La chica que vivía en una bota gigantesca
¿Qué? ¿Cuál? ¿Que yo actualicé hace bien poco, y que era una sarta de lamentos y lloriqueos? No, no me suena. ¿Qué...? No, en serio, no sé de que me hablas. Eso que dices nunca ocurrió. Nunca. Y cualquiera que diga lo contrario, miente. No, en serio, olvidadlo. Fue estúpido y transitorio. Y algo exagerado. O eso espero.
Nah, no fue para tanto. No era mi mejor día. Y sí, admiro mucho a Sísifo, como a muchas otras personas. Pero me sigue dando pavor hablar contigo, así que prométeme que no dejarás que la conversación decaiga. Tú dame palique o me atormentaré el resto de mis días, ¿vale?
Hoy he ido al médico, por lo de mi problema con la caca. Es que todavía no ha parado, y hay algo nuevo: sangre en las heces. No me preguntéis cómo lo averigüé. No es una historia bonita. Pero al parecer lo más problable es que sea una gastroenteritis. Menos mal, porque si fuera mi manera de echar de menos a Dony, tendría que replantearme mi amistad con ella. Supongo que entendéis lo que quiero decir, ¿no? Caca. Las heces y los amigos del cagón no son cosas que se suelan llevar bien.
Por si acaso, me voy a hacer una analítica, así que el jueves a las ocho me saco sangre. He quedado a las nueve con Boeder para desayunar por ahí. Me lo debe, porque el viernes me marcó. No de modo moral o espiritual, no. Me hizo dos enormes arañazos en el cuello. Y uno debajo de la nariz, el muy animal. ¿Y todo por qué? Sólo porque le ataqué. Varias veces. Además, me interesa hablar con él, para ver cómo lleva la ausencia de Dony, su querida (nuestra querida) RosaAzul. Creo que la llamaba así en su blog, no lo sé, sólo entré dos veces. Luego decidí respetar su intimidad.
Quiere ir de camping a Zaragoza, antes de que ella se vaya de casa de su abuela a su casa definitiva en Jaén, y tal vez me autoinvite. Duchas públicas, noches frías y despertares a cuarenta grados dentro de la tienda, ¿qué más se puede pedir?
Esta semana se marcha él, a Murcia. Ha prometido solemnemente despedirse, sean cuales sean las circunstancias. Le voy a echar muchísimo de menos. Creo que con él he pasado mis mejores ratos, entre todos mis amigos. No porque me haya reído más con él. Vosotros me entendéis.
Perséfone está dando clases de francés, en el mismo sitio en el que yo doy clases de griego y latín. La diferencia es que yo tengo a la profesora para mí sola (sus dientes separados y mal formados me ponen TANTO), y ella la comparte con unas cuantas personas, entre ellas un chaval que ella asegura que es muy majo. Y gay. No sé, no le conozco. El caso es que este chico y ella van a pasar algunos ratos con una chica alemana recién llegada. Espero francamente que me inviten, porque después de tres días sentado en el retrete me apunto a un bombardeo.
El día veintiséis viene mi prima de Roma. Bueno, prima. Hace unos años nos enteramos de que somos primos terceros, y con prima se ha quedado. Veranea aquí, en el pueblo, porque su madre es de allí. Glassy, ella y yo pasamos Agosto allí. A veces se trae amigas. Hace unos años se trajo a dos hermanos, Matteo y Giulia. Él majo y tímido. Tan tímido que acabó persiguiéndome, llevándome debajo del brazo (¿alguna vez he mencionado que no soy precisamente alto? Bueno, ahora lo sabéis) y arrojándome al suelo frente a una iglesia donde me retorció los huevos. Pero de buenas. Y Giulia se ponía unas faldas muy cortas. No es que me queje, no. Yo encantado, de verdad. Vaya que sí.
Al año siguiente fue Antea. Unos ojos muy bonitos. Y una anormal de mierda. Fueron mejores las siguientes. Avanzamos doce meses y ¡tachán! Mi prima (vaaaaale, "prima") aparece con Giulia y Giulia (no, ninguna era la del primer verano), una rubia y una castaña algo infantiles, pero muy majas. Y la castaña imitaba muy bien a las cabras.
Hablando de mi prima y todo lo que ella me ha enseñado, ¿alguien tiene interés en aprender a decir "maricón cornudo" en italiano? ¿No? ¿Nadie?
Pues vale.
Inciso: hoy he visto un gif animado. Salían dos perros fornicando. Se ve que el de arriba se mareaba con tanto trajín, porque vomitaba. Y tan ancho se ponía a comérselo. Ha sido, sin duda, una de las cosas más repugnantes que he visto nunca. Y para que comprendáis lo que digo: una vez vi una rama clavada en mis testículos, y no me dio tanto asco.
