Fase: Harta de la fase 5
Estoy harta de ser cobarde. Estoy hasta el gorro de planear mi vida alrededor de fiestas homosexuales a las que promete llevarme Jimena y que luego se cancelan. Estoy harta de no ser lo suficientemente valiente para salir yo sola a sitios de ambiente. Estoy harta de renunciar a planes que me hacen ilusión para algo que nunca aparece. Estoy harta de andar más salida que Paco Martínez Soria, total, para nada.
En fin, que hay un plan bastante bueno para una escapadita interestelar y he decidido que le den a la fiesta del sábado, me piro.
No era el tren que estaba esperando pero por lo menos tendré algo de dinamismo. Ya veremos cuando actualizo :P
En fin, que hay un plan bastante bueno para una escapadita interestelar y he decidido que le den a la fiesta del sábado, me piro.
No era el tren que estaba esperando pero por lo menos tendré algo de dinamismo. Ya veremos cuando actualizo :P
Fase: 5, abrirse en canal.
Recuerdo que hace unos añitos, cuando me enseñaron cómo iba el IRC, [atención atención, momento “¡Ah! ¡Claro!”] ya me picó la curiosidad aquél canal #lesbianas.
Recientemente, con más valor y después de lo de desconocida, me lancé al foro de chueca y charlé con una lesbi normal y corriente, de esas con novia formal y todo, y como yo pensaba que eran de otro planeta, pues no en vano me embargó la emoción del que encuentra vida en otra Galaxia: ¡Me ha hablado! ¡A mí! ¡Y sin escupirme ni nada!
Esta semanita, mucho mas centrada y como buen elemento del nivel 5 (qué largo se hace), me voy enganchando a eso del chateo. Por supuesto no me ando con chiquitas: he desenpolvado el mIRC y he decidido registrarme un nick, como piden las normas del canal. Pero cuando he llegado al punto de escoger apodo, casi tiro la toalla, ahí está, OTRO alter ego, una personalidad más con la que ya fijo me acaba dando un cortocircuito mental.
Después de pensármelo mucho he decidido que no me voy a complicar ¡Café para todos! Seré Chaika en el entero bollociberespacio y punto. Esto tiene alguna desventaja y es que al ponerme el mismo nombre que en el blog, pues hay cosas que no voy a decir de mí. Y como los privados empiezan con un retrato robot del otro para encontrar algo en común de qué hablar (cuantos años tienes, de dónde eres y qué estudias o de qué trabajas), la gente se extraña si no contestas, como si cortases la conversación. Pero bueno, poco a poco se van acostumbrando a que me calle ciertas cosas y yo a imaginarme personas detrás de esas letritas que salen. Alguna se metió conmigo el primer día, pero la moderadora me defendió, así que mejor bienvenida que la de Mr.Marshall. Me siento cómoda y las chicas, igual que las bloggers, son unos soles. Y aquella chica... ¡ya no es borde conmigo!
Besitos para todas,
¡Muakkkks!
Recientemente, con más valor y después de lo de desconocida, me lancé al foro de chueca y charlé con una lesbi normal y corriente, de esas con novia formal y todo, y como yo pensaba que eran de otro planeta, pues no en vano me embargó la emoción del que encuentra vida en otra Galaxia: ¡Me ha hablado! ¡A mí! ¡Y sin escupirme ni nada!
Esta semanita, mucho mas centrada y como buen elemento del nivel 5 (qué largo se hace), me voy enganchando a eso del chateo. Por supuesto no me ando con chiquitas: he desenpolvado el mIRC y he decidido registrarme un nick, como piden las normas del canal. Pero cuando he llegado al punto de escoger apodo, casi tiro la toalla, ahí está, OTRO alter ego, una personalidad más con la que ya fijo me acaba dando un cortocircuito mental.
Después de pensármelo mucho he decidido que no me voy a complicar ¡Café para todos! Seré Chaika en el entero bollociberespacio y punto. Esto tiene alguna desventaja y es que al ponerme el mismo nombre que en el blog, pues hay cosas que no voy a decir de mí. Y como los privados empiezan con un retrato robot del otro para encontrar algo en común de qué hablar (cuantos años tienes, de dónde eres y qué estudias o de qué trabajas), la gente se extraña si no contestas, como si cortases la conversación. Pero bueno, poco a poco se van acostumbrando a que me calle ciertas cosas y yo a imaginarme personas detrás de esas letritas que salen. Alguna se metió conmigo el primer día, pero la moderadora me defendió, así que mejor bienvenida que la de Mr.Marshall. Me siento cómoda y las chicas, igual que las bloggers, son unos soles. Y aquella chica... ¡ya no es borde conmigo!
Besitos para todas,
¡Muakkkks!
Fase: ¡Ah! ¡Claro! -> Episodio 1: ¡Ostras!
Se me viene a la cabeza una película que vi hace tiempo que me gustó mucho¡ah! ¡claro! porque la protagonista era lesbiana. Vaya, eso me pasa mucho ahora, considerar razón suficiente besar a una chica para buscar un significado diferente a todo lo que me ha pasado hasta ahora, oséase, de que a mí me tiene que haber gustado cualquier cosa relacionada con las lesbianas desde siempre, y que por eso lo flipé en su día con la peli. Será que estoy en una fase en la que una es capaz de encontrar una causalidad lesbiana a la más nimia característica de toda la vida, es decir, pensar que yo claramente iba para bollera, vamos.
¿Qué habrá sido de esa peli? Manos a la ostra, me pongo a buscar en el google y resulta que para mi regocijo la peliculilla esa es un gran éxito de la BBC (no me extraña, con la carencia que hay de este tipo de audiovisual) y que además está basada en una novela que me pienso agenciar en cuanto pueda (a falta de poder encontrar lo nuevo de Silvia Uslé) cuya traducción al terráqueo se llama igual que un blog de leo, el de sixtra. ¡Ah! ¡Claro! No iba a ser yo la única que considerase eso de ostrera de lo más sugerente.
Aunque ¿por qué no me iba a gustar simplemente porque es una historia muy bien documentada contada de forma impecable? ¡Ah! ¡Claro! ¡Porque la Rachael Stirling estaba muy buena!
¿Qué habrá sido de esa peli? Manos a la ostra, me pongo a buscar en el google y resulta que para mi regocijo la peliculilla esa es un gran éxito de la BBC (no me extraña, con la carencia que hay de este tipo de audiovisual) y que además está basada en una novela que me pienso agenciar en cuanto pueda (a falta de poder encontrar lo nuevo de Silvia Uslé) cuya traducción al terráqueo se llama igual que un blog de leo, el de sixtra. ¡Ah! ¡Claro! No iba a ser yo la única que considerase eso de ostrera de lo más sugerente.
Aunque ¿por qué no me iba a gustar simplemente porque es una historia muy bien documentada contada de forma impecable? ¡Ah! ¡Claro! ¡Porque la Rachael Stirling estaba muy buena!
