<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rdf:RDF xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" xmlns:ti="http://purl.org/rss/1.0/modules/textinput/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:co="http://purl.org/rss/1.0/modules/company/" xmlns:rdf="http://www.w3.org/1999/02/22-rdf-syntax-ns#" xmlns="http://purl.org/rss/1.0/"><channel rdf:about="http://blogs.chueca.com/gachon/rss20.xml"><title><![CDATA[La férrea incertidumbre]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/gachon/rss20.xml]]></link><description><![CDATA[Si es que donde no hay mata... no hay patata]]></description><dc:publisher><![CDATA[Publisher]]></dc:publisher><dc:creator><![CDATA[creator]]></dc:creator><dc:rights><![CDATA[rights]]></dc:rights><dc:date><![CDATA[12/12/2004]]></dc:date><sy:updatePeriod><![CDATA[hour]]></sy:updatePeriod><sy:updateFrequency><![CDATA[123]]></sy:updateFrequency><sy:updateBase><![CDATA[BASE]]></sy:updateBase><items><rdf:Seq><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/gachon/c_43.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/gachon/c_42.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/gachon/c_41.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/gachon/c_40.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/gachon/c_39.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/gachon/c_38.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/gachon/c_37.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/gachon/c_36.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/gachon/c_35.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/gachon/c_34.htm"/></rdf:Seq></items></channel><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/gachon/c_43.htm"><title><![CDATA[Resurgimiento]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/gachon/c_43.htm]]></link><description><![CDATA[Hola de nuevo, internet.]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/gachon/c_42.htm"><title><![CDATA[Zasca]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/gachon/c_42.htm]]></link><description><![CDATA[Creo que tengo un tumor cerebral del tamaño de una manzana. O la tensión hecha un asquete. El caso es que el otro día (<- cualquier día entre ayer y hace una semana) iba yo feliz volviendo del instituto, cuando de repente me dio un desvanecimiento de estos, en plan doncella en apuros.<br/><br/>Claro, no había ningún galán para cazarme al vuelo, así que... ¡zasca! Contra el suelo de cabeza. Eso sí, el golpe me espabiló. Anduve cojo hasta casa, sólo parándome para comprobar lo que ya sospechaba: una buena herida en la rodilla derecha y varias pequeñas en la izquierda. Y un buen dolor de cabeza. Lo normal, vamos.<br/><br/>No fue hasta llegar al portal de mi casa, que está cuajado de espejos, cuando me di cuenta de que sangraba de la cabeza. Soy una persona extremadamente aprensiva. En la playa, cuidado porque hay rocas, cristales, colillas y suficiente luz solar como para provocarme un melanoma o dos. Cuando en la cocina manejo cuchillos, lo hago en tiempo bala. A pesar de ello, la sangre no me produce especial malestar. No me gusta, por supuesto, pero tampoco me desmayo cuando la veo. Además, dos veces en diez minutos ya es mucho. Lo que me inquieta se sangrar no es la sangre, sino el saber que sale de mi, y que si sale demasiada <i>me moriré</i>. Además de que puedo pillar cualquier tipo de infección. Soy así de aprensivo.<br/><br/>Así que en vez de reaccionar con pánico, subí a casa y me hice una cura como pude. Torpón por naturaleza como soy, dejé todo el baño pringado de betadine. Y ahora tengo una herida en la frente como recordatorio de mis lipotimias. En casa he dicho que medio-me dormí mientras andaba (que no sería la primera vez), medio-me caí.<br/><br/>¿Por qué les he dicho eso? Porque quiero sufrir mi cáncer en silencio.]