<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rss version="2.0"><channel><title><![CDATA[un observador inquieto]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/inquietudes/rss20.xml]]></link><description><![CDATA[Escribiré lo que se me ocurra... ¡como tod@s!]]></description><language><![CDATA[ES]]></language><generator><![CDATA[http://www.chueca.com]]></generator><item><title><![CDATA[vuelta a la normalidad]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/inquietudes/c_160.htm]]></link><description><![CDATA[Despues de una semana de infierno en el trabajo en la que no he parado me encuentro en casa... algo vacío.<br/>He estado toda la semana desayunando, comiendo y cenando fuera, y entre medias, trabajando; llegaba a casa a las tantas solo con ganas de acostarme... y ahora que todo está más o menos bajo control y estoy relajado... no sé... me falta algo... <br/>creo que es la adrenalina del trabajo, que me ha bajado de repente y no sé en qué ocupar el tiempo.<br/>He limpiado la cocina un poco (poco porque no había cocinado nada esta semana) y me he sentado a escuchar un disco de Bjork y beberme un oporto con una tapita de queso azul (Gracias a Gesualdo por la idea). Ahora, despues de haber dormido una siesta (realmente me he dormido todo lo retrasado y más) he decidido ir a casa de una amiga a tomar un café y hablar un ratito con ella, luego a casa de otra a ayudarla con su trabajo y luego a... Dios dirá, pero no pienso quedarme en casa. Hoy es de esos días que no apetece nada nada...<br/><br/><object classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,29,0" width="366" height="75"><param name="movie" value="http://www.goear.com/http://blogs.chueca.com/inquietudes/files/localplayer.swf" /><param name="FlashVars" value="file=da83bc1" /><param name="quality" value="high" /><embed src="http://www.goear.com/http://blogs.chueca.com/inquietudes/files/localplayer.swf" flashvars="file=da83bc1" quality="high" pluginspage="http://www.macromedia.com/go/getflashplayer" type="application/x-shockwave-flash" width="366" height="75"></embed></object><br/><br/>]]></description><author><![CDATA[blogs@ya.com(elinquieto)]]></author></item><item><title><![CDATA[la felicidad]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/inquietudes/c_159.htm]]></link><description><![CDATA[Comiendo:<br/><br/>- ¿y tú qué tal estás?<br/>- ¿A qué te refieres?<br/>- pues no sé... a si eres feliz. ¿Eres feliz?<br/>- No sé, ¡Qué pregunta! ¿Tú eres feliz?<br/>- Yo sí, en general... sí. Hombre... si me duele una muela no pero si no, el resto del tiempo si... soy feliz.<br/><br/>Hay gente cuyo estado de ánimo es la apatía y puntualmente se siente feliz y otra cuyo estado de ánimo es estar a gusto con su vida y tiene momentos puntuales de desazón, seguramente estos últimos son los verdaderamente felices.<br/><br/><object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/zkHM8xG6i8o&hl=en&fs=1"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/zkHM8xG6i8o&hl=en&fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object><br/><br/>]]></description><author><![CDATA[blogs@ya.com(elinquieto)]]></author></item><item><title><![CDATA[Recapitulando]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/inquietudes/c_158.htm]]></link><description><![CDATA[Dejando de lado la tan traída y llevada quedada, desvaríos varios y mi viaje de vacaciones, la verdad es que últimamente mi vida está copada por el estrés laboral.<br/><br/>Hay veces que la gente te sorprende un montón, compañeros de trabajo de los que piensas que son tremendamente egoistas, y sin embargo, un día, por un detalle, descubres que son un cielo de personas, que respetan tu trabajo, que valoran lo que haces por ellos, que les encanta ayudarte, que están dispuestos...<br/>Otras veces, gente en la que confías te defrauda. Piensas que están ahí para ayudarte y realmente pasan de todo o buscan satisfacer sus propias necesidades solamente.<br/><br/>Haciendo recuento, creo que abundan más los primeros que los segundos, pero sin embargo nos dejan más huella aquellos que nos dan la espalda que los que nos tienden la mano.