Fase: ¿Qué tipo de lesbiana eres?
A veces echo de menos aquellos test de la Superpop clasificando lo inclasificable con resultados del tipo: Mayoría de As) loca descontrolada, mayoría de Bs) doña perfecta y mayoría de Cs) sosa remilgada sin remedio. Se titulaban algo tonto en plan ¿Eres..[algoqueobviamentenoeres]? y siempre sabías lo que había que contestar para que no te ingresaran en el psiquiátrico.
Pues navegando por la red he encontrado uno de esos que me ha hecho gracia. En fin, ya que la Bruja Lola no ha venido a Plutón a adivinármelo, pues me he dedicado a hacer este test. Si te hace falta diccionario usa Wordreference que está muy bien.
A mí me ha definido de una forma que me ha hecho mucha ilusión. Aunque sigo pensando que, como en todos los test, he mentido para que me saliese Doña Perfecta.
Pues navegando por la red he encontrado uno de esos que me ha hecho gracia. En fin, ya que la Bruja Lola no ha venido a Plutón a adivinármelo, pues me he dedicado a hacer este test. Si te hace falta diccionario usa Wordreference que está muy bien.
A mí me ha definido de una forma que me ha hecho mucha ilusión. Aunque sigo pensando que, como en todos los test, he mentido para que me saliese Doña Perfecta.
![]() | You scored as The Femme Fatale. You're carefree, dark and adventurous...and slightly fatale to the heart.
What Type of Lesbian Are You? (Inspired by Curve Mag.) created with QuizFarm.com |
Fase: Tolerancia cero también para el machismo lesbiano.
- No, mejor no. El sábado que viene mejor no te pongas minifalda.-me aconseja mi única amiga bollo en plutón de cara a la próxima fiesta gay, que parecían muchas pero sólo conseguí ir a una.
- ¿Por qué? ¿Pensarán que soy hetero y no se atreverán a tirarme los tejos? –me extraño- Digo yo que si estoy allí será por algo. ¿O les pondría tanto que se me lanzarían encima todas como lobas? –mmm- Jeje, pues no estaría nada mal.
- Que no tía, que no es eso.
- Ah! ya! Quieres decir que pareceré superficial y poco interesante así que no le gustaré a nadie.-me ilumino de repente, las lesbianas son una fase superior de la evolución.
- Que nooooo! –joder, que no acierto en nada, oye.
- Pues? Venga dímelo, andaaaa!! –la torturo hasta que confiesa:
- Es que vas a parecer una “chica fácil”.
[Atención: ahora se me petrifica la boca, abierta claro. Hasta que la sangre vuelve a bombear, a un ritmo frenético, será para compensar]
- ¿¿PERO QUÉ MIEEERRDA ME ESTÁS CONTANDO TÍA??
Y saco la banderita lila y le suelto un rollo macabeo con el que se va arrepintiendo por momentos de haber abierto la boca, y que, por supuesto, no entiende. ¡Qué decepción! Tenía especialmente idealizado el mundo lesbiano, y ahora resulta que pueden ser tan machistas como el que más. Pero joder, ninguna de todas las amigas (y amigos) hetero que haya tenido en mi vida me habría a dicho eso, y mucho menos un novio o rollo mío, vamos, JAMÁS, porque ese nivel tan elevado de machismo descalifica para considerar yo a alguien en cualquiera de las tres categorías. Y si no lo he tolerado hasta ahora, no veo por qué tendría que cambiar.
Mi amiga sigue con las manos en la cabeza esperando que me calle, como he visto hacer a millones de tíos que no me querían escuchar, cuando les acusaba de categorizar a las mujeres de forma androcéntrica, según si se quieren o no acostar con ellos. Pero la reacción de una mujer no esa todas horas la misma con todos los hombres (ni mujeres supongo). Me cuesta no darle una segunda oportunidad, no quiero pensar que tenga una mentalidad retrógrada. Le hablo con las palabras que usó para ver si sale mejor: “Mira Jimena, se puede ser fácil (entendiéndolo como mujer que busca sexo activamente) de muchas maneras. Por ejemplo, a lo Marilyn Monroe, que parece que te pueda follar qualquiera porque te vas detrás del primero que te preste atención (cosa que tampoco tiene por qué ser mala, mientras no hagas nada que no quieras hacer). O a lo Marlene Dietrich, es decir, pasando de las atenciones y follándote a quien tú quieres. Esa es la diferencia y nadie es de un sólo tipo siempre”.
- ¿Por qué? ¿Pensarán que soy hetero y no se atreverán a tirarme los tejos? –me extraño- Digo yo que si estoy allí será por algo. ¿O les pondría tanto que se me lanzarían encima todas como lobas? –mmm- Jeje, pues no estaría nada mal.
- Que no tía, que no es eso.
- Ah! ya! Quieres decir que pareceré superficial y poco interesante así que no le gustaré a nadie.-me ilumino de repente, las lesbianas son una fase superior de la evolución.
- Que nooooo! –joder, que no acierto en nada, oye.
- Pues? Venga dímelo, andaaaa!! –la torturo hasta que confiesa:
- Es que vas a parecer una “chica fácil”.
[Atención: ahora se me petrifica la boca, abierta claro. Hasta que la sangre vuelve a bombear, a un ritmo frenético, será para compensar]
- ¿¿PERO QUÉ MIEEERRDA ME ESTÁS CONTANDO TÍA??
Y saco la banderita lila y le suelto un rollo macabeo con el que se va arrepintiendo por momentos de haber abierto la boca, y que, por supuesto, no entiende. ¡Qué decepción! Tenía especialmente idealizado el mundo lesbiano, y ahora resulta que pueden ser tan machistas como el que más. Pero joder, ninguna de todas las amigas (y amigos) hetero que haya tenido en mi vida me habría a dicho eso, y mucho menos un novio o rollo mío, vamos, JAMÁS, porque ese nivel tan elevado de machismo descalifica para considerar yo a alguien en cualquiera de las tres categorías. Y si no lo he tolerado hasta ahora, no veo por qué tendría que cambiar.
Mi amiga sigue con las manos en la cabeza esperando que me calle, como he visto hacer a millones de tíos que no me querían escuchar, cuando les acusaba de categorizar a las mujeres de forma androcéntrica, según si se quieren o no acostar con ellos. Pero la reacción de una mujer no esa todas horas la misma con todos los hombres (ni mujeres supongo). Me cuesta no darle una segunda oportunidad, no quiero pensar que tenga una mentalidad retrógrada. Le hablo con las palabras que usó para ver si sale mejor: “Mira Jimena, se puede ser fácil (entendiéndolo como mujer que busca sexo activamente) de muchas maneras. Por ejemplo, a lo Marilyn Monroe, que parece que te pueda follar qualquiera porque te vas detrás del primero que te preste atención (cosa que tampoco tiene por qué ser mala, mientras no hagas nada que no quieras hacer). O a lo Marlene Dietrich, es decir, pasando de las atenciones y follándote a quien tú quieres. Esa es la diferencia y nadie es de un sólo tipo siempre”.
