AZUL MARINO
Hay quien habla de pasado simplemente. Y hay quien baña su vida de color. Los colores no sólo adornan sino que con frecuencia expresan más de lo que parece.
Los días son grises, claros, oscuros... según sean las condiciones meteorológicas. Nuestra vida es oscura o no dependiendo de nuestro estado de ánimo o las circunstancias que nos rodean. Dicho esto, afirmo alegremente que mi pasado es azul marino. Me explico:
Helencita siempre fue una niña feliz y bastante payasa, como casi todos los niños de su edad. Creció rodeada del cariño de los suyos, como casi todos los niños de su edad, y teniendo como "único problema" encontrarse con sopa a la hora de comer, algo que en invierno y en Santiago (donde lo que sobra es agua jeje) era muy probable que ocurriese.
Como a Helencita no le gustaba llevar una vida normal (alguna rareza tenía que tener) decidió marcharse a vivir la vida azul marino. Esta decisión provocó una Guerra Mundial en el seno de la familia. Pero no le importó. Preparó su maleta (o cinco o seis) y se marchó... ¡¡a la otra punta de España!! Le habían dicho que podría ayudar a los demás y ser muy feliz y se dijo: ¿por qué no?
Pasó el tiempo y Helencita vivía tan "feliz" (eso, evitando detalles jeje) teniendo como único temor que al final del curso la enviasen al quinto pino (que, por cierto, estando en Salamanca descubrí que había un sitio que se llamaba así).
Todo iba más o menos bien... aparentemente, porque Helencita siempre tenía la sensación de que le faltaba algo... pero seguía adelante y nunca se atrevía a dar el paso.
Y entonces llegó ella...
P.D. Si no os habéis asustado y queréis saber cómo acaba o comienza la historia (según se mire)... no os perdáis el próximo capítulo. Próximamente... aquí... en el chueca-blog
EN EL PRÓXIMO CAPÍTULO... El viaje de vuelta
Los días son grises, claros, oscuros... según sean las condiciones meteorológicas. Nuestra vida es oscura o no dependiendo de nuestro estado de ánimo o las circunstancias que nos rodean. Dicho esto, afirmo alegremente que mi pasado es azul marino. Me explico:
Helencita siempre fue una niña feliz y bastante payasa, como casi todos los niños de su edad. Creció rodeada del cariño de los suyos, como casi todos los niños de su edad, y teniendo como "único problema" encontrarse con sopa a la hora de comer, algo que en invierno y en Santiago (donde lo que sobra es agua jeje) era muy probable que ocurriese.
Como a Helencita no le gustaba llevar una vida normal (alguna rareza tenía que tener) decidió marcharse a vivir la vida azul marino. Esta decisión provocó una Guerra Mundial en el seno de la familia. Pero no le importó. Preparó su maleta (o cinco o seis) y se marchó... ¡¡a la otra punta de España!! Le habían dicho que podría ayudar a los demás y ser muy feliz y se dijo: ¿por qué no?
Pasó el tiempo y Helencita vivía tan "feliz" (eso, evitando detalles jeje) teniendo como único temor que al final del curso la enviasen al quinto pino (que, por cierto, estando en Salamanca descubrí que había un sitio que se llamaba así).
Todo iba más o menos bien... aparentemente, porque Helencita siempre tenía la sensación de que le faltaba algo... pero seguía adelante y nunca se atrevía a dar el paso.
Y entonces llegó ella...
P.D. Si no os habéis asustado y queréis saber cómo acaba o comienza la historia (según se mire)... no os perdáis el próximo capítulo. Próximamente... aquí... en el chueca-blog
EN EL PRÓXIMO CAPÍTULO... El viaje de vuelta
INS... TANCIAS
¿Qué es lo primero que te dicen cuando vas al ayuntamiento, a la consejería... a hacer una consulta? "Tiene usted que rellenar una instancia".
La última vez que fui a la Delegación de Educación una señorita "encantadora" (nótese el sarcasmo de la expresión) con cara de "tengo un trabajo que mola mogollón" me contestó detrás del mostrador y señalando con la mirada (no vaya a ser que mueva las manos y se le caigan por el esfuerzo):
- Pues... coge una instancia, la rellenas (y yo: ¡no!, ¿en serio?, yo creía que se entregaban en blanco), la diriges (claro, para que no se pierda) a la presidenta del tribunal y la entregas en el registro. Las tienes ahí -hace una seña con los ojos- en ese montón.
