HISTORIAS DE CHICHI
He comenzado la segunda parte de mi única vida y estoy en bragas.
Acerca de
Abrí este blog como terapia por un desengaño amoroso, pero hace ya tanto de eso que ni me acuerdo. Ahora tengo menos cosas que contar porque la felicidad hace que quiera invertir más tiempo en otras cosas, pero de vez en cuando todavía tengo algo que decir. Potter, Chichi Potter.
Sindicación
 
Parece que me echa algo de menos.....
Ayer fuí a la ópera. ¿Hay algo mejor para el espíritu que una obra de Verdi? Suena cursi y ridículo, pero cualquiera que haya ido lo entenderá. El tiempo que estás ahí sentado, escuchando esa música consigues sin problemas distraer a la tristeza. Las sensaciones son tan bellas, la música transmite tanto que disfrutas aunque no tengas ánimo para nada.
Llegué a casa bien y mucho más tranquila.

Entonces me llamó por teléfono. (Sorprendentemente para mí, que la hacía en la felicidad más asquerosa pensando en sus planes con la otra chica). Me dijo que me echaba de menos y que se acordaba de mí, que no le cerrara las puertas, que no la dejara fuera y que quería estar en mi vida. Pero al mismo tiempo que necesita vivir experiencias, que no quiere tener una relación estable ahora y que va a haber más chicas, después de esta vendrá otra.

Osea, NADA NUEVO. Sólo que repetido una y otra vez, ella sus argumentos, yo los míos y ninguna conclusión final. Eso sí, mucha educación y mucho respeto en toda la conversación, que la verdad, se agradece.

Al menos me echa algo de menos (o eso dice) y no me siento la GRAN ÚLTIMA MIERDA, sino la MEDIANA PENÚLTIMA.

Mis alumnos están siguiendo toda esta historia con mucho interés. El primer día, lunes después del fatídico primer fin de semana, cuando llegué, sabían que algo me pasaba. No lo podía ocultar. Me preguntaron y decidí decirles la verdad (pero masculinizando la historia que llevamos 6 meses de libertad y 2000 años de represión, paso de problemas).

Les digo:
- Es que estaba con un chico unos meses muy feliz y este fin de semana se ha ido a pasar el fin de semana a Albacete con una militar. (casi llorando). Y uno dice:
-¿Con una militar? ¿Pero esas no eran todas bolleras?? Qué tio más raro! Que hijjjjjjjjjjjo de puuutaaa! Que se vaya a la mierrrda!!

Y no pude evitar reirme. Menos mal que no son tan espabilados como para atar cabos y ver que su profe es un poco bollo también. Ahora les voy diciendo que me empiezo a encontrar mejor pero van viendo el diario de un abandono amoroso día a día.
Les he contado que me llamó ayer y me han dicho que si necesito que le den un "sustito" o "si tiene un radio guapa del coche" les avise.

Bueno, aunque sigo necesitando más tiempo, no está en mi cabeza las 24 horas, sólo unas 20. Puedo dormir algo mejor y eso ya es un alivio. Voy a ver a Julio Bocca en 1 hora, espero que conmute por una semana de penitencia.
 
UN PUNTO DE INFLEXIÓN
Hoy es un nuevo día. Me siento infinitamente mejor aunque quiero tomármelo con cautela porque sé que es el tiempo el que todo lo cura y todavía es pronto para mí.

Ayer toqué fondo. Fuí a comer con mi familia y me volví a mitad. Tenía una sensación horrible en el estómago. Era como una mano que estuviera dentro de mi vientre y se cerrara con mucha fuerza y me apretase las entrañas sin compasión. Llegué a casa y lloré muchísimo, más que nunca. Por la noche me propuse ir al teatro a ver una comedia con unos amigos que me insistieron mucho y no pude reírme ni una sola vez. Se titulaba "Soy Fea" y la gente se meaba de risa con las patéticas situaciones en las que se metía la protagonista por ser casi un mounstro. Y yo, empatizaba con su drama y tenía más ganas de llorar. Al llegar a casa del teatro me volvió a dar otro bajón y me ví sin salida, sin recursos para salir de esto, es algo que Nunca me había pasado. Pensé que así debía ser una depresión, estar así un día y otro y otro y me entró mucho miedo.

