De vuelta y media
Después de la intensa semana santa sevillana y de estos días de adaptación a las clases, cuando estamos en primavera cuestaaaaaa........... mucho maaaaaaaaaaássss, vuelvo a la vida de las pantallas.
En semana santa, procesiones, en Sevilla evidentemente al por mayor, respecto a esto, pues sí me gustan bastante, aunque solo por esa semana, me atengo a la teoría de que para saber evolucionar y modernizar con inteligencia no se tiene porqué menospreciar la tradición, una mezcla razonada de todo, es, según yo, la elección más inteligente y adecuada. Ahora sí, viendo la semana santa como una fiesta, que aunque nazca del fenómeno religioso, es puramente folclórica, y ante todo, una manifestación artistica, un gran museo ambulante, y siendo racional se puede disfrutar de ella, sin caer en el fanatismo de la mayoría de los sevillanos excéntricos. Se llama Semana Santa, es decir, una semana, y dejémoslo ahí.
He estado entre Sevilla capital y mi pueblo, viendo dicho fenómeno cultural y no mucho más.
Bueno sí, el sábado después de haber estado saliendo casi continuamente durante más de un año, únicamente en discotecas de ambiente, decidimos salir de movida hetero sevillana, es decir, de discoteca """""normal"""""""" supermegapija, en la que tienes que ir, evidentemente, disfrazado de una cierta forma. En este caso la discoteca que tuvo suerte al ser pisada por mis amigos y yo, fue Göa, más que pija es Metrosexual, la verdad que está, como local, bastante bien, y ya los hombres de dentro, increible, realmente había más modelitos y más pluma que en la más gay de las discotecas de ambiente, al final ligue con un cuerpazo que intentaba hacer un trío conmigo y una amiga de Tapu, estaba buenísimo, pero era un pesao y yo prefiero mi cordobés, Ciao a tutti.
En semana santa, procesiones, en Sevilla evidentemente al por mayor, respecto a esto, pues sí me gustan bastante, aunque solo por esa semana, me atengo a la teoría de que para saber evolucionar y modernizar con inteligencia no se tiene porqué menospreciar la tradición, una mezcla razonada de todo, es, según yo, la elección más inteligente y adecuada. Ahora sí, viendo la semana santa como una fiesta, que aunque nazca del fenómeno religioso, es puramente folclórica, y ante todo, una manifestación artistica, un gran museo ambulante, y siendo racional se puede disfrutar de ella, sin caer en el fanatismo de la mayoría de los sevillanos excéntricos. Se llama Semana Santa, es decir, una semana, y dejémoslo ahí.
He estado entre Sevilla capital y mi pueblo, viendo dicho fenómeno cultural y no mucho más.
Bueno sí, el sábado después de haber estado saliendo casi continuamente durante más de un año, únicamente en discotecas de ambiente, decidimos salir de movida hetero sevillana, es decir, de discoteca """""normal"""""""" supermegapija, en la que tienes que ir, evidentemente, disfrazado de una cierta forma. En este caso la discoteca que tuvo suerte al ser pisada por mis amigos y yo, fue Göa, más que pija es Metrosexual, la verdad que está, como local, bastante bien, y ya los hombres de dentro, increible, realmente había más modelitos y más pluma que en la más gay de las discotecas de ambiente, al final ligue con un cuerpazo que intentaba hacer un trío conmigo y una amiga de Tapu, estaba buenísimo, pero era un pesao y yo prefiero mi cordobés, Ciao a tutti.