en blanco
esta semana ha sido una semana en blanco. debía haber sido una semana de juerga descacharrante. de estar tirado en la calle todo el puto día. de no parar de beber y de reir. pero se ha cruzado la enfermedad. nada grave, una gastroenteritis (espero que se escriba así), pero que me ha dejado con más aquarius en el cuerpo que los de la colifata.
a pesar de eso no sé si podré mirar a mi madre a la cara y decirle "soy perfecto": no me gusta mentir. dejando a un lado las reminiscencias filo o fobogays (no me queda muy claro) del anuncio de esta bebida, ha sido una semana muy larga.
en breve me voy de vacaciones, así que estaré una semanilla o un poco más descolocado. he estado pen sando y creo que cuando vuelva me voy a poner a dieta con un médico que me han recomendado, a ver si perdemos unos kiletes. que no es bueno estar gordo como una pelota fuera de la temporada de playa. ya os contaré.
p.d.: me encantan los programas donde salen dos personas extrañamente excitadas diciendo que llamemos a altas horas de la noche y digamos una fruta que empieza con "m". nunca llamo, pero me flipan. será la enfermedad.

a pesar de eso no sé si podré mirar a mi madre a la cara y decirle "soy perfecto": no me gusta mentir. dejando a un lado las reminiscencias filo o fobogays (no me queda muy claro) del anuncio de esta bebida, ha sido una semana muy larga.
en breve me voy de vacaciones, así que estaré una semanilla o un poco más descolocado. he estado pen sando y creo que cuando vuelva me voy a poner a dieta con un médico que me han recomendado, a ver si perdemos unos kiletes. que no es bueno estar gordo como una pelota fuera de la temporada de playa. ya os contaré.
p.d.: me encantan los programas donde salen dos personas extrañamente excitadas diciendo que llamemos a altas horas de la noche y digamos una fruta que empieza con "m". nunca llamo, pero me flipan. será la enfermedad.

