EL SERDO
Hoy me he levantado dando un salto mortal...y luego he aterrizado sin pena ni gloria. La semana que viene tengo que empezar las clases, y despues de más de 3 meses, cuesta mucho.
No hay ni una sola reunión social a la que asista, en la que en uno de los puntos del orden del día y también en la lectura del acta de la reunión anterior, no se nombren mis vacaciones y lo poco que trabajo. Podemos hablar de política, de la última película que hemos visto, de la Pantoja, de la última nación que se ha declarado independiente (Transniestra) o del peinado fatal de la señora de la mesa de al lado, pero no pueden faltar los clásicos de "cuándo coño empiezas" o "cuántas horas vas a trabajar" (con risas por adelantado) o directamente "qué asco das".
Pues bien, el día ha llegado. Hoy he ido a una reunión. Ha empezado a las 11, es cierto, pero no es fácil empezar después de 3 meses, asi que hay que hacerlo poco a poco y con tacto, como los niños de 3 años que se incorporan por primera vez.
Este año voy a cambiar un poco, centro nuevo, alumnos adultos, nueva materia, así que será interesante, pero ahora al principio son muchos cambios.
Hoy era mi primer día y se me ha echo un poco tarde. Cuando iba para el garaje con las carpetas y el croissant en la mano, un viejecito entrañable de unos 97 años aproximadamente que conducía con su mano encorvada una silla de ruedas mecanizada, me ha dicho con voz de Chuky: "joderrrr nena, vaya culooooo, a tí te hacia yo un hijo en 3 minutossss".
Ahí ha sido cuando he aterrizado, de mi euforia-del-primer-día.
Normalmente cuando algún hombre me dice algo por la calle (cada vez menos y cada vez más soez) lo ignoro y pongo mi cara de mujer impasible. Pero es que hoy NO PODÍA. Ese hombrecillo no podía ni tenerse en pie, tenía pinta de contar cuentos a sus nietos, de que jugar al dominó sea toda una aventura, pero él se veía con fuerzas para hacerme un hijo.
Le he mirado con cara de tú-con-concentrarte-para-que-no-se-te-escape-el-pipí-tienes-suficiente, y él me ha leído la mirada a la perfección y me ha dicho "vente conmigo y probamos, venga...".
En un nanosegundo he decidido que no quería prolongar más esa situación y he seguido andando sin volverme, mientras la momia crecida decía cosas ininteligibles sobre nuestro futuro sexual. Y he empezado a pensar. Pensaba en cómo medimos las fuerzas. En si soy o no lo suficientemente objetiva a la hora de plantear lo que puedo y lo que no puedo hacer, hasta dónde llegan mis habilidades y hasta dónde mis posibilidades. Demasiado para el primer día después de 3 meses duermo-como-follo-viajo.
Espero que siga vivo y siga amenazando a jovencitas por mucho tiempo, se lo merece por valiente y optimista, aunque sea un serdo.
PD: este fin de semana vamos a CABO DE GATA. Y no es negociable.
No hay ni una sola reunión social a la que asista, en la que en uno de los puntos del orden del día y también en la lectura del acta de la reunión anterior, no se nombren mis vacaciones y lo poco que trabajo. Podemos hablar de política, de la última película que hemos visto, de la Pantoja, de la última nación que se ha declarado independiente (Transniestra) o del peinado fatal de la señora de la mesa de al lado, pero no pueden faltar los clásicos de "cuándo coño empiezas" o "cuántas horas vas a trabajar" (con risas por adelantado) o directamente "qué asco das".
Pues bien, el día ha llegado. Hoy he ido a una reunión. Ha empezado a las 11, es cierto, pero no es fácil empezar después de 3 meses, asi que hay que hacerlo poco a poco y con tacto, como los niños de 3 años que se incorporan por primera vez.
Este año voy a cambiar un poco, centro nuevo, alumnos adultos, nueva materia, así que será interesante, pero ahora al principio son muchos cambios.
Hoy era mi primer día y se me ha echo un poco tarde. Cuando iba para el garaje con las carpetas y el croissant en la mano, un viejecito entrañable de unos 97 años aproximadamente que conducía con su mano encorvada una silla de ruedas mecanizada, me ha dicho con voz de Chuky: "joderrrr nena, vaya culooooo, a tí te hacia yo un hijo en 3 minutossss".
Ahí ha sido cuando he aterrizado, de mi euforia-del-primer-día.
Normalmente cuando algún hombre me dice algo por la calle (cada vez menos y cada vez más soez) lo ignoro y pongo mi cara de mujer impasible. Pero es que hoy NO PODÍA. Ese hombrecillo no podía ni tenerse en pie, tenía pinta de contar cuentos a sus nietos, de que jugar al dominó sea toda una aventura, pero él se veía con fuerzas para hacerme un hijo.
Le he mirado con cara de tú-con-concentrarte-para-que-no-se-te-escape-el-pipí-tienes-suficiente, y él me ha leído la mirada a la perfección y me ha dicho "vente conmigo y probamos, venga...".
En un nanosegundo he decidido que no quería prolongar más esa situación y he seguido andando sin volverme, mientras la momia crecida decía cosas ininteligibles sobre nuestro futuro sexual. Y he empezado a pensar. Pensaba en cómo medimos las fuerzas. En si soy o no lo suficientemente objetiva a la hora de plantear lo que puedo y lo que no puedo hacer, hasta dónde llegan mis habilidades y hasta dónde mis posibilidades. Demasiado para el primer día después de 3 meses duermo-como-follo-viajo.
Espero que siga vivo y siga amenazando a jovencitas por mucho tiempo, se lo merece por valiente y optimista, aunque sea un serdo.
PD: este fin de semana vamos a CABO DE GATA. Y no es negociable.
Comentario:
jeje,tu no negocies,no le des opción :P
y que no utilice artimañas para hacerte cambiar de opinión...tu inmune
yo tmp pienso últiamente en eso de lo que puedo y no puedo hacer y me da que no,no que no soy muy objetiva,que no voy a poder con todo
pero va a ser que lo voy a intentar de todos modos
sip,soy cabezona
en fin que eso,que besos
y que no utilice artimañas para hacerte cambiar de opinión...tu inmune
yo tmp pienso últiamente en eso de lo que puedo y no puedo hacer y me da que no,no que no soy muy objetiva,que no voy a poder con todo
pero va a ser que lo voy a intentar de todos modos
sip,soy cabezona
en fin que eso,que besos