Fase: La invasión de los arco iris
[Cuña de musiquilla simple y muy pegadiza, aplausos. La cámara hace un travelling por el público hasta acabar en un primer plano femenino, sonriente y beatífico]
Querida amiga, hoy como cada día, en tu programa preferido “Fases de la Luna” vamos a tratar un tema de rabiosa actualidad. Esta tarde hablaremos de un peligro que amenaza a mujeres como tú [musiquilla de fondo de "love story"], un problema poco conocido de consecuencias devastadoras al que a menudo no se le da la importancia que merece. No tiene todavía un nombre médico, así que esta tarde nos referiremos a él como “arcoirisadicción”.
Todos sabemos esta bandera de seis colores forma parte del simbolismo GLBT, pero ¿qué ocurre cuando se convierte en una obsesión incontrolada?
[Sube el tono de voz] Ella tenía una decoración aceptable y un estilismo coherente hasta que recientemente se dio cuenta de todo esto se había ido al traste. Por favor amigas, demos la bienvenida a nuestro testimonio de hoy… ¡CHAIKA!
[plas, plas, plas, Chaika entra insegura y se sienta en el sofá, cruza las piernas, las vuelve a descruzar.]
- Bienvenida Chaika
- Gracias Luna.
- Chaika, acabamos de comentar que el arcoiris es, entre otros, un símbolo homosexual. ¿Dirías que todo empezó en el momento en que estuviste segura de que te gustaban las mujeres?
- En realidad no, Luna. Antes ya tenía un par de complementos con ese dibujo.
Es fácil cuando eres joven y una hippy comeflores, porque todos lo relacionan con la paz. Mi esperanza era que alguna lesbiana pillase el doble sentido, me tirase los tejos y averiguar por fin si me gustaban o no. Lo más cómico de todo es que cuando ese día llegó yo ni siquiera llevaba el símbolo. Pero creo que tienes razón en una cosa, el problema se agravó cuando acepté mi orientación sexual.
- Qué pasó entonces, Chaika?
- Bueno, al principio pensé que era una parte del nivel 4 ("afirmación de identidad"), un sarampión, e incluso me sentía orgullosa de no avergonzarme de ello. ¿Sabes luna? Empiezas con un arcoiris porque lo crees necesario, sin saber dónde te has metido, porque pronto viene el segundo, que justificas como una liberación. El problema es que la cosa no acaba ahí, enseguida te hace falta un tercero para sentirte incluso atrevida y luego otro y otro, hasta que al final te acabas haciendo con cualquier cosa que se parezca remotamente y a contraluz a la banderita de seis colores.
Has entrado en una espiral enfermiza de la que no sabes cómo salir
Te tengo que confesar una cosa, Luna. A menudo me siento como en “la invasión de los ultracuerpos”, porque silenciosamente se van adueñando de cualquier espacio tuyo. Todo cambia de color: Toallas, pendientes, paragüas, bolsos, posters, felpudos, cortinas, anillos, colgantes, pulseras, diademas, cinturones, manteles, cojines.. ¡¡Hasta calcetines y ropa interior!!
- ¿Calcetines, Chaika?
- Sí Luna, ayer me compré unos calcetines que no necesitaba sólo porque tenían rayas con los colores el arco iris, y me di cuenta de que había tocado fondo. Ya no podía escudarme en la excusa de siempre: “Como tengo un look muy hetero, no me voy a comer un rosco si no doy alguna señal que detecten los gaydar”. En este caso no vale, porque los calcetines no se ven.
- ¿Cómo ha afectado eso a tu vida diaria, Chaika?
- Pues mi gusto estético ha desaparecido, cualquier cosa con la banderita me parece preciosa ...
(..) da igual que sean unas botas horrendas, o un vestido feísimo, me lo pongo tan feliz...
(...)¡Y ha destrozado el feng shui de mi casa!
[Rompe a llorar] Además, ahora veo arcoiris por todas partes, han inundado las calles. Sin ir más lejos, la tienda de enfrente. Cada día estoy segura de que el dueño de esa casa de pinturas en realidad le está gritando orgulloso su sexualidad al mundo. [Más sollozos] Hoy, he decidido romper el silencio y pedir ayuda. [se sorbe los mocos. levanta la barbilla] ojalá que mi testimonio sirva para evitar que otras mujeres etren en ese callejón sin salida.
- Gracias Chaika. Vas a ver que te recuperas pronto. Que sí mujer, todo irá bien. [A la cámara, en primer plano] Bueno amigas, se nos acaba el tiempo. Os dejamos con un nuevo capítulo de “Fiesta sólo chicas”. ¿Conseguirá nuestra heroína acudir a pesar de que sus socias lesbis la han dejado tirada? No os lo perdáis [Aplausos. La musiquilla simple vuelve. La cámara se aleja, amplía al plano incluyendo al público]
Comentario:
jajajaj,como se te va la pinza...jajajaj k bueno k es el post!! besossssssssssss
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jajajaaj me parto.. q bueno!
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jajaja!! me ha encantado!, que post mas cachondo... :D
besos
besos
Comentario:
Jajaja a mi me pasó igual, cualquier cosa con arcoiris me gustaba, eso si, luego no usaba nada de lo que compraba.
Comentario:
En mi caso mi compradora compulsiva deArco Iris soy yo misma.
Intento dejarlo, pero no sabes lo que me cuesta.
;D
Intento dejarlo, pero no sabes lo que me cuesta.
;D
Comentario:
jajajaj!! Muy bueno tu post. Mi madre en el momento en que le conté todo empezó a comprarme todo lo que veía con arcoiris, mecheros, bufandas, collares... Le tuve que decir que porfavor parara, que una cosa era un pequeño simbolito en el cinturón y otra convertirme en abanderada oficial de las lesbianas españolas.
Comentario:
A mi personalmente nunca me gustaron las banderas...sera q no me identifico con ninguna...
Un Saludo
Un Saludo











