Periplo
Ayer domingo volví de Zaragoza, de unos días que me han sabido a poco. Es que no he visto mucho a Dony. Se pasaba la vida con Boeder en el dormitorio o la ducha, y no era cuestión de interrumpir porque quisiera charlar. De todos modos, el sábado me compré una chaqueta. Y me pa puse. Con treinta y muchos grados. Es que casi siempre llevo una chaqueta o una sudadera, y no llevo me siento desnudo. Creo que estoy abusando de la cursiva.
El sábado por la noche estuve viendo la tele con Boeder. Dimos con un canal erótico donde una mujer pelirroja muy fea fingía que se masturbaba, moviendo las caderas de manera muy rara, sobre dos maromos desnudos que se daban el lote en una mesa. Era tan surrealista, y la mujer tan espantosa, que cierto es que no nos ponía nada, pero sí que nos partíamos de la risa. Luego dimos con otro canal de porno de Europa del este donde los gemidos no eran gemidos, sino que el señor actor decía "ea, ea, ea", y acto seguido soltaba como un gruñido de cerdo moribundo. Y luego se ponían en una postura en la que el tío la daba por detrás haciendo sentadillas y ella estaba callada con los brazos muertos... bueno, creo que estaba muerta del todo: se le debió quebrar la columna por varios sitios al ponerse en esa postura. Y Boeder y yo nos desternillábamos de la risa, tanto que despertamos a Dony. A Lilith no porque estaba despierta hablando con su novio después de hacer un chanchullo raro con las baterías de los móviles.
Nos enteramos también de que Perséfone anda dándose el lote con su novia por todas partes, allá en Málaga.
El domingo por la tarde volvimos en bus, Lilith y yo, parloteando las tres horas de viaje. Estaba el conductor hasta los mismísimos. Llegué a casa a las once y pico y me puse a hablar con Sísifo.
Estuvimos hablando un buen rato, de manera intermitente a veces. Unas horas después, me dormí hecho un ovillo, con la sensación de haber hecho malo, o de haber ofendido a alguien. Dormí bastante mal, y que mi madre me pusiera en pie a las ocho menos algo no ayudó. Que yo la quiero mucho, pero la quiero aún más cuando se queda durmiendo por la mañana.
Y aquí estoy, de vuelta a los madrugones. Y mañana, de vuelta al pueblo. Echaré de menos Zaragoza, que es una ciudad preciosa. La plaza del Pilar es impresionante, y el Pilar, precioso. Pero qué se le va a hacer.
El sábado por la noche estuve viendo la tele con Boeder. Dimos con un canal erótico donde una mujer pelirroja muy fea fingía que se masturbaba, moviendo las caderas de manera muy rara, sobre dos maromos desnudos que se daban el lote en una mesa. Era tan surrealista, y la mujer tan espantosa, que cierto es que no nos ponía nada, pero sí que nos partíamos de la risa. Luego dimos con otro canal de porno de Europa del este donde los gemidos no eran gemidos, sino que el señor actor decía "ea, ea, ea", y acto seguido soltaba como un gruñido de cerdo moribundo. Y luego se ponían en una postura en la que el tío la daba por detrás haciendo sentadillas y ella estaba callada con los brazos muertos... bueno, creo que estaba muerta del todo: se le debió quebrar la columna por varios sitios al ponerse en esa postura. Y Boeder y yo nos desternillábamos de la risa, tanto que despertamos a Dony. A Lilith no porque estaba despierta hablando con su novio después de hacer un chanchullo raro con las baterías de los móviles.
Nos enteramos también de que Perséfone anda dándose el lote con su novia por todas partes, allá en Málaga.
El domingo por la tarde volvimos en bus, Lilith y yo, parloteando las tres horas de viaje. Estaba el conductor hasta los mismísimos. Llegué a casa a las once y pico y me puse a hablar con Sísifo.
Estuvimos hablando un buen rato, de manera intermitente a veces. Unas horas después, me dormí hecho un ovillo, con la sensación de haber hecho malo, o de haber ofendido a alguien. Dormí bastante mal, y que mi madre me pusiera en pie a las ocho menos algo no ayudó. Que yo la quiero mucho, pero la quiero aún más cuando se queda durmiendo por la mañana.
Y aquí estoy, de vuelta a los madrugones. Y mañana, de vuelta al pueblo. Echaré de menos Zaragoza, que es una ciudad preciosa. La plaza del Pilar es impresionante, y el Pilar, precioso. Pero qué se le va a hacer.
Comentario:
¿Pero dónde te has metido?
Vuelve hombre, que echo de menos tus entradas.
Espero que todo vaya bien =) :**
Vuelve hombre, que echo de menos tus entradas.
Espero que todo vaya bien =) :**