la verdadera verdad

mañana es un día importante. mañana tengo que llamar a un amigo y solucionar un problema que nos mantiene separados.
hace una semana y algo, mi amigo no vino a mi cumpleaños, ni a una fiesta posterior. porque había personas que no le caen bien. pero sin avisar. la última llamada me decía que llegaba en breve. y nunca llegó. he escuchado que es él el enfadado. que la culpa es mía.
yo conozco la verdadera verdad: equivocarse da miedo. mucho miedo. y enfrentarse a un error a veces es muy difícil. demasiado orgullo por su parte.
y demasiado por la mía. espero que esto acabe pronto. la anterior pelea con un amigo creó un vacío de un año y medio. y no consentiré que me vuelva a ocurrir.
p.d.: besos a todos y todas y disculpas por la tardanza. culpa del verano.
dos pasiones absurdas (y I)
me van las relaciones personales extrañas. absurdas. y no hablo desde el despecho, sino de la vivencia paranoica. me voy a centrar hoy en mi relación personal, por llamarla de alguna manera, más cercana en el tiempo.
hace año y pico, me hice un perfil en una de esas páginas de contacto, de las más famosas de internet. pero no me llevo bien con esas páginas. siempre acabo quitando el perfil. la gente busca o sexo en directo o sexo por cam o noviazgo a la de tres. ninguna de las tres me interesa. la gente de esas páginas no suele querer conocerse, y al final, aburrido y deprimido quité el perfil. en mi andadura perfilesca acumulé muchos correos en el messenger, de los de "hola, quién eres?". y tanto fue así que un dia dije "limpieza" y empecé... sólo dejé uno. un hombre, maduro, con el que había hablado alguna vez esporádicamente, pero que se solía conectar a horas intempestivas. esa noche estuvimos hablando hasta las ocho de la mañana. eso suele ser preludio de algo más. pero mi amigo no buscaba nada, tenía su pareja.
empezamos a hablar por el messenger. más adelante por cam. después por teléfono. hasta que terminamos hablando todos los días, desde las doce y media de la noche hasta más de las seis de la madrugada. él trabajaba de tarde noche y yo de mañana. no os voy a contar cuántos días iba a trabajar sin dormir porque os lo podéis imaginar: todos. aprovechaba para dormir por la tarde, y a ir medio zombie por el curro. claramente había algo más. su pareja me odiaba. la mía no sabía nada. y comenzamos a compartir emociones, ilusiones, canciones, mil cosas.
en los primeros meses, yo vi que ocurría. y le dije que me alejaría un tiempo de internet. y volví al mes, a buscarlo. al final de verano él cogió vacaciones. y le propuse ir a verlo. sí, a verlo a escondidas, cuando su novio trabajara. a espaldas de mi pareja. para conocerlo, para verlo, para hablar con él. y cruzando toda españa, que vive en el otro extremo. me dijo que no. on excusas, pero me dijo que no.
la culpabilidad se cebó conmigo y tuve que confesárselo a mi pareja. no podía ocultarlo. me parecía injusto. no trajo nada bueno. no podía traerlo.
la cosa siguió igual, pero con el tiempo cambió de trabajo. y empezó a trabajar por la mañana. y yo seguí con el masoquismo mental, que me encanta. desde el primer día, cambió nuestros hábitos. a partir de ese momento siempre se acostó cuando su novio se iba a la cama. dos de la mañana como muy tarde. y la hora determinada por el sueño de su pareja.
no tardé en decírselo -soy sincero hasta el hartazgo y desagradable en casos así-. y me contestó que necesitaba dormir, que estaba muy mayor para no dormir, que después no rendía. me rompí un poco, para qué nos vamos a engañar. pero no quiero parecer una víctima unilateral. ni un sociópata aficionado. simplemente estuve distante, desagradable. y nunca he vuelto a estar igual -maldoto rencor-.
lo que más me molestaba no era esta ofensa a mi sacrificio. lo peor era su esperanza velada, sus insinuaciones de un encuentro, de algúna intención común. cosas sutiles, un futuro borroso y común. se lo hice saber. no puedo remediarlo.
todo se ha deteriorado. aunque mi culpabilidad por la situación ha menguado -lo poco asusta y lo mucho acostumbra-. hace una semana y algo estuve de viaje con mi pareja. al volver no lo llamé. y él no me ha felicitado en mi cumpleaños. ni una postal electrónica, ni un correo, ni una llamada. nada. hoy me ha enviado un mensaje. le he contestado casual y distante.
no puedo proyectar mi pensamiento en este sentido. sé que soy víctima y culpable. en grandes e inconmesurables proporciones. la nada es lo único que diviso. espero que acabe antes de que cause más dolor.
-disculpadme la extensión, las omisiones y las inconexiones-
besos
p.d.: un poco de humor, antes de que me tire rodando

