La férrea incertidumbre
Si es que donde no hay mata... no hay patata
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Joven e inexperto, sediento de experiencia vital. Y de zumo. Mi vida es una petardada hilarante entremezclada con algunos indeseables momentos de bajón. Y un montón de gente viviendo una telenovela a mi alrededor. Sigo queriendo zumo. Para el que quiera preguntarme qué se siente cuando un avestruz te roba el bocadillo: delpanteonalacuna@gmail.com
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He decidido, para que los cuatro (tres) gatos que leen esto me conozcan un poco mejor, poner algunos datos sueltos sobre mí, totalmente inconexos entre sí en su mayor parte. Por eso y porque me aburro, vamos.

Durante unas horas supe hacer punto, ¿o era ganchillo? Es lo mismo, sólo fueron unas horas. Después se me olvidó.

Me emborraché por primera vez a la tierna edad de dos años.

Le echo pimienta a casi todo todo. Y si no es pimienta, es mostaza o tabasco. La cosa es que pique. Consecuencia directa de esto es que suelo tener el estómago hecho unos zorros.

Soy enfermizo, especialmente del estómago. Es por el picante y porque me viene de familia. Antes regurgitaba con cierta asiduidad, pero me voy poniendo sano como una manzana.

En el espacio de un año he estado colgado de Boeder dos veces, y durante una hora y media me sentí más sexualmente atraído que de costumbre por Dony.

Padezco de talasemia minor.

Si tuviera que escoger una película como preferida, elegiría Grease.

Tengo pesadillas recurrentes bastante a menudo ,con toques videojueguiles, en los que me intentan matar una y otra vez los más variados monstruos y seres. A veces llego a matarlos, pero siempre vuelven, y normalmente solo puedo huir o esconderme. Parece una tontería pero lo paso muy mal. Lo peor llega cuando termino por convertirme en un monstruo de esos yo, es lo que más miedo me da. Lo que puede resultar bastante simbólico, si lo miras bien. Freud se lo pasaría pipa conmigo.

Siempre estoy descalzo en casa: las zapatillas me molestan.

Tengo varios pares de AllStar, pero casi nunca me las pongo porque me da mucha pereza atar tantos cordones.

Despés de estornudar, me suelo tocar los ojos porque tengo miedo de que se me salgan.

Tengo una enfermedad preferida. Es la tuberculosis.

El aire de mi salón coloca todos los días, después de que mi padre llegue a casa, gracias a su amigo de Marruecos.

Las paredes de mi habitación son azules. Así, en negrita.

Me encantan los buffets. Sobre todo los de desayuno.

Lloré con el final de Digimon. Pero de la primera temporada. Las demás no me gusta (bueno, la segunda todavía tiene su punto).

En este momento, viendo terminar Anatomía de Grey, siento que el mundo es un lugar un poquito mejor que hace unos minutos. Meredith, te queremos.

Una vez tuve pesadillas con los Lunnis. Fue horrible.

El primer sueño que recuerdo era yo jugando al tenis con un chaval de aquí y una bruja en un almacén.

Una vez mi madre me roció con agua helada para despertarme.

Suelo encontrarme dinero en los bolsillos que no sé de dónde sale. No es que me queje, vamos.

Y no se me ocurre nada más. Se me ha pasado el aburrimiento, así que lo dejo. No sin antes maldecir al señor Himz por no permitir comentarios anónimos en su blog. ¡Pues no pienso usar una cuenta de blogger! ¡Ale!
 
Comentario:
Muy heavy lo de tu madre y el agua helada xD Y concido contigo en lo de las zapatillas y lo de los bolsillos xD

Oh, nos acabamos de conocer y ya me maldices, se pone interesante esto. Fue un lapsus, mea culpa. Ya podeis comentar los anónimos xD
Y perdón por no haber comentado en las otras, merezco una muelte cluel.
No