el tiempo dura muy poco y a veces se nos olvida
Hasta el tiempo es relativo en esta vida, y es que hay días que estás como plof, to tirá en el sofá, maltratándote las neuronas con el diario de patricia o similares, y las horas parecen ser interminables, pero como estés bien, y tengas mil cosas que hacer, olvídate de horas eternas, al contrario, es como si al reloj le hubiese llegado el tiempo de las rebajas, pasa un minuto y los otros dos se van gratis!!
A pesar de esto, de estar p´arriba y abajo, de aquí para allá, me da tiempo, de vez en cuando a ponerme a pensar, de forma voluntaria o provocada por alguna situación concreta.
Ayer de vuelta a casa paré a visitar a unas amigas que se han instalado en un precioso bloque justo en la esquina de mi calle. Se me ocurrió decirles que a ver cuando quedábamos un día para cenar, salir o yo que sé, sin tener en cuenta que en estos momentos mi vida y las suyas están a años luz.
Yo no tengo cargas familiares, de las tradicionales claro, es decir, un marido, un hijo, tareas domésticas, etc; a pesar de tener los mismos años, 24, no nos encontramos en la misma etapa de la vida. A mí, me encantaría ir un fin de semana a cualquier sitio de vacaciones, al campo, a ver un concierto, obra de teatro, de fiesta...lo típico; mientras que ellas cuando yo llegué planeaban una escapada al ikea (eso sí, solo un día, que dos días sin limpiar el piso, sin planchar y con la niña fuera de casa…..uff) en plan: “vamos a ver si se nos antoja algo del tipo: unas cubiteras de hielo, la alfombra del baño, una cafetera nueva, unas cortinas pa la cocina....y así nos despejamos y nos olvidamos de la casa un rato, por un día”.
Y diréis, esta muchacha pa que nos suelta este rollo, cada uno que haga con su vida lo que le apetezca....y, tenéis razón, pero esta, situación cuando cerré la puerta del precioso bloque de la esquina de mi calle y, definitivamente me fui a casa, me causó serios dilemas.
Recuerdo cuando éramos unas crías, que salíamos por ahí, y de esto no hace tanto, siempre hablábamos de lo diferentes que seríamos a la generación de nuestros padres(he de reconocer que más que los míos que han despuntado más por progres que por carcas, cuando les ha interesado, claro, nos referíamos a los suyos, sus padres.), de lo que viviríamos, de lo que haríamos cuando tuviésemos la oportunidad de salir de casa de forma independiente, y todas esas cosas ……Según veo, todo eso se quedó en aguas de borrajas, porque la independencia en algunos casos no ha existido, y en el mió, ha sido temporal, lo de las suposiciones de la infancia....allí se quedaron, además en el mismo envase, en el recipiente de los sueños.
No todo puede ser siempre realizable, pero tampoco tan imposible, y es que, mi problema ahora es el siguiente:
A mi no me importa adaptarme, irme un domingo a ikea, o antes de salir un sábado pasar por sus casas a tomarme un.....gin-tonic??(era lo que tomaban en mi casa los amigos de mis padres cuando yo era peque), pero sé que en ningún caso podré pedir que se adapten, porque no me veo con ambas dos y sus respectivos un fin de semana por Madrid, en un bar de fuencarral, o de chueca (esto siq no) ,apurando la noche hasta las mil, haciendo cualquier locura, ni un día cualquiera, que sin planearlo les pueda decir, vámonos a Cáceres, Mérida o Badajoz a pasar el día, a comer por ahí y hacer cualquier cosa q no sea ir al carrefour Eroski o Corte Inglés;
Supongo que no queda otra que acostumbrarse, pero eso no quita que me ponga triste, porque es imposible poder disfrutar como habíamos planeado hacerlo, y ahora me quedo yo con el tupperwere de nuestros sueños de adolescentes, toditos ellos pa mi sola ¿a ver que hago yo con ellos?
En el otro extremo están mis amigos, sufriendo la parte dañina del síndrome de Peter Pan, que no lo bonito que es conservar parte del niño que todos hemos sido, ellos se dedican a vivir la vida loca, las responsabilidades no existen; y digo yo; ¿se puede saber en quién pensó Aristóteles cuando dijo que en el medio está la virtud?
A pesar de esto, de estar p´arriba y abajo, de aquí para allá, me da tiempo, de vez en cuando a ponerme a pensar, de forma voluntaria o provocada por alguna situación concreta.
Ayer de vuelta a casa paré a visitar a unas amigas que se han instalado en un precioso bloque justo en la esquina de mi calle. Se me ocurrió decirles que a ver cuando quedábamos un día para cenar, salir o yo que sé, sin tener en cuenta que en estos momentos mi vida y las suyas están a años luz.
Yo no tengo cargas familiares, de las tradicionales claro, es decir, un marido, un hijo, tareas domésticas, etc; a pesar de tener los mismos años, 24, no nos encontramos en la misma etapa de la vida. A mí, me encantaría ir un fin de semana a cualquier sitio de vacaciones, al campo, a ver un concierto, obra de teatro, de fiesta...lo típico; mientras que ellas cuando yo llegué planeaban una escapada al ikea (eso sí, solo un día, que dos días sin limpiar el piso, sin planchar y con la niña fuera de casa…..uff) en plan: “vamos a ver si se nos antoja algo del tipo: unas cubiteras de hielo, la alfombra del baño, una cafetera nueva, unas cortinas pa la cocina....y así nos despejamos y nos olvidamos de la casa un rato, por un día”.
