La férrea incertidumbre
Si es que donde no hay mata... no hay patata
Acerca de
Joven e inexperto, sediento de experiencia vital. Y de zumo. Mi vida es una petardada hilarante entremezclada con algunos indeseables momentos de bajón. Y un montón de gente viviendo una telenovela a mi alrededor. Sigo queriendo zumo. Para el que quiera preguntarme qué se siente cuando un avestruz te roba el bocadillo: delpanteonalacuna@gmail.com
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¡No estoy durmiendo!
Antes dormía muy poco. Por A o por B, no solía pasar de las cinco o seis horas, y me pasaba los días empanado. Bueno, el día no: las clases. Cuando tocaba el timbre, se me pasaba milagrosamente el cansancio. Ya veis. Sin embargo, ahora duermo bien, y no suelo estar cansado (lo que no significa que esté atento en clase).

Pero conservo la cara de dormido. Es una especie de maldición: en el momento en el que no estoy haciendo algo activamente, aunque sea hablar, se me pone una cara de dormido que para qué. Y eso me trae algunos problemillas con mi profesor de Lengua, que se pasa la vida llamándome la atención. Vale, admito que una vez estaba echando cabezadas, pero el resto de veces fueron completamente infundadas. Me paso el día exclamando "¡No estoy durmiendo!".

Además, yo no tengo la culpa. Su voz es soporífera. Pero bueno, es mejor que tener a los maestros de somníferos que a los somníferos de maestros, supongo. De todos modos es majo, el hombre.

En clase me lo paso bien, aunque sé que debería preocuparme más por mi incierto futuro académico. Hoy mi nueva tutora (este curso he tenido cuatro tutores barra profesores de filosofía), que es más maja que las pesetas, nos ha pasado unas hojas diciendo la evolución de nuestras notas de la primera a la segunda evaluación. A mí me quedaron en primera Historia, Lengua, Latín y Griego, y recuperé todas menos Historia, que es continua, y en la segunda Lengua, Latín y Griego, y me ha quedado Griego sin recuperar (p**o 4'7). En la hoja nos preguntaba las dificultades que tenemos con cada asignatura y tal. La verdad es que no tengo mucho que decir al respecto, salvo que soy más vago que la chaqueta de un guardia, con lo que prefiero tirar a mis amigos por el suelo en los recreos en vez de ir a la biblioteca a estudiar. Pero bueno, ¿y quién no?

Hoy mi madre no duerme en casa, lo que significa que tengo la tele para mí. Eso es bueno: podré ver Mujeres Desesperadas (que ya empieza, por cierto) y Cinco Hermanos, y así terminar mi ciclo televisivo semanal, porque la semana pasada no pude.

Y mañana... ¡viernes!
 
Armarios: porque a veces es mejor quedarse dentro
Intelligenti pauca

Es curioso como nos esforzamos por ocultar las cosas, y aún más cuando sabes que has sido descubierto. Cuando yo descubrí lo mío, decidí ocultármelo. Debí pensar que con un poco de suerte no me había enterado y si no metía el dedo el la llaga, las cosas podrían seguir tal y como estaban.

Pero claro, estoy rodeado de invertidos. Mis contactos del messenger (que son más bien pocos) están plagados de tales seres, así que lo de ocultármelo a mí mismo no funcionó. Yo no me chivé, no hizo falta, al final me enteré solito. Pero no fue para tanto.

Lo realmente difícil es decírselo a los demás, aunque no haga falta realmente, porque todos lo saben. Ellos lo saben, yo sé que ellos lo saben y ellos saben que sé que lo saben. No es ningún secreto, y todos lo damos por hecho. Simplemente, no lo digo en voz alta, pero tampoco que quejo cuando se me cuenta en la lista de enfermos. Al fin y al cabo, tienen pruebas.