Fase: Acercarse a la puerta.
El viernes todo se acaba demasiado pronto y ahí estoy yo caminando sola hacia casa, sintiendo que me mandan a dormir, como un castigo inmerecido.
Bueno Chaika, me digo, vamos a intentar verle el lado positivo a esto. Por ejemplo, ¿qué mejor momento para atreverme a hacer ese pequeño cambio? Me desvío y paso por delante de la puerta del Bardecolorosa, en el que estuve un par de veces de casualidad, siempre con heteros, enfrente de los que me cortaba. La media de edad es 10 años menor que los que tengo, pero me sirve para lo que voy a hacer. Mientras paso miro la puerta, para que cada vez me dé menos miedo. Por supuesto no entro. Hoy ha sido sólo un pequeño ensayo. No sé si es normal que las chicas salgan solas por bares de ambiente, o si todo el mundo presupone que has ido para pillar. Me muero por conocer gente esta noche, así, sin dobles intenciones, pero me falta especialmente la seguridad que espero a tener cualquer día de estos.
Vuelvo a casa, esta vez con la sensación de haber aprovechado la noche.
Bueno Chaika, me digo, vamos a intentar verle el lado positivo a esto. Por ejemplo, ¿qué mejor momento para atreverme a hacer ese pequeño cambio? Me desvío y paso por delante de la puerta del Bardecolorosa, en el que estuve un par de veces de casualidad, siempre con heteros, enfrente de los que me cortaba. La media de edad es 10 años menor que los que tengo, pero me sirve para lo que voy a hacer. Mientras paso miro la puerta, para que cada vez me dé menos miedo. Por supuesto no entro. Hoy ha sido sólo un pequeño ensayo. No sé si es normal que las chicas salgan solas por bares de ambiente, o si todo el mundo presupone que has ido para pillar. Me muero por conocer gente esta noche, así, sin dobles intenciones, pero me falta especialmente la seguridad que espero a tener cualquer día de estos.
Vuelvo a casa, esta vez con la sensación de haber aprovechado la noche.
Fase: Daños colaterales.
¡Joder qué dolor de cabeza! ¡Menuda juerga ayer y todavía estamos a viernes! Menos mal que puedo aplicar una excusa de Top: “Si eres una alcohólica y un pendón desorejado... ¡¡échale la culpa al nivel 6!!” O eso sería si con lo que me liase fuesen tías, pero esto de haberme convertido en un putón verbenero heterosexual [o más bien calientabraguetas] no es exactamente lo que esperaba. ¿Qué nivel es este? ¿Será una fase específica BISEX?
Y es que claro, una se pone el antifaz de loba y va tanteando a las niñas, hasta que tropieza con una atractiva persona masculina que no debía estar ahí. Después de un número variable de morreos, me canso, echo en falta una mujer y no me acuesto con él. En fin, no es culpa mía, diríamos que es… un daño colateral. ¿Quién le manda cruzarse en mi camino? Ya sé que no debería sentirme culpable, el tema es que como siga esta marcha me acabarán acusando de terrorismo internacional. Y digo yo ¿Por qué será tan difícil gustarle a una chica y en cambio, con los buenorros de siempre, ahora me basta con levantar una ceja?
Y es que claro, una se pone el antifaz de loba y va tanteando a las niñas, hasta que tropieza con una atractiva persona masculina que no debía estar ahí. Después de un número variable de morreos, me canso, echo en falta una mujer y no me acuesto con él. En fin, no es culpa mía, diríamos que es… un daño colateral. ¿Quién le manda cruzarse en mi camino? Ya sé que no debería sentirme culpable, el tema es que como siga esta marcha me acabarán acusando de terrorismo internacional. Y digo yo ¿Por qué será tan difícil gustarle a una chica y en cambio, con los buenorros de siempre, ahora me basta con levantar una ceja?
Fase: ¿De otro Planeta?
-Muy bien, vamos a hacer una lista de mujeres que creéis o sabéis que son lesbianas a lo largo de la historia y en la actualidad.
- Eva
- Eva qué?
[jajaj]
- Safo
- Hannah Höch
-¿Quién es Hannah Höch?
- Lili Tomlin
- Lili Tomlin, bien. ¿Quién más?
- Magaret, la vecina de Daniel el travieso.
- ¿Quééé?
- ¿Withney Houston?
- Kristy McNichol
- Morgan Ferchain
- Morgan Ferchain
- Angela Davis… Mary Lou Retton?
- Virginia Woolf
- Marilin Quake
- Olivia Newton John
- ¡Chelsea Clinton!
- Jajaja. Id más despacio..
- Peepermint Patty
- Endora, la de Embrujada
- Agnes Moorhead
- Todos los de Roseanne
- Menos Dan, ¿no?
[jajaj]
- Tengo una pregunta.
- ¿Sí?
- Para… ¿para qué qué hacemos esta lista?, es por… ¿por pura especulación?
- Muy buena pregunta. A lo largo de la Historia ha existido una grave falta de pruebas que nos digan cómo era de verdad la vida de estas mujeres. Las vidas de las lesbianas y sus relaciones apenas existen por escrito y teniendo eso en cuenta y comprendiendo el significado del poder de la Historia, lo que queremos es empezar a cambiar la Historia.
Así es cómo empezaba una película romántica sobre mujeres homosexuales de Chicago en 1994, que nunca escondió su finalidad. El título Go Fish, que podría traducirse como "Ir de pesca", era una forma coloquial entre las lesbianas americanas de decir que te ibas a ligar. No sólo el guión tiene puntos muy buenos, además fue la primera sobre el tema que vi allá por mi adolescencia hetero, la única que te contaba con normalidad cómo era la vida una vez fuera del armario. No sólo ganó entonces varios premios en festivales internacionales, sino que doce años más tarde, esta pequeña producción ha dejado su huella convirtiéndose en un gran clásico del cine bollo.
Hoy ya se puede hablar de un libro que creo también hará más historia de la que se espera. Un libro que lleva al papel algo que faltaba publicar, con la clara finalidad de visibilizar al colectivo y sus muchas caras. Un libro que “profundiza en el fenómeno blog al mismo tiempo que nos acerca a lo que es ser lesbiana en la actualidad” y, claro, como yo sigo sin información de primera mano y como además todo sale de los primeros blogs sáficos que leí, me hace mucha ilusión. Por si esto fuera poco, los colores de la tapa tienen un simbolismo para mí del que no puedo escapar y el colmo de los colmos: ¡¡SALGO YO EN LA PORTADA!! Vaaaaale, no soy yo y la Editora ni me conoce, pero me gusta pensar que las coincidencias son por algo... No me digáis que no tiene mis ojitos ;-)
A las autoras:
¡¡Espero que me lo dediquéis!!
