la vida es una fiesta a la que no me han invitado
soy un hombre de 27 años y no entiendo nada. y cada vez menos.
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Me gusta leer, escribir, escuchar música, ver películas, follar, no ordenar, no ser consciente, comer, beber, y más cosas. Soy todo lo complejo que me permite mi naturaleza humana. Sobre tribus, soy gordo o chubby. Por si acaso. No quiero desilusiones.

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dos pasiones absurdas (y I)

me van las relaciones personales extrañas. absurdas. y no hablo desde el despecho, sino de la vivencia paranoica. me voy a centrar hoy en mi relación personal, por llamarla de alguna manera, más cercana en el tiempo.

hace año y pico, me hice un perfil en una de esas páginas de contacto, de las más famosas de internet. pero no me llevo bien con esas páginas. siempre acabo quitando el perfil. la gente busca o sexo en directo o sexo por cam o noviazgo a la de tres. ninguna de las tres me interesa. la gente de esas páginas no suele querer conocerse, y al final, aburrido y deprimido quité el perfil. en mi andadura perfilesca acumulé muchos correos en el messenger, de los de "hola, quién eres?". y tanto fue así que un dia dije "limpieza" y empecé... sólo dejé uno. un hombre, maduro, con el que había hablado alguna vez esporádicamente, pero que se solía conectar a horas intempestivas. esa noche estuvimos hablando hasta las ocho de la mañana. eso suele ser preludio de algo más. pero mi amigo no buscaba nada, tenía su pareja.

empezamos a hablar por el messenger. más adelante por cam. después por teléfono. hasta que terminamos hablando todos los días, desde las doce y media de la noche hasta más de las seis de la madrugada. él trabajaba de tarde noche y yo de mañana. no os voy a contar cuántos días iba a trabajar sin dormir porque os lo podéis imaginar: todos. aprovechaba para dormir por la tarde, y a ir medio zombie por el curro. claramente había algo más. su pareja me odiaba. la mía no sabía nada. y comenzamos a compartir emociones, ilusiones, canciones, mil cosas.

en los primeros meses, yo vi que ocurría. y le dije que me alejaría un tiempo de internet. y volví al mes, a buscarlo. al final de verano él cogió vacaciones. y le propuse ir a verlo. sí, a verlo a escondidas, cuando su novio trabajara. a espaldas de mi pareja. para conocerlo, para verlo, para hablar con él. y cruzando toda españa, que vive en el otro extremo. me dijo que no. on excusas, pero me dijo que no.

la culpabilidad se cebó conmigo y tuve que confesárselo a mi pareja. no podía ocultarlo. me parecía injusto. no trajo nada bueno. no podía traerlo.

la cosa siguió igual, pero con el tiempo cambió de trabajo. y empezó a trabajar por la mañana. y yo seguí con el masoquismo mental, que me encanta. desde el primer día, cambió nuestros hábitos. a partir de ese momento siempre se acostó cuando su novio se iba a la cama. dos de la mañana como muy tarde. y la hora determinada por el sueño de su pareja.

no tardé en decírselo -soy sincero hasta el hartazgo y desagradable en casos así-. y me contestó que necesitaba dormir, que estaba muy mayor para no dormir, que después no rendía. me rompí un poco, para qué nos vamos a engañar. pero no quiero parecer una víctima unilateral. ni un sociópata aficionado. simplemente estuve distante, desagradable. y nunca he vuelto a estar igual -maldoto rencor-.

lo que más me molestaba no era esta ofensa a mi sacrificio. lo peor era su esperanza velada, sus insinuaciones de un encuentro, de algúna intención común. cosas sutiles, un futuro borroso y común. se lo hice saber. no puedo remediarlo.

todo se ha deteriorado. aunque mi culpabilidad por la situación ha menguado -lo poco asusta y lo mucho acostumbra-. hace una semana y algo estuve de viaje con mi pareja. al volver no lo llamé. y él no me ha felicitado en mi cumpleaños. ni una postal electrónica, ni un correo, ni una llamada. nada. hoy me ha enviado un mensaje. le he contestado casual y distante.

no puedo proyectar mi pensamiento en este sentido. sé que soy víctima y culpable. en grandes e inconmesurables proporciones. la nada es lo único que diviso. espero que acabe antes de que cause más dolor.

-disculpadme la extensión, las omisiones y las inconexiones-

besos

p.d.: un poco de humor, antes de que me tire rodando


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Comentario:
Uf nene, que chungo el post de hoy. Yo creo que quizá lo que buscabas era estar con el otro porque te gustaba más que tu novio, pero querías estar seguro de que iba a funcionar, por eso no dejaste a tu novio.

Porque sino yo creo que lo habías dejado antes con tu novio ¿no?. Aun así estas historias son un lio. Te recomiendo la castidad en tu caso, jijii. Venga besos nene.
 
Comentario:
gracias por pasarte, tu blog esta mu bien.Nos puede pasar que nos hagamos ilusiones no muy verdaderas pero asi somos....tb hay que equivocarse en la vida...pero lo que viviste con ese chico en aquel momento te hacia feliz no?...aunque al final saliera un poco rana.

un abrazo
 
Comentario:
muy bueno el chiste la verdad es que eso pasa muchas veces nunca sabes que hay de cierto en lo que te dicen por internet
 
Comentario:
Quien diga que uno no se puede enamorar por internet miente! O encaprichar! Por cierto, tú situación si que es un poco surrealista! Si en tu grupo son todos gays, no es más fácil decir que tú también lo eres?

Besos!
No