Mi nuevo espacio vital
Y sin darme cuenta, hoy empiezo a formar parte de esta “blogsfera” tan ya generalizada. Como buena piscis que soy - se supone que me muevo como pez en el agua -, no puedo evitar sentir un poco de “respeto” al lanzarme sin reflexión previa a un nuevo medio, al que espero ser capaz de adaptarme, y en el que espero ser aceptada.
Pero así son las tentaciones, imprevistas, repentinas, seductoras, irremediables… O al menos así lo son para mí. Y ésta, el hecho de querer escribir aquí, ha sido una de ellas.
Hasta pronto.
Pero así son las tentaciones, imprevistas, repentinas, seductoras, irremediables… O al menos así lo son para mí. Y ésta, el hecho de querer escribir aquí, ha sido una de ellas.
Hasta pronto.