"¿De dónde viene el verbo follar?"
Viene de la palabra latina follicare (soplar), proviniente a su vez de follis (fuelle). Follicare ha dado a nuestra lengua otras palabras como folgar, holgar y huelga. El verbo follar, en su origen, significó jugar o recrearse; después pasó a referirse al acto sexual. Para referirnos a lo mismo también utilizamos fornicar, palabra que viene de fornices, los puentes bajo los que solían situarse las prostitutas romanas a la espera de clientes.
Dulce destino el mío:
hacer poemas de amor
para dártelos a oscuras
sin que sepas que soy yo.
Dulce destino el mío:
morir por tí de amor;
perder en una mirada tuya...
el corazón.