RISAS Y ASCO
Estábamos en el aparcamiento del Ikea y habíamos comprado "El cuchillo que mejor corta del mundo" cuando de repente vi el cuentakilómetros. Marcaba 222221.
Son unos cuantos kilómetros los que hemos hecho juntas, pero en ese momento íbamos a recorrer los mil metros más especiales desde aquel día en que te montaste conmigo en el coche por primera vez y fuimos a rescatar a mi gata a casa de mi hermano. Cuando vi cómo la acariciabas pensé: joder, yo también quiero que me acaricien así.
Cuando mi hermano me dió el coche ya había pasado el 111111 y la verdad, no creo que el coche llegue al 333333, así que era un momento único. Casi no llegamos, porque mirando la pantalla me despisté varias veces, pero al fin, al salir del parking, después de la primera rotonda, apareció: 222222. Quería que durara mucho tiempo, así que fuí muy despacio, haciendo caravana. Nadie me pitó, como si entendieran que estaba justificado que circulara tan lento, como si vieran en nuestras caras que era un momento especial. Le hice una foto al cuentakilómetros con el número.
Luego hemos estado juntas en el 222333, en el 222444, 222555 y también en el 222666. El 222777 y 222888 los pasé yo sola cuando volvía sin ti y no fueron lo mismo.
APARTE
La enfermedad está muy arraigada en mi.
Estaba en una piscina en Caldea y veía muchas parejas heterosexuales haciéndose arrumacos y me resultaba extraño, hacía mucho que no las veía. Hay parejas con hombres sin pelo que me parecen bastante verosímiles, pero otras no están dentro del alcance de mi limitada capacidad de comprensión.
Chicas monas, con cara incluso de inteligentes, acariciando a hombres barrigudos con la espalda y los hombros llenos de unos pelos larguísimos mojados y pegados a un cuerpo fofo y blando. No sé si suena lo suficientemente repugnante como me parecía a mí al verlo. Sólo el hecho de pensar que cualquiera de esos hombres me considere a mí anormal y a él mismo con su cuerpo y sus pelos "normal" me parece cómico.
Son unos cuantos kilómetros los que hemos hecho juntas, pero en ese momento íbamos a recorrer los mil metros más especiales desde aquel día en que te montaste conmigo en el coche por primera vez y fuimos a rescatar a mi gata a casa de mi hermano. Cuando vi cómo la acariciabas pensé: joder, yo también quiero que me acaricien así.
Cuando mi hermano me dió el coche ya había pasado el 111111 y la verdad, no creo que el coche llegue al 333333, así que era un momento único. Casi no llegamos, porque mirando la pantalla me despisté varias veces, pero al fin, al salir del parking, después de la primera rotonda, apareció: 222222. Quería que durara mucho tiempo, así que fuí muy despacio, haciendo caravana. Nadie me pitó, como si entendieran que estaba justificado que circulara tan lento, como si vieran en nuestras caras que era un momento especial. Le hice una foto al cuentakilómetros con el número.
Luego hemos estado juntas en el 222333, en el 222444, 222555 y también en el 222666. El 222777 y 222888 los pasé yo sola cuando volvía sin ti y no fueron lo mismo.
APARTE
La enfermedad está muy arraigada en mi.
Estaba en una piscina en Caldea y veía muchas parejas heterosexuales haciéndose arrumacos y me resultaba extraño, hacía mucho que no las veía. Hay parejas con hombres sin pelo que me parecen bastante verosímiles, pero otras no están dentro del alcance de mi limitada capacidad de comprensión.
Chicas monas, con cara incluso de inteligentes, acariciando a hombres barrigudos con la espalda y los hombros llenos de unos pelos larguísimos mojados y pegados a un cuerpo fofo y blando. No sé si suena lo suficientemente repugnante como me parecía a mí al verlo. Sólo el hecho de pensar que cualquiera de esos hombres me considere a mí anormal y a él mismo con su cuerpo y sus pelos "normal" me parece cómico.
DE SEGUIDO Y SIN PENSAR
Y fuimos a la feria y vimos cohetes (fuera y dentro de casa) y pasamos de la siesta a la fiesta en 5 minutos.
Y hasta bailé un reggeton (el gato voladorrrr) por ella y eso es MUCHO, al menos para mí. Cuando pusieron el segundo me pareció un abuso, así que decidí ponerme delante de cualquier cámara de fotos y hermanarme con el primer borracho que pillara a mano y luego me dijo que a lo mejor salgo en el libro de las fiestas del año que viene.
Me gusta la idea de salir en "El libro de las fiestas 2006" con las sandalias llenas de piedrecitas, la camiseta manchada de vino y una sonrisa sospechosa con el brazo por encima de cualquier desconocido.
Eso es AMOR de VERDAD, casi tanto como ir a ese camping al que nunca iremos (quien quiere dormir en el suelo ¿?) mientras existan esas casitas rurales con encanto (y camas).