Y todo esto casi sin pestañear, no vaya a ser que trabaje demasiado y tenga que rellenar una instancia para solicitar un aumento de sueldo.
En fin, que por si acaso, aquí presento mi solicitud.
Yo, "no me llames Dolores llámame Helen" (todo tiene su explicación, con DBI (Documento Bollo de Identidad) nº 189 (por ejemplo) y residente en Cuspedriños de arriba (donde gira el vieno a la derecha), EXPONGO QUE:
- desde pequeña me han dado más en la vista las niñas que los niños
- debido a mi torpeza natural he tardado mucho en darme cuenta de este hecho, por lo que llevo muchos años dando vueltas e intentando encontrar mi sitio
- haciendo memoria de mi historia hay indicios más que suficientes para darme cuenta de que, efectivamente, soy lesbiana
- yo también quiero vivir en "Felices para siempre"
Por todo lo cual, SOLICITO:
- ser admitida en el ambiente "bolleril" (n.a. término acuñado gracias a la lectura de un sinfín de blogs)
- poder compartir con vosotr@s mi pasado, mi presente, mi futuro y mis sueños llenos de inquietudes en este "chueca-blog" (parece una marca de cereales jeje)
Atentamente,
Helen189
P.D1: Por si la instancia no es suficiente probaré con esto: ¿puedo? ¿puedo? ¿puedo? ¿si? ¿si? ¿si? por fa, por fa, porfaaaaaaaaaa
P.D2: Debido a mi "inexperiencia" en algunos ámbitos os animo-suplico-agradezco que me ayudéis a encontrar(me) respuestas... preguntas... no tengo un vocabulario muy amplio en este mundo L... y las cosas las voy descubriendo lentamente... meteré la pata seguro (por adelantado disculpas).
EN EL PRÓXIMO CAPÍTULO... Tod@s tenemos un pasado oscuro y el mío es...
La última vez que fui a la Delegación de Educación una señorita "encantadora" (nótese el sarcasmo de la expresión) con cara de "tengo un trabajo que mola mogollón" me contestó detrás del mostrador y señalando con la mirada (no vaya a ser que mueva las manos y se le caigan por el esfuerzo):
- Pues... coge una instancia, la rellenas (y yo: ¡no!, ¿en serio?, yo creía que se entregaban en blanco), la diriges (claro, para que no se pierda) a la presidenta del tribunal y la entregas en el registro. Las tienes ahí -hace una seña con los ojos- en ese montón.
Y todo esto casi sin pestañear, no vaya a ser que trabaje demasiado y tenga que rellenar una instancia para solicitar un aumento de sueldo.
En fin, que por si acaso, aquí presento mi solicitud.
Yo, "no me llames Dolores llámame Helen" (todo tiene su explicación, con DBI (Documento Bollo de Identidad) nº 189 (por ejemplo) y residente en Cuspedriños de arriba (donde gira el vieno a la derecha), EXPONGO QUE:
- desde pequeña me han dado más en la vista las niñas que los niños
- debido a mi torpeza natural he tardado mucho en darme cuenta de este hecho, por lo que llevo muchos años dando vueltas e intentando encontrar mi sitio
- haciendo memoria de mi historia hay indicios más que suficientes para darme cuenta de que, efectivamente, soy lesbiana
- yo también quiero vivir en "Felices para siempre"
Por todo lo cual, SOLICITO:
- ser admitida en el ambiente "bolleril" (n.a. término acuñado gracias a la lectura de un sinfín de blogs)
- poder compartir con vosotr@s mi pasado, mi presente, mi futuro y mis sueños llenos de inquietudes en este "chueca-blog" (parece una marca de cereales jeje)
Atentamente,
Helen189
P.D1: Por si la instancia no es suficiente probaré con esto: ¿puedo? ¿puedo? ¿puedo? ¿si? ¿si? ¿si? por fa, por fa, porfaaaaaaaaaa
P.D2: Debido a mi "inexperiencia" en algunos ámbitos os animo-suplico-agradezco que me ayudéis a encontrar(me) respuestas... preguntas... no tengo un vocabulario muy amplio en este mundo L... y las cosas las voy descubriendo lentamente... meteré la pata seguro (por adelantado disculpas).
EN EL PRÓXIMO CAPÍTULO... Tod@s tenemos un pasado oscuro y el mío es...