CINCO: No respires, el olor está en el aire
Dicen que a los tíos se nos entra por la vista y a las tías por el oído. A mí me ocurre una cosa extraña, se me entra por el olfato. No sé si es que tengo ese sentido muy desarrollado o que tengo los demás hechos una mierda, pero el caso es que el que me guste el olor del tío en cuestión es primordial. Para los que les guste El Perfume, no, no soy un asesino en serie obsesionado con encontrar el perfume perfecto.
El caso es que según los científicos todos los mamíferos nos valemos del olfato en mayor o menor medida en la conducta sexual, aunque sea de manera inconsciente. Según dicen, hay personas que despiden mayor número de feromonas sexuales que otras, lo que las hace más atractivas. “Esa tía me gusta, no es que sea muy guapa, pero tiene algo...” son cosas que se suelen oir y que sólo tienen explicación si tenemos en cuenta algo que no se vea directamente, como el olor. Y es que hay tíos que, sin ser excesivamente guapos, me han hecho imaginar cosas de lo más indecente sólo por el olor que dejaban.
En concreto recuerdo el caso del primer tío con el que me acosté. Llamémoslo X. Conocía a X desde hacía tiempo, y entre los dos existía cierta atracción que nunca habíamos llevado más allá de la amistad. No conozco todas las razones por las que me gustaba tanto X, pero sí sé cuál es la mayor de todas: su olor. Era un tío muy masculino, despedía un olor muy fuerte que era una mezcla de sudor (pero del que tenemos todos, no del que no se ducha), tabaco y colonia. Era un olor muy intenso, a veces mientras hablábamos me quedaba callado porque me llegaba una oleada y tenía que controlar el impulso que me venía en mente. Otras veces, después de haber ido al cine o a tomar una cerveza con X, me daba cuenta de que su olor se me había quedado pegado en la ropa. Este encoñamiento olfativo me hizo hacer algunas gilipolleces, tales como ponerme a las 4 de la mañana a lavar la camiseta y pegarme una ducha porque el olor no me dejaba dormir.
La historia de X no acabó muy bien. Después de habernos acostado nos fuimos distanciando y puede decirse que nos hemos olvidado mutuamente, pero tengo que admitir que, a veces, cuando por la calle noto que alguien tiene un olor ligeramente parecido al de X, me vienen bastantes imágenes a la cabeza, y no logro saber si aquello fue amor o sólo instinto sexual.
¿Cuánto de instintivo hay en el amor?
El caso es que según los científicos todos los mamíferos nos valemos del olfato en mayor o menor medida en la conducta sexual, aunque sea de manera inconsciente. Según dicen, hay personas que despiden mayor número de feromonas sexuales que otras, lo que las hace más atractivas. “Esa tía me gusta, no es que sea muy guapa, pero tiene algo...” son cosas que se suelen oir y que sólo tienen explicación si tenemos en cuenta algo que no se vea directamente, como el olor. Y es que hay tíos que, sin ser excesivamente guapos, me han hecho imaginar cosas de lo más indecente sólo por el olor que dejaban.
En concreto recuerdo el caso del primer tío con el que me acosté. Llamémoslo X. Conocía a X desde hacía tiempo, y entre los dos existía cierta atracción que nunca habíamos llevado más allá de la amistad. No conozco todas las razones por las que me gustaba tanto X, pero sí sé cuál es la mayor de todas: su olor. Era un tío muy masculino, despedía un olor muy fuerte que era una mezcla de sudor (pero del que tenemos todos, no del que no se ducha), tabaco y colonia. Era un olor muy intenso, a veces mientras hablábamos me quedaba callado porque me llegaba una oleada y tenía que controlar el impulso que me venía en mente. Otras veces, después de haber ido al cine o a tomar una cerveza con X, me daba cuenta de que su olor se me había quedado pegado en la ropa. Este encoñamiento olfativo me hizo hacer algunas gilipolleces, tales como ponerme a las 4 de la mañana a lavar la camiseta y pegarme una ducha porque el olor no me dejaba dormir.
La historia de X no acabó muy bien. Después de habernos acostado nos fuimos distanciando y puede decirse que nos hemos olvidado mutuamente, pero tengo que admitir que, a veces, cuando por la calle noto que alguien tiene un olor ligeramente parecido al de X, me vienen bastantes imágenes a la cabeza, y no logro saber si aquello fue amor o sólo instinto sexual.
¿Cuánto de instintivo hay en el amor?