inventando nubes
historias sobre unicornios,elefantes voladores...y todo lo que cabe en los sueños
Acerca de
a veces me siento un poco tonta en este mundo de listos, a veces soy yo la lista, la que no espera, la que se aprovecha, la que no duda. otras veces soy simplemente yo, la que me equivoco para aprender, la que me pongo nerviosa sin querer, la que me rompo por lo que pasó y no fue o por lo que fue porque pasó. pero solo a veces, durante un instante lo entiendo, y se que todo tiene más sentido así, en mi mundo, donde no eres listo ni tonto, donde los sueños no acaban donde terminan las almohadas y donde las mentiras son piadosas porque las pecadoras siempre son convincentes. y donde yo no soy yo, sino lo que está dentro de mi, las tentaciones que bajo letras forman un universo.
Sindicación
 
qué difícil es
Y qué fácil es refugiarse en brazos que se olvidan a los pocos días.
Y qué fácil es dejarte besar sabiendo que no recordarás su nombre mañana.
Y eso es lo que hace que sea tan difícil encontrarte.
Esta noche me voy, me voy muy lejos, tanto que desde allí no oiré tus gritos nunca más, ni tus lágrimas pesadas cuando caen al suelo, ni tus mentiras que son tantas que no puedo contarlas con los dedos de mis manos.
Pero quizás no sea tan lejos como para no oir tus susurros cuando me duerma en el silencio de unas velas. Y quizás no esté tan apartada de tu corazón y pueda oir su eco entre mis cuatro paredes. Y me volveré loca intentando romper mi alma en dos y lanzar tu lado muy lejos en el lago del olvido. Y me dolerá arrastrarme por los matorrales intentando dejar tus huellas por el camino, y me ahogaré en los mares más negros intentando dejar allí tu aliento para que no me atormente cuando intento respirar tan lejos de ti. Pero volveré y ya no te veré cuando mire al espejo. Lo único que veré será mi cara, y estará tan limpia que ya no la reconoceré como algo que te perteneció hace mucho tiempo. No quiero pertenecer a nadie. Quiero tocar mis rasgos y saber que son mios y que nunca me traicionarán. Quiero enseñar a mis ojos a no llorar cuando vean tus fotos; a mis labios que dejen de decirte en bajo que todavía te esperan; a mis dedos que dejen de escribir mil palabras al día sobre ti.

A veces una noche cambia todo. A veces crees que tienes tu vida organizada y aparece algo que remueve tus esquemas, y entonces intentas borrar lo que piensas que es una mancha. Y lo intentas con todas tus fuerzas hasta que te das cuenta que lo que parecía un borrón, es un renglón, y que ese renglón, quiere ser un párrafo de ese libro que vives a diario. Y cuando te das cuenta ese libro está lleno de renglones repetidos, y en todos ellos, puntos suspensivos que te hacen dudar de lo que sientes. Te paras a pensar y no te da tiempo llegar a una conclusión porque ya has terminado el epílogo y su nombre está antes del punto final. Y lees ese nombre una y otra vez, intentando descifrar su significado. Miedo. ¿Miedo? ¿A que? Nose. Demasiado tarde. Ya has dejado pasar mil sensaciones que se guardan en estuches de cristal. Y todo por esa sensación que recorre tu estómago y nubla tu vista, por eso que se cuela por tu espalda y te impide respirar, por esos gusanos que trepan por tus costillas hasta hacerte decir esas palabras que tanto odias que salgan de tus labios. Y oyes la risa nerviosa de los fantasmas que te esperan en el pasillo, y ves sus ojos rojos al fondo de tu cuarto y sientes su respiración en tu nuca cuando el insomnio te hace dar vueltas en la cama. Decides no volver a drogarte nunca más, o por lo menos no con esos polvos efímeros que no me van a llevar al otro lado de tu cama. Decides dejar de hacerte daño. Porque te das cuenta de que hacerte daño ahora ya sólo te duele a ti. A nadie más. Te levantas de la cama y subes unas persianas que se han pegado al balcón por el tiempo que llevaban siendo las guardianas de la oscuridad. Y en el espejo que hay enfrente aparece una figura que te cuesta reconocer. Solo ves unos ojos que hace un tiempo tenían algún brillo que ha debido de quedarse en la almohada desgastada de tanto buscar sueños que se esconden lejos de aquí. También hay unos labios que parece que hace tiempo eran bonitos, y un lunar en la barbilla que se ha difuminado. Todos esos rasgos te recuerdan a una persona que crees conocer, pero que perdiste de vista hace mucho. Asi que te apartas de esa imagen odiosa que has contemplado con repulsión, y te agachas hasta estar muy cerca del suelo. Sientes la superficie helada del marmol que es lo único que puede compararse con el hielo que hay dentro de ti.

Mañana volveré a pensar en ti, recordando mis sueños y reviviendo esa sensación tan extraña de confianza sin haberte conocido. Y miraré por la ventana para ver si te veo. Si pasas por mi lado mírame de reojo para ver si me entero. Quizás baje de mi mundo y te devuelva la mirada. Si no lo hago, ya lo haré otro día. Porque hay días como soles, y miradas como estrellas, algunas fugaces y tenues, y otras eternas y más brillantes aun. Y si no me doy cuenta de que eres tu, tu tampoco sabrás que soy yo. Porque cuando nos encontremos, nos miraremos a la vez. Y si no, yo te empujaré sin querer y retaré al destino para que nos reconozcamos.
Mañana...
Mañana el día será más claro y mi mirada más oscura porque habré pasado un día más lejos de ti.
Mañana no habrá nubes donde esconderse y yo estaré tapada bajo el velo de la soledad.
Mañana serás tu y yo seré el reflejo de alguien que fui.
Mañana será otro día, pero yo no podré ser otra, seré la que soy y la que fui, la que será y nunca podrá borrar de sus ojos la llama que se apagará cuando no amanezca más.

Qué dificil es esperar a mañana cuando quiero verte hoy.

 
Comentario:
No sé como he llegado hasta aquí pero tus palabras se me han pegado en la piel y no creo que me suelten nunca.
Iré pasando por aquí.
 
Comentario:
precioso y no es dificl solo q se hace muy largo la espera pero es mejor esperar sabiendo cuando tiene el final q no saber si le vas a ver
No