Resumiendo para mi misma
Con tanto estupido nervio, porque es estupido, lo se, pero es que tengo la sensacion de que tiene que ser hoy... En fin, el caso es que me he propuesto resumir el comienzo...
La conocí hace varios años, seis o siete diría yo, y éramos amigas pero por el simple hecho de estar en el mismo grupo, en realidad, apenas nos hablábamos, lo evitábamos más bien, no teníamos nada que decirnos.
Fue hace cuatro años cuando la casualidad hizo que nos sentáramos juntas, que a partir de ese momento, nos viéramos obligadas a compartir tantas horas juntas que acabamos siendo inseparables. Ambas dejamos a nuestras mejores amigas de la infancia y nos volcamos en conocernos la una a la otra, aquel año tuvimos problemas con mil personas por nuestra repentina amistad, se sumo a todos esos problemas la relación que mantenía con mi primer amor, tanto juego despertaba envidias aunque nadie sabia lo que había, solo Ella, fue una de las personas que vivió conmigo tanto los buenos como los malos momentos de aquel primer amor.
Cada día nuestra confianza era mayor, por algo fui la primera a la que confeso que estaba enamorada desde hacia años de un chico, su verdadero primer amor me dijo, nadie mas lo sabia, era mi mejor amiga y cada día éramos mas inseparables.
Hará dos años que me confeso que le gustaba una mujer, la primera según me dijo, su actual ex, la primera en saberlo, la primera en saber también cuando rompieron y porque, y tal vez tanta confianza se fue desarrollando hasta llegar a un grado de complicidad extraño. La una sabe lo que piensa la otra antes de decirlo, sabemos como vamos a reaccionar, sabemos lo que sentimos y desde luego, con una mirada nos lo decimos todo.
A raíz de romper con su ex y con la división que se creo en el grupo nos unimos muchísimo mas, fue en septiembre cuando pensé por primera vez que yo le gustaba, lo pensé y lo supe y lo note y me entro el miedo a que pasara algo, pero lo sabia, solo una persona es testigo de que lo pensé, quizás por ese pensamiento, real o no, quien sabe, me permití el lujo de hacerle preguntas cada vez mas personales, supongo que tanto tema personal picaba nuestra curiosidad y comenzamos a jugar.
Recuerdo cuando olvido felicitarme en mi cumpleaños, bueno, olvido ser la primera simplemente pero se hundió y eso me extraño.
No me extraño tanto como un fin de semana en noviembre en el que me di cuenta de que se me había ido de las manos, de que no lo había parado a tiempo, discutimos un viernes, el sábado no nos hablamos hasta la noche, discutimos y supuestamente lo arreglamos pero no fue así, el domingo tuvimos que hablar diez horas para solucionarlo. El motivo de la discusión… fue mi frialdad, el hecho de que yo creía que no era importante para ella, una serie de motivos que si los pensamos ahora... ¿no eran ya algo más? Fue una discusión en toda regla, típica de pareja, y eso llevo a que empezáramos a bromear sobre liarnos.
Era un juego, amigos, de verdad, solo un juego. Yo me creía con el poder para controlarlo sin ningún problema.
Incluso cuando veía como la confianza ya era extrema, cuando ella me contó que aquel chico del que me hablo en su día era en realidad una chica, como cuando comenzamos a hablar de lo que nos gustaría hacer con nuestras parejas, cuando empezamos a preguntarnos si yo, como heterosexual que era o soy, podría estar con una mujer.
En Navidad se nos fue de las manos, yo ya dudaba de si me estaba enamorando, tenía miedo de sufrir, tenía miedo de muchas cosas y eso me impedía pararlo, recuerdo como mi amiga se reía de mí cuando decía que nunca pasaría nada.
En enero fue cuando intentamos liarnos y no pude, supe en aquel instante que estaba enamorada y me haría daño si lo hacia entonces, apenas una semana mas tarde volvimos a discutir, acabo confesándome que estaba enamorada de mi…
La mayoría del resto de la historia lo sabéis, que si si, que si no, que si te quiero, ahora te quiero yo mas… Quien sabe como continuara, pero me apetecía recordar como ha sido nuestra historia…
¿Quién me diría que le contaba lo que quería a un chico a mi futura pareja? ¿Quién me diría a mi que estaba animando a luchar por una chica a mi futura pareja, chica que después seria su ex y me haría la vida imposible? ¿Quién me podía asegurar que le estaba contando a mi futura pareja mis miedos y mis gustos? ¿Mis sentimientos? ¿Mis inseguridades? A veces eso nos trae consecuencias, nos conocemos demasiado bien, no podemos ocultarnos nada, pero también hace que nos cortemos, que no distingamos bien la amiga de la ‘novia’ y eso dificulta las cosas, pero las envuelve en un halo precioso, todo hay que decirlo… que por algo es mi princesa…
La conocí hace varios años, seis o siete diría yo, y éramos amigas pero por el simple hecho de estar en el mismo grupo, en realidad, apenas nos hablábamos, lo evitábamos más bien, no teníamos nada que decirnos.