<br/><br/>Yo he decidido, cada vez que un compañero de trabajo me haga una cerdada, pensar que realmente, la mayoría no son así, si no al contrario, y que en cómputo global seguro que salgo ganando. <br/><br/>Seguramente eso hará que lo sobrelleve mejor.<br/>]]></description><author><![CDATA[blogs@ya.com(elinquieto)]]></author></item><item><title><![CDATA[un barrio? un guetto?]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/inquietudes/c_157.htm]]></link><description><![CDATA[Ya estoy de vuelta de mi periplo vacacional. Tengo un jet-lag considerable así que todavía no estoy demasiado acostumbrado al horario: duermo fatal, como a deshoras... en fin...<br/><br/>Entre otros muchos sitios he estado en una ciudad... digámoslo así gay-friendly, junto con San Francisco, una de las ciudades más acogedoras para los gays: Vancouver<br/><br/>Tanto en San Francisco como en Vancouver, una de las cosas que llaman la atención de los folletos turísticos es que publiciten el barrio gay como 'punto de interés turístico': la gente va, saca fotos, se pasea entre hadas, plumas y margaritas y vuelve a casa si es hetero con la sensación de haber visto algo exótico (como un barrio chino) y si es gay con la envidia de no poder vivir allí.<br/><br/>A mí personalmente nunca me han gustado los barrios gays, que en principio eran un cúmulo de garitos con cuartos oscuros y reservados puestos en una zona barata de la ciudad. Poco a poco, en Europa, los barrios gays se han ido convirtiendo en un guetto con unas señas de identidad propias: tiendas de moda, cafeterías decoradas a la última, restaurantes de diseño y, por supuesto, los garitos de siempre.<br/><br/>En Vancouver, sin embargo, encontré algo distinto, una especie de permanente orgullo gay: banderas arcoiris por todos lados, tiendas de toda la vida: carnicerías, ferreterías,... con una pegatina multicolor en la puerta, propaganda del ayuntamiento, casas de reunión, bares 'a lo hetero' donde ver el fútbol... y sobretodo, un cúmulo de casitas ajardinadas normales y corrientes como las que puedes encontrar en el resto de la ciudad. <br/><br/>La diferencia pues estriba en que si eres hetero y vas al barrio gay, sinceramente... no notas nada salvo que está lleno de banderitas de colores, no tienes la sensación de estar 'en otro mundo', y sin embargo lo estás: estás en un mundo en el que ellos y ellas van de la mano, se besan, bajan a la playa (el barrio gay desemboca en una preciosa), van de compras, comen, duermen... no significa que la homosexualidad se viva de manera natural, es que se hace una cierta apología, una exhibición, una demostración de 'yo estoy aquí y soy así'.<br/><br/>Sigo pensando que los barrios gays, judíos, chinos, latinos,... no deberían existir, que deberíamos vivir todos mezclados porque... ¿A quién coño le importa a quien le rezo yo, con quien me acuesto o cual es la procedencia de mis padres/abuelos?. Sin embargo la realidad es que... en el barrio gay de Vancouver, como en el de San Francisco, tienes la sensación, ya no de ser 'normal' si no de ser pertenecer a algo grande, a algo bueno, a un club especial... <br/>... una sensación que la verdad, no abunda en nuestra vida diaria.<br/><br/><img src="http://blogs.chueca.com/inquietudes/files/banderas.jpg" alt="" border="0" width="450" height="338"/><br/><br/>Para muestra un botón: foto de las banderas institucionales que dan acceso a la playa en Vancouver... en cierto modo es precioso.<br/><br/>]]></description><author><![CDATA[blogs@ya.com(elinquieto)]]></author></item><item><title><![CDATA[out of order]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/inquietudes/c_156.htm]]></link><description><![CDATA[Hasta fin de mes...<br/>como las existencias...<br/>no volvere a aparecer por aqui.<br/>Pero a finales de mes no podreis libraros...<br/>tendre mucho que contar]]></description><author><![CDATA[blogs@ya.com(elinquieto)]]></author></item><item><title><![CDATA[el karma III. La peluquería]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/inquietudes/c_155.htm]]></link><description><![CDATA[Aquellos que hace tiempo hemos perdido nuestro flequillo (por decirlo finamente) no tenemos otro remedio que raparnos la cabeza o bien seguir la moda de Atutxa (Ni de coña...)