Carpe diem
VIVE EL PRESENTE Y NO CONFIES EN EL MAÑANA
Acerca de
Día Limbo, llegué a un museo vació, certera, captadora de mensajes esenciales, eterna peregrina, psicodélica, moderna, curiosa, disimulada ante muchas cosas. Soy como una computadora diseñada por una absurda ecuación que jamas se repite. Dulce destino el mío: hacer poemas de amor para dártelos a oscuras sin que sepas que soy yo. Dulce destino el mío: morir por tí de amor; perder en una mirada tuya... el corazón.
Sindicación
 
¿Cómo decir......?
Como podría hacerlo de tal forma que sonara original y es que parece que amar esta de moda, hay canciones y poemas pareciera que el mundo esta lleno de amor. Así que si llegase y te digiera simplemente “Yo te amo” no sonaría muy creíble, ahora cualquiera puede decir “Te amo” es tan fácil fingir un sentimiento, sostener una mirada, tomarse de la mano y caminar... así que quiero que lo sepas de una forma diferente, que no quepa duda en ti de que te amo, que no pienses que son solo palabras y que mis actos son fingidos o que es solo pasión. Y lo he estado pensando mucho, imaginando las posibilidades que hay un mundo como este, entre tantas cosas que hay debe haber alguna forma de saber que lo que tenemos frente es el verdadero amor, ¿de qué serviría entonces que estuviera aquí, si no podemos reconocerlo?

Así que buscando en mi mente, me he desvelado hasta el día de hoy, son las 4:30 de la mañana, es mi octavo de día de reflexión acerca del amor, uno se sorprendería de las cosas que puede llegar a concluir después de ocho días de desvelos, y sabes? Ya se como decirte que te amo.

Decidí que voy a decirte lo mucho que has significado para mí desde que te conocí, voy a mirarte a los ojos y voy a dejar salir de mi boca en un suave susurro, “Te amo”, voy a decírtelo mientras mi corazón palpita a todo potencia y observo tu rostro asombrado, y si después de esto, noto en tu rostro algún indicio de duda o me miras como si fuera esto algo cotidiano, he decidido que voy a enseñarte esta carta, en ella comprenderás que es verdad que me he esforzado por encontrar alguna forma de que confíes, de que no dudes, de que creas realmente que en el mundo todavía hay amor verdadero, como el que yo te ofrezco.

Si logras imaginarte ocho noches en vela, imaginando tu cara, deseando tenerte a mi lado y zambulléndome en mi propia alma para hallar palabras que describan el sentimiento más hermoso que pueda existir. Y es que, amor, hay muchas formas de nombrarlo, hay muchas formas de fingirlo, hay tantas ganas de encontrarlo, pero solo una vez en la vida el amor verdadero se encuentra frente a ti... y yo creo, que, gracias a Dios, por fin te encontré.

(Esto fue escrito hace mucho....)
 
Lo que vivo
En el paraíso de tus ojos,
me pierdo porque estoy perdida,
en la paz de tus labios,
me encuentro porque estoy contigo,
en el universo de tu alma,
vivo con mil sentidos,
en ti, vivo amándote.

Mi objetivo son tus sentimientos,
uno a uno, de mi a ti,
riendo tristezas,
llorando sonrisas,
mi objetivo eres tú,
y sólo tú, para amarte.

Si cruzas mis sentimientos
y anudas mis anhelos,
si habitas en mis sueños
y resides en mis deseos,
si sabes que te amo,
y sabiéndolo eres feliz,
si sabes que eres todo para mí.
 
Mi mayor pecado
Mi mayor pecado es fijar mi vista
hacia un lugar en donde tú estabas,
en donde el sol iluminaba y hacia
reflejo con tu figura.

Mi mayor pecado es amarte sin
dejarte mirar hacia el norte,
sin dejarte caminar sola, sin
que respires la tristeza sola.

Mi mayor pecado es querer
seguir amandote hasta el final
y querer que tú me sigas
amando como por última vez,
déjame sentir todo tu ser,
acaricia este cuerpo que tiene sed
toma este corazón que quiere solo latir por ti,
llévate mi esencia no la quiero esta vez
te la obsequio, es mi mayor regalo.
Porque tú fuiste mi mayor regalo,
porque tú fuiste mi mayor pecado.

Un pecado que me gusta llevar hasta el final.