Las novias son otra cosa. No he tenido más que una novia seria, que era la amiga de un amigo, llamémosle Tin (gay). Empezamos a salir, y durante los nueve meses que estuvimos juntos, yo callado como una puta. Y ya no se trataba sólo de que le doy a todo, es que meses antes de salir con ella había compartido el lecho con Tin. Muy muchos meses después, cuando cortamos, ella me comentó que él se lo había contado, bastante antes de que empezáramos a salir, pero que no me lo había preguntado por temor a que le dijera que era verdad. Me alegré francamente de no habérselo contado.

Y de madres ya no hablemos. En lo que voy de vida, me he liado con dos chicos en mi habitación y con la casa ocupada. El primero, Boeder, fue más un tonteo rápido antes de trasladarnos a la suya. El segundo, Tin, fue en plena noche, a una pared de distancia de mis padres. Él siempre ha estado convencidísimo de que mi madre nos oyó. Y yo me lo creo, porque cuando, fisgando sin mi permiso las hojas arrancadas de mis cuadernos donde escribo toda clase de chorradas, se enteró de que tenía novia, se mostró claramente desconcertada. Porque fisga la cabrona. Y cuando la conoció, también. Desde entonces me propone que me acueste con todas mis amigas y algunas que no lo son, me pregunta si estoy con alguna de ellas y ocasionalmente me pregunta si mantengo una relación sentimental con un amigo (Osano), a lo que yo respondo "No, aquello no funcionó" así como en broma. Y ella se ríe.

Pero ambos lo sabemos. Yo lo sé, ella lo sabe, yo sé que lo sabe y ella sabe que sé que lo sabe. Podría decírselo, pero podría mandar al garete nuestra ya de por sí maltrecha relación. Así que es mejor seguir fingiendo que nadie sabe nada, porque, como reza la expresión latina de arriba, a buen entendedor pocas palabras bastan.

Y que cojones, que no me atrevo.
 
¡Rumba-Samba-Mambo!
Un globo, dos globos, tres glo-oboos...

A noche de sábado, puedo afirmar que ha sido, es y será un buen fin de semana. Completito, por lo menos.

El viernes por la noche, fuimos Boeder, Dony y yo al telepizza, con Lilith, que no cenó porque dice que le da arcadas pero en realidad es porque come como un pajarito (y piensa como tal). Al ver que a unos niños les regalaban globos, Boeder me obligó a que le pidiera a la cajera globos para él. No sería tan grave si él no fuera él. Quiero decir, es un tío enorme, moreno y con un poco pinta de troll (pero inexplicablemente posee un inmenso atractivo sexual que nadie sabe de dónde proviene), lleno de cuero y pinchos, tirándome de la manga para que le consiguiera unos globos. Nuestro topo en telepizza surgió de las profundidades de la cocina a traérselos, y nos pasamos veinte minutos fuera jugando con los globos, y persiguiendo a nuestro gran amigo osuno para zurrarle por motivos que no recuerdo ni quiero recordar.

Durante este lapso de tiempo, Boeder empezó a olerme el cuello. Y ya no paró: toda la p**a noche restregándose contra mi cuello para oler el perfume. Jean Paul Gaultier es lo que tiene. Un pesado, vamos.

Pues nos fuimos con nuestras pizzas a el patio de un edificio que hay cerca de mi casa, y ahí hablamos de un tema que solemos tener en la punta de la lengua: la últimamente ya no tan ajetreada vida sexual de Boeder, y por ende, de la de Dony (están juntos y tal. Bueno, juntos no, porque él tiene novia en el sur, pero llevan una relación abierta. Lo que resulta ciertamente paradójico, teniendo en cuenta que es un chaval muy celoso), y él se estuvo metiendo con nosotros. Pero claro, tanto las dos chicas presentes como yo hemos retozado con él en distintos momentos de nuestras vidas, y tanto Dony y Lilith como yo le recordamos que no supo satisfacernos, a ninguno de los tres. Él dijo que era culpa nuestra. Yo le recorde que me quedé dormido durante la que fue nuestra última... sesión de estudio intensivo, y eso hirió su delicado ego, al parecer.

