Con menos gracia que un puerco espín
Sindicación
 
Impotencia
Al mediodia, mientras esperaba el autobús y la gente protestaba porque había una manifestación y el centro estaba cortado, un chico hablaba por teléfono (¿por qué casi siempre en un volumen tan elevado?) con alguien a quien contaba que había pasado día y medio detenido por algo que él no había hecho y de lo que otra persona reconoció haber sido el autor. Le relataba la sensación de impotencia que había tenido. Al escucharle pensé en el principio de que se presume que eres inocente hasta tanto no se demuestre lo contrario y en el princpio de que nadie puede ser condenado sin ser escuchado. Por asociación de ideas, un nuevo recuerdo asaltó mi cabeza. Después de que mi novia decidiera dejarme no quiso (o no la dejaron) hablar conmigo, creyó todo, todo, todo lo que alguien le dijo sobre mi sin tan siquiera llamarme para comprobar si era cierto o no, me condenó sin haberme escuchado, ni ella ni ese alguien me dejó defenderme. Impotencia, sentí impotencia.
 
Lunes
De nuevo la madrugada del lunes practicamente en vela. Una vez más los recuerdos (buenos y malos) me hacen no dormir bien y por más que me esfuerzo ahí estás. En fin, será la luna.
Lunes ojerosa, un pelín borde y con sueño, mucho sueño. Como cada mañana desde hace unos meses, conecto el ordenador, leo mis blogs habituales y algún que otro nuevo pero hoy los planetas se han debido alinear y han decidido que sigan los recuerdos. Pero vámos a ver, ¿qué he hecho yo para leer hoy varios blogs de gente de una misma localidad que tantos recuerdos me trae (insisto, buenos y malos)? ¿qué he hecho yo para leer uno que parece estar dedicado? Lo dicho, un lunes más.