A la editora:
¡¡Adivina qué está haciendo hoy en día la directora de Go Fish!!
¡¡Espero grandes cosas de ti!!
A todas:
¡¡Gracias por llevar el Auryn!!
Sábado 22 de Abril a las 19.30: Pre-estreno improvisado de ¿De otro planeta? en la presentación del libro de poemas de Lais Arcos que organiza Ellas Editorial en el hotel Axel de Barcelona (Aribau con Consell de Cent). Habrá cava y canapés gratis.
Fase: Demasiado pronto para el tren a Fantasía
Me siento como si hubiese pasado el fin de semana dudando en la cafetería de la estación, envidiando a la gente que corre para no perder su tren.
A Bastian también le costó, me consuelo, le pareció ridículo que las letras le llamasen a él. Será que todavía me quedan muchos capítulos que leer hasta atreverme a hacer lo que quiera. Y muchísimos más hasta olvidarme de quién era, de quién soy.
Esta es mi mina de recuerdos. Si no la lleno antes de emprender el viaje, no sabré volver.
A Bastian también le costó, me consuelo, le pareció ridículo que las letras le llamasen a él. Será que todavía me quedan muchos capítulos que leer hasta atreverme a hacer lo que quiera. Y muchísimos más hasta olvidarme de quién era, de quién soy.
Esta es mi mina de recuerdos. Si no la lleno antes de emprender el viaje, no sabré volver.
Fase: Imaginar un finde en otro planeta
¿Cómo sería una escapadita intersetelar a Venus? Desde luego casi todo el tiempo en del ambiente, que para mí todavía es algo muy exótico.
Hoy me habría pasado el día en un café de mujeres, calculando la trayectoria del vuelo, leyendo The Planets de Dava Sobel y mirando a las estrellas por la ventana, intentando adivinarle algo a la gente. Hubiese ido a un restaurante vegetariano a comer y por la tarde en un ciber actualizaría el cuaderno de bitácora de abordo. Luego volvería al albergue, gay-freundly, cómo no, y me pondría guapa para salir sola a la disco más amigable, en la que me sentiría incómoda por imaginarme que todos me miran con pena, pero sin irme a casa porque siempre podría usar ese teléfono que me dieron, al que no llamaría por vergüenza.
Mañana a la una al lado del Starfucks, me apuntaría a la visita gratis en terráqueo, porque aunque no me gustan los guiris de la tierra, el tour merece la pena por la guía, una aleación Poppins-Joplin, que se le oye cuando habla, que entretiene e informa a la vez y que debe ser de las pocas personas que se saben la importante historia con la que acaba la visita. ¡Qué pena no haber tenido tiempo la última vez! Luego le tiraría los tejos, pero me diría que tiene novia y además gato en común. Por la tarde me iría al museo homosexual donde quizá conociese a alguien que me sacase por la noche o, tal vez, después de estar dándole vueltas des de que llegué, el número ese me quemase demasiado y decidiese quedar, a pesar del miedo que me da dejarme conocer.
Antes de irme el lunes, habría ido a cortarme el pelo donde la última vez. Y no porque casualmente la peluquera se parezca a y tenga el mismo morbo que Betty Page en la Jungla, que lo parece y lo tiene, sino porque cuando vine, a pesar de mi venusiano macarrónico, entendió lo que le pedía y lo aplicó dejándome bastante bien.
Y no sé cómo sería la vuelta. ¿Histérica de la emoción de haber conocido gente nueva? ¿Satisfecha de por fin por haber pasado un finde exclusivamente conmigo misma, sin que sea en el sofá? ¿Aliviada por haber seguido anónima en la blogosfera?
Hoy me habría pasado el día en un café de mujeres, calculando la trayectoria del vuelo, leyendo The Planets de Dava Sobel y mirando a las estrellas por la ventana, intentando adivinarle algo a la gente. Hubiese ido a un restaurante vegetariano a comer y por la tarde en un ciber actualizaría el cuaderno de bitácora de abordo. Luego volvería al albergue, gay-freundly, cómo no, y me pondría guapa para salir sola a la disco más amigable, en la que me sentiría incómoda por imaginarme que todos me miran con pena, pero sin irme a casa porque siempre podría usar ese teléfono que me dieron, al que no llamaría por vergüenza.
Mañana a la una al lado del Starfucks, me apuntaría a la visita gratis en terráqueo, porque aunque no me gustan los guiris de la tierra, el tour merece la pena por la guía, una aleación Poppins-Joplin, que se le oye cuando habla, que entretiene e informa a la vez y que debe ser de las pocas personas que se saben la importante historia con la que acaba la visita. ¡Qué pena no haber tenido tiempo la última vez! Luego le tiraría los tejos, pero me diría que tiene novia y además gato en común. Por la tarde me iría al museo homosexual donde quizá conociese a alguien que me sacase por la noche o, tal vez, después de estar dándole vueltas des de que llegué, el número ese me quemase demasiado y decidiese quedar, a pesar del miedo que me da dejarme conocer.
Antes de irme el lunes, habría ido a cortarme el pelo donde la última vez. Y no porque casualmente la peluquera se parezca a y tenga el mismo morbo que Betty Page en la Jungla, que lo parece y lo tiene, sino porque cuando vine, a pesar de mi venusiano macarrónico, entendió lo que le pedía y lo aplicó dejándome bastante bien.
Y no sé cómo sería la vuelta. ¿Histérica de la emoción de haber conocido gente nueva? ¿Satisfecha de por fin por haber pasado un finde exclusivamente conmigo misma, sin que sea en el sofá? ¿Aliviada por haber seguido anónima en la blogosfera?
Fase: El rollo bollo es un pañuelo
Que de camino a casa yo acuda a echar una cervecilla con Nuevomejoramigo era inevitable. Que en la misma mesa esté el marido de Ladelatarjeta sin ella y con otra gente, esperable. Pero que al rato coincidamos mi imaginación hiperexcitable y las dos mujeres a las que les he entrado a saco en el último mes, una en cada esquina de esta oscura cervecería-cafetería Kitsch, es sólo consecuencia de nuestra insignificancia contra el inmenso determinismo del cosmos, o de la dimensión entendible, según se vea. Y claro, mi materia gris le da por relacionarlo todo y se acuerda de una escena de Tierra, en un bar llamado "La Cueva". Y vaya por donde, justo de esa película está sacado la foto del encabezamiento de este blog. Una pena que yo no tenga el magnetismo de Carmelo Gómez en estas situaciones, porque hoy parece que ambas pasen de mí. En cualquier caso, después de un día de curro en el que me levanté pronto y dormí mal, ni tengo la energía que se necesitaría, ni hay quien se vaya a tragar mi numerito de seducción con el pelo sucio y la bolsa del super colgando. Sólo me queda volverme minúscula como la cochinilla y concentrarme todo lo que pueda en la fascinante conversación de mi mesa.
