Tragedias y tragedias
Yo no suelo llorar, no porque no tenga ganas sino porque mis lacrimales deben de ser tan vagos como yo y no se deciden. A veces asoman de vez en cuando, cuando me enjuago la boca con el colutorio (el anuncio de:.. aguanta un poco más, ya casi está es uno de los más reales que conozco) pero poco más. Total que en este país en 3 días he visto más lágrimas que con todos los finales de culebrones juntos. Casi todas se fueron a Sevilla porque si algo he confirmado estos días es que el fútbol no solo tiene idiotizado a medio país sino que además nos tiene sensibilizados de narices. El caso es que se mueren por este orden: una gran actriz, un buen escritor y un joven futbolista. Los dos primeros tienen mención de honor en telediarios y algunos minutos en programas sensacionalistas. El pobre futbolista se lleva la palma y ocupa casi todos los minutos de los telediarios y demás programas de corazón. El fútbol manda, claro que sí, sobre todo cuando en la cuna de la civilización occidental se mueren 80 personas en unos incendios devastadores y nadie pestañea, o en Perú un terremoto se lleva por delante varias ciudades y nosotros seguimos masticando el filete con patatas. Pero si se muere un futbolista de 22 años, el país se paraliza, se entera hasta la panadera de mi pueblo y hasta te cuenta que su novia estaba embarazada, pobre. A mí me gusta el fútbol pero tengo mi razocinio y mi actitud crítica. Que en este país le demos más importancia a un futbolista que a un escritor es normal, pero que media población se conmueva por ese suceso y no por las catástrofes del planeta pues mira, no estoy de acuerdo. Y no quiero ni pensar lo que pasará cuando el que palme sea David Beckham. Lo siento muchísimo por Emma Penella, Franciso Umbral y Antonio Puerta pero lo siento mucho más por los peruanos, griegos y demás anónimos que mueren cada día y en los que pocos piensan porque no son famosos. Feliz fin de semana y ojo en las carreteras.
Defínete
Creo haberlo comentado en otro post, no me gusta la gente a la que todo le da igual. ¿Vamos al cine? Me da igual, ¿Tomamos algo? Como quieras, joer que no te puede dar igual ver la última de Ben Stiller (pobre la he tomado con él) que la última de Woody Allen aunque salga Ben Stiller (espero que no). Que no es igual una Fanta que un Kas, que no, ni una Coca que una Pepsi. Que ir a la playa no es igual que ir a la montaña, que no quiero que me complazcas en todo, que quiero que saques tu personalidad y te expreses, que la vida sino es muy aburrida con tanto conformismo. Me gustan las personas con carácter que saben lo que quieren aunque no sepan como conseguirlo. Quiero que me digan: hoy nos vamos a escalar, mañana comemos en aquel garito de la playa, el jueves podíamos ir a ver las estrellas al Kilimanjaro (vale eso queda lejos) cosas así. y eso era lo que quería decir hoy, básicamente.
Aquellos maravillosos años
Visualizando uno de los típicos mails de reenviar, me vino la idea de comentarlo aquí en alto. Se titula “como sobrevivimos”, supongo que la mayoría lo habéis visto. Habla de nuestra infancia (de la generación de los 30 años actuales y hacia atrás), de que íbamos sin casco en la bici, los columpios no tenían protección, todas esas cosas. Pues yo recuerdo que jugábamos al clavo con destornilladores, con dardos de punta de aguja, con peones con los que podíamos sacarnos un ojo, cuerdas y demás instrumentos peligrosos y eso con tan solo 7 u 8 años. Comíamos Chetos que costaban 5 pesetas, o sea, un duro y con 5 duros éramos los reyes del mambo porque nos daba para cromos, regalices, pipas y sobraba. Las pipas sabían mejor y los chicles eran tacotes de Cheiwn de fresa àcida como sabor estrella. ¿Dónde están esos chicles?. Merendábamos bocatas de Nocilla que sabían a Nocilla, Tulipán, helados Colajet y Drácula y hasta el Frigurón que era azul. Había yogures Yoplait y Chambourcy y traían cromos que pegábamos con cola de pincel porque no eran adhesivos. Todo el mundo tenía una bici Orbea, BH o BMX Torrot, esta última tenía una sillín que era un sillón y subir una cuesta con eso sí que era para salir en el Guinness. Nos tirábamos 2 horas armando el fuerte de playmóbil y hacíamos construcciones imposibles con el Tente. Jugábamos en la calle con cualquiera que tuviera un balón sin importarnos quién era o de donde venía y nuestras madres ganchillaban en la plazoleta y nos echaban un ojo de vez en cuando. De vez en cuando también alguien se cabreaba y tiraba a alguien de los pelos o nos caíamos y había que tirar de mercromina y agua oxigenada. La mayoría teníamos rodillas y codos con postillas pero eso eran gajes de la infancia. En el seiscientos de mis tíos íbamos 6 niños a la playa, 3 subidos en las piernas de 3. Si nos dejaban el monopoly, nos pasábamos los días de lluvia en el rellano de la escalera contando dinero de mentira. Los Reyes Magos nos traían una muñeca a la que le crecía el pelo si tirabas de las coletas y el maquillaje de la señorita pepis, aunque a mí me traían cosas raras para una niñ acomo un balón de baloncesto. Podría seguir y estoy segura de que vosotros también, y desde aquí aún sabiendo que no me leerán, agradezco a mis padres la infancia que me brindaron, una de las etapas más felices que recuerdo.