Luego llegó Perséfone, y ahí ya tuvimos una regresión a nuestro lado más infantil. Donde estábamos había un garaje, en el que entramos y nos pusimos a jugar al escondite y a Pi. Pero sólo un rato, porque entró alguien y salimos escopetados. Y un rato después, tras hablar del interraíl, niñas de trece años asesinas y espadas de gomaespuma, cada mochuelo a su olivo. Sólo añadir que secuestré el gorro de Boeder, y lo tengo de rehén porque yo lo valgo.

Aquí un episodio nocturno y raro. Yo, de vuelta en mi casa, me encontré con que mi hermana estaba durmiendo en su cuarto, mi padre haciendo otro tanto en el sofá y mi madre se había ido de juerga con sus amigas. Como estaba yo como pseudosomnoliento, me fui a dormir. A las cuatro y media me desperté, y casi me da un ictus: mi madre estaba en mi cama, espatarrada y ocupando toda la cama, dejándome sólo treinta centímetros de cama, desnuda (no vayamos a pensar nada raro, mi madre suele dormir desnuda cuando tiene calor. Y pasearse desnuda por casa. No hace mucho vinieron a mi casa unos amigos y se encontraron a mi madre en tetas por el pasillo) y roncando como un motor de avión. Vaya susto que me llevé; casi me quedo en el sitio. Bueno, yo intente dormirme otra vez, pero debido a la falta de espacio (la mía, ella andaba sobrada, y mira que mi cama es grande, pues ella la ocupaba toda) y a los ronquidos de hipopótamo que soltaba la tía, no pude volver con Morfeo. Así que me fui a dormir al sofá, y tengo el cuello destrozado. La cosa es que hoy me ha contado que volvió bastante borracha y se metió en su cama, pero no sabe cómo acabo en la mía. Manda huevos. Fin del episodio nocturno y raro.

Hoy he visto Grease. Me encanta esa película, la he visto ya unas cuantas veces. Pero nunca me había fijado en que John Travolta estaba tremendo en sus tiempos mozos. Y esa pelvis tiene muchas posibilidades. Mmmmmm-hmmmmm...

Además de eso, sólo diré que Olivia Newton-John de macarra está feísima. Y punto pelota.

El resto de la tarde lo he pasado con Donyy otra amiga, alias Glassy, cantando LocoMia. Sin parar. Una y otra vez. Y preguntándonos como es posible que tuvieran éxito. Quiero decir, ese grupo es sin duda una gran mancha negra en el expediente de la humanidad. Son a la música lo que Hitler a Polonia, con esas hombreras y esos abanicos...

Pero sus canciones son terriblemente pegadizas.

Y por último, he estado haciendo un repaso de todas las películas de temática homosexual que he visto. La lista es la siguiente.

- Rosas Rojas
- Brokecack Mountain (no me gustó nada, se me hizo aburridíiisima)
- Besando a Jessica Stein (me encantó el final)
- Guardando las apariencias (fruto de grandes frases como "tequirosezuá")
- Lost and Delirious, o El último suspiro en español (preciosa)
- Stonewall (curioso que LaMiranda esté mejor como mujer que como hombre)
- But I'm a Cheerleader (hilarante. Grandiosa. Magnífica)
- Wolves of Kromer (tremendamente alegórica, pero malilla)
- El Lustre de la Perla (esta es una miniserie, en realidad)

Y seguro que hay alguna que me dejo. Pensar que me quedan taaantas por ver... pero donde esté Travolta, que se quite lo demás.
 
Retoños
¿Qué hay más gracioso que un niño muerto? Un niño muerto vestido de payaso.

Hoy, volviendo del instituto henchido de orgullo por haber recuperado Literatura, he visto un hombre con una niña pequeña. Me chiflan los niños, no lo puedo evitar. Tan pequeños y adorables, con esa expresión vacía que tienen en plan besugo.