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/gachon/c_41.htm"><title><![CDATA[Fuga]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/gachon/c_41.htm]]></link><description><![CDATA[Qué abandonadillo está esto. Va siendo hora de aporrear un poco el teclado por aquí.<br/><br/>La verdad es que no sólo tengo esto abandonado. En lo que va de curso, es decir, menos de un mes, ya he acumulado treinta y tres faltas de asistencia, ¡treinta y tres! Menos mal que todas menos una están justificadas. Creo.<br/><br/>Mis profesores son majos, algunos. Tengo al ex director en lengua, aquel que me produce somnolencia aguda. En historia e historia del arte, a una tipa que no hace más que hablar y hablar y hablar, y apenas menciona la materia. En filosofía, a un pobre hombre que me da algo de pena. Creo que tiene algún grado de autismo, y algunos compañeros de clase le torean. A mí me da ternura el hombre. Y podría hablar de mi profesora de francés... ¡pero no voy a hacerlo! ¡Porque ya no doy francés! Hablé con el jefe de estudios y me cambiaron a dibujo artístico, que se me da igual de mal pero tengo a Glassy para que me eche un cable barra me haga todo el trabajo. Y además me lo paso mejor dibujando caballos que escuchando a seis personas parlotear en franchute.<br/><br/>Por lo demás, mi vida transcurre monótona y aburrida, más o menos. de algún modo me resisto a dar por comenzado el curso, que lo noto yo. Cada mañana me cuesta más levantarme, y me parece increíble que tenga que salir de casa cuando todavía es de noche e ir a un sitio a estar sentado horas y más horas. Se me ha escapado el verano.<br/><br/>Dentro de poco, si los astros me son propicios, me iré de viaje. Mi partida coincide con las bodas de oro de mis abuelos. Yo quería ir a la misa vestido de nazareno, pero la idea no ha tenido mucha acogida por parte de mis familiares. Ellos se lo pierden. Mi madre le ha organizado a mis abuelos un banquete de agárrate y no te menees, y un fin de semana en un cinco estrellas. Y por la ceremonia que quiere organizarles, ni que fuera la boda de los príncipes.<br/><br/>A mí me da un poco igual. Mientras los días pasen lo suficientemente rápido como para que los fines de semana no estén muy separados entre ellos, no me irá mal. Aunque, que narices, si apenas he puesto un pie en las aulas. Entre resfriados, muelas del juicio final, toses de tísico y días en los que daba demasiada pereza levantarse, los profesores casi no me han visto el pelo. Me entristece pensar que tarde o temprano tendré que coger el ritmo. Pues no me da la gana. Odio esas largas épocas en las que sólo vivo para poder levantarme un poco más tarde los sábados.<br/><br/>Pero me va mejor que a Iturri. Ella y su novio han adoptado un gato de dos meses de nombre inglés, que ha resultado estar enfermo. Padece de toxoplasmosis, por lo que he oído, aunque nadie me ha dicho exactamente lo que tiene. Apenas se puede mover el animal, y han iniciado un tratamiento que le permite andas un poquito, aunque con el tiempo le mejoraría bastante. La cosa es que el gato se ha escapado esta mañana, y nadie sabe de él. Iturri me ha llamado preocupada, y Osano y yo hemos ido a ayudarla a buscarle. He terminado trepando por un muro para dejarme caer a un callejón (al que da el balcón de Iturri donde la basura me llegaba hasta las rodillas. Lo que debería haber sido una misión de rescate con final feliz ha quedado en un episodio triste. Al fondo del callejón he visto un gato muerto. Es prácticamente imposible que sea el de Iturri, porque estaba en estado de descomposición y a ella se le ha escapado esta mañana, pero ha sido una imagen desalentadora. Al final he trepado el muro otra vez, y p'afuera.<br/><br/>La de cosas por contar y las escasas ganas que tengo de escribir.]