Pasadas un par de horas y alguna cerveza, y por mucho que yo le busque las tres lunas a Marte, las dos chicas siguen sin convertirse en la cándida Ángela ni en la peligrosa Mari, con las que coinciden en ser una rubia casada y una puta cría. Lo que pasa es que mi imaginación sigue a su rollo, diga yo lo que diga. Así que cuando, como siguiendo el guión, Ladelatarjeta se me sienta al lado, tengo que recordar que no se ha soltado el pelo viniendo a buscarme recién enviudada, sino que ha acudido a poner distancia entre yo y Elmarido, que va de seductor, aunque él sólo espere conseguir el teléfono de Patán, por el que me estaba preguntando. ¿Y si estoy de verdad dentro de la peli? Se me dispara la cabeza. Imagino al diablo (aka J.Lo, según Nuevomejoramigo) poniéndome cachonda bailándome el agua contra un taco de billar. Pero al enfocar detrás de Ladelatarjeta, veo que el diablo sigue riendo postiza hacia otro lado, al volver de retocarse el pelo en el baño, donde hoy no la saludé.
Como ya he dicho, mi imaginación sigue a su bola y me acaba convenciendo de que sí se parecen, porque la primera es una mujer madura, centrada y cabal con la que me he cruzado un par de mensajitos por móvil bastante explícitos, que disimula en frente del marido y que ha venido a sentarse a mi lado. Y la segunda es una niña egoísta incapaz de amar, que juega con los que la desean, que no puede evitar ser el centro de atención y que quizá se ríe tanto para demostrarme cuánto me ignora.
Me levanto de la silla y le pregunto a mi reflejo en el culo de la cerveza: ¿Qué hago Chaika? No contesta. Pues va a ser que no estoy dentro de la peli, pero aun así, Medem, te voy a robar una frase: "No valgo para irme con nadie". Si no me puedo decidir mejor me piro sola o, pensándolo mejor: ¿Nuevomejoramigo, qué te parece si nos vamos ya? Y como él es tan encantador como Alberto, pues me acompaña a casa con una sonrisa.
Sólo espero que alguien no me acabe tirando una pedrada a la cabeza.
Pasadas un par de horas y alguna cerveza, y por mucho que yo le busque las tres lunas a Marte, las dos chicas siguen sin convertirse en la cándida Ángela ni en la peligrosa Mari, con las que coinciden en ser una rubia casada y una puta cría. Lo que pasa es que mi imaginación sigue a su rollo, diga yo lo que diga. Así que cuando, como siguiendo el guión, Ladelatarjeta se me sienta al lado, tengo que recordar que no se ha soltado el pelo viniendo a buscarme recién enviudada, sino que ha acudido a poner distancia entre yo y Elmarido, que va de seductor, aunque él sólo espere conseguir el teléfono de Patán, por el que me estaba preguntando. ¿Y si estoy de verdad dentro de la peli? Se me dispara la cabeza. Imagino al diablo (aka J.Lo, según Nuevomejoramigo) poniéndome cachonda bailándome el agua contra un taco de billar. Pero al enfocar detrás de Ladelatarjeta, veo que el diablo sigue riendo postiza hacia otro lado, al volver de retocarse el pelo en el baño, donde hoy no la saludé.
Como ya he dicho, mi imaginación sigue a su bola y me acaba convenciendo de que sí se parecen, porque la primera es una mujer madura, centrada y cabal con la que me he cruzado un par de mensajitos por móvil bastante explícitos, que disimula en frente del marido y que ha venido a sentarse a mi lado. Y la segunda es una niña egoísta incapaz de amar, que juega con los que la desean, que no puede evitar ser el centro de atención y que quizá se ríe tanto para demostrarme cuánto me ignora.
Me levanto de la silla y le pregunto a mi reflejo en el culo de la cerveza: ¿Qué hago Chaika? No contesta. Pues va a ser que no estoy dentro de la peli, pero aun así, Medem, te voy a robar una frase: "No valgo para irme con nadie". Si no me puedo decidir mejor me piro sola o, pensándolo mejor: ¿Nuevomejoramigo, qué te parece si nos vamos ya? Y como él es tan encantador como Alberto, pues me acompaña a casa con una sonrisa.
Sólo espero que alguien no me acabe tirando una pedrada a la cabeza.
Fase: Recordando un beso encerrado.
No me gusta el nombre de Mónica. Es por las Mónicas que he conocido, supongo, me decepcionaron. Normalmente son morenas de pelo largo y ojos de color otoño. Siempre me pregunto porqué nadie más se da cuenta de que son bastante guapas, quizá porque no se hacen notar. Son una especie de “chica de la puerta de al lado”, sencilla y amable a la que crees que le has caído bien, hasta que descubres que es sólo cortesía y te quedas con la sensación de haber sido timada por un vulgar trilero.
O quizá no soy justa y la imagen está sesgada por aquella Mónica, la de hace muchos, muchos años. El día que la conocí hablamos (habló) un montón y cómo no, me fascinó. El beso con lengua que me dio esa noche fue diferente al de los de las demás, más lento, más largo y más suave, como si yo le gustase, pero el instante que abrí mis ojos de cordero (tan de dura que iba yo por la vida) casi me caigo del golpe indiferente de los suyos. Supe que simplemente ella era así, blandita y dulce, como su voz, y que, al contrario que a mí, ese beso no le había subido a la cabeza como vino azucarado. Cambiamos de juego, porque para ella y el resto sólo había sido eso, un juego tonto entre crías hetero que aburría seguir, una vez traspasados los límites. Esa noche aprendí a encerrar ese vino y a tirar la llave.
No volví a ver a Mónica hasta años más tarde. No supe expresar más que un "hola". Creo que no se acordaba de mí, sólo contestó "hola". No la volví a ver. No me importó. No era la misma, o ya no lo parecía.
O quizá no soy justa y la imagen está sesgada por aquella Mónica, la de hace muchos, muchos años. El día que la conocí hablamos (habló) un montón y cómo no, me fascinó. El beso con lengua que me dio esa noche fue diferente al de los de las demás, más lento, más largo y más suave, como si yo le gustase, pero el instante que abrí mis ojos de cordero (tan de dura que iba yo por la vida) casi me caigo del golpe indiferente de los suyos. Supe que simplemente ella era así, blandita y dulce, como su voz, y que, al contrario que a mí, ese beso no le había subido a la cabeza como vino azucarado. Cambiamos de juego, porque para ella y el resto sólo había sido eso, un juego tonto entre crías hetero que aburría seguir, una vez traspasados los límites. Esa noche aprendí a encerrar ese vino y a tirar la llave.
