TRABAJO NUEVO.
La cuestión es que por fin tengo un trabajo nuevo, de esos con contrato y todo, y claro, poco a poco todo el mundo de una forma u otra se interesa por tu vida. ¿tienes novio? Estooo...

- primera opción: ser sincera “no, no tengo”
- segunda opción: Ser sincera “tengo novia”
lo difícil es averiguar el grado de sinceridad adecuado en un momento en el que todo el mundo es desconocido.
Si quien te lo pregunta es una mujer pueden suceder dos cosas, una que te responda algo como “ pues que suerte tienes, anda que si yo pudiera... pero chica me gustan los tíos que le voy a hacer con lo tontos y simples que son” y otra que empiece a interpretar cualquier gesto tuyo como una prueba inequívoca de que vas detrás de ella. Aunque no la saludes, ni la mires, ni le ofrezcas tabaco, aun a sabiendas de que lleva dos horas buscando colillas en el cenicero, da igual, como buena lesbiana estás desesperada y estás por ella.
Pero si es un tío... no sé, a mí me da más palo. Quizá es que tengo prejuicios, no sé. Por ahora me he encontrado dos reacciones adversas, la nº 1 es la de lesbiana = antihombre, no te acuestas con tíos porque odias a los hombres, de hecho se piensan que cuando nos juntamos más de dos bollos nos dedicamos a ahondar en nuestro odio visceral hacia el otro sexo, y nada más lejos de la realidad, normalmente hablamos de sexo si, pero del propio y creo que el tema menos recurrente es sin duda hablar de tíos. La otra reacción es casi peor: nº 2 “¿eres lesbiana?” Y de repente ves pasar por su cabeza todas las imágenes de cine porno que lleva consumiendo desde los 14 años, con tacones, uñas rojas y collares de perlas incluidos, se piensan que en cuanto te propongan un trío te vas a deshacer por consumarlo, no tardan en proponértelo, aunque sea medio en broma “pues si alguna vez tenéis dudas o os apetece algo de carne...jejeje ya tienes mi teléfono que un favor no se lo niego a nadie y menos a una compañera de trabajo, que no se diga que aquí no hay compañerismo”
Teniendo en cuenta al trozo de carne al que se refiere te entran unas ganas de convertirte en Lorena Bobitt, y en un arrebato de mala leche zas! Quedarte con el susodicho trozo de carne en la mano mientras el se retuerce en el suelo y decirle “bueno, en fin, gracias por tu ofrecimiento, me lo llevo a casa y lo consulto con mi pareja...si es verdad, que quien diga que no hay compañerismo en el trabajo...” pero claro entonces no resultaría extraño que pasase de la acepción nº 2 a la nº 1 y esta vez con razón. Todo hay que decirlo.
Pero tarde o temprano todo el mundo habla de su vida personal, de su novia, de su marido y tu hablas de...ella, ¿quien? ¿tu compañera de piso?¿tu amiga del alma? En fin, ella es ella, todo depende de lo explícita que quieras ser o de la pluma que tengas, lo mejor es atacar antes de verte en la situación de la pregunta del millón y antes de que se cree una porra en el trabajo sobre tu orientación sexual, puedes ser sutil, esto es, hablar de ella de la misma forma que cualquiera habla de su pareja. Por ejemplo “pues mi novio y yo hemos ido a Cancún de vacaciones...y nos lo hemos pasado más bien” “pues paka y yo nos hemos quedado en casita aprovechando que estábamos solas...y nos lo hemos pasado más bien” o ser directa, tanto, que no quede lugar para ninguna duda, puedes ponerte una camiseta de esas de 100% bollo o a mi también me gustan las mujeres...entonces si alguien te pregunta o una de dos, es más tonta que un cerrojo o ha apostado demasiado en la porra y quiere asegurarse antes de empezar a gritar por los pasillos “he ganado!!! He ganado!!!”

- primera opción: ser sincera “no, no tengo”
- segunda opción: Ser sincera “tengo novia”
lo difícil es averiguar el grado de sinceridad adecuado en un momento en el que todo el mundo es desconocido.