Y diréis, esta muchacha pa que nos suelta este rollo, cada uno que haga con su vida lo que le apetezca....y, tenéis razón, pero esta, situación cuando cerré la puerta del precioso bloque de la esquina de mi calle y, definitivamente me fui a casa, me causó serios dilemas.
Recuerdo cuando éramos unas crías, que salíamos por ahí, y de esto no hace tanto, siempre hablábamos de lo diferentes que seríamos a la generación de nuestros padres(he de reconocer que más que los míos que han despuntado más por progres que por carcas, cuando les ha interesado, claro, nos referíamos a los suyos, sus padres.), de lo que viviríamos, de lo que haríamos cuando tuviésemos la oportunidad de salir de casa de forma independiente, y todas esas cosas ……Según veo, todo eso se quedó en aguas de borrajas, porque la independencia en algunos casos no ha existido, y en el mió, ha sido temporal, lo de las suposiciones de la infancia....allí se quedaron, además en el mismo envase, en el recipiente de los sueños.
No todo puede ser siempre realizable, pero tampoco tan imposible, y es que, mi problema ahora es el siguiente:
A mi no me importa adaptarme, irme un domingo a ikea, o antes de salir un sábado pasar por sus casas a tomarme un.....gin-tonic??(era lo que tomaban en mi casa los amigos de mis padres cuando yo era peque), pero sé que en ningún caso podré pedir que se adapten, porque no me veo con ambas dos y sus respectivos un fin de semana por Madrid, en un bar de fuencarral, o de chueca (esto siq no) ,apurando la noche hasta las mil, haciendo cualquier locura, ni un día cualquiera, que sin planearlo les pueda decir, vámonos a Cáceres, Mérida o Badajoz a pasar el día, a comer por ahí y hacer cualquier cosa q no sea ir al carrefour Eroski o Corte Inglés;
Supongo que no queda otra que acostumbrarse, pero eso no quita que me ponga triste, porque es imposible poder disfrutar como habíamos planeado hacerlo, y ahora me quedo yo con el tupperwere de nuestros sueños de adolescentes, toditos ellos pa mi sola ¿a ver que hago yo con ellos?
En el otro extremo están mis amigos, sufriendo la parte dañina del síndrome de Peter Pan, que no lo bonito que es conservar parte del niño que todos hemos sido, ellos se dedican a vivir la vida loca, las responsabilidades no existen; y digo yo; ¿se puede saber en quién pensó Aristóteles cuando dijo que en el medio está la virtud?
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Válgame... ¿el diario de patricia has dicho? ¡válgame! jaja ¡muak!
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La verdad es que es un poco triste que los planes que hacemos con una edad se queden solo en eso, en planes. Entiendo como te sentiste cuando cerraste la puerta de ese precioso bloque justo en la esquina de tu calle, a mi tambien me ha pasado. Besos.
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En primer lugar,escribes fenomenal. Yo tengo la suerte hoy por hoy , Dios me la conserve mucho tiempo, de tener una amiga que está en mi misma situación (y por lo tanto, similar a la tuya): sin ninguna carga, con la vida más o menos orientada (cosa de los 29 años, quien tuviera tus 24!), y con ganas de hacer pequeñas o grandes locuras. La última, presentarnos a un casting de extras para una película, para que te hagas a la idea del plan. Bueno, ella me ha contado alguna vez que se ha sentido un poco olvidada por sus amigas cuando tenían pareja. Yo no sé cómo seré con pareja, pero quiero pensar que no me olvidaré de ella, porque pienso que eso va con la persona. Espero que aparezca en tu vida alguien como mi amiga, o que tus amigas reflexionen un poco y te tengan más en cuenta. Y sino, desahogate en el blog y los lectores te elevaremos la moral hasta el infinito y más allá. Necesitas una fiesta en Madrid.
Comentario:
la verdad es a mi me paso algo parecido en una etapa de mi vida,,mis amigas se emparejaron y como las tuyas parecia que las dan un manual, todas quieren ir al ikea a por unas cortinas nuevas,,a mi me apetecia pues como a ti,,dentro de la sensated hacer el loco,,coger el coche y carretera, ver amanecer a la salida del medea o del scape,,total que aunque yo me adaptaba por no dejar de verlas, ellas no lo hacian y claro,,al cabo del tiempo cansa,,el resultado fue que, aunq no las he perdido y quedo con ellas,,pues conoci a otro grupo con mis mismas inquietudes de fiesta, cine, teatro,,aventura...muchos besos
Comentario:
Dejamos nuestros sueños, como tu dices, en un tupper porque no somos capaces de abrirlo y es mejor lamentarse que temer un no cuando tal vez la respuesta sea si y nos sorprenda. Hay que ser positiva en esta vida. Y si, hay termino medio. Un abrazo.