UN CUENTO DE SOLEDAD
Cuando cumplí 17 años, una chia de mi clase del instituto me hizo un regalo muy especial: me regaló un cuento. ¿La razón? Dijo que merecía poseer algo único... y escribió este cuento para mí... hoy quiero compartirlo.
"Recuerdo el día que llegó casi tan bien como la noche en que se fue. El coche negro y grande se alejaba por el camino entre los árboles y parecía querer confundirse con la lluvia y la niebla nocturna mientras algún fuego fatuo bromeaba a lado y lado de la carretera.
Recuerdo su cara sonriendo tras el cristal trasero y diciéndome adiós con una mirada perdida y triste tal vez pensando lo mismo que yo en aquel momento.
Cuántas cosas habíamos vivido juntas, cuántos secretos, cuántas emociones, cuántas preocupaciones, cuántas sonrisas. Pero en aquel momento sentí que no nos había dado tiempo a hacer nada, a preparar nada, a vivir nada.
Pensé en aquel día en que nos fugamos corriendo a pasear por el campo, aquellas tardes de largos paseos, los días aburridos y lluviosos empeñados en impedirnos salir. Y pensé en aquel inolvidable mirar al mar, tanto tiempo de silencio, tanto tiempo de incansable observación a aquella inmensidad que a ambas nos cautivaba.
Y lo mismo que sentía cuando miraba al mar, lo sentí cuando vi que se iba, aunque se me fue olvidando, hasta convertirse en un recuerdo cariñoso en el fondo de mi mente.
A veces todavía sueño con aquel día lluviosos que se fue. Era extraño, pero tampoco había hecho sol el día en que llegó y yo lo soñaba como radiante.
La misma ventana por la que había llorado brillantes lágrimas el día que se fue se convirtió para mí en el único recuerdo, en el único lugar de evasión y entretenimiento.
'Pasó mucho tiempo hasta hoy, el hoy en que decidí escribirte esta carta esperando un recuerdo tuyo, porque tal vez todavía no me hayas olvidado del todo.
Todavía pienso en aquellos años en los que estuvimos más unidas que nunca, pero pegado a ese pensamiento, como la cara y la cruz de la misma moneda, recuerdo también el olvido en que nos enterramos hasta que mucho, mucho tiempo después, cuando regresé a Paraíso, miré hacia aquella ventana desde donde te había dicho adiós.
¿Me recuerdas tú a mí? Seguro que no. Pero sentí la necesidad de volver a encontrate entre mis recuerdos, los únicos de verdadera juventud que me quedan.
Ni siquiera sé si esta carta llegará a tus manos después de tantos años con una dirección a la que nunca llegué a escribir. Al fin y al cabo tal vez haya sido culpa mía.
La amistad nunca debe perderse'
Pero nunca recibió contestación. La respuesta se hallaba sumida en el olvido, bajo tierra en un lugar verde, lluvioso y hermoso, lejano ya a aquel Paraíso de la juventud en que tanto había pensado.
¿Moriría la respuesta con el recuerdo o ya se había perdido para siempre?
La tristeza del mármol de la lejanía había acabado con la contestación de una carta que intentó llegar a un destino que ya ni siquiera existía. Un destino que sólo vivía en la imaginación de un alma solitaria que trataba de encontrar la compañía que le faltaba desde hacía años.
En la tumba frente al mar se hallaba una isncripción triste con letras que simulaban lágrimas puesta spor alguien que a ni siquiera podía entenderlas. Un alma cálida y gris que las leía desde el aire miraba a otra alma cálida y gris que las leía desde el suelo:
Aquí una vida yace.
Alguien pudo llorarla pero no la lloró.
Alguien pudo salvarla pero no la salvó.
Y ese alguien se llamaba soledad.
El alma cálida y gris que las leía desde el cielo lloró entonces y mojó la losa, despertando así al alma cálida y gris que las leía desde el suelo.
Se vieron y rieron. Dijeron entonces que habían tardado toda una vida, que incluso un trozo de la muerte. Pero estuvieron a tiempo, sí, Porque la amistad nunca, nunca muere.
Y siempre hay tiempo.
Nunca se sabe lo que puede pasar en una vida, o en dos. Y menos aún en una muerte."