Celebramos el primer cuatrimestre. Si lo hubiéramos pasado en la universidad nos hubieran dado un SOBRESALIENTE. A mi nunca me quedó nada para septiembre porque yo me concentro muy bien. Sobre todo en los "puntos de interés" y ella tiene varios. Se llama aprendizaje significativo.
Ahora tengo un cuñado que me dió un beso. Un beso de hombre pero al fin y al cabo era un beso con buenas intenciones. Y una cuñada que baila reggeton y bebe en porrón. Y bailamos todos juntos y sudorosos de la siesta a la fiesta.
Y vimos a la exsísisma, que me odia pero a mi me cae bien, porque la oigo todo el día como las campanas (de Belén) y la invitaría a café y le presentaría a mi amiga Marta, que harían una pareja monísima. Lo peor de todo es que hablo tan en serio que me rio sola. Pero me cae bien porque todas las personas buenas me caen bien. Así me va.
Mi gata lleva 3 años sin follar y la voy a operar para que se le quiten las ganas. Si alguien me hiciera eso a mí le odiaría para siempre, pero ella me quiere la muy incauta y nos echamos unas siestas juntas que merecen ser grabadas en vídeo y pasar a la posteridad. SLEEPING, sería un buen título, pero como eso ya lo hizo Andy Warhol se lo perdonamos a la historia.
Y por último, en este POST escribo-deprisa-y-sin-releer, se me enconje el corazón cada vez que veo que mi madre reclama atención vía messenjer. Cuando veo sus mensajes "mandar cariño" o "nadie me escribe pero yo os quiero" me entran ganas de llorar o de ir a que me invite a una paella, pero como soy gilipollas no le cuento lo bien que estoy aunque yo quiero y ella quiere pero NO LO HAGO y siento que soy la peor hija del mundo.
Mi madre es genial pero le han salido los hijos saboríos, siempre se lo digo y ella asiente resignada.
Creo que nada más, sigo con lo mío.
Besos a las de siempre y a las de nunca. Seguro que no entendeís algunas cosas pero este es un post terapia, para hacer honor a mi blog.
Y hasta bailé un reggeton (el gato voladorrrr) por ella y eso es MUCHO, al menos para mí. Cuando pusieron el segundo me pareció un abuso, así que decidí ponerme delante de cualquier cámara de fotos y hermanarme con el primer borracho que pillara a mano y luego me dijo que a lo mejor salgo en el libro de las fiestas del año que viene.
Me gusta la idea de salir en "El libro de las fiestas 2006" con las sandalias llenas de piedrecitas, la camiseta manchada de vino y una sonrisa sospechosa con el brazo por encima de cualquier desconocido.
Eso es AMOR de VERDAD, casi tanto como ir a ese camping al que nunca iremos (quien quiere dormir en el suelo ¿?) mientras existan esas casitas rurales con encanto (y camas).
Celebramos el primer cuatrimestre. Si lo hubiéramos pasado en la universidad nos hubieran dado un SOBRESALIENTE. A mi nunca me quedó nada para septiembre porque yo me concentro muy bien. Sobre todo en los "puntos de interés" y ella tiene varios. Se llama aprendizaje significativo.
Ahora tengo un cuñado que me dió un beso. Un beso de hombre pero al fin y al cabo era un beso con buenas intenciones. Y una cuñada que baila reggeton y bebe en porrón. Y bailamos todos juntos y sudorosos de la siesta a la fiesta.
Y vimos a la exsísisma, que me odia pero a mi me cae bien, porque la oigo todo el día como las campanas (de Belén) y la invitaría a café y le presentaría a mi amiga Marta, que harían una pareja monísima. Lo peor de todo es que hablo tan en serio que me rio sola. Pero me cae bien porque todas las personas buenas me caen bien. Así me va.
Mi gata lleva 3 años sin follar y la voy a operar para que se le quiten las ganas. Si alguien me hiciera eso a mí le odiaría para siempre, pero ella me quiere la muy incauta y nos echamos unas siestas juntas que merecen ser grabadas en vídeo y pasar a la posteridad. SLEEPING, sería un buen título, pero como eso ya lo hizo Andy Warhol se lo perdonamos a la historia.
Y por último, en este POST escribo-deprisa-y-sin-releer, se me enconje el corazón cada vez que veo que mi madre reclama atención vía messenjer. Cuando veo sus mensajes "mandar cariño" o "nadie me escribe pero yo os quiero" me entran ganas de llorar o de ir a que me invite a una paella, pero como soy gilipollas no le cuento lo bien que estoy aunque yo quiero y ella quiere pero NO LO HAGO y siento que soy la peor hija del mundo.
Mi madre es genial pero le han salido los hijos saboríos, siempre se lo digo y ella asiente resignada.
Creo que nada más, sigo con lo mío.
Besos a las de siempre y a las de nunca. Seguro que no entendeís algunas cosas pero este es un post terapia, para hacer honor a mi blog.