En diez años
Yo soy idiota. Debería estar estudiando historia. Pero bueno, aprovecho que tengo que comer para alargar un poco el descanso.
El viernes me fui de cena con esta gentezuela, y con Nerva. Es una chica que iba conmigo al colegio de primaria. Fue mi novia de segundo o tercero de primaria, ya no recuerdo. Me acuerdo que la acompañaba a piano y la llevaba los libros. Y me dejaba darle un beso a la semana. Qué cosas, ¿eh? (Debo decir en mi defensa que era por compensar tres años de rompecorazones. En parvulitos tenía nueve novias). También fue el novio de Lilith, y Osano e Iturri no fueron, el uno porque vive en otra ciudad y la otra porque trabajaba.
El caso es que fuimos a una pizzeria de verdad, no tipo telepizza, que me enteré de que era de la tía de Glassy. Yo no sé si me salté la pseudodieta esta que tengo ahora, pero me da igual. Recuerdo que no puedo comer chocolate, embutido ni fritos, así que creo que mi vesícula resistirá. Y si no, seguro que alguien accede a donarme la mitad de su hígado. Preferiblemente sin hepatitis. Allí estábamos, comiendo todos felices y contentos menos Lilith, que no se la puede llevar a ningún sitio porque nunca come nada ("¡Qué asco! ¡Cómo podéis comer eso!" <- refiriéndose a cualquier cosa que no sea arroz blanco, chuletillas insípidas o tortilla de patata), y tomándonos una jarra de sangría.
Debo decir que yo bebo muy muy de vez en cuando, y cuando lo hago, bebo muy poquito. La última vez que bebí, tomé sólo un poco del vaso de una amiga y acabé manteniendo una conversación con mi exnovia que no recuerdo. Ese fue el motivo de que con sólo cos copichuelas en el cuerpo yo estuviera con el puntillo. Así que salí a tomar el aire.
Y en la calle, sentado en un portal, o en la puerta de un banco, o puede que fuera en algún otro momento de la noche, me puse a pensar.
Me he dado cuenta de que ese hambre que tenía se ha desvanecido. De que Boeder ya no me atrae. De que Glassy ya no me atrae. Ni Dony. Es algó así como un estado de iluminación. O que los ravioli al pesto bloquearon mis hormonas. Hombre, no echaría de mi cama a ninguno de ellos, pero he vuelto a ese estado anterior en el que he estado tantos años. Como si se me hubiera pasado la época de celo, vaya.
Y me parece curioso.
También, hablando el sábado con la madre de Boeder mientras me invitaba a lasaña y su hijo nos dejaba a solas en la cocina, me ha dado por pensar en el futuro. Hace un par de años tenía más o menos claro lo que quería en el futuro. Ahora que estoy fracasando en los estudios, y que soy incapaz de centrarme lo suficiente como para que me entre griego ni latín, me doy cuenta de que no tengo ni idea de lo que quiero para mi futuro. Y me da bastante miedo, sobretodo con el profesor de historia metiéndome miedo en el cuerpo al dar deliciosos discursos acerca de los alquileres y las hipotecas, y el empleo. Y ya no sé qué quiero hacer con mi vida, y me estoy viendo viviendo debajo de un puente. O acabar en un trabajo que no me guste. Lo que es bastante posible, teniendo en cuenta que ni siquiera sé qué me gusta. Verme ahogado por facturas, y no pensar en otra cosa. Y a corto plazo, no lograr centrarme y terminar el bachillerato, ni la selectividad. Acabar bajo el techo paterno por los siglos de los siglos amén. Y todo porque ahora soy incapaz de plantarme delante de un libro y aprendérmelo.
Porque necesito un dos y medio sobre cuatro en el examen de historia de mañana, y aprobar griego y latin. Y rezar para que me aprueben gimnasia habiendo entregado el trabajo de planificación deportiva una semana tarde. Y un montón de cosas.
Soy un incompetente en los estudios porque no puedo imponerme y dejar de rascarme las pelotas, y tengo miedo de que me cueste mi futuro.
El viernes me fui de cena con esta gentezuela, y con Nerva. Es una chica que iba conmigo al colegio de primaria. Fue mi novia de segundo o tercero de primaria, ya no recuerdo. Me acuerdo que la acompañaba a piano y la llevaba los libros. Y me dejaba darle un beso a la semana. Qué cosas, ¿eh? (Debo decir en mi defensa que era por compensar tres años de rompecorazones. En parvulitos tenía nueve novias). También fue el novio de Lilith, y Osano e Iturri no fueron, el uno porque vive en otra ciudad y la otra porque trabajaba.