Dony suele decir que tengo un don con los niños pequeños, pero no sé yo. Sí es verdad que se suelen fijar en mí. Bastantes veces iba un/a niño/a pequeño/a por la calle con uno o ambos progenitores y se ha acercado a mí, porque sí. Y yo, infante al que veo, infante al que pongo caras. Es que no lo puedo evitar. El otro día fui a cenar con una amiga al Telepizza, que como tenemos una amiga trabajando allí, nos hace su 50% de descuento y además nos la pone como sabe que nos gusta (y nos regala las bebidas). Pues estaba de pequeñines hasta los topes, y había un niño graciosísimo sentado en el mostrador, y una niña que no dejaba de mirarme. Y yo en el cielo, claro.

Claro que a veces lo de gustarle a los niños te conduce a experiencias bastante traumáticas. Recuerdo una vez que iba por la calle y me crucé con un niño de cinco años, rubio, monísimo. Y al cruzarnos, me agarró el culo, pero no en plan de que me rozó sin querer, no. Se agarró bien, con saña, haciendo garra con los dedos. Y desde aquel día no he vuelto a ser el mismo.

Lo malo es que luego crecen y hasta que están bien creciditos (cof cof) se quitan las ganas de tratarles.



La verdad es que me encantaría tener hijos a los que ponerles sombreros de ala ancha y copas de vermouth. No me digáis que no es monísimo, por favor. Quiero tener hijos, sí, y a puñados, así cuando uno crezca, dará igual porque tendré otro bebé. No es que me vaya a sentir realizado por haber perpetuado la especie ni nada. Es que aparte de que son lo más bonito del mundo entero, no sé, me encantaría. Se trata de criar a alguien, moldear una persona y prepararla para enfrentarse al mundo. Y eso mola. Aunque depende de con quién decida compartir mi vida, puede darse cierta... incompatibilidad biológica a la hora de concebir. Como que ambos carezcamos de matriz.

A la mierda, me encantan los niños y punto. Por cierto, perdón por el chiste macabro de arriba.

P.D.: Ahora que lo pienso, a mi anciano vecino de enfrente también le gustan mucho los niños. Claro que no del mismo modo que a mí. De toda la vida, desde que era pequeñito, me ha invitado a entrar siempre que podía, me regalaba chocolate, dinero y caramelos y siempre me ha llamado "cariño". Mmmmmh-hmmmm...

P.D2.: No entiendo cómo puedo tener tanta mala pata. No sé cómo ha podido suceder, porque tanto Newton como el sentido común dicen que es imposible, pero el caso es que ha ocurrido. Me he escupido en el ojo.

P.D.3 (y último): Viendo la publicidad de Cuatro he llegado a la conclusión de que Eva Perales abusa del gloss. Mucho.
 
Escaso día lectivo
Me han puesto un comentario... no me lo esperaba y me ha hecho ilusión. Gracias, PekePadawan =).

Hoy he ido a clase, pero dos horas solamente. Había excursión, íbamos a Barakaldo a ver una miniobra en inglés, Shakespeare in Chicago. Falté el día que repartieron las autorizaciones, así que no he ido, ni ganas. En vez de eso, sólo he tenido que soportar dos horas de clase, Psicología e Historia.

Cada día me sorprende más la profesora de psicología. El año pasado era mi tutora y profesora de Ética, y si entonces pensaba que estaba loca, ahora ya no tengo palabras. A ratos es un amor de mujer, una adorable albondiguilla pelirroja. Pero luego le dan unas neuras hermosas. De cada cincuenta minutos, sólo damos clase unos veinte. Cuando le da el punto dice que va a redistribuir los asientos, y te dice que te cambies de mesa. Claro que, si no te cambias, ni se entera. Una vez sacó un flis y un trapo y se puso limpiar los armarios del fondo, abandonando la lección de ética a su suerte. Y eso sin contar aquella vez que se encerró en clase con todos los alumnos gritándole al director, que estaba al otro lado de la puerta, que no le iba a dejar entrar. Esa mujer tiene un problema con las cerraduras: en otra ocasión intentó encerrar a un alumno en el aula.