Esta chica es hoy una escritora medianamente conocida en Santiago... hace un año fui a la presentación de su último libro... hacía 10 años q no nos veíamos... y nos reconocimos...
"Recuerdo el día que llegó casi tan bien como la noche en que se fue. El coche negro y grande se alejaba por el camino entre los árboles y parecía querer confundirse con la lluvia y la niebla nocturna mientras algún fuego fatuo bromeaba a lado y lado de la carretera.
Recuerdo su cara sonriendo tras el cristal trasero y diciéndome adiós con una mirada perdida y triste tal vez pensando lo mismo que yo en aquel momento.
Cuántas cosas habíamos vivido juntas, cuántos secretos, cuántas emociones, cuántas preocupaciones, cuántas sonrisas. Pero en aquel momento sentí que no nos había dado tiempo a hacer nada, a preparar nada, a vivir nada.
Pensé en aquel día en que nos fugamos corriendo a pasear por el campo, aquellas tardes de largos paseos, los días aburridos y lluviosos empeñados en impedirnos salir. Y pensé en aquel inolvidable mirar al mar, tanto tiempo de silencio, tanto tiempo de incansable observación a aquella inmensidad que a ambas nos cautivaba.
Y lo mismo que sentía cuando miraba al mar, lo sentí cuando vi que se iba, aunque se me fue olvidando, hasta convertirse en un recuerdo cariñoso en el fondo de mi mente.
A veces todavía sueño con aquel día lluviosos que se fue. Era extraño, pero tampoco había hecho sol el día en que llegó y yo lo soñaba como radiante.
La misma ventana por la que había llorado brillantes lágrimas el día que se fue se convirtió para mí en el único recuerdo, en el único lugar de evasión y entretenimiento.
'Pasó mucho tiempo hasta hoy, el hoy en que decidí escribirte esta carta esperando un recuerdo tuyo, porque tal vez todavía no me hayas olvidado del todo.
Todavía pienso en aquellos años en los que estuvimos más unidas que nunca, pero pegado a ese pensamiento, como la cara y la cruz de la misma moneda, recuerdo también el olvido en que nos enterramos hasta que mucho, mucho tiempo después, cuando regresé a Paraíso, miré hacia aquella ventana desde donde te había dicho adiós.
¿Me recuerdas tú a mí? Seguro que no. Pero sentí la necesidad de volver a encontrate entre mis recuerdos, los únicos de verdadera juventud que me quedan.
Ni siquiera sé si esta carta llegará a tus manos después de tantos años con una dirección a la que nunca llegué a escribir. Al fin y al cabo tal vez haya sido culpa mía.
La amistad nunca debe perderse'
Pero nunca recibió contestación. La respuesta se hallaba sumida en el olvido, bajo tierra en un lugar verde, lluvioso y hermoso, lejano ya a aquel Paraíso de la juventud en que tanto había pensado.
¿Moriría la respuesta con el recuerdo o ya se había perdido para siempre?
La tristeza del mármol de la lejanía había acabado con la contestación de una carta que intentó llegar a un destino que ya ni siquiera existía. Un destino que sólo vivía en la imaginación de un alma solitaria que trataba de encontrar la compañía que le faltaba desde hacía años.
En la tumba frente al mar se hallaba una isncripción triste con letras que simulaban lágrimas puesta spor alguien que a ni siquiera podía entenderlas. Un alma cálida y gris que las leía desde el aire miraba a otra alma cálida y gris que las leía desde el suelo:
Aquí una vida yace.
Alguien pudo llorarla pero no la lloró.
Alguien pudo salvarla pero no la salvó.
Y ese alguien se llamaba soledad.
El alma cálida y gris que las leía desde el cielo lloró entonces y mojó la losa, despertando así al alma cálida y gris que las leía desde el suelo.
Se vieron y rieron. Dijeron entonces que habían tardado toda una vida, que incluso un trozo de la muerte. Pero estuvieron a tiempo, sí, Porque la amistad nunca, nunca muere.
Y siempre hay tiempo.
Nunca se sabe lo que puede pasar en una vida, o en dos. Y menos aún en una muerte."
Esta chica es hoy una escritora medianamente conocida en Santiago... hace un año fui a la presentación de su último libro... hacía 10 años q no nos veíamos... y nos reconocimos...
