Personas que aparecen: La Sincronicidad
Hay veces que en momentos vitales de la vida de una persona aparecen otras que vienen del pasado con las que parece que hay que resolver algún asunto pendiente.
Ayer hablaba con S sobre los asuntos de la sincronicidad. Comentábamos que cuanto había de verdad en ello o de casualidad o azar. La verdad que no llegamos a ninguna conclusión. A ambos nos han aparecido personas con las que tenemos algún tipo de relación que no hemos podido finalizar y estas personas aún olvidándolas en la mente han seguido apareciendo.
Yo no sé que se tiene que hacer en estos casos, si quedar con la persona y esperar a ver qué es la información que te tiene que transmitir o cuál es la idea o quizá es sencillamente quedar y ver qué surje.
Es como cuando uno va por la calle de su propio barrio, pueblo, ciudad y un día se encuentra a alguien conocido. Al día siguiente se lo vuelve a encontrar y pasa una semana y se lo vuelve a encontrar. Es como si pasara algo que hiciera chocar a esas dos personas.
Hará un año me leí un libro que trataba sobre los fenómenos de la sincronicidad. Está claro que es una cuestión de creencias y de visión de la vida. Creo que el autor del libro se llamaba Eduardo Zancolli... pero no me hagáis mucho caso. Era interesante pero para mí modo de ver demasiado fantasioso o mágico. (a pesar de que se trataba de un hecho autobiográfico).
¿Qué opináis de los fenómenos sincrónicos?
La sincronía parece que fue definida por Carl Gustav Jung (psicoanalista que se desvinculó del modelo freudiano) En su libro "Recuerdos, sueños, pensamientos" de la editorial Seix Barral en la página 481 dice: "Sincronicidad. Concepto acuñado por C.G.Jung para expresar una oportuna coincidencia o concordancia a) de un acontencimiento psíquico y de otro físico, que no están unidos casualmente entre si. Tales fenómenos de sincronización suceden, por ejemplo, si acontecimientos interiores (sueños, visiones, presentimientos) tienen una concordancia con la realidad externa: la imagen interna o el presentimiento se han mostrado ve -verdaderas- b) de sueños, pensamientos, etc, iguales o semejantes que tienen lugar simultáneamente en diversos lugares. Ni una ni otra manifestación puede explicarse por casualidad. Parecen más bien depender de procesos arquetípicos en el inconsciente"
Ayer hablaba con S sobre los asuntos de la sincronicidad. Comentábamos que cuanto había de verdad en ello o de casualidad o azar. La verdad que no llegamos a ninguna conclusión. A ambos nos han aparecido personas con las que tenemos algún tipo de relación que no hemos podido finalizar y estas personas aún olvidándolas en la mente han seguido apareciendo.
Yo no sé que se tiene que hacer en estos casos, si quedar con la persona y esperar a ver qué es la información que te tiene que transmitir o cuál es la idea o quizá es sencillamente quedar y ver qué surje.
Es como cuando uno va por la calle de su propio barrio, pueblo, ciudad y un día se encuentra a alguien conocido. Al día siguiente se lo vuelve a encontrar y pasa una semana y se lo vuelve a encontrar. Es como si pasara algo que hiciera chocar a esas dos personas.
Hará un año me leí un libro que trataba sobre los fenómenos de la sincronicidad. Está claro que es una cuestión de creencias y de visión de la vida. Creo que el autor del libro se llamaba Eduardo Zancolli... pero no me hagáis mucho caso. Era interesante pero para mí modo de ver demasiado fantasioso o mágico. (a pesar de que se trataba de un hecho autobiográfico).
¿Qué opináis de los fenómenos sincrónicos?
La sincronía parece que fue definida por Carl Gustav Jung (psicoanalista que se desvinculó del modelo freudiano) En su libro "Recuerdos, sueños, pensamientos" de la editorial Seix Barral en la página 481 dice: "Sincronicidad. Concepto acuñado por C.G.Jung para expresar una oportuna coincidencia o concordancia a) de un acontencimiento psíquico y de otro físico, que no están unidos casualmente entre si. Tales fenómenos de sincronización suceden, por ejemplo, si acontecimientos interiores (sueños, visiones, presentimientos) tienen una concordancia con la realidad externa: la imagen interna o el presentimiento se han mostrado ve -verdaderas- b) de sueños, pensamientos, etc, iguales o semejantes que tienen lugar simultáneamente en diversos lugares. Ni una ni otra manifestación puede explicarse por casualidad. Parecen más bien depender de procesos arquetípicos en el inconsciente"
Que el mundo se transforma pero no se acaba
Bueno... pues si... y yo sin cierto aire de misticismo o con el misticismo que tuve y quiero recuperar, lo digo en plan Nostradamus de barrio chungo, el mundo se transforma. Alguien dijo... sobre el 2007/2008 el mundo va a empezar a transformarse en otra cosa... grandes catástrofes incluso dicen que vendrán extraterrestres para llevarse gente a otros universos.
Hay algo claro... el mundo, la naturaleza se ha cansado... se ha cansado de tanto vapuléo, de tanto palo de escoba, de tanta zozobra y de tanta subversión... Dicen que somos una plaga... yo no creo que seamos una plaga... somos una especie compleja, ser humano siempre ha sido complejo.
El caso es que como ya he dicho no se acaba se transforma... en una sociedad completamente diferente... ¿Qué cómo será? Lo cierto que no lo sé... sé que será diferente... no tendrá casi ningún valor del que tiene actualmente. ¿Qué si lo he consultado con una bola de cristal? ¿Qué si sé de astrología? Pues no... ni tampoco me pagan por escribir en el blog.