Fue hace cuatro años cuando la casualidad hizo que nos sentáramos juntas, que a partir de ese momento, nos viéramos obligadas a compartir tantas horas juntas que acabamos siendo inseparables. Ambas dejamos a nuestras mejores amigas de la infancia y nos volcamos en conocernos la una a la otra, aquel año tuvimos problemas con mil personas por nuestra repentina amistad, se sumo a todos esos problemas la relación que mantenía con mi primer amor, tanto juego despertaba envidias aunque nadie sabia lo que había, solo Ella, fue una de las personas que vivió conmigo tanto los buenos como los malos momentos de aquel primer amor.
Cada día nuestra confianza era mayor, por algo fui la primera a la que confeso que estaba enamorada desde hacia años de un chico, su verdadero primer amor me dijo, nadie mas lo sabia, era mi mejor amiga y cada día éramos mas inseparables.
Hará dos años que me confeso que le gustaba una mujer, la primera según me dijo, su actual ex, la primera en saberlo, la primera en saber también cuando rompieron y porque, y tal vez tanta confianza se fue desarrollando hasta llegar a un grado de complicidad extraño. La una sabe lo que piensa la otra antes de decirlo, sabemos como vamos a reaccionar, sabemos lo que sentimos y desde luego, con una mirada nos lo decimos todo.
A raíz de romper con su ex y con la división que se creo en el grupo nos unimos muchísimo mas, fue en septiembre cuando pensé por primera vez que yo le gustaba, lo pensé y lo supe y lo note y me entro el miedo a que pasara algo, pero lo sabia, solo una persona es testigo de que lo pensé, quizás por ese pensamiento, real o no, quien sabe, me permití el lujo de hacerle preguntas cada vez mas personales, supongo que tanto tema personal picaba nuestra curiosidad y comenzamos a jugar.
Recuerdo cuando olvido felicitarme en mi cumpleaños, bueno, olvido ser la primera simplemente pero se hundió y eso me extraño.
No me extraño tanto como un fin de semana en noviembre en el que me di cuenta de que se me había ido de las manos, de que no lo había parado a tiempo, discutimos un viernes, el sábado no nos hablamos hasta la noche, discutimos y supuestamente lo arreglamos pero no fue así, el domingo tuvimos que hablar diez horas para solucionarlo. El motivo de la discusión… fue mi frialdad, el hecho de que yo creía que no era importante para ella, una serie de motivos que si los pensamos ahora... ¿no eran ya algo más? Fue una discusión en toda regla, típica de pareja, y eso llevo a que empezáramos a bromear sobre liarnos.
Era un juego, amigos, de verdad, solo un juego. Yo me creía con el poder para controlarlo sin ningún problema.
Incluso cuando veía como la confianza ya era extrema, cuando ella me contó que aquel chico del que me hablo en su día era en realidad una chica, como cuando comenzamos a hablar de lo que nos gustaría hacer con nuestras parejas, cuando empezamos a preguntarnos si yo, como heterosexual que era o soy, podría estar con una mujer.
En Navidad se nos fue de las manos, yo ya dudaba de si me estaba enamorando, tenía miedo de sufrir, tenía miedo de muchas cosas y eso me impedía pararlo, recuerdo como mi amiga se reía de mí cuando decía que nunca pasaría nada.
En enero fue cuando intentamos liarnos y no pude, supe en aquel instante que estaba enamorada y me haría daño si lo hacia entonces, apenas una semana mas tarde volvimos a discutir, acabo confesándome que estaba enamorada de mi…
La mayoría del resto de la historia lo sabéis, que si si, que si no, que si te quiero, ahora te quiero yo mas… Quien sabe como continuara, pero me apetecía recordar como ha sido nuestra historia…
¿Quién me diría que le contaba lo que quería a un chico a mi futura pareja? ¿Quién me diría a mi que estaba animando a luchar por una chica a mi futura pareja, chica que después seria su ex y me haría la vida imposible? ¿Quién me podía asegurar que le estaba contando a mi futura pareja mis miedos y mis gustos? ¿Mis sentimientos? ¿Mis inseguridades? A veces eso nos trae consecuencias, nos conocemos demasiado bien, no podemos ocultarnos nada, pero también hace que nos cortemos, que no distingamos bien la amiga de la ‘novia’ y eso dificulta las cosas, pero las envuelve en un halo precioso, todo hay que decirlo… que por algo es mi princesa…