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/gachon/c_40.htm"><title><![CDATA[Pálpito]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/gachon/c_40.htm]]></link><description><![CDATA[Los días han ido pasando, y se ha acabado el verano. El de verdad, el de las vacaciones. El mundo ha recibido su muerte con lluvias, relámpagos y mucho frío, aunque parece que el mal tiempo ha pasado. He vuelto a clase con falsas energías. Entre mis profesores hay algunos energúmenos que preferiría tener lejos, así como entre mis compañeros de clase. Este año daré francés, porque no quedaba sitio en ninguna otra optativa. El problema es que doy francés sin tener base de francés. Tendré que apañármelas.<br/><br/>Pero el verano no había acabado aún para todos. Perséfone bajaba el viernes en avión hacia el sur para arrancar de las garras de la diosa rubia y traicionera que es Málaga a su particular Adonis femenina, Jun. Allí pasarían una noche, para después encaminarse, juntas y felices, a Granada, hogar de la construcción más bella en la que jamás me he personado. Allí pasarían un día, tal vez dos, antes de volver a Málaga.<br/><br/>Anoche, ya comenzaco el día de hoy, fui despertado por mi teléfono móvil. Al contestar escuché la voz de Perséfone, que hablaba en susurros para no despertar a Jun, dormida junto a ella. Sufría la pobre de dolor de corazón y de ovarios. En medio de la noche le había dado una angustia, una presión en el pecho que le hizo llamarme buscando consuelo.<br/><br/>Perséfone es y siempre ha sido (os lo digo yo, que la conozco desde el día siguiente a mi nacimiento) una chica tremendamente sensible e intuitiva. Eso y muchas otras cosas han hecho que se ponga sobre los hombros un manto de soberbia, fortaleza y arrogancia que sólo en momentos como esos se quita, cuando se juntan el bajón y el síndrome premenstrual.<br/><br/>Me contaba que no sabía qué hacia allí. Sentía que había obligado de alguna manera a Jun a abandonar su casa y a separarse de su abuelo. Jun, lesbiana recta, familiar y creyente donde las haya, siente auténtica adoración hacia su abuelo, un hombre tan anciano como enfermo al que siempre ha cuidado con una veneración y ternura sin igual, y que ya la semana pasada estaba más enfermo que viejo. Temía mi amiga que si al abuelo le pasaba algo esa noche, habría sido ella la que hubiera alejado a su nieta de él en sus últimos momentos.<br/><br/>Entre que ella hablaba en susurros, y que mi oído no es ningún portento, apenas me estaba enterando de nada, así que la tranquilicé como pude, y le di las buenas noches con la promesa de llamarla al día siguiente (ese mismo día, en realidad).<br/><br/>Quién sabe si perceptiva ella como es, en ocasiones va un paso más allá. Si lo que la despertó a la una y media no era angustia sino premonición. La opresión del pecho bien podría haber sido pálpito o corazonada, una de esas cosas que sabes sin saber que las sabes, una terrible certeza disfrazada de mal sueño y endometrio revoltoso.<br/><br/>Las dos, Perséfone y Jun, amanecieron con la noticia de la muerte del abuelo de ésta, ocurrida sobre las cinco de la mañana. De esto me enteré cuando la llamé al mediodía. Sólo a veces tengo la sensación de que la conozco cuando está triste. Hoy era así, y comprendía aunque ella no me lo dijera que se sentía casi tan mal como por la noche, responsable y monstruosa. Buscaba consuelo y distracción, mientras Jun iba al entierro, en las aventuras gráficas que tanto le gustan, pero puedo imaginármela fingiendo haber estado sin hacer nada a la vuelta de Jun, sintiéndose culpable de su frivolidad.<br/><br/>Málaga, divinidad caprichosa y vengativa, se tomó venganza contra Adonis y Perséfone.<br/><br/>Volverá el martes, y no sé cómo estará. Su propia abuela murió no mucho ha, y la verdad es que poco le importó, porque hace años que su familia paterna no quiere tener que ver con ella.<br/><br/>Hasta que regrese, esperar, ir a clase y dejar que los días sigan pasando.]