De cine
Pues sí porque acabo de escuchar en la radio el siguiente dato revelador: Spiderman 3 ha recaudado más que las 16 películas españolas más taquilleras de este año (esto en España claro). Interesante ¿verdad?. Vale que no vayamos a ver Pérez, el ratoncito de tus sueños, que sí, es la española más vista (pa flipar) pero por lo menos El perfume que está incluída como española por la coproducción o El laberinto del fauno que se estrenó en 2006 pero estuvo en taquilla mucho del 2007... Vale pues por si estos datos no os inmutan, las 4 películas más taquilleras del mundo mundial en 2007, aparte de Spiderman 3 fueron: 300, Piratas del Caribe 3, Noche en el museo (no es broma eh), y, por fin Babel. No quiero ni pensar en los oscars de este año pero me los estoy imaginando. Ya veo a Ben Stiller (Algo pasa con Mary) desfilando por la alfombra roja con la cara de idiota que pone siempre en sus películas. Algo está pasando en la industria cinematográfica y no es bueno, no , no.
Los móviles
Que soy rara no es un secreto. Tardé un montón en comprarme un móvil y cuando lo hice lo dejaba siempre en casa. Mis amigos y pareja (las que han ido pasando) me echan broncas constantemente porque además de eso lo llevo siempre sin voz. No me interesa que tenga cámara, ni bluetooth (tampoco sé si se escribe así y me importa muy poco) y todo esto por qué?? Pues porque no quiero que nada más controle mi vida. Lo he pensado, cada vez que entro en un centro comercial o voy por el casco viejo de la ciudad una cámara me sigue los pasos. Mi tarjeta de crédito informa al banco de todo lo que compro, mi móvil registra las llamadas y los sms de los números a los que llamo, si es que solo falta que me pongan una cámara en el baño y ya no habrá ningún secreto en mi vida. La vida es descubrir, indagar, abrir los ojos y asombrarse. Yo últimamente me asombro cada vez menos. Ojalá me equivoque pero si seguimos así no habrá nada de lo que sorprenderse.
El método
Ayer conocí a un chica. Se hace llamar Sara, parece simpática e inteligente y.....vale vale, es broma, ese no será el tema del post pero lo escribo porque ella me vigila, que conste. El método es el título de un libro sobre un maestro de la seducción. En él se describen una serie de pautas para seducir a mujeres y me produce tanta risa este argumento que supongo que iré comentando frases del libro en siguientes post, sobre todo porque voy escasa de temas interesantes. Pensando sobre este libro, ayer con unos colegas tertuliamos un rato y yo llegué a la conclusión de que no existen reglas ni métodos ni normas ni pautas para conquistar a alguien. Somos todos y todas tan diferentes, tan peculiares que por mucho que lo intentemos o que busquemos una razón, si gustamos a 10 personas probablemente cada una nos dará un motivo diferente. Mirémosme a mí por ejemplo. Ni soy una conquistadora, ni he salido nunca con ánimo de ligarme a X woman ni soy de una belleza que llame la atención y sin embargo, algo le ha gustado a una serie de personas con las que he tenido relaciones. A veces lo he preguntado ¿qué has visto en mí? y siempre he obtenido respuestas tan diferentes como desconcertantes. Una de ellas fue: cuando te ví te apoderaste de la energía de todo el salón (era un cumpleaños en casa de unas amigas). Así que me leeré este libro con el único objetivo de reirme de eses trucos para hacer que las mujeres se derritan a mi paso. Un saludo para Sara, mi única lectora jeje
Regreso parte 2
El primer día que empecé a escribir este blog dije que era un desastre y que no sería capaz de escribir ni 2 días seguidos o algo así. Lo he cumplido, efectivamente no tengo constancia para escribir un blog. Un día hasta intenté borrarlo pero ¡¡ no sé cómo se borra!! esto es el colmo, lo sé. Y en estas estaba sin escribir nada ni pasarme por aquí hasta que una amable chica me ha comentado el post de julio, ese solitario y ridículo post y me he dicho a mí misma: joer, ¿por qué no intentas retomar el blog? Uff, esto implicaría como mínimo tener algo que decir cada día y teclearlo. Como máximo leerme otros blogs para estar un poco en la onda y ver lo que se cuece en la blogosfera. Así que venga, como propósito pre otoñal voy a retomar el blog si se le puede llamar así. Y gracias a esta chica (ahora miraré el nombre) por haber sido el resorte que me ha vuelto a traer al mundo bloggero. Finish today