Entonces la providencia me envió un email de una persona desconocida que definía exactamente cómo me sentía y me explicaba cómo me iba a sentir y por qué. Alguien que había pasado por lo mismo y había leído el blog. Me hizo mucho bien leerlo porque me sentí comprendida, como todos los mensajes de la gente que me ha escrito (mil gracias otra vez, por cierto).

Me pude poner en contacto con esa persona y resultó (al final voy a tener que dejar mi agnosticismo de lado) que conocía a mi chica!!! (que nunca fué mía y yo no me lo creía y por eso estoy así). ¿Puede haber mayor casualidad?

Y hablamos, hablamos un buen rato. Y ella me dijo algunas cosas que yo siempre he sabido, cosas que no quería ver, cosas que intentaba despistar pero que captaba igualmente. Los problemas de las inseguridades enfermizas, lo que implica tener la autoestima bajo mínimos que garanticen tu felicidad, lo que es no quererse y no querer a los demás, las neuras, las depresiones, el egoísmo, .....ufff, mil cosas. Me alivió mucho ver ciertas cosas claras y me fui a dormir y por primera vez pude parar mi cabeza, pude dejar de pensar y dormir. (también influyó la semana de atraso que llevo y el dolor de cabeza de tanto llorar por la tarde).

Y esta mañana me ha pasado algo que me ha sido el punto de inflexión.

Tengo el pomo de la puerta roto y tengo que entrar y salir con la llave. Esta mañana tenía que salir para ir a trabajar y no encontraba las llaves por ningún lado. El tiempo corría, empezaba a ver que iba a llegar tarde y no encontraba las llaves. Al final he decidido recurrir a las llaves de repuesto y dejar la búsqueda para la vuelta. Y ha sido entonces cuando he visto que no podía salir!!! que me había dejado las llaves puestas por fuera anoche cuando llegue. Estaba encerrada en mi propia casa sin salida y sin nadie a quien acudir. Y lo he visto claro, he reaccionado en seguida, como soy yo normalmente, rápida y quitándome los problemas de encima. He cogido el telefonillo y he llamado al portero que andaba por ahí y ha subido me ha abierto y he corrido lo suficiente como para llegar a tiempo al trabajo.
He llegado contenta y mis alumnos me lo han dicho, que me veían mejor (los tengo al corriente de todo).

Lo de la puerta me ha servido para ver que estaba encerrada en mi misma, que cualquiera me puede ayudar, que sé cómo reaccionar y que no quiero problemas en mi vida. Quiero estar bien y lo voy a conseguir. Solo necesito un poco de tiempo y estar ocupada y eso sé cómo hacerlo.

He tenido una buena mañana y a estas horas estoy bien. Veo las cosas de otra forma. Yo he perdido, pero ella también y mucho, me ha perdido a mí y no creo que encuentre muchas igual. Ella sabrá.

Se cansará, se cansará de la simpleza aunque tarde unos meses en verlo y, aunque sé que no volverá a por mí porque nunca me quiso, se sentirá muy infeliz. No le deseo eso, todo lo contrario, toda la felicidad del mundo, pero no la encontrará hasta que retoque la máquina por dentro. Entonces la ayudará mi gata que tiene toda la información y ya es mucho más lista que yo.

 
Primer intento de diversión (fracasado)
Ayer salí por primera vez desde que empezó esta pesadilla. Una amiga bollo, bastante camioncete por cierto, me medio obligó a salir con ella y con unas amigas suyas.
La verdad es que me cuesta bastante conocer gente nueva, tengo el mismo grupo de amigos de toda la vida y me cuesta. Sobre todo si no puedo usar mi mejor arma, el sentido del humor, que he perdido desde que me siento tan mal. Si lo tengo es fácil, digo 4 bromitas simpáticas la gente se rie y yo me siento bien. Pero ahora No puedo.

En seguida me dí cuenta de que mi amiga le había dicho a las demás chicas que yo no estaba en mi mejor momento. Eran excesivamente amables conmigo y me miraban con cara de compasión. Y eso hace que te sientas fatal, como una víctima y entonces ellas se dan cuenta y todo empeora.

Me doy cuenta de lo difícil que es conocer a alguien con quien realmente puedes encajar y entenderte. Todo el mundo que conozco no tiene nada que ver conmigo. Las conversaciones me parecen vacías, la estética antagónica, las bromas sin gracia... y no me creo mejor que nadie, al contrario, debo ser un bicho raro.