No volví a ver a Mónica hasta años más tarde. No supe expresar más que un "hola". Creo que no se acordaba de mí, sólo contestó "hola". No la volví a ver. No me importó. No era la misma, o ya no lo parecía.
Fase: Ese nivel 6 que no llega.
Cabreo y tristeza. Y encima como está a punto de bajarme la regla, me tomo las cosas todavía peor. Por segunda vez no hubo fiesta de chicas y ya hace un mes. Ni siquiera pude quedar con Jimena a tomar una café, y como es la única lesbi que conozco y ya hace 15 días que nos vimos, me siento como un alienígena en el mundo hetero real (menos mal que en la blogosfera os tengo a vosotras, que sois unos SOLES). Por si fuera poco, Chicacosmo sigue mirándose el ombligo sin mucho tiempo para nadie más, ni ganas de sacarme por el ambiente. Menos mal que socio patán es un solete y se marcó unas cervezas, aunque fuese lunes y sólo para contarme cómo le va con la chiquilla gracias a mis briconsejos. Como no podía ser de otra forma, están los dos superenamorados.
En fin, que lo que iban a ser un par de birras, se alargaron demasiado con tanto marujeo, y a lo tonto a lo tonto pillamos un pelotazo bastante monstruoso. Los daños colaterales son los siguientes:
- Después de la milésima cerveza, le tuve que parar los pies a Patán, a pesar de lo embobao que está con su chica. Extrañamente, no le doy la más mínima importancia. Quizá voy separando menos obsesivamente sexo y amistad.
- Volví a fumar, después de haberlo dejado hace 6 años. El mes pasado los cigarros del diablo me engancharon y sólo era cuestión de tiempo repetir. Qué miedo me da caer.
- Conocimos a un grupo de plutonianos “fluidos” con los que acabamos compartiendo mesa.
- Me estuve morreando con un desconocido en la barra.
- Hice una llamada internacional a mi amiga turca para dejarle algo cariñoso pero borracho e indescifrable en el contestador a grito pelado.
- Una de los fluidas me dio su tarjeta al irse y me pidió de forma muy sugerente que la llamase .
- Como el tío de la barra se pasó de listo y no me ponía en absoluto, volví con mis recién estrenados colegas y me lo pasé muchísimo mejor.
- Le envié un mensaje borracho a la de la tarjeta.
- Decidí que tengo un nuevo mejor amigo, un gay caballero-encantador que además me convenció de que me sacaría de fiesta por baretos de ambiente.
- La de la tarjeta me contestó con el sms con otro dándome coba y mi nuevo mejor amigo me dejó caer que está casada. Concretamente, con el que se follaba con los ojos a Patán. ¿Me lo expliquen?
- Al ver mi cara de susto, mi nuevo mejor amigo que explicó que la de la tarjeta es “muy fluida”. Seguí flipada, ya puede ser el agua misma que me veo a su marido buscándome para matarme. O peor, exigiendo un intercambio de parejas para que a él le toque con el pobrecito de Patán, que es un hetero sin remedio.
- Me piré con ellos a otro bar y luego seguimos la fiesta en casa de alguien. Me dormí en el sofá.
- He dicho en el curro que estaba enferma. Qué vergüenza y qué impropio de mí. Pero qué coño! Me ha venido bien ser un poco mala por una vez.
- Hoy la de la tarjeta me ha escrito otro mensajito. La verdad es que me da palo tontear con una casada y me acojona que ella lleve el control. Pero qué coño! Soy débil y se lo he contestado.
En fin, que lo que iban a ser un par de birras, se alargaron demasiado con tanto marujeo, y a lo tonto a lo tonto pillamos un pelotazo bastante monstruoso. Los daños colaterales son los siguientes:
- Después de la milésima cerveza, le tuve que parar los pies a Patán, a pesar de lo embobao que está con su chica. Extrañamente, no le doy la más mínima importancia. Quizá voy separando menos obsesivamente sexo y amistad.
- Volví a fumar, después de haberlo dejado hace 6 años. El mes pasado los cigarros del diablo me engancharon y sólo era cuestión de tiempo repetir. Qué miedo me da caer.
- Conocimos a un grupo de plutonianos “fluidos” con los que acabamos compartiendo mesa.
- Me estuve morreando con un desconocido en la barra.
- Hice una llamada internacional a mi amiga turca para dejarle algo cariñoso pero borracho e indescifrable en el contestador a grito pelado.
- Una de los fluidas me dio su tarjeta al irse y me pidió de forma muy sugerente que la llamase .
- Como el tío de la barra se pasó de listo y no me ponía en absoluto, volví con mis recién estrenados colegas y me lo pasé muchísimo mejor.
- Le envié un mensaje borracho a la de la tarjeta.
- Decidí que tengo un nuevo mejor amigo, un gay caballero-encantador que además me convenció de que me sacaría de fiesta por baretos de ambiente.
- La de la tarjeta me contestó con el sms con otro dándome coba y mi nuevo mejor amigo me dejó caer que está casada. Concretamente, con el que se follaba con los ojos a Patán. ¿Me lo expliquen?
- Al ver mi cara de susto, mi nuevo mejor amigo que explicó que la de la tarjeta es “muy fluida”. Seguí flipada, ya puede ser el agua misma que me veo a su marido buscándome para matarme. O peor, exigiendo un intercambio de parejas para que a él le toque con el pobrecito de Patán, que es un hetero sin remedio.
- Me piré con ellos a otro bar y luego seguimos la fiesta en casa de alguien. Me dormí en el sofá.
- He dicho en el curro que estaba enferma. Qué vergüenza y qué impropio de mí. Pero qué coño! Me ha venido bien ser un poco mala por una vez.
- Hoy la de la tarjeta me ha escrito otro mensajito. La verdad es que me da palo tontear con una casada y me acojona que ella lleve el control. Pero qué coño! Soy débil y se lo he contestado.
Fase: Evitar el nivel 2
Asexual se ha ido. Ha vuelto a la Tierra. Era algo que sabíamos, igual que sabía que no aprovecharía el tempo que me quedaba con ella para pasar juntas cada segundo. Igual que sabía que no le iba a plantar ningún morreo al decirnos adiós en el aeropuerto mientras aparecen corazones y mariposas y me doy cuenta estamos enamoradas y ella de que me quiere “de otra manera” y nos decimos “te esperaré” y empieza a sonar “It had to be you” en plan final de película.
Abre los ojos quien quiera que me leas. Eso no ha pasado. Me he mantenido a una distancia demasiado prudencial para dejarme llevar por esa fantasía, porque eso sólo pasa en las pelis. En la realidad yo sufriría lo indecible mientras ella se queda en el armario o se empieza a distanciar de mí porque es hetero y yo le doy miedo. Para evitar eso y conservar la amistad, me mantengo a una distancia aséptica de cualquier intención, libre de cualquier malinterpretación. Paradójicamente, esa distancia que raciona el tiempo juntas y el contacto físico, es también la que impide profundizar en las amistades.