Bueno, que me despisto. Estaba hablando con una amiga, llamémosla Dony, de otra tragedia de serie de adolescentes que ha ocurrido estos días, protagonizada por otros dos amigos de los que hablaré pronto. Y también de televisión. Ella nunca ve la tele, y yo la veo demasiado. También estuvimos comentando lo de su recientemente admitida bisexualidad. Los desviados surgen a mi alrededor como setas, debe ser que en realidad sí que es contagioso. En historia, estuve hablando con Perséfone. No, de esta no comenté nada de su salida del armario: lo suyo ya viene de largo. Con ella sólo he dicho chorradas, porque no nos habíamos visto desde el principio de Semana Santa. Hay que ver las paridas que suelto estando cerca de esta chica.

Y a pesar de que sólo han sido dos horas, y que después he vuelto a casa a tocarme las narices sin tener que fingir que atiendo, creo que en mi vida he tenido tantas ganas de que sea fin de semana. De que venga Boeder de Bilbao, como todos los viernes, y de poder hacer lo mismo que entre semana (nada) pero sin tener que madrugar. Bueno, sin tener que madrugar TANTO, porque los fines de semana mi madre me pone en pie a las ocho.

Ansío el puente de mayo.

Editado para: decir que he puesto un contador de visitas. De momento muestra la muy triste cifra 000001. Si le doy al botón de actualizar una y otra vez para solucionarlo, será aún más triste, así que pido un poco de colaboración. Porfa. Please. Bitte. Sil vous plaît (al parecer no me he olvidado del todo de mis dos años de francés. Mierda, pensaba que sí).
 
Arriba el telón, y que empiece la función
Se sube el telón y aparezco yo. ¿Qué película es?

Buenas noches a todos, o más bien a aquellos que lean esto. A los demás, ni la hora. Soy Gachón, y este es mi nuevo y flamante blog. Pronto empezaré a trastear con las plantillas y demás.

Este blog sirve... bueno, lo he hecho porque hay cosas que no le puedes contar a las personas de tu entorno. Por cobardía, porque no quieres tener que dar explicaciones, porque no quieres herir sensibilidades, porque no te da la gana y punto.

Bueno, ¿en qué estábamos? Ah, sí. Gachón. En este instante, tengo dieciséis años, ya muy cerca de los diecisiete. M gusta la música, el anime, el cine, el rol y decir una chorrada tras otra. Estoy en primero de bachillerato de Humanidades, pero las lenguas clásicas me tienen harto. Me considero una persona normal, dentro de lo que cabe. Vale, no soy el adolescente convencional, pero ni que fuera el único. Me considero bastante infantil, y hace tiempo que renuncié a ser el prototipo de adolescente maduro y súper, y además súpermaduro: es más divertido así.

Me gusta pensar que tengo espíritu práctico, aunque no sé yo. Igual es que me da igual todo. Por ejemplo, hoy me he puesto ortodoncia de nuevo, después de cuatro años sin ella, y me digo que es mejor ahora que la pagan mis padres que no dentro de unos años cuando sea yo a quien sangren.

Ahora mismo intento llevarme con el mundo que me rodea, e intentar convencerle de que no sólo me rodee, sino que ya que está, me haga un hueco en él. No he tenido mucho éxito que digamos, porque estoy más perdido que un pulpo en un garaje y voy dando palos de ciego (a este paso, pronto me quitaré el disfraz de adolescente y me pondré el de pulpo ciego), pero tampoco me va tan mal. Me lo paso bien, aunque sienta una incertidumbre total respecto a mi futuro y buena parte de mi presente. Pero bueno, eso es algo que nadie tiene, ¿no?

Se me hace tarde, así que, aquellos que leáis esto, gracias por venir y espero que disfrutéis la visita. A los que no, ni gracias ni leches. ¿Queréis palabras de agradecimiento, así, gratuitamente? De eso nada, si queréis que os de las gracias, entrad aquí y leedme.