Tras una cena de conversaciones triviales y un par de copas surgió la posibilidad de ir a una discoteca en la que exisita una alta probabilidad de encontrarme con "ella" y "la otra". Quería ir, pero por nada del mundo encontrármelas allí disfrutando de su recien estrenada felicidad. Así que le mandé un mensaje para que me confirmara que no estaba. Como no contestaba decidí irme a casa y el resto se fueron. Y luego dí un paso atrás del que todavía me estoy arrepintiendo pero es que no me pude resistir. Llevo todos estos días controlándome, no la he llamado ni le he mandado mensajes, pero ayer simplemente no pude. Le dije que la echaba de menos. Sólo eso.

Sin respuesta, claro. Esos minutos siguientes a haberlo mandado en los que estás esperando una respuesta que no llega son horribles. Y cuando ya pasa mucho tiempo y sabes que no va a contestar porque ella NO me echa de menos, te sientes como una auténtica gilipollas por haberlo mandado. Pagarías lo que fuera por volver atrás y no hacerlo, pero ya es tarde. Las dos sabéis que has hecho el gilipollas y es evidente.
La sensación de fracaso se prolonga hasta esta mañana. Espero recordar esta sensación con la suficiente intesidad la próxima vez que se me ocurra la genial idea de decirle lo que siento.

Tengo muchas ganas de volver a ser yo, la de siempre, la de las tonterías y las risas, no en este trapo en el que me he convertido disimulando todo el día mi tristeza, pero me he convencido de que necesito más tiempo. Aún no puedo.

Muchas gracias por los ánimos que me dáis los que habéis leído esto. La verdad, yo no lo haría, leer las penurias de una fracasada que lo único que hace es quejarse. Pero en cualquier caso, gracias y espero dentro de un tiempo poder hacer reir a alguien.

PD: Mi gata vomitó ayer dos veces. Creo que la pobre no puede más y está somatizando todas las charlas que le doy. Le voy a dar el día libre.
 
a solas con todo el mundo
La carne cubre el hueso
y dentro le ponen
un cerebro y
a veces un alma,
y nadie encuentra al otro,
pero siguen buscando
de cama
en cama.
la carne cubre
el hueso y la
carne busca
algo más que carne.

no hay ninguna posibilidad:
estamos todos atrapados
por un destino
singular.

nadie encuentra jamás
al otro.

los tugurios se llenan
los vertederos se llenan
los manicomios se llenan
los hospitales se llenan
las tumbas se llenan

nada más se llena.
 
El conjuro de la madre de B.
Me ha leído una persona. Es una sensación extraña, no pensé que lo leyera nadie, la verdad, lo escondí en la sección de Finanzas y Negocios pero se vé que hay gente que también mira ahí. Bueno, en cualquier caso, POLLA, gracias por tus ánimos.

Hoy me encuentro infinitamente mejor.
Después de intentar autoengañarme pensando que todo lo mal que me siento es porque me autoengaño y ver que no sentía mejoría alguna (pese a sus consejos) he llegado a la conclusión que como siempre mi única salida es el sentido del humor. Claro, cuando uno se encuentra mal es muy difícil que salga, pero para eso está la gente que te quiere de verdad, que ayuda.

Ayer quedé con B. echa un trapo para contarle lo mal que estaba. Me animó un montón, me dió unos besos y unos abrazos, intentó subirme la autoestima de todos los modos posibles y cuando vió que nada funcionaba me dijo:

"mariiiiii, esto es que te han echado un mal de ojooo!! Esto llamo yo a mi madre que está en el pueblo y ella pone una cacerola con aceite y agua y dice tu nombre un par de veces y ya. Luego ella está un par de horas sintiendo la tristeza que tienes tú pero a tí se te pasa"

Y claro, yo lo primero que pensé es Pobre Mujer!!! Por qué tiene que cargar ella con el hecho de que a mi no me quieran. Pero ella me dijo "no te preocupes mariiiii, ella por tí hace eso y más".

La llamó. La madre me dijo que a la hora de la cena me sentiría eufórica, luego me daría un bajón y ya me iría recuperando hasta hoy encontrarme mejor. Y nada, nos fuimos a cenar.

¿Qué pasó? Pues que nos bebimos entre dos 3 litros de cerveza y efectivamente empecé a encontrarme bastante mejor. Cuando pasaron un par de horas y llegué a casa me dió el bajón y me dormí. Y hoy pues la verdad, me encuentro bastante mejor.