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/gachon/c_39.htm"><title><![CDATA[Bar Mitzva]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/gachon/c_39.htm]]></link><description><![CDATA[Mientras el verano termina de morirse, van pasando cosas. Dony está instalada en Jaén, más feliz que el pipas pero con una conexión más bien inestable (no te jode, se la gorronea a los vecinos). Boeder sale por ahí con ultras y se cae de vallas de tres metros, y busca amigos ya que toda la movida con su ex le ha costado todos los que tenía allí. Iturri finalmente no se va a Granada, pero igualmente deja el hogar familiar, huyendo de una madre cuasiloca, para irse a vivir con su novio.<br/><br/>Perséfone viaja al sur unos días (otra vez) para encontrarse con su chica (otra vez). Se lo ha contado a su madre, y las cosas le van bien. Glassy sigue como siempre (aunque el otro día tuve un sueño en el que ella se me tiraba al cuello y yo le decía que naranjas de la China). Osano también sigue igual. Sospecho que aún está enchochado de Perséfone.<br/><br/>Y yo intento dar un paso adelante. Planeo para Noviembre una escapada a un lugar más cálido que este. Sólo cuatro noches, pero cuatro noches importantes. Ni siquiera estoy seguro de que al final consiga hacer el viaje, pero es importante por dos motivos.<br/><br/>Uno. Tengo una madre castradora. Mis viajes, o la incluyen, o no son viajes, sino escapadas a sitios donde va a haber alguien que me cuide y que ella conozca, y si además puede tenerme controlado, tanto mejor. Cuando voy a cualquier sitio, es siempre bajo sus condiciones, y siempre en términos que a ella le vienen bien. No puede evitarlo, porque la mujer está acostumbrada a que las cosas se hagan a su manera, y le gusta tenernos a todos atados en corto. Este es un viaje que elijo yo, organizo yo y durante el cual soy el único responsable de lo que me ocurra. Me está costando convencerla (una vez la convencí de ir se puso a buscarme alojamiento en casa de gente que ella conoce. Maniática del control, lo que yo decía), pero es algo que necesito hacer. Se lo describí a Sísifo como un rito de adultez, y más o menos es cierto. Yéndome cuatro días en un viaje que yo organizo (aunque lo de pagarlo yo no lo encuentro indispensable, fíjate tú), reafirmo mi inestable independencia.<br/><br/>Dos. No voy a una ciudad desconocida a dejarme los cuartos porque sí. Voy a conocer a un amigo, que por esas fechas viaja hasta allí desde su isla. Este chico, llamémosle D, es alguien a quien conozco desde hace tiempo. Tiene un largo historial de conquistas, y el coqueteo (y lo que no es el coqueteo) es su modo de vida. Me llena de promesas indecentes, aunque sospecho que se le va toda la fuerza por la boca, o que está bromeando. Este viaje genera tonelada y media de miedos e inseguridades. Una parte de ellos provienen del punto uno, y el resto, de éste, el punto dos. Dos puntos en total. El caso es que entre que con D nunca se sabe, y yo tengo tengo entre todas mis partes una de inapetente y al menos tres de inseguro, el viaje y la posibilidad de encontrarme frente a él me provoca reacciones adversas.<br/><br/>Por un lado, estaría bien pasar un buen rato con alguien que me cae bien. Esto es un lado. <br/><br/>En la otra esquina del ring, la tribu de los Brady. Temo, entre otras cosas, que:<br/>- No haya química (y yo SUSPENDÍA química, en tercero)<br/>- No salga como se esperaba (como se esperaba -> bien)<br/>- Simplemente que ocurra<br/>- No estar a la altura de las circunstancias<br/>- Hacerme caca encima o similar<br/><br/>Lo más probable es que le esté dando demasiadas vueltas y que sólo esté haciendo el mongo, porque el chico es muy propenso a bromear en cosas como esta. Y se refocila con todo el que puede, así que tampoco es cuestión de creerse sus cumplidos.