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Rarezas de familia
Parece el título de una pelicula :)
Me ha inspirado Gesualdo el contaros las rarezas de mi casa. Empiezo por las rarezas navideñas: la cena de Nochebuena.

1. Nunca hemos creído en los Reyes Magos, somos más bien republicanos :). Quiero decir que de pequeño mis padres nunca nos han engañado sobre quien traía los regalos a casa. Siempre supimos que eran ellos. Mis padres opinaban (y en el fondo no sé si tendrían razón) que el hecho de mentir para crear ilusión hace realmente más ilusión a los propios padres que a los hijos quienes, a la postre, lo único que quieren es el juguete. Por eso regala(ba)mos en Nochebuena, para tener tiempo de jugar todas las Navidades y no sólo de 6 a 7 de enero. De ahí quedó la tradición.

2. Por el punto 1. o bien porque es así, no sé, en mi casa hay pena de excomunión a quien falte a la cena de Nochebuena. Es impensable faltar, si estás enfermo te jodes (yo he ido a mi casa en Nochebuena conduciendo con 40 de fiebre), si la nuera/yerno quiere ir casa de sus padres, se jode(n) y viene a la nuestra.

3. Empezamos discutiendo al poner la mesa. Mi madre quiere cenar en la cocina y con los platos de diario (a ver, platos de esos de cristal de Arcopal y cristalería compuesta por los vasos de la nocilla), el resto queremos cenar en el comedor (como su nombre indica) y poner la vajilla buena (porque nosotros lo valemos).
Nota: la vajilla 'buena' es una que vino con una enciclopedia pero que como tiene el borde dorado pues es 'la buena'.

4. Comemos lo que a mis cuñados les apetece, a mi cuñado le gusta mucho el cordero, pues en mi casa se cena todos los años cordero. Menos mal que no hay gustos extraños, podíamos haber acabado cenando... calamares a la romana. Y es que mi madre adora a sus hijos políticos, no para de repetirles lo agradecida que está de que se hayan casado con los incolocables de sus hijos.

5. Comemos hasta reventar, pero literalmente, hay hostias por no levantarse a hacer café. Al final mi cuñado se levanta y hace café, mi madre según se va no hace más que echarle piropos.

6. Nunca jamás se ha oído un villancico en mi casa. Nunca hemos puesto belén y creo que pusimos un árbol una vez, por la novedad. Ponemos, eso sí, unas girnaldas en el comedor, algo descoloridas, las mismas todos los años, colgando de la lámpara... un poco cutre.

7. Después de emborracharnos como cosacos (incluida mi madre que goza ya de una edad probecta) se produce el siguiente sainete:
- mi madre baila (literalmente) sola por el comedor
- el resto jugamos a las cartas
- mi madre alterna partida de brisca con baile, se sienta, mira las cartas, juega una, se levanta y baila, se sienta, juega una,...
- nos cabreamos por el juego
- mi madre quiere ver las cartas de mi hermana (en la brisca se puede)
- mi hermana se cabrea porque no ve normal que mi madre le mire las cartas y no se las quiere enseñar, entonces mi madre se acerca bailando por detrás y se las arrebata para mirarlas, mi hermana se cabrea más y dice que no vuelve a jugar a las cartas... son como niñas
- mi madre pasa de ella y sigue bailando
- mis sobrinas flipan
- alguien acaba siempre llorando por algún motivo
- mi madre abraza, besa, lame y arrechupa a sus hijos políticos pasando olimpicamente de sus hijos naturales y gritando 'gracias por aguantarlos!!!' 'gracias por llevaroslos de aquí' ... un show
- los susodichos lamidos no paran de frotarse la cara sonriendo pero agradecidos por tanto amor.
- mi madre baila
Finalmente, a las tantas de la mañana, despues de bajarnos todo el cava que hay en la nevera y zamparnos todos los postres (no queda uno) le ponemos nombre al año que acaba, como Linneo, en latín (en latiñol realmente). Por ejemplo tenemos un 'annus horribilis' (2000), 'annus jubilaris' (este 2007 que nos ha ido todo a todos muy bien, parece ser), 'annus convalecientis' (2006).... y así un largo etcétera. Proponemos nombres, votamos y bautizamos el año a punto de morir... no me digais que no es de juzgado de guardia.

8. En vez de darnos regalos los unos a los otros, para no tener que pensar, juntamos la pasta y yo lo compro todo. Flipad. Cuando se acerca el día, todos me llaman por teléfono para soplarme lo que quieren de regalo 'sin que lo sepan los otros'. Increiblemente todos (incluso yo que también me compro mi regalo') ponemos cara de sorpresa cuando los abrimos en casa. Es como...
Imaginaos la escena... borrachos perdidos (¿he contado ya que mi madre roza los 80?) con botella de Anna de Codorniu por cabeza (nuestro cava favorito), mi madre dando vueltas a la habitación bailando al son del festival de Nochebuena que den en la tele (este año tocó Raphael), mis hermanos de morros, mis sobrinas gritando y yo... grabando todo con el móvil que he desempaquetado de la caja gritando: 'ay va! ¡cojones! ¡un móvil! ¡qué bien!' cuando he sido yo el que lo ha ido a escoger a the phone house... de locos

9. La comida de Navidad se hace con las sobras de Nochebuena (que duran hasta los Santos Inocentes, por cierto). Mi madre, dopada de paracetamol, nos echa el sermón sobre los peligros del alcohol.

Y eso todo en una noche... no sé como cojones he salido tan normal, no me lo explico...
Eso sí, me río... no sabeis lo que me río...

 
Comentario:
que bueno dios es buenisimo, haber si me animo y cuento yo alguna de las rarezas de mi casa que tambien son para flipar jajajja bessos nene
 
Comentario:
Realmente genial. Abrazos. No sé si el día que tu tengas una familia te va a resultar fácil o difícil adaptarte, en cualquier caso, será diferente.
 
Comentario:
Jajaja! Bueno, me he reído un montón imaginandome la escena, resulta muy divertido.

Lo mejor, como describes la escena de las cartas....

Un beso!
 
Comentario:
Las cenas navideñas en mi casa tambien han sido siempre raras pero justo por el otro extremo, nada de regalos y muy poca animación. Eso de emborrachuzarse todo el mundo con cava suena de lo más divertido, aunque a mi el cava es que me sienta fatal.

Lo de que tu madre adore a tus cuñados, es un claro signo, una clara señal, de que lo que está deseando es "colocarte" a ti, y que cualquier "ente" que le lleves a casa será bien recibido, sea hombre, mujer o alienígena. jajaja.

Abrazos.

Ps: Mi madre, la pobre, también quería "colocarnos" a todos. No lo logró con ninguno, somos tres y los tres "descolocaos", supongo que esto tambien se puede considerar una rareza familiar.

No