Nah, no fue para tanto. No era mi mejor día. Y sí, admiro mucho a Sísifo, como a muchas otras personas. Pero me sigue dando pavor hablar contigo, así que prométeme que no dejarás que la conversación decaiga. Tú dame palique o me atormentaré el resto de mis días, ¿vale?
Hoy he ido al médico, por lo de mi problema con la caca. Es que todavía no ha parado, y hay algo nuevo: sangre en las heces. No me preguntéis cómo lo averigüé. No es una historia bonita. Pero al parecer lo más problable es que sea una gastroenteritis. Menos mal, porque si fuera mi manera de echar de menos a Dony, tendría que replantearme mi amistad con ella. Supongo que entendéis lo que quiero decir, ¿no? Caca. Las heces y los amigos del cagón no son cosas que se suelan llevar bien.
Por si acaso, me voy a hacer una analítica, así que el jueves a las ocho me saco sangre. He quedado a las nueve con Boeder para desayunar por ahí. Me lo debe, porque el viernes me marcó. No de modo moral o espiritual, no. Me hizo dos enormes arañazos en el cuello. Y uno debajo de la nariz, el muy animal. ¿Y todo por qué? Sólo porque le ataqué. Varias veces. Además, me interesa hablar con él, para ver cómo lleva la ausencia de Dony, su querida (nuestra querida) RosaAzul. Creo que la llamaba así en su blog, no lo sé, sólo entré dos veces. Luego decidí respetar su intimidad.
Quiere ir de camping a Zaragoza, antes de que ella se vaya de casa de su abuela a su casa definitiva en Jaén, y tal vez me autoinvite. Duchas públicas, noches frías y despertares a cuarenta grados dentro de la tienda, ¿qué más se puede pedir?
Esta semana se marcha él, a Murcia. Ha prometido solemnemente despedirse, sean cuales sean las circunstancias. Le voy a echar muchísimo de menos. Creo que con él he pasado mis mejores ratos, entre todos mis amigos. No porque me haya reído más con él. Vosotros me entendéis.
Perséfone está dando clases de francés, en el mismo sitio en el que yo doy clases de griego y latín. La diferencia es que yo tengo a la profesora para mí sola (sus dientes separados y mal formados me ponen TANTO), y ella la comparte con unas cuantas personas, entre ellas un chaval que ella asegura que es muy majo. Y gay. No sé, no le conozco. El caso es que este chico y ella van a pasar algunos ratos con una chica alemana recién llegada. Espero francamente que me inviten, porque después de tres días sentado en el retrete me apunto a un bombardeo.
El día veintiséis viene mi prima de Roma. Bueno, prima. Hace unos años nos enteramos de que somos primos terceros, y con prima se ha quedado. Veranea aquí, en el pueblo, porque su madre es de allí. Glassy, ella y yo pasamos Agosto allí. A veces se trae amigas. Hace unos años se trajo a dos hermanos, Matteo y Giulia. Él majo y tímido. Tan tímido que acabó persiguiéndome, llevándome debajo del brazo (¿alguna vez he mencionado que no soy precisamente alto? Bueno, ahora lo sabéis) y arrojándome al suelo frente a una iglesia donde me retorció los huevos. Pero de buenas. Y Giulia se ponía unas faldas muy cortas. No es que me queje, no. Yo encantado, de verdad. Vaya que sí.
Al año siguiente fue Antea. Unos ojos muy bonitos. Y una anormal de mierda. Fueron mejores las siguientes. Avanzamos doce meses y ¡tachán! Mi prima (vaaaaale, "prima") aparece con Giulia y Giulia (no, ninguna era la del primer verano), una rubia y una castaña algo infantiles, pero muy majas. Y la castaña imitaba muy bien a las cabras.
Hablando de mi prima y todo lo que ella me ha enseñado, ¿alguien tiene interés en aprender a decir "maricón cornudo" en italiano? ¿No? ¿Nadie?
Pues vale.
Inciso: hoy he visto un gif animado. Salían dos perros fornicando. Se ve que el de arriba se mareaba con tanto trajín, porque vomitaba. Y tan ancho se ponía a comérselo. Ha sido, sin duda, una de las cosas más repugnantes que he visto nunca. Y para que comprendáis lo que digo: una vez vi una rama clavada en mis testículos, y no me dio tanto asco.
Comentario:
Eso lo suelen hacer los perros... desgraciadamente lo descubrí hace unos años cuando vi a mi perro haciéndolo, y desde entonces uno tiene que correr a limpiarlo antes de que se lo como.
No quiero imaginar que pasó con la ramita en...
Qué escatológico estoy de buena mañana, eso no es bueno...
No quiero imaginar que pasó con la ramita en...
Qué escatológico estoy de buena mañana, eso no es bueno...
Comentario:
Nada espero que no tengas nada grave y te recuperes pronto porque los planes parecen algo divertido eso si calurosos un buen rato jejeje, y la prima con esas amistades jeje que guay conocer a tanta italiana
adeuuuu.
adeuuuu.