El caso es que fuimos a una pizzeria de verdad, no tipo telepizza, que me enteré de que era de la tía de Glassy. Yo no sé si me salté la pseudodieta esta que tengo ahora, pero me da igual. Recuerdo que no puedo comer chocolate, embutido ni fritos, así que creo que mi vesícula resistirá. Y si no, seguro que alguien accede a donarme la mitad de su hígado. Preferiblemente sin hepatitis. Allí estábamos, comiendo todos felices y contentos menos Lilith, que no se la puede llevar a ningún sitio porque nunca come nada ("¡Qué asco! ¡Cómo podéis comer eso!" <- refiriéndose a cualquier cosa que no sea arroz blanco, chuletillas insípidas o tortilla de patata), y tomándonos una jarra de sangría.
Debo decir que yo bebo muy muy de vez en cuando, y cuando lo hago, bebo muy poquito. La última vez que bebí, tomé sólo un poco del vaso de una amiga y acabé manteniendo una conversación con mi exnovia que no recuerdo. Ese fue el motivo de que con sólo cos copichuelas en el cuerpo yo estuviera con el puntillo. Así que salí a tomar el aire.
Y en la calle, sentado en un portal, o en la puerta de un banco, o puede que fuera en algún otro momento de la noche, me puse a pensar.
Me he dado cuenta de que ese hambre que tenía se ha desvanecido. De que Boeder ya no me atrae. De que Glassy ya no me atrae. Ni Dony. Es algó así como un estado de iluminación. O que los ravioli al pesto bloquearon mis hormonas. Hombre, no echaría de mi cama a ninguno de ellos, pero he vuelto a ese estado anterior en el que he estado tantos años. Como si se me hubiera pasado la época de celo, vaya.
Y me parece curioso.
También, hablando el sábado con la madre de Boeder mientras me invitaba a lasaña y su hijo nos dejaba a solas en la cocina, me ha dado por pensar en el futuro. Hace un par de años tenía más o menos claro lo que quería en el futuro. Ahora que estoy fracasando en los estudios, y que soy incapaz de centrarme lo suficiente como para que me entre griego ni latín, me doy cuenta de que no tengo ni idea de lo que quiero para mi futuro. Y me da bastante miedo, sobretodo con el profesor de historia metiéndome miedo en el cuerpo al dar deliciosos discursos acerca de los alquileres y las hipotecas, y el empleo. Y ya no sé qué quiero hacer con mi vida, y me estoy viendo viviendo debajo de un puente. O acabar en un trabajo que no me guste. Lo que es bastante posible, teniendo en cuenta que ni siquiera sé qué me gusta. Verme ahogado por facturas, y no pensar en otra cosa. Y a corto plazo, no lograr centrarme y terminar el bachillerato, ni la selectividad. Acabar bajo el techo paterno por los siglos de los siglos amén. Y todo porque ahora soy incapaz de plantarme delante de un libro y aprendérmelo.
Porque necesito un dos y medio sobre cuatro en el examen de historia de mañana, y aprobar griego y latin. Y rezar para que me aprueben gimnasia habiendo entregado el trabajo de planificación deportiva una semana tarde. Y un montón de cosas.
Soy un incompetente en los estudios porque no puedo imponerme y dejar de rascarme las pelotas, y tengo miedo de que me cueste mi futuro.
Comentario:
No te agobies, es normal no saber para donde tirar y más a tu edad (joder lo digo com si tubiera 40 años XD)
Yo tengo 22 y tampoco se bien bien a que dedicarme, pero intentare que sea diseño o bellas artes, aunque igual que a ti, me cuesta muchisimo ponerme delante de un libro. Y más si me sineto obligado.
Pero lo que te decia, no te angusties, no no agobies y sobre todo no te ofusques y pienses que no vales solo porque ni latin ni griego te entran.
Relajate y ponte las pilas, piensa simplemente en el siguiente examen, prioriza y no mires mucho más alla para evitar rayarte.
B7S :)
Yo tengo 22 y tampoco se bien bien a que dedicarme, pero intentare que sea diseño o bellas artes, aunque igual que a ti, me cuesta muchisimo ponerme delante de un libro. Y más si me sineto obligado.
Pero lo que te decia, no te angusties, no no agobies y sobre todo no te ofusques y pienses que no vales solo porque ni latin ni griego te entran.
Relajate y ponte las pilas, piensa simplemente en el siguiente examen, prioriza y no mires mucho más alla para evitar rayarte.
B7S :)