Evidentemente no creo en los efectos del aceite y el conjuro que pronunció la madre de B. (a la que quiero casi tanto como a ella), pero sé que ellas sí y es su forma de ayudarme. Y eso sí me hace sentir bien. La gente que me quiere DE VERDAD.

Lo que me ha ayudado en realidad ha sido el hecho de asumir que esa chica no me ha querido NUNCA, ni un solo día desde el primero al último y que esto tenía que pasar. Mejor ahora que en Navidades que ya son bastante jodidas.

Me propongo ir sacando poco a poco mi sentido del humor, que existe, lo prometo, no vaya a ser que mi único lector se espante.

Gracias otra vez, Polla (suena surrealista, me gusta).
 
No sé cómo despistar a la tristeza
No sé como despistar a la tristeza,
me persigue, me acosa, me aprieta por dentro
cada vez que me acuerdo se me encoge el estómago
y me acuerdo cada 2 momentos,
cada vez que pienso que es viernes, o miércoles, o sábado
y que no está conmigo, que esta con ella,
ella “la que buscaba, la que se parece a lo que necesita”,
no puedo controlar los ánimos y
me convierto en una persona patética.

No quiero verla, no quiero hablar con ella,
sé que está bien, sé que está con ella, la otra
y no PUEDO.
solo quiero llorarlo todo ya, y que pase el tiempo
ese tiempo que todo lo cura, dicen
que pase, que pase, que pase que pase que pase……
 
YA TENGO LA SOLUCIÓN, ELLA ME LA DIÓ
Ayer no escribí.

Estuve fatal, ni terapia, ni pagando ni sin pagar, ni blog ni amigos ni nada. Es difícil medir cuánto daño puede hacer una llamada de teléfono.

Hoy estoy bastante más calmada, pero tengo una sensación que sólo me sale definir como DESAZÓN. Es una palabra que nunca uso, pero ahora mismo me parece la que mejor describe cómo me siento.
Sólo tengo ganas de estar SOLA, (precisamente de lo que intentaba huir la semana pasada), tirada en el sofa, sin coger los teléfonos y con la gata encima, obligándola a recibir unas caricias que no le corresponden.

Tengo que asimilar dos cosas que me dijeron ayer, dos cosas que me TIENEN que aliviar y van a hacerme sentir muchísimo mejor:

1.- EXAGERO. Mis reacciones son desmesuradas, desproporcionadas, fuera de toda lógica. "No es normal que estés así de mal-dice-, seguro que es por algo más". ¿Es que le parecerá poco? ¿Es que cualquiera que ha estado enamorado no sabe cómo se siente uno cuando ve que no puede ser? ¿Es que querer de verdad y ser correspondido con un querer-no-amar no es suficiente motivo para llorar y llorar?.
Cualquiera lo sabe, hasta una tonta como yo.

2.- ME AUTOENGAÑO. Me siento así porque me estoy autoengañando. Todas las razones que tengo para llorar son en realidad un autoengaño, no son reales, son autoimpuestas, autojustificadas para poder ......no sé, como me autoengaño seguro que no es para eso.

Y nada, esta es la solución. Tengo que concienciarme de que exagero y me autoengaño y me sentiré muchísimo mejor.

Cada vez que quiera llorar me diré: "ehhh, para, adónde vas, no llores que ya estás exagerando, tú lo que quieres de verdad es reirte y estar bien".
Y cuando piense que me han no-elegido, que no he sido suficiente, que después de meses sin quererme OTRA en un fin de semana "es lo que estoy buscando y lo que necesito", pensaré, "noooo, no te autoengañes, no pienses eso, piensa ¿lo contrario????

Mira, ya me siento mucho mejor. Tambien tengo que hacer caso a este consejo:
"No estés mal, por favor". (magistral).

He llamado para que al menos ella esté bien. No quiero mi mierda salpique a nadie más. Bueno, sí, a mi gata, voy a ver si ella escribe un blog también, porque tiene cara de no poder más.
 
SOLA, DESESPERADA Y CON DINERO
Me he decidido a escribir aquí porque quiero leer estas cosas cuando pase un tiempo y poder hacer balance.
Este blog no está pensado para que lo lea nadie, de hecho no creo que le interese ni a mi gata. Pero lo necesito, para mí, porque en estos momentos no tengo dinero para pagarme otro tipo de terapia. Y esto me sirve.