<br/><br/>A mí me gustaría hacer como las mujeres. Necesitan un cambio para sentirse mejor: se van a la 'pelu'. Oye, genial, te haces una permanente, unas mechas, te alisas el pelo, te lo cortas, te....<br/><br/>Yo no. Yo estoy condenado a la maquinilla eléctrica.<br/><br/>Cuando empecé a raparme el pelo, viví en la peluquería de toda la vida una escena de lo más.... yo <br/><br/>- ¿cómo lo quieres?<br/>- rapado<br/>- Anda... ¿rapado?<br/>- si<br/>- Pues para rapártelo mejor te compras una maquina tú y te lo rapas en casa ¿no?<br/><br/>Y es que el peluquero quería ser imaginativo, y claro, yo le coartaba su creatividad.<br/><br/>He encontrado un término medio entre la necesidad de 'un cambio' y la esclavitud a la maquinilla eléctrica: el champú.<br/><br/>He descubierto una peluquería que, además de barata, al acabar de cortarte el pelo te lo lava cada vez con un champú distinto.<br/>Ahora por tanto mis idas a la 'pelu' son:<br/><br/>- ¿como lo quieres?<br/>- como siempre<br/>- ¿que champú te pongo?<br/>- el que huele a menta.<br/>- Ay! sí, ese es muy refrescante ahora para el verano<br/>.....<br/><br/>Y salgo de la peluquería con el cráneo fresquito, u oliendo a lavanda, o a fresa, o a... y me siento bien, casi tanto como las tías que se cambian el peinado.<br/><br/>Pues que sepais que en mi limpieza de karma, esta vez, ha tocado menta.<br/><br/><object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/PR5LS_LAnWw&hl=en&fs=1"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/PR5LS_LAnWw&hl=en&fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object><br/><br/><br/>]]></description><author><![CDATA[blogs@ya.com(elinquieto)]]></author></item><item><title><![CDATA[El karma. Parte II. Dejar los asuntos resueltos]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/inquietudes/c_154.htm]]></link><description><![CDATA[Pues una vez limpia la casa... y creedme, yo cuando me pongo, me pongo... me dirijo a una oficina de aquí a arreglar cierto asuntillo pendiente.<br/><br/>En llegando al sitio veo que hay tres ventanillas: tramites, información y caja.<br/><br/>Pues saco número (como en la charcutería) para 'trámites' y hala! a hacer cola.<br/><br/>Hora y media más tarde me toca el turno: hola buenos días venía a ....<br/>- Sí, tiene que rellenar el impreso que le dan en información, pagar la tasa en caja y volver aquí.<br/>A todo esto, la fulana de la ventanilla tenía los impresos al alcance de la mano pues su ventanilla está al lado de la de información<br/>- y no puede usted darme el impreso?<br/>- no. Aquí solo los recogemos. Es para agilizar los trámites.<br/><br/>Hostia! para agilizar????<br/>¿Desde cuando en información dan impresos en lugar de... informar?<br/><br/>Media hora de cola en información y me dan el impreso. Cubro, relleno, saco número para la caja<br/><br/>Media hora más tarde pago.<br/><br/>Saco número para 'trámites'<br/><br/>Una hora más tarde, yo con una mala leche de cuidado y la tía me dice: '¿tiene una foto ahí?<br/>- no<br/>- Pues necesita una foto.<br/><br/>De 9:30 a 13:30 perdidas. Mañana iré con la foto.<br/><br/>Así, desde luego, no hay quien arregle el karma ni leches que los crió.]]></description><author><![CDATA[blogs@ya.com(elinquieto)]]></author></item><item><title><![CDATA[el Karma. Parte I. Introducción]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/inquietudes/c_153.htm]]></link><description><![CDATA[Aquell@s que me conocen saben que soy una persona que se precia de ser bastante cívica, o por lo menos lo intento. Uso las papeleras, reciclo, colaboro con varias organizaciones humanitarias, doy la ropa y juguetes que están todavía bien a cáritas, recojo las colillas de la playa antes de irme (las mías y por desgracia las de los que han estado allí antes que yo), pongo siempre el tiquet de la Ora,...