El caso Madeleine
Tengo que reconocer que lo que más enganchada me tiene este verano que se nos va es el caso Madeleine. Padres doctores que sedan a sus hijos y se van a cenar tan panchos a 50 metros de donde los retoños duermen. Hija que desaparece, campaña mediática donde las haya, padres sospechosos y policía lenta. Dan ganas de llamar a Grissom y a sus chicos para que resuelvan el caso examinando las motas de polvo de la alfombra o los hilos del osito de peluche. Y es que una vez más la realidad supera a la ficción. Alguno de Hollywood se estará frotando las manos para producir una película que probablemente acabará en las sobremesas de antena 3 porque a mí lo que verdaderamente me interesa es el caso en sí, la niña que es la única víctima de este circo mediático y que desgraciadamente no puede regresar para desvelar el final. Podría mojarme y decir que pienso que fueron sus padres, esa madre que siempre aparenta frialdad y el padre tan campechano formando un gran equipo, unidos en todo momento. La verdad es que si fueron ellos, los oscars se les quedaban pequeños, aunque no sería la primera vez que alguien monta una película de ese calibre y resulta ser culpable. Ahora que les han pinchado los teléfonos a los padres y que parece que van a empezar a excavar quizá estemos cerca del final. Mientras no llega, disfrutaré lo poco que queda de verano
Comentario:
Lo que es una pena es pensar que hay muchas otras familias que se hallan en la misma situación y los medios no son los mismos. ¿Cuántos niños debieron desaparecer el día que desapareció Madeleine?
Comentario:
Yo también sigo las instancias del caso Madeleine, y yo también me animo a decir que hay un montón de posibilidades de que los padres estén envueltos en el resultado, ya a estas alturas, fatal por donde se lo mire. Es tristísimo que con tanta tecnología que tenemos para otras cosas, no se pueda acelerar el proceso...