Papelera mental
Reciclando mi mente
Acerca de
Soy la complejidad hecha persona, lo iremos confirmando poco a poco
Sindicación
 
Cosas
Paz Vega ha posado desnuda, cubierta con un manto de 6.000 cristales de Swarovski para la portada de diciembre de la edición española de la revista Elle. La actriz se ha sometido a una minuciosa y agotadora sesión de maquillaje de 14 horas puesto que los cristales se le colocaron uno a uno. Yo sé de alguna y de muchos que se pelearían por quitárselos uno a uno. Y es que hay noticias que llaman mucho la atención. Al igual que esta: Un juez prohíbe la tala del árbol de Ana Frank. Era un castaño, y al contemplarlo desde la casa de Amsterdam donde se ocultaba de los nazis, lo elevó a la categoría de símbolo de la libertad perdida. El antiguo escondite, situado a la orilla de los canales de la capital holandesa, es hoy uno de los museos más visitados del mundo. El castaño ha seguido en pie y los jueces detuvieron anoche su tala, ordenada por el Ayuntamiento. "Nuestro castaño florece de nuevo. Está lleno de hojas y es mucho más bonito que el año pasado", dejó escrito Ana Frank en su diario el 13 de mayo de 1944. Y ahí seguirá, de momento al menos, custodio de las miradas de una niña que se imaginó la libertad mirándolo. Son noticias muy diferentes pero es lo que más me ha gustado de todo lo que he leído hoy y es que en las noticias, como en la vida, siempre hay pequeñas cosas que nos alegran el día.
 
El tiempo
Galicia ya no es Galicia, al menos no la Galicia de mi infancia, niñez y adolescencia, cuando en octubre ya me ponía la bufanda. Debe hacer un mes que no llueve y no solo eso sino que hace más sol y casi más calor que en todo el verano. El cambio climático es un hecho. La sequía deja a la luz ciudades asolagadas (me gusta el término gallego para inundadas) bajo los embalses e incluso descubre termas romanas. Y de momento no parece que el meteosat vaya a cambiar. El anticiclón de las Azores se ha hecho estacionario en Galicia, le han gustado el verde y la playa y se ha quedado ahí de vacaciones. Un otoño atípico, desde luego, pero para mí el mejor de todos porque estoy en una nube (sin agua) y espero que continue, aunque los gallegos pidamos un buen chaparrón y luego que siga el buen tiempo.