hija mía no des que hablar
aventuras y desventuras de una bollera a los 30
os cuento
De pueblo y de colegio de monjas. Me fui a la city para estudiar...psicología que horror! la vida me centrifuga, si, pero yo...resisto. En busca de mi primer trabajo decente que no aperece. Mi perra Lola y mi compi de piso también se han vuelto lesbianas..así, de repente... como siga asi voy a terminar pensando que esto se transmite por contacto.
Sindicación
 
ella vendrá...
Hoy me apetece llorar, llorar a mares. Pero mis lágrimas no salen. Me apetece dormir durante siglos ajena a la vida, emborracharme y perderme en la nada. Me apetece esconderme de tanta rutina.

Rutina, palabra maldita donde las haya.
Lunes.
Ella vendrá a la 1, a las 2.. y yo espearando algo revolucionario o una diferencia sutil con el lunes anterior, o el anterior, o el anterior..., pero vendrá la nada, o lo que es peor, aquello que sabes que va a suceder iremediablemente.

Cada vez me enfado con más frecuencia aunque me cueste saber exactamente por qué.

Ella vendrá, me besará, preguntará qué tal el día, peguntará qué comemos hoy. Me abrazará por la espalda mientras su mano baja hasta mi sexo. Y yo volveré a sentirme incómoda. ¿por qué? ¿ya no la quiero? ¿ya no hay deseo?
Ella venía, me besaba, preguntaba qué tal el día ¿qué comemos hoy?, me abrazaba por la espalda mientras deslizaba su mano entre mis bragas, buscaba sus labios apretándome contra su cuerpo, sentía el deseo que fluía, un espiral de sensaciones, entonces el tiempo se detenía, nada me importaba más que ese preciso instante en el que el resto no importa, se acelera el pulso, se humedece el cuerpo.

Tengo un hambre que me muero –decía- Mientras buscaba en la nevera algo rápido que engullir. ¿Qué quieres comer?- Preguntaba- De verdad Goi, estoy que me comería un buey. Crak (todo se rompe)

Desaparece la probalididad mágica de parar el tiempo, de encamarnos durante horas, de que todo deje de existir menos nuestros cuerpos, borrando los límites de la piel, mezclando sudor, saliva, lujuria, gemidos y palabras incompletas.

Después el sueño y mis ojos abiertos fijos en su espalda, besos perdidos en su nuca. Vacío. El teléfono suena, ella se despierta cansada y se pone en el ordenador, tiene cosas que terminar del trabajo. Crak (todo se rompe) Mientras yo me paseo por la casa como un animal enjaulado. Termino ya- Dice. Pero nunca es así.

Con el tiempo he desarrollado la capacidad de que las coas no me duelan, después de conversaciones, de tiempos de palabras, mis palabras y sus silencios, al final la conversación deriva hacia sus necesidades, hacia sus problemas, y yo me vuelvo a sentir invisible. He desarrolado el don del egoísmo, de anticipar el tiempo, de anular el deseo y la improvisación, de guardar bien mi corazoncito, de tener un espacio donde ella nunca está. Mientras, sigue con esa rutina. De vez en cuando, si me ve rara, me pregunta “qué tengo que hacer, qué quieres que haga” Crak (todo se rompe)...y yo la miro, miro sus tremendos ojos negros, ella es franca, sincera, transparente, ella es así.

Ella vendrá, me besará, preguntará qué tal el día, peguntará qué comemos hoy. Me abrazará por la espalda mientras su mano baja hasta mi sexo. Y yo volveré a sentirme incómoda.
 
Comentario:
Me alegro de que publiques,RECUPERA TU VIDA, esas pequeñas cosas las que nos alegran la vida
...sigue soñando... descubre un mundo nuevo de sensaciones y formas diferentes de divertirse, ;)
 
Comentario:
...WoW
La rutina mata lentamente, y sólo nos damos cuenta cuando es demasiado tarde.

Me gustó tu blog. Desde Cali, Colombia... Un besote (K)(K)
No