El corazón de Huma Rojo
Una vida muy almodovariana
Acerca de
Teatrero, alocado, sincero, divino, almodovariano, único, eterno....
Sindicación
 
“Uno vuelve siempre a los viejos sitios donde amó la vida”.
“Uno vuelve siempre a los viejos sitios donde amó la vida”, palabras de la gran Chavela Vargas que en boca de Almodóvar han servido para presentar su película "Volver", y no es que esté pesado con la película es que además de que deseo verla ya, yo estoy de vuelta, tras haber estudiado muy pausadamente todo lo que ha mi alrededor tengo ahora y buscar el motivo del brillo de mi cara llego a la conclusión de que estoy volviendo a ser ese yo que creo fui y siempre deseé volver a ser, volviendo a la locura ( gracias Marta, mi piñita colada), a la poesía, a las risas desmesuradas, a los paseos sin rumbo, a mirar el sol sin saber del reloj y la luna sin saber de la razón, a las tardes tirado en el sofá inventando personajes, a las lecturas "interpretadas" de mis grandes clásicos, a la esencia el concepto la razón del teatro (gracias Mud.) ^[aunque esto es un descubrimiento, no una vuelta como pensaba]^, vuelvo a ser. Y esta vuelta coincide con la primavera, con la vuelta de la luz, de la alegría, de las ormonas, con la vuelta de los aromas y uno de los grandes aromas que disfruto con los cinco sentidos en el paladar de mi olfato y que deleito, está al caer en Sevilla y en mi pueblo, que ahora que no vivo allí añoro y quiero más que nunca y lo tengo como refugio cuando en su momento fue mi cárcel, (vuelvo también a mis queridas contradicciones), éste es el azahar, aunque de perfúmenes están los recuerdos llenos, otro es el nardo de los últimos dias de agosto y el más importante, el de la piel de mi madre, la que quizá y ojalá sea la única mujer de mi vida para algún día poderle decir que lo fue.
Vuelvo a la reveldía de cuando pisé la universidad ( gracias Casado), a gritar que la tradición es base para la evolución pero no es el presente, y es que no puedo con la lluvia de críticas del nuevo Mercado de la Encarnación ( Plaza de abastos del centro de Sevilla, que tiraron al suelo y ahora van a construir un edificio modernista, unos gigantes champiñones de metal), puede ser mejor o peor edificio, pero me encanta la ubicación, el contraste de piedra y cristal, lo que le pasa a más de un sevillano y a más de dos es que no imaginan la Virgen de la Macarena, pasando por debajo de un champiñón gigante, ¿acaso temen que se le ponga la cara azul y la vitoreen como reina y patrona de los Pitufos?, Quién sabe.
Gracias C.A.E., por encaminarme a lo que siempre deseé y espero ser, por lo menos estoy descubriendo el camino y no sólo para llegar a las tablas, sino para VOLVER.
 
Comentario:
Qué quereis que os diga........a mi la peli no me gustó nada......seré raro, q lo se pero este no es el Almodóvar con chispa. con genio, tuve un sentimiento de .....esto se acaba..........
No