Eternamente Single
Estudio antropológico sobre una especie en vías de extinción...
Acerca de
Escribir un blog de forma anónima es practicar exhibicionismo con una máscara

Stats
Sindicación
 
SIETE: Máscaras
Llega febrero, los carnavales y las máscaras. Y es que parece que las máscaras son algo natural en el ser humano. Las llevamos en el trabajo, frente a los amigos e incluso frente a la familia. Hace poco he comprobado lo necesarias (y peligrosas) que son.

Estaba yo extrañado de que, llevando dos meses en un país extranjero, no me hubiera comido un rosco todavía. No es que yo sea un partidazo, pero generalmente he gustado a los tíos. Al principio pensé que sería por la diferencia de idioma, aunque me manejo no lo domino a la perfección, y tengo que admitir que parte de mi “éxito” en España se debe a que sé decir lo que quiero decir, de la forma que lo quiero decir y cuando lo quiero decir. Aunque lo de entrar por el oído suene a cuento, sorprende ver cómo con las palabras se puede cambiar diametralmente la impresión que alguien se ha llevado de ti. En otro idioma, lógicamente, me conformo con pronunciar la frase, así que no puedo utilizar el lenguaje como arma.

Pero, aunque lo pensaba al principio, el idioma no ha sido la causa de mi falta de éxito. Resultaba extraño que, cada vez que conocía a un nuevo gay de entre estos fornidos europeos, al poco rato de estar hablando parecía sentirse desilusionado. ¿Qué era lo que había hecho yo? Hace poco lo comprendí. No era lo que había hecho, sino lo que NO había hecho. Ellos esperaban a un español con una actitud sensual, todo instintos, sexo, torero y carpe diem. La imagen que los españoles tenemos frente a los europeos, en otras palabras. En cambio se encontraban conmigo, cuyos comentarios más sensuales eran “me estoy habituando al horario europeo” (y la sensualidad venía de lo mal que pronunciaba el idioma), y claro, la imagen Jamón-Jamón como que pierde.

Así que el otro día decidí hacer una prueba. No todo tiene que ser teoría en la antropología, también hace falta trabajo de campo. Así que decidí probar a alimentar esa imagen del español que tienen de nosotros. Le mandé un mensaje a uno al que había conocido la semana anterior y que, como la mayoría, no quiso volver a quedar. Llamémoslo X. Después de un par de mensajes medio lo convencí para pasarme a saludarlo por su trabajo (trabaja de cara al público) y tomar algo. Primera fase completada, sólo faltaba la máscara de “hot-spanish-macho” que todo europeo quiere ver. Para cultivar la máscara me tiré tres días sin hacer el chimpancé (véase post número 3), de manera que el día en que iba a ver a X llevaba un calentón que habría tirado a un flexo. Unas horas más tarde, tomando un café con X lo interrumpí mientras me contaba que su jefe lo ponía histérico. Le dije algo que se traduciría como un “¿no te apetece que hagamos otra cosa?”. X me miró extrañado y fingió que le incomodaba la pregunta. Yo continué usando mi máscara con orgullo: “acabas dentro de media hora, ¿vamos a tu casa?”. Ahí vi que empezaba a dudar. Mi teoría se iba haciendo más fuerte, pero él seguía resistiendo, empezó a decirme que él no tenía claro lo que buscaba, que si tal... Así que hice la última jugada con la máscara, inclinar la cabeza un poco hacia él y clavarle la mirada. Esto último es algo que sé hacer bastante bien, no sé si es por el color de los ojos o qué, pero consigo que la gente se inquiete. Sólo tuve que decir un “venga...vamos” para que se rindiera completamente a la máscara. Cuarenta minutos después estábamos follando en su piso.

Horas después X me había escrito un mensaje. Que se lo había pasado genial y que cuando yo quisiera podíamos repetir. No lo haremos. No es que fuera mal, pero tampoco es un tío al que tenga ganas de conocer más, a fin de cuentas sólo se ha interesado cuando me he portado como Bardém en una peli de Almodóvar, y ese no soy yo. Tampoco creo que él eche de menos una llamada mía, ya ha conseguido lo que quería, tirarse a un español, ahora podrá orientar sus morbos hacia otro sector internacional. Lo que he hecho con X no creo que sea un comportamiento GATO (post número 3), ya que nos conocíamos de antes y no teníamos pensado el no volver a quedar después, pero me ha hecho plantearme si la única forma que hay de ligar con rapidez y efectividad será la de usar otra máscara, adivinar los morbos del otro y alimentarlos. Espero que ese no sea el único camino, ser otra persona durante un rato puede ser divertido, pero tirarse de Carnaval toda la vida al final cansa, que aunque no lo parezca, las máscaras acaban pesando.

¿Es inevitable usar máscara?
Etiquetas:    
 
Comentario:
solo decirte una cosa, he leido tu blog y creo que eres un tio con las cosas muy claras, te envidio la verdad. espero que no dejes de escribir porque me pareces un tio muy interesante
No