ESCRIBIR

Reconozco que gusta hacerlo, ecribir sin fin ni conclusión alguna, que aun importándome bien poco si es bueno o si es malo ultimamente me desisto a hacerlo. Prefiero el papel, para que negarlo, sobre todo si termina enterrado de por vida . Llamemoslo pereza,
De un tiempo a esta parte pienso poco y me deleito demasiado, dejo correr las horas y los días, me degenero y ya no pienso en redimirme. No empiezo nada porque se que no lo voy terminar, dejo correr el tiempo, el esfuerzo no merece la pena si no es capaz de emocionarme. Hoy me pregunto para que sirve forzar tantos silencios, sentarme frente al teclado y ser incapaz de retener las palabras. Al final termino bebiendo demasiado, fumando compulsivamente y jugando a cualquier juego antiguo del ordenador, eso si, he conseguido algo que si me hubiera propuesto hubiera abandonado: terminar más de uno...en fin, tampoco me han dado un premio.
No me pregunto de que sirve escribir, pero si me resulta inquietante no saber para que sirve hacerlo publicamente.
Blog, blog.blog.blog...
Palabra insignificada como ninguna. En el fondo sigue siendo un universo desconocido para mí, por lo menos de primera mano.
Blog.blog.blog.blog...
Mi ex novia tenía uno, escribía incoherencias que pretendían ser autobiográficas y colgaba sus videos de calienta pollas para que le regalasen los oidos, confundía pajilleros con críticos literarios, subía las escaleras de dos en dos loca por mirar los últimos comentarios y los contestaba uno por uno para inflar el pequeño número que aparece bajo el post, (5) cometarios, (9) comentarios, pero...ejem, ejem, lo suyo era arte, no nos confundamos. A mi me da verguenza ajena mostrar algo propio, creo que me quedé un poco traumatizada después de “su vida en blog”, voy a tener que hacerme terapia a ver si lo supero.
Personalmente, me gustaba y me gusta esas idea romantica que tenía de un blog, como cuando escribes algo en la servilleta de un bar, alguien puede que lo lea o no, alguien puede que lo guarde, que se emocione, que se cabree, se burle, o simplemente se descojone.
Que rabia me doy cuando me pongo trascendental.
Etiquetas: blog