<br/><br/>Y respecto a los aspectos más mundanos de mi vida... mi tele vuelve a funcionar, posiblemente contraiga la gripe y el otro día detuvieron a un hombre acusado de pedofilia (al parecer iba presumiendo por los bares de ciertas fotos de su ordenador), pero le soltaron. Ahora ya no quiero que mi hermana vaya sola al colegio.<br/><br/>El otro día celebre el cumpleaños de Sísifo desde mi casa, mientras el lo celebraba en la suya. Yo comí tarta de cumpleaños, y él también. Los dos celebrábamos lo mismo, pero en mi caso había algo más: celebraba la existencia de la tarta Sacher, la mayor de las delicias.]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/gachon/c_38.htm"><title><![CDATA[Nostalgia]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/gachon/c_38.htm]]></link><description><![CDATA[Gracias a una página llamada mesuena.net, últimamente he estado recordando muchas series de mi más tierna infancia. Hay algunas que yo veía mucho, como Blossom, Matrimonio con hijos, aquella del conejo Mr. Flappy, Salvados por la campana, los Powers Rangers, Una chica explosiva, El Equipo A...<br/><br/>Vamos, que yo veía mucha tele.<br/><br/>Pero hay una. Una serie que era mi preferida sobre todas las demás, y que prácticamente había olvidado. Una serie que me sabía de memoria. que veía en cada emisión, en cada reposición (y creedme, la reponían mucho). La GRAN serie de mi infancia. Su protagonista era mi heroína, la mayor heroína que jamás he tenido. Yo la adoraba, y recordarla me trae una gran nostalgia (aunque no le han sentado mal los años, no). Nunca dejaba de verla, ni a ella ni a sus amigos ni al fotógrafo viejo ni al perro. Desde el principio de la serie, donde ella pintaba su habitación, hasta los juzgados, pasando por el restaurante, la salsa especial... todo.<br/><br/>Ella era mi ídola absoluta. Yo era su máyor fan. Deseaba casarme con ella. Porque jamás a habido serie igual.<br/><br/>Sabéis a quien me refiero.<br/><br/><img src="http://blogs.chueca.com/gachon/files/PUNKY.jpg" alt="" border="0" width="275" height="275"/><br/><br/>¡ES PUNKY BREWSTER!]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/gachon/c_37.htm"><title><![CDATA[Corto e impreciso resumen]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/gachon/c_37.htm]]></link><description><![CDATA[Jajaja jojojo sisisí nonono. He vuelto.<br/><br/>Ha sido un verano, ehm, de mierda. Al menos en lo que temas de salud se refiere. La embolia de mi abuelo, la demencia senil del padre de mi tío (que NO es mi abuelo), que el pobre ya no reconoce a nadie y va meando por todo el terreno... y el otro día a mi abuela le dio una arritmia ventricular. Pero bueno, lo importante es que todo el mundo está bien.<br/><br/>Va a ser una entrada corta y parca, porque mis ganas de plasmar aquí mis pensamientos, los actuales, son nulas. Sólo diré que aparte de eso me lo he pasado muy bien. Que he estado en el pueblo, que he presenciado un milagro tecnológico en forma de italiano de once años y que posteriormente el milagro se fue al garete y mi tele se volvió a romper. Que durante tres días estuve diciendo "aire de pene" sin parar.<br/><br/>Y que hoy he hecho los exámenes de recuperación. Recuperé latñin, griego no. Pero aparte de eso, mañana tengo que ir a hablar con el jefe de estudios. A ver qué le digo para explicarle que es la loca de mi madre la que me quiere cambiar de bachillerato, que yo estoy bien donde estoy.<br/><br/>Jo, estoy desentrenado en esto del blog.]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/gachon/c_36.htm"><title><![CDATA[Periplo]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/gachon/c_36.htm]]></link><description><![CDATA[Ayer domingo volví de Zaragoza, de unos días que me han sabido a poco. Es que no he visto mucho a Dony. Se pasaba la vida con Boeder en el dormitorio o la ducha, y no era cuestión de interrumpir porque quisiera charlar. De todos modos, el sábado me compré una <i>chaqueta</i>. Y me pa <i>puse</i>. Con treinta y muchos grados. Es que casi siempre llevo una <i>chaqueta</i> o una <i>sudadera</i>, y no llevo me siento <i>desnudo</i>. Creo que estoy abusando de la <i>cursiva</i>.