Si quien te lo pregunta es una mujer pueden suceder dos cosas, una que te responda algo como “ pues que suerte tienes, anda que si yo pudiera... pero chica me gustan los tíos que le voy a hacer con lo tontos y simples que son” y otra que empiece a interpretar cualquier gesto tuyo como una prueba inequívoca de que vas detrás de ella. Aunque no la saludes, ni la mires, ni le ofrezcas tabaco, aun a sabiendas de que lleva dos horas buscando colillas en el cenicero, da igual, como buena lesbiana estás desesperada y estás por ella.
Pero si es un tío... no sé, a mí me da más palo. Quizá es que tengo prejuicios, no sé. Por ahora me he encontrado dos reacciones adversas, la nº 1 es la de lesbiana = antihombre, no te acuestas con tíos porque odias a los hombres, de hecho se piensan que cuando nos juntamos más de dos bollos nos dedicamos a ahondar en nuestro odio visceral hacia el otro sexo, y nada más lejos de la realidad, normalmente hablamos de sexo si, pero del propio y creo que el tema menos recurrente es sin duda hablar de tíos. La otra reacción es casi peor: nº 2 “¿eres lesbiana?” Y de repente ves pasar por su cabeza todas las imágenes de cine porno que lleva consumiendo desde los 14 años, con tacones, uñas rojas y collares de perlas incluidos, se piensan que en cuanto te propongan un trío te vas a deshacer por consumarlo, no tardan en proponértelo, aunque sea medio en broma “pues si alguna vez tenéis dudas o os apetece algo de carne...jejeje ya tienes mi teléfono que un favor no se lo niego a nadie y menos a una compañera de trabajo, que no se diga que aquí no hay compañerismo”
Teniendo en cuenta al trozo de carne al que se refiere te entran unas ganas de convertirte en Lorena Bobitt, y en un arrebato de mala leche zas! Quedarte con el susodicho trozo de carne en la mano mientras el se retuerce en el suelo y decirle “bueno, en fin, gracias por tu ofrecimiento, me lo llevo a casa y lo consulto con mi pareja...si es verdad, que quien diga que no hay compañerismo en el trabajo...” pero claro entonces no resultaría extraño que pasase de la acepción nº 2 a la nº 1 y esta vez con razón. Todo hay que decirlo.
Pero tarde o temprano todo el mundo habla de su vida personal, de su novia, de su marido y tu hablas de...ella, ¿quien? ¿tu compañera de piso?¿tu amiga del alma? En fin, ella es ella, todo depende de lo explícita que quieras ser o de la pluma que tengas, lo mejor es atacar antes de verte en la situación de la pregunta del millón y antes de que se cree una porra en el trabajo sobre tu orientación sexual, puedes ser sutil, esto es, hablar de ella de la misma forma que cualquiera habla de su pareja. Por ejemplo “pues mi novio y yo hemos ido a Cancún de vacaciones...y nos lo hemos pasado más bien” “pues paka y yo nos hemos quedado en casita aprovechando que estábamos solas...y nos lo hemos pasado más bien” o ser directa, tanto, que no quede lugar para ninguna duda, puedes ponerte una camiseta de esas de 100% bollo o a mi también me gustan las mujeres...entonces si alguien te pregunta o una de dos, es más tonta que un cerrojo o ha apostado demasiado en la porra y quiere asegurarse antes de empezar a gritar por los pasillos “he ganado!!! He ganado!!!”
Comentario:
eres patetica
Comentario:
Cuanto y que bien te entiendo...jejjeje...el tema en el trabajo es inevitable..la gente, al menos en mi trabajo, se aburre demasiado..y claro, se dedican a destrozar al personal con el único fín de pasar el rato. He sido testigo de varios descuartizamientos...y estoy seguro que de mí han dicho de toooodooooo.. Y es que es un rollo eso de no poder decir bien claro, al menos en mi caso: Me van los rabos!!!!!--...Joer, que a gusto me iba a quedar....
Un abrazo..
Un abrazo..