<br/><br/>Hoy he ido a hacer una gestión al banco, poca cosa, he aparcado el coche en zona azul, he ido a sacar el tiquet... vaya!, no tengo suelto.<br/>Entro en un bar, como me da corte pedir sólo cambio les pido una botellita de agua, no tienen de plástico, me compro pues unos chicles. Pago, salgo con el cambio, voy a la maquinita, meto un euro (aunque sólo voy a estar 15 minutos pero con las gestiones, nunca se sabe... )<br/>Me acerco al coche con el tiquet en la mano y... oh cielos!!!! tengo una multa por carecer de tiquet, el vigilante m e la ha puesto 8 minutos antes de que yo haya sacado el papelito. ¡Qué mala suerte!<br/><br/>Pues nada... a esperar que me llegue la multa a casa y a intentar recurrirla (una mañana perdida de trámites en el ayuntamiento, ya lo estoy viendo) aunque no creo que cuele eso de... yo estaba comprando unos chicles para el cambio de la máquina...<br/><br/>Dicen que la mala suerte se ceba con la gente con mal karma y que, a la inversa, la gente con buen karma suele sonreirle la vida. Aunque tampoco estoy yo seguro de que, el hecho de que te pongan una multa pueda ser considerado 'una desgracia' o que la vida te presente una mueca en lugar de una sonrisa.<br/><br/>Quizás sea egoísta quejarse, tal y como está el mundo lleno de problemas, por una tontería semejante... pero me da mucha rabia este cúmulo de mala suerte, yo además que suelo ser tan ordenado en mi vida y tan... predecible.<br/><br/>Pues me ha dado por pensar que tengo el karma sucio, fíjate tú, no sé ni siquiera explicar el palabro ese, y sin embargo creo entender lo que representa.<br/><br/>Lo primero que voy a hacer es poner en orden mi vida externa: limpiar la casa, lavar el coche, una ducha relajante (sí si.... no me baño que gasta mucha agua), ir a la peluquería, ponerme todos los días una de mis camisetas o camisas favoritas y salir a tomarme una caña con alguien, vamos... poner al día lo que me rodea para luego continuar por dentro... a ver si me estabilizo.<br/><br/>Ya os contaré... ahora toca limpieza doméstica.<br/><br/><object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/YqeTpbV9nt0&hl=en&fs=1"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/YqeTpbV9nt0&hl=en&fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object><br/><br/>]]></description><author><![CDATA[blogs@ya.com(elinquieto)]]></author></item><item><title><![CDATA[vacaciones]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/inquietudes/c_152.htm]]></link><description><![CDATA[Realmente en vacaciones tengo la sensación de hacer lo mismo que todo el mundo, básicamente dormir, ir a la playa, pasear, irme de cañas.<br/><br/>Es curioso como en vacaciones, al menos al principio, estoy más cansado que cuando trabajo. Es posible que sea el cambio de ritmo, que el cuerpo se estrese, la mente se ocupe en otras cosas...<br/><br/>Siempre he creído que eso del estrés postvacacional estaba mal enfocado, no es que tengas que volver al trabajo y eso cree ansiedad, es que no te ha dado tiempo realmente de descansar: Estás trabajando, cambias el ritmo y los primeros días no sabes realmente qué hacer, cuando por fin te acostumbras 'a descansar' y coges una rutina adecuada, ¡zas! de vuelta al curro, donde pasarás unos primeros días otra vez estresado.<br/><br/>Conocí un tipo una vez que aún en vacaciones iba por la oficina, llegaba por la mañana temprano, saludaba, se sentaba en su puesto, leía el correo, miraba algo por internet, trabajaba un par de horas o así se largaba. Él decía que le resultaba mejor 'bajar el ritmo' que la ruptura vacacional y que a la empresa al final también le resultaba más rentable. Lo que hacía es: 15 días currando dos horas, una semana de vacaciones totales para hacerse un viaje con la familia, y otros 15 días a dos horas. Al final estaba cinco semanas de vacaciones aunque 4 de ellas currase algo. A él le parecía estar más tiempo de vacaciones aunque el cómputo de horas era el mismo que si se cogiese todo el mes.<br/><br/>Muy legal no sé si es, pero el hombre estaba feliz con su sistema.