EL CUARTO VACÍO
"Venid, aquí hay una habitación muy cómoda", se decían unos a otros. Y tod@s o casi tod@s iban a verla... a algunos les gustaba desde el primer momento y se quedaban a descansar... otros se quedaban en el quicio de la puerta, miraban hacia dentro y en seguida se daban cuenta de que no aguantarían mucho tiempo dentro... ésos eran los más honestos...
Los que se decidían a entrar se encontraban a gusto en el sofá naranja: charlaban de cualquier cosa (¡de cualquiera!), se reían con los chistes e incluso encontraban un rinconcito donde llorar a gusto sin que nadie le pidiera explicaciones... pero pasado el tiempo todos, absolutamente todos decidían marcharse... unos porque habían encontrado otra habitación con mejores vistas... otros sencillamente porque no querían quedarse más tiempo... y se marcharon... así sin más...
La habitación se quedó un poco más sola, un poco más usada y un poco más deteriorada...
Y desde ese momento decidió precintar la puerta... nadie entraría ya... pero sabía que ese precinto no duraría mucho... porque esta habitación, aunque se quedara siempre vacía en algún momento seguiría recibiendo visitas esperando a que alguien decidiera quedarse... para siempre
"Un día la suerte entró por mi ventana, vino una noche se fue una mañana... quizá solamente me vino a enseñar que viene y va... como las olas como el mar se mueve... como un famoso que nadie conoce... que todos pueden tener y nadie puede guardar..."
Los que se decidían a entrar se encontraban a gusto en el sofá naranja: charlaban de cualquier cosa (¡de cualquiera!), se reían con los chistes e incluso encontraban un rinconcito donde llorar a gusto sin que nadie le pidiera explicaciones... pero pasado el tiempo todos, absolutamente todos decidían marcharse... unos porque habían encontrado otra habitación con mejores vistas... otros sencillamente porque no querían quedarse más tiempo... y se marcharon... así sin más...
La habitación se quedó un poco más sola, un poco más usada y un poco más deteriorada...
Y desde ese momento decidió precintar la puerta... nadie entraría ya... pero sabía que ese precinto no duraría mucho... porque esta habitación, aunque se quedara siempre vacía en algún momento seguiría recibiendo visitas esperando a que alguien decidiera quedarse... para siempre
"Un día la suerte entró por mi ventana, vino una noche se fue una mañana... quizá solamente me vino a enseñar que viene y va... como las olas como el mar se mueve... como un famoso que nadie conoce... que todos pueden tener y nadie puede guardar..."
PRETTY WOMAN
Convencida. Opositora, Moñoña y mi madre han hecho una conspiración contra mi propia personalidad y han decidido convertirme en una pija redomada. Pero no lo van a conseguir (¿o sí? :S). Por mucho que se empeñen yo no tendré nunca el estilo ni las formas de Opositora ni mucho menos de Little Becky. Yo soy sencilla, antes que muerta jajaja.
El otro día fui de compras. Hacía bastante que no iba. Me fui con mi madre. A la mujer le hacía ilusión y hacía tiempo que no íbamos juntas. Yo iba a comprar unos zapatos y sólo eso. Pero al final cayeron en mis redes -alentadas por mi madre- unos zapatos, unas zapatillas azules, un traje, una camisa, un jersey y un abrigo blanco monísimo.
Durante el recorrido por las tiendas mi madre no paraba de repetirme que tenía que tener ropa "elegante" por lo que pudiera surgir. Se creerá que soy azafata de congresos o algo así...
-Hija, es que tú siempre vas tan...
Me sentí como Julia Roberts en Pretty Woman, si obviamos que su oficio y el mío no se parecían en nada y que mi pasado oscuro será siempre azul marino... sí, la Roberts y yo somos idénticas jejeje.
Ahora sólo falta que Little Becky me enseñe a desfilar como enseñó el sábado a Opositora...
¡¡Que tiemblen las pijas que llega la Helen!!
El otro día fui de compras. Hacía bastante que no iba. Me fui con mi madre. A la mujer le hacía ilusión y hacía tiempo que no íbamos juntas. Yo iba a comprar unos zapatos y sólo eso. Pero al final cayeron en mis redes -alentadas por mi madre- unos zapatos, unas zapatillas azules, un traje, una camisa, un jersey y un abrigo blanco monísimo.