<br/><br/>El sábado por la noche estuve viendo la tele con Boeder. Dimos con un canal <i>erótico</i> donde una mujer pelirroja muy fea fingía que se masturbaba, moviendo las caderas de manera muy rara, sobre dos maromos desnudos que se daban el lote en una mesa. Era tan surrealista, y la mujer tan espantosa, que cierto es que no nos ponía nada, pero sí que nos partíamos de la risa. Luego dimos con otro canal de porno de Europa del este donde los gemidos no eran gemidos, sino que el señor actor decía "ea, ea, ea", y acto seguido soltaba como un gruñido de cerdo moribundo. Y luego se ponían en una postura en la que el tío la daba por detrás haciendo sentadillas y ella estaba callada con los brazos muertos... bueno, creo que estaba muerta del todo: se le debió quebrar la columna por varios sitios al ponerse en esa postura. Y Boeder y yo nos desternillábamos de la risa, tanto que despertamos a Dony. A Lilith no porque estaba despierta hablando con su novio después de hacer un chanchullo raro con las baterías de los móviles.<br/><br/>Nos enteramos también de que Perséfone anda dándose el lote con su novia por todas partes, allá en Málaga.<br/><br/>El domingo por la tarde volvimos en bus, Lilith y yo, parloteando las tres horas de viaje. Estaba el conductor hasta los mismísimos. Llegué a casa a las once y pico y me puse a hablar con Sísifo. <br/><br/>Estuvimos hablando un buen rato, de manera intermitente a veces. Unas horas después, me dormí hecho un ovillo, con la sensación de haber hecho malo, o de haber ofendido a alguien. Dormí bastante mal, y que mi madre me pusiera en pie a las ocho menos algo no ayudó. Que yo la quiero mucho, pero la quiero aún más cuando se queda durmiendo por la mañana.<br/><br/>Y aquí estoy, de vuelta a los madrugones. Y mañana, de vuelta al pueblo. Echaré de menos Zaragoza, que es una ciudad preciosa. La plaza del Pilar es impresionante, y el Pilar, precioso. Pero qué se le va a hacer.]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/gachon/c_35.htm"><title><![CDATA[El shock maño]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/gachon/c_35.htm]]></link><description><![CDATA[Estoy en casa de una de las abuelas de Dony, así, flipando en colorillos. Yendo a actualizar esto desde el único sitio de la casa que tiene internet, el salón, furtivamente, mientras la abuela está en la cocina y Dony y Boeder se hacen carantoñas en la habitación, me he quedo con los ojos cual platos. He entrado yo en mi blog y, al entrar a actualizar para contras cuatro chorradas que, por supuesto, vendrán despues de esto, he  visto que Dony tiene un blog. Es más, tal vez alguno recuerde que hace un tiempo, al ir a entrar en mi blog, descubrí que debido a algún fallo, supongo, una user llamada Silence me lo había usurpado. Hice los cambios pertinentes y recuperé mi blog, pero hoy creo, por el nombre del blog y de la user, que son el mismo. Extrañas casualidades del destino que hacen que yo me quede flipando en colorines.<br/><br/>Qué de secretos tiene la gente. Hace poco Boeder me dijo que podía leer su blog. Yo aún no he reunido valor para darle este a leer. Y ahora no sé si podré resistirme a entrar a este otro a escondidas. Aunque no sé de qué me sorprendo. No es el primer blog que tiene a escondidas, creo.<br/><br/>Es culpa de este salón. En la casa de la otra abuela de Dony, donde hemos pasado la noche, no había nadie y podía uno ducharse una y otra vez. Que se lo digan a Adrián, que cada vez que entraba al baño me lo encontraba desnudo saliendo de la ducha. Lo cierto es que esto no es del todo bueno: él y Dony se ducharon anoche sobre la una, cuando yo iba a meterme justo en la ducha y se me adelantaron. La cosa es que gastaron todo el agua caliente y salí tiritando.