Inundaciones
Me siento inundada. Inundada de sentimientos, de ideas, de pensamientos…
Inundada de dudas, de recuerdos, de buenos momentos y también de malos.
Pero me paro, de repente, sólo un momento y comprendo que somos eso precisamente. Soy un cúmulo de momentos, de vivencias que podrán hacerme reír o quizás llorar, pero eso, al fin y al cabo es mi vida.
Todo es una suma a la que no puedo restar lo que me apetece porque el resultado no sería justo, el resultado no sería yo.
Y ahora, respiro el aire que es un poco menos fresco a medida que llega el verano y comprendo que es mi vida la que tengo que vivir y no la de nadie más, que las cosas tienen un tiempo para ser recordadas y otro para ser olvidadas y saber en donde se encuentra ese punto es lo que consigue que las personas se diferencien entre las que viven el hoy y las que nunca dejan el ayer.
Me gustaría encontrar pronto el lugar que me corresponde, quizás cuando deje de estar inundada