Durante el recorrido por las tiendas mi madre no paraba de repetirme que tenía que tener ropa "elegante" por lo que pudiera surgir. Se creerá que soy azafata de congresos o algo así...
-Hija, es que tú siempre vas tan...
Me sentí como Julia Roberts en Pretty Woman, si obviamos que su oficio y el mío no se parecían en nada y que mi pasado oscuro será siempre azul marino... sí, la Roberts y yo somos idénticas jejeje.
Ahora sólo falta que Little Becky me enseñe a desfilar como enseñó el sábado a Opositora...
¡¡Que tiemblen las pijas que llega la Helen!!
LA MÁS ARRIESGADA Y COMPROMETEDORA
He decidido hacer un post con las fotos que piden Lucía y Sira... así aclaro cosillas... ya sabéis: una imagen vale más que mil palabras.
Eso sí, el jueves desaparecerá el post.
Esto pasará a las historia, seguro y apuesto un doblón de oro a que no dejará indiferente a nadie: o causa morbo o aversión... pero en fin, forma parte de mi historia (me guste o no) y como tal no puedo cambiarla. Esto sí que es riesgo, a falta de una... ¡dos fotos!
AZUL MARINO
(había foto, pero ya no hay jejeje)
Y NUEVE AÑOS MÁS TARDE...
(ídem: había foto pero ya no jejejeje)
Y esto es todo amig@s.
P.D. No me digáis Sira y Lucía que sólo por esto no merezco el llavero... o una copa, vamos...
Eso sí, el jueves desaparecerá el post.
Esto pasará a las historia, seguro y apuesto un doblón de oro a que no dejará indiferente a nadie: o causa morbo o aversión... pero en fin, forma parte de mi historia (me guste o no) y como tal no puedo cambiarla. Esto sí que es riesgo, a falta de una... ¡dos fotos!
AZUL MARINO
(había foto, pero ya no hay jejeje)
Y NUEVE AÑOS MÁS TARDE...
(ídem: había foto pero ya no jejejeje)
Y esto es todo amig@s.
P.D. No me digáis Sira y Lucía que sólo por esto no merezco el llavero... o una copa, vamos...
TONOS, POLITONOS Y CANTOS REGIONALES
Este finde fue para partirse de risa.
El sábado nos fuimos Opositora y yo a los grupos y estábamos organizando a l@s niñ@s para un partido de brilé (o quema o no sé cómo lo llamáis por ahí) y va y me suelta Little Becky (una niña de 11 años pija, pero pija pija): "Helen, ¿me puedes eliminar la primera? es que tengo bailarinas nuevas y son muy bonitas y no las quiero estropear" Y yo empecé a reírme mogollón... Esta misma niña el curso pasado se plantó en medio de la pista de baloncesto en un partido de niños y monitores a limpiarse los zapatos... ay, Little Becky... lo mejor es que ella tiene asumidísimo que es pija, o sea mola mogollón.
Al final de la tarde "la casita" (=el lugar donde nos reunimos) se quedó sin luz, así que encendimos una vela y Opositora y yo nos arriesgamos y echamos una partida al futbolín a oscuras... ¿que cómo lo hacíamos? muy fácil, cuando un jugador tropezaba con algo eso era la bola y cuando había un golpe fuerte y la bola desaparecía era gol... saber quién había metido el gol era cuestión de agudizar el oído.
Por la noche habíamos quedado con las hermanas de Opositora y unos amigos de ellas. Cenamos en un italiano que yo no conocía y que me encantó: era italiano auténtico... Uno de los amigos de ellas iba el domingo por la mañana a Coruña a un Congreso del PP y empezó a poner en el móvil -¡atención!- el tono del himno del PP, el himno de España, el himno de la legión y una canción dedicada a Franco... Opositora, sus hermanas y yo estábamos muertas de risa, porque ellas son del BNG y yo soy de izquierdas... Así que ellas decidieron contraatacar poniendo el himno de Galicia... ¡ahí queda eso!