<br/><br/>]]></description><author><![CDATA[blogs@ya.com(elinquieto)]]></author></item><item><title><![CDATA[memoria histórica]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/inquietudes/c_94.htm]]></link><description><![CDATA[Hace tiempo que leyendo este <a target="_blank" href="http://www.blogs.chueca.com/gesualdo/200804.htm#242">post de Gesualdo</a> he hecho un repaso de cómo pensaba yo sobre la/mi homosexualidad a lo largo de mi vida:<br/><br/>- cuando era pequeño ignoraba a los homosexuales. Supongo que es normal. Tampoco cuando veía un tipo amanerado o algo así me burlaba de él. Fui educado en el respeto hacia todo el mundo así que, supongo que viene de ahí. <br/>En mi barrio había un tipo bastante mayor que ofrecía dinero a los chavales por dejarse tocar. Todos se burlaban de él y le tenían cierto asco. Yo era muy pequeño pensaba que ser maricón era algo sucio.<br/>También había en mi barrio dos lesbianas viviendo juntas (pero en el armario), al verlo todo el mundo normal, pues no desarrollé la misma sensación que hacia el mundo gay masculino. <br/><br/>- en la adolescencia cuando empecé a tener fantasias homosexuales, después de masturbarme me sentía culpable. Era una sensación extraña, una desazón, como si me diese asco y tenía que apartar las imágenes con las que había fantaseado de mi mente. Pero claro, cuando volvían las ganas... pues vuelta a empezar. Duró unos meses, luego se me pasó (la sensación, no la homosexualidad, claro)<br/>También sucedió que comencé a no permitir que se hicieran comentarios despectivos sobre los gays. Supongo que algún amigo mío sospechó entonces pero no me dijo nada, no fuera a llevar unas hostias (en aquella época se repartían bastantes).<br/>Por otra parte, dos chicas de mi clase fueron 'acusadas' de bolleras (aunque realmente no lo eran, sólo amigas). Se rumoreaba mucho sobre ellas y eran la comidilla de las aulas. Un día al salir de clase me lié a hostias con un tipo por 'defenderlas'. Me dí cuenta sin embargo, de la contradicción de considerar la homosexualidad algo 'normal' y 'defender' a alguien a quien se le asigna ese rol como si fuese un insulto.<br/><br/>- En la universidad tuve mi primera experiencia, aunque no veía la homosexualidad como algo propio, me consideraba bisexual o más bien hetero con fantasías sexuales 'diversas'. Aunque ya se me había pasado el pudor sexual y era bastante imaginativo en la cama (por así decir), me daba corte decir y hacer cosas que yo asimilaba a las parejas 'normales' por influjo de la televisión (decir 'te quiero', muestras de cariño que no fuesen en el momento del sexo...)<br/><br/>- Luego estuve en Londres trabajando y vi queer as folk (version uk) y fue un revulsivo para mí. Me di cuenta que tenía pudor al ver dos hombres en actitud cariñosa cuando con dos mujeres no me pasaba. Viví allí mi primer día del orgullo y fui en la manifestación en el bando Bi. La verdad, sentí que no iba conmigo la cosa, que era un mundo de colorines que no se correspondía con mi forma de ser. Cuando al año siguiente salió la versión americana conseguí la serie por un amigo americano que me la enviaba y me obligué a verla completa 'para vacunarme': ¿Cómo podía pretender que la sociedad hetero viese natural algo que a mí mismo me resultaba extraño?.<br/><br/>- A principios del presente siglo tuve algún novio más pero la cagué: o quería vivir entre perchas a toda costa o salir gritando. Non entendí que estas cosas mejor que evolucionen poco a poco.<br/><br/>- En este momento, lo tengo asumido en los demás. No tengo amigos gays aunque sí amigas lesbianas (en pareja y solas).<br/>Todavía me quedan retazos de pudor malsano en lo tocante a mí mismo. Por ejemplo, al ver en una peli dos tíos que se besan, que salen del armario o en una situación comprometida aún me da vergüencilla, y ganas de taparme los ojos, como hacen los adolescentes.<br/><br/>Supongo que estoy viviendo mi adolescencia gay a los 36 años.<br/>Tengo ganas de madurar y hacerme adulto, me está gustando el cariz que toman los acontecimientos. Paso a paso. Es una evolución personal.<br/><br/>]]></description><author><![CDATA[blogs@ya.com(elinquieto)]]></author></item></channel></rss>