Otra paradoja, más grande todavía, es que no importa el esfuerzo que hagas por mantener la amistad, porque más pronto o más tarde hay que seguir distintos caminos. Nosotras nos abrazamos y nos dijimos adiós sin lágrimas. “Te echaré de menos” es la única verdad que quedaba bien decirle. Ella en cambio se dejó llevar por formulismos que sabemos que ninguna de las dos va a cumplir.
Abre los ojos quien quiera que me leas. Eso no ha pasado. Me he mantenido a una distancia demasiado prudencial para dejarme llevar por esa fantasía, porque eso sólo pasa en las pelis. En la realidad yo sufriría lo indecible mientras ella se queda en el armario o se empieza a distanciar de mí porque es hetero y yo le doy miedo. Para evitar eso y conservar la amistad, me mantengo a una distancia aséptica de cualquier intención, libre de cualquier malinterpretación. Paradójicamente, esa distancia que raciona el tiempo juntas y el contacto físico, es también la que impide profundizar en las amistades.
Otra paradoja, más grande todavía, es que no importa el esfuerzo que hagas por mantener la amistad, porque más pronto o más tarde hay que seguir distintos caminos. Nosotras nos abrazamos y nos dijimos adiós sin lágrimas. “Te echaré de menos” es la única verdad que quedaba bien decirle. Ella en cambio se dejó llevar por formulismos que sabemos que ninguna de las dos va a cumplir.
Fase: Doble personalidad
Me parece que empiezo una fase MSN un tanto peligrosa porque me he pasado media mañana chateando en vez de currar. El tema es que charlando, charlando, me he dado cuenta de que, como las superheroínas Marvel, la mayoría de las bloggers tenemos un Alter Ego.
Para l@s que entre decapitaciones y catanas os perdisteis el final de Kill Bill 2, estoy hablando del “otro-yo”. O sea, la personalidad que crea un@, bien porque necesita descansar de vez en cuando del duro oficio de salvar el mundo (ej. Adora es el Alter Ego de She-Ra), porque de repente tiene poderes sobrehumanos (ej. Hulka es el Alter Ego de Jennifer Walters) o porque ha empezado un bolliblog (ej. La Ricci es el Alter Ego de alguien que no conozco).
La conexión con el personaje original debe ocultarse siempre al resto del mundo, por eso en el “acerca de” ponemos fotos en las que no se nos reconoce: de cuando éramos peques, sólo la mano, de personajes conocidos o de dibujos extrañísimos que no hay forma de descifrar. Si no fuese así, vaya mierda de Alter Ego secreto.. ¿O qué creíais? Además los Alter tienen su vidilla. La historia del cine no sería los mismo con un:
“¡Niño! ¡Deja ya la espadita, que me tienes frito!”
en vez del mítico: “Luke… YO SOY TU PADRE”
Y como yo no voy a ser menos que mi tío Anakin, pues en el Messenger me llamo Chaika. Pero esto de tener un Alter Ego, aunque dé muchas satisfacciones, lleva a los mismos dilemas que tienen los personajes de Cómic:
Dilema A: Desvelar tu Alter Ego.
¿O nunca habéis pensado que por fin Lois le haría caso a Clark si supiese su “supersecretillo”?
Dilema B: Desvelar la identidad real.
Cuántas veces estaría tentada Catwoman de contarle a Kathy Kane a qué dedica su tiempo libre… Para poder charlar con confianza, o se espera a que la otra aparezca de Batwoman y entablan conversación sobre supervillanos como dos conocidas cualquiera en la Marvelesfera, o ella se autopresenta como Selina Kyle empezando desde el principio con el riesgo de que la otra la tome por loca.
Pues eso, que yo me pregunto, entre los Alters de unas y de otras y complicando las cosas con kedadas en Afters y tal, ¿cómo se las ingenia la dimensión blog-bolleril para no caer en la esquizofrenia? A mí ya me han empezado a aparecer un par de tics.. ¿o eso era a mi otra personalidad?
Para l@s que entre decapitaciones y catanas os perdisteis el final de Kill Bill 2, estoy hablando del “otro-yo”. O sea, la personalidad que crea un@, bien porque necesita descansar de vez en cuando del duro oficio de salvar el mundo (ej. Adora es el Alter Ego de She-Ra), porque de repente tiene poderes sobrehumanos (ej. Hulka es el Alter Ego de Jennifer Walters) o porque ha empezado un bolliblog (ej. La Ricci es el Alter Ego de alguien que no conozco).
La conexión con el personaje original debe ocultarse siempre al resto del mundo, por eso en el “acerca de” ponemos fotos en las que no se nos reconoce: de cuando éramos peques, sólo la mano, de personajes conocidos o de dibujos extrañísimos que no hay forma de descifrar. Si no fuese así, vaya mierda de Alter Ego secreto.. ¿O qué creíais? Además los Alter tienen su vidilla. La historia del cine no sería los mismo con un:
“¡Niño! ¡Deja ya la espadita, que me tienes frito!”
en vez del mítico: “Luke… YO SOY TU PADRE”
Y como yo no voy a ser menos que mi tío Anakin, pues en el Messenger me llamo Chaika. Pero esto de tener un Alter Ego, aunque dé muchas satisfacciones, lleva a los mismos dilemas que tienen los personajes de Cómic:
Dilema A: Desvelar tu Alter Ego.
¿O nunca habéis pensado que por fin Lois le haría caso a Clark si supiese su “supersecretillo”?
Dilema B: Desvelar la identidad real.
Cuántas veces estaría tentada Catwoman de contarle a Kathy Kane a qué dedica su tiempo libre… Para poder charlar con confianza, o se espera a que la otra aparezca de Batwoman y entablan conversación sobre supervillanos como dos conocidas cualquiera en la Marvelesfera, o ella se autopresenta como Selina Kyle empezando desde el principio con el riesgo de que la otra la tome por loca.
Pues eso, que yo me pregunto, entre los Alters de unas y de otras y complicando las cosas con kedadas en Afters y tal, ¿cómo se las ingenia la dimensión blog-bolleril para no caer en la esquizofrenia? A mí ya me han empezado a aparecer un par de tics.. ¿o eso era a mi otra personalidad?
Fase: Vecindario
Ayer en la cena ellos practicaban terráqueo y yo por fin conocía al gay plutoniano amigo de una conocida. Llevaba esperando este momento bastante tiempo, desde que ella se quejó de que a veces la saca de marcha por sitios de ambiente. No entendió por qué quería conocerle yo y menos que albergase esperanzas de que me sacasen por el ambiente si nos hacíamos amigos: “Esqueeeee los tíos gays son muy divertidos”. Joder, ya me vale, me podría haber currado una mentira menos casposa.