mi hermano
tengo un año más que la última vez que escribí aquí. y todos sabemos la autorreflexión que nos planea en tales circunstancias. estoy bastante satisfecho. muchos mensajes, muchos regalos. y más por venir. algún mensaje que esperaba no ha llegado, pero es que está claro que siempre hay algo negro en lo blanco.
mañana he quedado con mi mejor amigo. hace mucho tiempo que no lo veía. y ya tengo ganas. lo conocí en el instituto. ambos teníamos 15 años. fue un año importante aquél. fui consciente de mi identidad sexual. y conocí a mi mejor amigo. mi hermano. y sin compartir genes, que tiene más mérito.
me pareció desde el principio una persona muy interesante. con inclinaciones literarias, al igual que yo. y eso era difícil de hallar. la exquisitez de los pseudointelectuales, supongo.
fue un apoyo muchas veces, y compartimos fiesta, poemas, reflexiones, lecturas, y muchas conversaciones. un gran amigo. hubiera sido muy normal que me enamorara. pero nunca surgió ese sentimiento en mí hacía él. para ser sinceros, es un halago: siempre consideré la amistad un sentimiento más sublime y exquisito que el amor: bizarrías de juventud.
con 20 años tuve mi primera pareja. a pesar de las "tumultuosidades", encontré en él la confianza para confesarle mi homosexualidad y presentarle mi pareja. en aquellos momentos, en los que mi familia me daba la espalda, y más que eso, fue mi principal apoyo. por eso no puedo evitar quererlo mucho. es mi hermano. y lo sabe.
espero que mañana nos lo pasemos muy bien. para mí, que tengo sólo media vida al descubierto, es agradable tener a alguien que la conozca entera y te acepte como eres.
p.d.: un regalo. una canción. para que no olvidemos los mensajes que esperamos y no llegan. los mensajes que sabemos que no llegarán. para que no olvidemos a señora melancolía.
drogado de mañana temprano o sobre los amigos y amigas en general
hoy tenía previsto, desde que desperté esta mañana temprano que iba a escribir un post. y estaba pensando el tema delicadamente, ya que estoy ilusionado con este blog. pero no he podido pensar, porque me encuentro francamente drogado. y no es precisamente una sensación extraordinario: son los efectos secundarios del antigripal. ansiedad, nerviosismo, mareo, náuseas... creo sinceramente que debería haber sabido disfrutar de los síntomas del resfriado.pero me queda consciencia, al menos aún, para hablar un poco de mis amigos y amigas.
tengo dos tipos de amigos: los clásicos y los nuevos. los clásicos los conocí en época del instituto. ya dije que de la época de EGB sólo me quedan recuerdos, libros y boletines de notas. son dos, y uno de ellos es mi mejor amigo, mi hermano. la primera persona que supo que era gay. de él hablaré un día.
pero hoy quiero hablar de los otros, los nuevos. los conoci hace unos años, 3 ó 4, mas o menos. al principio, era genial, porque no sólo son personas enales, con grandes valores y hemos compartido militancias, manifas y proyectos. desde el principio me senti muy comodo con ellos, porque por un lado, en cuanto a las chicas, siempre me he llevado muy bien con ellas. y en cuanto a ellos, son gays sin armario y es una gran alivio al mío: ni fútbol, ni piropos a destiempo ni comentarios homófobos. debo decir en mi contra que me he sentido muchas veces culpable por no decirles la verdad, pero bueno, prefiero no pensar en eso. y además con una capacidad fiestera sin fin. pero eso cambió hace un tiempo. ahora priman las tensiones, los reconres y un poco la destrucción personal. yo me he alejado un tiempo, para ver si se calmaba la cosa, pero sigue igual. no es algo aislable es una sensación de desagrado en general que ninguno-a entendemos.
creo que el problema empezó cuando una amiga del grupo se enamoró enloquecidamente de mí. y no se tomó muy mal el rechazo. se sintió indignada y ofendida. porque curiosamente según ella, yo le mandaba señales. y eso fue el principio del fin.
y a qué viene esta parrafada? ayer los fui llamando y nadie quería salir. hace dos días hubo una discusión entre dos y hace tres estuvimos y parecíamos extraños sentados a la misma mesa. sinceramente, es muy triste.

tengo dos tipos de amigos: los clásicos y los nuevos. los clásicos los conocí en época del instituto. ya dije que de la época de EGB sólo me quedan recuerdos, libros y boletines de notas. son dos, y uno de ellos es mi mejor amigo, mi hermano. la primera persona que supo que era gay. de él hablaré un día.
pero hoy quiero hablar de los otros, los nuevos. los conoci hace unos años, 3 ó 4, mas o menos. al principio, era genial, porque no sólo son personas enales, con grandes valores y hemos compartido militancias, manifas y proyectos. desde el principio me senti muy comodo con ellos, porque por un lado, en cuanto a las chicas, siempre me he llevado muy bien con ellas. y en cuanto a ellos, son gays sin armario y es una gran alivio al mío: ni fútbol, ni piropos a destiempo ni comentarios homófobos. debo decir en mi contra que me he sentido muchas veces culpable por no decirles la verdad, pero bueno, prefiero no pensar en eso. y además con una capacidad fiestera sin fin. pero eso cambió hace un tiempo. ahora priman las tensiones, los reconres y un poco la destrucción personal. yo me he alejado un tiempo, para ver si se calmaba la cosa, pero sigue igual. no es algo aislable es una sensación de desagrado en general que ninguno-a entendemos.
creo que el problema empezó cuando una amiga del grupo se enamoró enloquecidamente de mí. y no se tomó muy mal el rechazo. se sintió indignada y ofendida. porque curiosamente según ella, yo le mandaba señales. y eso fue el principio del fin.
y a qué viene esta parrafada? ayer los fui llamando y nadie quería salir. hace dos días hubo una discusión entre dos y hace tres estuvimos y parecíamos extraños sentados a la misma mesa. sinceramente, es muy triste.