Esto es lo que me pasa:

Nunca había llorado tanto como en los últimos 6 días. Bueno, miento, sí lo hice cuando murió mi padre, ese dolor no es comparable a esto ni a nada, pero ahora la sensación me resulta nueva. A lo mejor es que simplemente no me acuerdo, porque hace muchos años que no me sentía así.

Tengo 31 años, he vivido bastantes experiencias, desegaños amorosos más duraderos y complicados que éste, pero siempre hasta ahora había podido controlar las lágrimas.
Aunque no quiera, me pesa esa educación católica que lo impregnaba todo en la infancia de los de nuestra generación. Algo has hecho mal, estás pagando la penitencia, el sufrimiento es justo.

Siempre me ha costado comprender a las personas que lloraban en público, a las lloronas blandengues que no podían controlar sus llantos y terminaban dando pena a todo el mundo. Desde el colegio me pasa, he sido una chica dura. Creo que mis amigos sólo me vieron llorar en el entierro de mi padre. Y mi familia igual. Nada de lágrimas, eso es de débiles.

Pues toma ya. Castigo de Dios. Ahora yo no puedo controlarlo. Me he convertido en una de "esas" lloronas que me parecían patéticas. Si alguien llega a leer esto alguna vez, estará pensando que lo tengo bien merecido y no le puedo quitar la razón, la verdad.

Qué mal. Qué mal y qué mal, solo puedo decir eso.

Por primera vez, en mis 31 años bastante bien llevados por cierto, me he sentido total absoluta radical y enfermizamente SOLA. Yo, una persona sin problemas.

Tengo unos amigos que no los merezco y la mejor familia del mundo, pero este fin de semana la vida planeó para mí que no hubiera NADIE disponible, NADIE cerca y que lo pasara solita y que llorara y llorara mientras mis lágrimas (que para más inri son corrosivas) me quemaban la cara. Qué mal, qué mal y qué mal.

Como los habituales no estaban, decidí tirar del fondo de agenda. Mientras la repasaba me miré en el espejo y pensé "pero dónde te crees que vas con esa cara??, mejor quédate aqui y llóralo todo que el lunes hay que ir a trabajar". Y así lo hice. Pero el lunes todavía quedaban más y más y estamos a miércoles y sigo llorando.

Me doy pena. Estoy hundida. Mal. Fatal. Rota. Y lo peor de todo es que toda la responsabilidad es mía.

Uy, escribiendo han dejado de caer. Bien. La terapia está funcionando. Pero no puedo estar escribiendo toda la noche (¿no puedo?), tengo que hacer otras cosas (mentira) .

Cosas que he intentado hacer para distraerme y no llorar:

- Bailar Batuka pirateada de internet ante el estupor de mi gata.
(a los 20 minutos me dió una pájara y casi me ahogo SOLA en el sofá)

- Salir a caminar sin rumbo SOLA con mi Ipod a tope.
(me encuentro alumnos por todas partes, me miran como diciendo "mírala, esta loca, SOLA, siempre lo hemos sabido)

- Tocar el saxofón.
(se me enganchan los dedos y no puedo controlar el vibrato)

- Hacer psicoloanálisis con mi gata, chantajeándola con mejillones en escabeche para que no se mueva de mi lado y me escuche o haga como que.
(no sé yo si me entiende algo, pero al menos me mira con interés)

- Llamar a gente que hace siglos no llamo y tengo desatendida.
(ni una SOLA me coge el teléfono)

- Visitar a mi madre.
(se ha ido con sus amigas de viaje).

- Leer libros de pseudo-intelectual, como el libro de poesías de Bukowsky que ya nunca regalaré.
(no me puedo concentrar, pienso en qué estará haciendo)

- Ver la televisión.
(sólo consigue empeorar las cosas)

- Dormir.
(no puedo, no puedo quitármela de la cabeza)

- Llorar, llorar, llorar....
(esto sí me sale bien)

No quiero dejar de escribir porque he parado de llorar.
Pero no quiero pasarme, es el primer día.
Ok, lo dejo, pero si luego empieza, si viene otra vez "la marea negra" como dice el genio Sabina, volveré y continuaré.

Uffff, qué mal, qué mal......