No sé, quizá, ya veremos ¿Importa?
No tengo nada claro, así que yo os contaré lo que se me vaya ocurriendo y ya me diréis.
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Divagaciones estivales. España de charanga y pandereta
No tengo ganas de trabajar y además todavía hay mucha gente por ahí de vacaciones y tengo relativamente poco trabajo, la semana que viene no, entonces será la muerte, pero de momento aún se puede holgazanear sin demasiados problemas, ni siquiera de conciencia, si, yo aun tengo algo, no demasiada pero algo queda. Ya he vagado un rato en los habituales foros de ciclismo en los que participo, así que solo me queda bloguear un poco, le estoy cogiendo gusto a esto del blog, es como lanzar al mar mensajes dentro de una botella, lo mas probable es que no lleguen a nadie y terminen en el fondo del mar, pero cabe la posibilidad, remota ciertamente, de que caigan en manos de alguien que los lea y hasta que puedan interesarle, supongo que esta metáfora habrá sido utilizada en “cienes” de blog pero no puedo menos recordarla. En todo caso sólo el hecho de escribirlos sirve para ordenar el pensamiento, incluso puede que nos ahorren pensamientos. Quiero decir que hoy pienso y escribo una cosa y quizá dentro de tres meses cuando tenga tentación de pensar sobre ese mismo asunto podré decir “sobre esto ya he escrito en mi blog” entonces me bastará con releerme y me ahorraré el siempre enojoso esfuerzo de pensar, pudiendo así dedicar las escasas neuronas útiles que me quedan a cosas mas interesantes como por ejemplo ver los programas bazofia de todas las televisiones.

Siempre que pienso en esta bazofia televisiva me acuerdo del libro “La conjura de los necios” de John Kennedy Toole. Ignatius O´Reylly, el protagonista, gustaba de ver en TV las cosas que le parecían más espantosas porque sentía un malsano placer al pensar “es abominable, horrible, etc”. Este libro se escribió allá por el año 1962, cómo habría disfrutado Ignatius con el “refinamiento” en la abominación que desde entonces ha experimentado la TV.

Viene todo este rollo que se me ha ocurrido de la televisión a cuenta del esperpento que creí vislumbrar ayer, fue fugaz porque me fui a otra cosa, pero me pareció ver un programa especial dedicado al fallecimiento del futbolista Antonio Puerta. No me interpretéis mal, es muy lamentable lo que le ha sucedido a este chico, pero joder, se le está dando mucha mas trascendencia que al fallecimiento de Umbral, todo un premio Cervantes. Además su funeral y entierro han sido convertidos, por obra y gracia de la TV, en una especie de evento folclórico, la gente allí gritando aplaudiendo y cantando a ritmo de casposas canciones “fulboleras”, salvando las distancias me recordaba un poco la famosa boda de Lolita, cuando su madre pronunció aquella inolvidable frase “Epaña, si me querís, irse” joder el folclore está bien en la boda de una folclórica pero creo que sobra en un funeral, un poco mas de austeridad y silencio iría mejor, digo yo.

Bueno, no me enrollo mas, que empieza uno con que no tiene ganas de trabajar y acaba citando a Lola Flores... en fin curiosas asociaciones de ideas.

 
Comentario:
Ya dije en alguna parte que lo de Umbral (aunque últimamente estaba hecho un gilipollas), igual que lo de Emma Penela, pues fue una pena, pero como dice la gente mayor: "van en su edad". Otra cosa es lo de Puerta, es verdad que era solo un futbolistas en ciernes, pero era, sobre todo, una persona joven con todo el futuro por delante. He ahí la diferencia!
No