Al acabar la cena nos fuimos a un karaoke. Opositora estaba empeñada en que yo cantase, pero no lo consiguió. A ver, yo canto lo que haga falta pero pensar que tenía un micrófono delante y que toda la gente estaba pendiente de si cantaba bien o mal... me daba un palo... así que no canté.
Opositora pidió una canción memorable... La llaman y empieza a cantar: "Estaba el señor don Gato sentadito en su tejado..." Nos empezamos a partir de risa y todavía me pregunta que por qué la mira todo el mundo...
Después pidió la canción de "Juntos, amor para dos..." Y entonces cogió el micrófono la hermana pequeña de Opositora (que es un año mayor que yo) y acabamos todos por el suelo de la risa: empezó a cantar con una voz de falsete (súper aguda) pero a propósito y toda seria como si lo estuviera haciendo genial... se quedó el local entero en silencio y cuando acabó la aplaudieron todos... fue genial...
Pero fue mejor cuando repitió la actuación con la canción de "Yolanda, eternamente Yolanda"... Ella con voz de falsete puesta a propósito y Opositora haciendo voz de tío... qué risa...
"Qué bien nos lo pasamos eshando miga a los patos... qué bien nos lo pasamos eshando miga a los patos... y cuantas más migas le eshamos... mejor nos lo pasamos..."
El sábado nos fuimos Opositora y yo a los grupos y estábamos organizando a l@s niñ@s para un partido de brilé (o quema o no sé cómo lo llamáis por ahí) y va y me suelta Little Becky (una niña de 11 años pija, pero pija pija): "Helen, ¿me puedes eliminar la primera? es que tengo bailarinas nuevas y son muy bonitas y no las quiero estropear" Y yo empecé a reírme mogollón... Esta misma niña el curso pasado se plantó en medio de la pista de baloncesto en un partido de niños y monitores a limpiarse los zapatos... ay, Little Becky... lo mejor es que ella tiene asumidísimo que es pija, o sea mola mogollón.
Al final de la tarde "la casita" (=el lugar donde nos reunimos) se quedó sin luz, así que encendimos una vela y Opositora y yo nos arriesgamos y echamos una partida al futbolín a oscuras... ¿que cómo lo hacíamos? muy fácil, cuando un jugador tropezaba con algo eso era la bola y cuando había un golpe fuerte y la bola desaparecía era gol... saber quién había metido el gol era cuestión de agudizar el oído.
Por la noche habíamos quedado con las hermanas de Opositora y unos amigos de ellas. Cenamos en un italiano que yo no conocía y que me encantó: era italiano auténtico... Uno de los amigos de ellas iba el domingo por la mañana a Coruña a un Congreso del PP y empezó a poner en el móvil -¡atención!- el tono del himno del PP, el himno de España, el himno de la legión y una canción dedicada a Franco... Opositora, sus hermanas y yo estábamos muertas de risa, porque ellas son del BNG y yo soy de izquierdas... Así que ellas decidieron contraatacar poniendo el himno de Galicia... ¡ahí queda eso!
Al acabar la cena nos fuimos a un karaoke. Opositora estaba empeñada en que yo cantase, pero no lo consiguió. A ver, yo canto lo que haga falta pero pensar que tenía un micrófono delante y que toda la gente estaba pendiente de si cantaba bien o mal... me daba un palo... así que no canté.
Opositora pidió una canción memorable... La llaman y empieza a cantar: "Estaba el señor don Gato sentadito en su tejado..." Nos empezamos a partir de risa y todavía me pregunta que por qué la mira todo el mundo...
Después pidió la canción de "Juntos, amor para dos..." Y entonces cogió el micrófono la hermana pequeña de Opositora (que es un año mayor que yo) y acabamos todos por el suelo de la risa: empezó a cantar con una voz de falsete (súper aguda) pero a propósito y toda seria como si lo estuviera haciendo genial... se quedó el local entero en silencio y cuando acabó la aplaudieron todos... fue genial...
Pero fue mejor cuando repitió la actuación con la canción de "Yolanda, eternamente Yolanda"... Ella con voz de falsete puesta a propósito y Opositora haciendo voz de tío... qué risa...
"Qué bien nos lo pasamos eshando miga a los patos... qué bien nos lo pasamos eshando miga a los patos... y cuantas más migas le eshamos... mejor nos lo pasamos..."