<br/><br/>Además, la abuela de Dony me acosó sexualmente ayer y el otro día un viejo amigo empezó a decirme por el messenger todo lo que me haría (todas las cosas cochinas que me haría, se entiende), y yo me quedé ojiplático.<br/><br/>Esta tarde viene Lilith y yo podré pasarme el resto del fin de semana flipando y mirando a Dony de reojo. Me lo estoy pasando bien, pero en casa me esperan Sísifo, Glassy, Carmen y mi gata. Y los echo de menos a todos.]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/gachon/c_34.htm"><title><![CDATA[Me gustan los patos]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/gachon/c_34.htm]]></link><description><![CDATA[Oh, uhm. Vaya. Sí, vaya. Está esto un poco abandonado. Bueno, es que estoy en el pueblo con mis abuelos. Allí no tengo internet. Vale, estoy a diez minutos en bus de casa, y bajo dos veces por semana para ir a clase de griego y latín. Pero es que las ganas son escasas, y la pereza poderosa.<br/><br/>Pero aquí estoy. Ha venido mi "prima" de Roma, y Glassy está en el pueblo también. Nos falta otra amiga, que desaparece todos los años. La echamos de menos porque necesitamos cuatro para jugar al cuadrado con las cartas. Mis días allí se reducen a dormir, ver la tele hasta las tantas y jugar a las cartas. La verdad es que no hago otra cosa. Pero me lo paso muy bien, y es muy agradable estar allí. Aunque no me llevo muy bien con los del pueblo. Son bastante imbéciles, la mayoría. Pero bueno, ya lo decían los romanos: stultorum infinitus est numerus. Y el otro día estuve jugando con un niño majísimo, que creo que es familia lejana mía. Se llama Alberto, tiene seis años, y le gusta Pressing Catch. Menuda llave que me hizo el cabroncete. Pero es un amor. Eso sí, huele un poco raro.<br/><br/>Anoche me desperté yo a las tres de la madrugada o así, en mi cutrecama-sillón, y vi un enorme monstruoso saltamontes. Impasible, me levanté y fui a la cocina a por un vaso de leche. Luego quise volver, lo vi encima de mi cama, apagué la luz y fui al salón a ver la tele. No me dan miedo los insectos, y he convivido con bichitos varios, pero es que ese bicho era bestialmente grande. Como un gato. Bueno, vale, igual no tanto. La cosa es que no quise volver a la cama, y cuando tuve sueño, manta, cojín y al sofá. Es patético: me torea un puto saltamontes.<br/><br/>De vez en cuando vuelvo a casa como un perruco, con ganas de charlar con Sísifo. Ese hombre me tiene enamorado. En un plano no emocional, claro. Dejémoslo en admiración, un poco menos ciega que antes. Además me inspira mucha ternura. Y me saca los colores con facilidad.<br/><br/>También vengo a particular y hago frases en griego y latín. El que escribió mis ejercicios de griego, es para coronarle por su sabiduría. La oración "Esa mujer es hermosa, pero no todas las mujeres son hermosas" hace ver la enorme capacidad del sujeto para decir obviedades. O a lo mejor es que he analizado la frase mal, que es posible. Probable, incluso.<br/><br/>El resto del tiempo paseo por el pueblo y me harto de jugar a la brisca y al chinchón. Estoy de hacer menosdieces hasta la coronilla. No, miento. Estoy de que LOS DEMÁS hagan menosdieces hasta la coronilla.<br/><br/>Ah, y el otro día estuve hablando con un tomate. Pero luego Carmen lo mató.<br/><br/>Esta noche he vuelto porque mañana por la mañana emprendo un viaje hasta Zaragoza, donde está Dony pasando el mes antes de ir a Jaén, y donde me encontraré con ella, Boeder y Lilith, que llegan después de mí. Voy a pasar un calor increíble y acabaré durmiendo en el suelo de la cocina. Como si lo viera. Pero lo estoy deseando.<br/><br/>Y puede que hasta encuentre un nuevo tomate con el que charlar. Uno que no termine siendo brutalmente asesinado contra un muro de piedra.<br/>]]></description></item></rdf:RDF>
