curre.
El otro día ya me gané la antipatía de cierto sector de la clase, o sea, las abuelas. Pero es que no pude evitarlo y me reí a carcajada limpia. El Gurú también me miró mal, pero la culpa es suya por decir gilipolleces como que 'creer' viene de 'crédulo' (en este orden según él ¿?) o que 'medicina' y 'meditación' vienen a ser lo mismo: "lo veis medi-cina, medi-tación; es lo mismo". (Hay que joderse)
En la clase de hoy , por si tenía alguna duda (que no), ha quedado demostrado que lo que este tío quiere es lavarnos el cerebro. Durante el tiempo de relajación (que yo no sé quien coño puede relajarse con él hablando por los codos) se ha dedicado a cantar lo que ha llamado mantras. Antes de empezar me ha mirado y dice: "espero que no se ría nadie..." (no poco).
El caso es que allí estaba yo,más tiesa que un ajo, tumbada en el suelo y se pone a cantar. Ha empezado con algo totalmente ininteligible que a mí me ha recordado a las cantos satánicos que se escuchan cuando pones ciertos discos al revés. Pero es que luego se ha puesto a cantar el Hare Crisna! Aquí si que ya no sé lo que se me ha pasado por la cabeza, pero creo que mis movimientos 'espasmódicos' en el suelo han delatado mi risa.
Cuando ha acabado ha preguntado si nos había gustado (he mirado para otro lado) y todas las abuelas: "pero cómo no nos va a gustar", "qué cosa más bonita", (estas mujeres están alienadas, son un caso perdido).
También nos ha dado su charla habitual, 20 minutos, pero yo al minuto 2 desconecto totalmente y paso de él.
Voy a ordenar fotos, a ver si así me relajo de verdad.