Tanta expectativa para nada. En vez de aparecer del brazo de una loca juerguista que me rescataría de mi vida de clausura, la Conocida aparece acompañada de un tío muy serio y más bien soso al que no parezco caerle muy bien. Pensaba que la cosa no podía ir peor cuando Conocida se piró e hicimos el camino a casa solos y en silencio. Era esperable pues, que no se convirtiese en mi confidente y ángel guardián para temas bolleriles. Sólo murmuré al despedirme: “Si haces algo con Conocida este finde, dadme un toque”. Por supuesto se quedó bastante flipado, lo noté porque levantó una ceja. Ya veremos en qué acaba todo esto.
Por otra parte, la rubita años veinte de las fotos no me ha escrito; o no debe entender, o no le gusté ¡Buá! Y mi madre se fue ¡Buá! Y vuelvo a dejar el chocolate, así que durante una semanilla tendré el síndrome de abstinencia en el que el mundo es una puta mierda ¡Buá!
Por lo menos no me puedo quejar de vecindario ¡Vaya lujo! ¡Qué mimos! Así que, para corresponder a mi vecina, he plantado en mi jardín hierbecilla de la mejor: sabrosa, fresca y biológica, para que cuando a la bivaquita mejor le apetezca venir a pastar, se encuentre como en casa.

Tanta expectativa para nada. En vez de aparecer del brazo de una loca juerguista que me rescataría de mi vida de clausura, la Conocida aparece acompañada de un tío muy serio y más bien soso al que no parezco caerle muy bien. Pensaba que la cosa no podía ir peor cuando Conocida se piró e hicimos el camino a casa solos y en silencio. Era esperable pues, que no se convirtiese en mi confidente y ángel guardián para temas bolleriles. Sólo murmuré al despedirme: “Si haces algo con Conocida este finde, dadme un toque”. Por supuesto se quedó bastante flipado, lo noté porque levantó una ceja. Ya veremos en qué acaba todo esto.
Por otra parte, la rubita años veinte de las fotos no me ha escrito; o no debe entender, o no le gusté ¡Buá! Y mi madre se fue ¡Buá! Y vuelvo a dejar el chocolate, así que durante una semanilla tendré el síndrome de abstinencia en el que el mundo es una puta mierda ¡Buá!
Por lo menos no me puedo quejar de vecindario ¡Vaya lujo! ¡Qué mimos! Así que, para corresponder a mi vecina, he plantado en mi jardín hierbecilla de la mejor: sabrosa, fresca y biológica, para que cuando a la bivaquita mejor le apetezca venir a pastar, se encuentre como en casa.

Fase: ¿Cómo será tener novia?
Pasear por el parque un domingo por la mañana cogidas de la mano. Reñir porque no hago más que gruñir mientras ella se vuelve loca con los patitos. Hacer luego la compra juntas en el súper y cocinarnos algo bueno. Que yo vea una peli en el sofá mientras ella duerme la siesta en mi cama. Dar vueltas por la ciudad y acabar en un centro comercial. Salir pitando de allí e irnos a una crepería bollo a por la cena. Pedirla para llevar porque estaremos más a gusto en casa. Dormir junto a un cuerpo de mujer y cuando me voy al día siguiente que me dé un beso en la puerta del ascensor diciendo “Que tengas un buen día en la oficina”.
¿Por qué será que la vida suburbana no me parece nada emocionante? ¿O cambiaré de opinión cuando algún día haga todo eso con mi novia y no con mi madre?
¿Por qué será que la vida suburbana no me parece nada emocionante? ¿O cambiaré de opinión cuando algún día haga todo eso con mi novia y no con mi madre?
Fase: 4, el retorno.
No tenía pensado decirle nada más a mi madre. Nada más. De momento pensaba que tenía incluso demasiada información. Pero se ve que ayer viernes me dio un subidón después de soltárselo a mi mejor amiga del año pasado. Un turca que conocí más allá de la vía láctea. Nos encontramos por el messenger y charlamos bastante. Al final vinieron los cotilleos de rigor, de los que siempre hemos hablado con detalle, nunca nos hemos hecho las mojigatas, más bien al contrario.. Para que os hagáis una idea, nos llamamos cariñosamente “zorrón”. Así que me pareció traicionar su amistad no contárselo, cuando salió el tema. Crucé los dedos y me arriesgué a perderla. Pero salió genial.
Y supongo que cuando mi madre, después de unas copas ayer, me preguntó lo mismo, respiré hondo y no quise mentir. Le dije que “de momento sólo me apetece estar con mujeres, luego ya veremos” y entonces sí que se quedó desconcetada. Sabía que me contestaría lo mismo de siempre “A mí los coños me parece que apestan” y yo le contesté “Bueno las pollas en sí tampoco son muy apetecibles” contraatacó “Pero si el hombre huele bien, su polla también.” Y yo le contesté, “supongo que todo depende de si te gusta la persona. Yo cuando conozco a un tío no pienso en si va a tener una polla tremenda”.“Eso sólo lo piensan los hombres gays” afirmó, y quedamos de acuerdo. Al salir del restaurante, nos cruzamos con una chica que le hizo un buen repaso visual a mi madre. Típico de mi madre, sólo hace falta que yo decida algo para que a ella se le dé mejor. Le dije que se habían fijado en ella y eso le subió la moral. A los 10 metros otra. Por lo menos esa me miró luego a mi por si acaso yo era la novia. Cuando le dije lo de la segunda, sonrió todavía más, así que supongo que la cosa va viento en popa. Sólo espero que el día que le presente una chica que me guste, no me la levante.
Y supongo que cuando mi madre, después de unas copas ayer, me preguntó lo mismo, respiré hondo y no quise mentir. Le dije que “de momento sólo me apetece estar con mujeres, luego ya veremos” y entonces sí que se quedó desconcetada. Sabía que me contestaría lo mismo de siempre “A mí los coños me parece que apestan” y yo le contesté “Bueno las pollas en sí tampoco son muy apetecibles” contraatacó “Pero si el hombre huele bien, su polla también.” Y yo le contesté, “supongo que todo depende de si te gusta la persona. Yo cuando conozco a un tío no pienso en si va a tener una polla tremenda”.“Eso sólo lo piensan los hombres gays” afirmó, y quedamos de acuerdo. Al salir del restaurante, nos cruzamos con una chica que le hizo un buen repaso visual a mi madre. Típico de mi madre, sólo hace falta que yo decida algo para que a ella se le dé mejor. Le dije que se habían fijado en ella y eso le subió la moral. A los 10 metros otra. Por lo menos esa me miró luego a mi por si acaso yo era la novia. Cuando le dije lo de la segunda, sonrió todavía más, así que supongo que la cosa va viento en popa. Sólo espero que el día que le presente una chica que me guste, no me la levante.