Solo quiero que a nadie le pille desprevenido.
Hay algo claro... el mundo, la naturaleza se ha cansado... se ha cansado de tanto vapuléo, de tanto palo de escoba, de tanta zozobra y de tanta subversión... Dicen que somos una plaga... yo no creo que seamos una plaga... somos una especie compleja, ser humano siempre ha sido complejo.
El caso es que como ya he dicho no se acaba se transforma... en una sociedad completamente diferente... ¿Qué cómo será? Lo cierto que no lo sé... sé que será diferente... no tendrá casi ningún valor del que tiene actualmente. ¿Qué si lo he consultado con una bola de cristal? ¿Qué si sé de astrología? Pues no... ni tampoco me pagan por escribir en el blog.
Solo quiero que a nadie le pille desprevenido.
La locura vital
Cada día que pasa es una velada menos que celebrar, es un espíritu menos que regir, es un pedazo de cielo menos que restregar. La suavidad de la razón, la pulcritud del agua salada, la temeridad del juego de la vida.
Tirar los dados, creerse inmune, celebrar con distancia el apego o soltarse al vacío de la existencia requiere esfuerzo y valentía.
No hay recompensas, ni hay triunfo, no hay premios, ni hay metas. Caminar a ciegas, caminar despacio, ser un silencio demasiado pesado, demasiado atado a las cadenas. Quedarse situado entre dos tierras que no tienen dirección.
Creerse el amo de un puente derrumbado es tener la ropa mojada y el sentimiento lleno de flores de olor dulzón.
Y para cuando te levantas, para cuando ya no queda ninguna queja contestada, para entonces el agua que retiene la vida, la que se reseca, sube de energía y se desborda provocando un malestar profundo, como demencial.
Querer negar esa evidencia de castigo, querer girar la cabeza a ese destino, querer decir que ha sido una torpeza que no volverá a suceder es como querer tapizar la boca o querer rellenar de algas ese mar estancado del que no brota la sal.
Y para cuando la muerte, que continúa lejana, se decida a acercarse no avisará en ninguna puerta concreta. Se llevará por delante la angustia de vivir atado a una roca pesada que no sabe como contactar con la tierra.
(besos a todos los que me leéis. Quizá esté unos días sin internet, todavía no lo sé....)
Tirar los dados, creerse inmune, celebrar con distancia el apego o soltarse al vacío de la existencia requiere esfuerzo y valentía.
No hay recompensas, ni hay triunfo, no hay premios, ni hay metas. Caminar a ciegas, caminar despacio, ser un silencio demasiado pesado, demasiado atado a las cadenas. Quedarse situado entre dos tierras que no tienen dirección.
Creerse el amo de un puente derrumbado es tener la ropa mojada y el sentimiento lleno de flores de olor dulzón.
Y para cuando te levantas, para cuando ya no queda ninguna queja contestada, para entonces el agua que retiene la vida, la que se reseca, sube de energía y se desborda provocando un malestar profundo, como demencial.
Querer negar esa evidencia de castigo, querer girar la cabeza a ese destino, querer decir que ha sido una torpeza que no volverá a suceder es como querer tapizar la boca o querer rellenar de algas ese mar estancado del que no brota la sal.
Y para cuando la muerte, que continúa lejana, se decida a acercarse no avisará en ninguna puerta concreta. Se llevará por delante la angustia de vivir atado a una roca pesada que no sabe como contactar con la tierra.
(besos a todos los que me leéis. Quizá esté unos días sin internet, todavía no lo sé....)
Un pedazo de esperanza ¿Dónde está el corazón?
No dejo de quedarme perplejo. No puedo evitarlo. No es que naciera así, ni que sea así permanentemente. Es una sensación la que me recorre. Tengo 23 años y no entiendo el mundo en el que vivo. No entiendo porqué la mayor parte de las relaciones que se piden y ofrecen aquí son sexuales, no entiendo porqué nadie se atreve a pedir amor, a pedir una mirada, una sensación un espacio de liberación dónde el sexo no lo centre todo. Veo gente que podría ser maravillosa que podría ofrecerse de otras maneras que podría pensar "No soy un objeto, soy una persona". Pero prefieren buscar algo que tiene fecha de caducidad. Un encuentro esporádico, ni siquiera un contacto con el ser. No veo a casi nadie preguntándose por la espiritualidad, ni por el más allá, ni por la existencia, ni por el miedo a la propia vida, ni por la personalidad, el carácter, el ego... Es como si leyera anuncios de personas que prefieren vivir como "zombies". Y eso me apena y me hace sentir solo, cada vez más solo porque no encuentro chicos que sean sensibles y que no estén obsesionados por las modas, las discotecas, las drogas. Estamos en el momento de lo físico, de la fotografía, de lo estético... y por otro lado nos dicen "tenemos que cuidarnos por dentro". ¿Pero solo podemos cuidarnos con deportes? ¿Porqué en lugar de pedir un abrazo que es lo que verdaderamente necesito me callo? ¿Porqué en lugar de esperar que haya alguna persona diferente, inteligente y creativa me veo solo? ¿Porqué siendo tan joven siento todas estas cosas que mucha gente afronta en otros momentos de su vida, cuando han ido cumpliendo años y se han desengañado varias veces?
Quizá si me queda un pedazo de esperanza. Quizá haya alguien que comprenda que el amor es tan necesario como la nutrición. Y que tocar un cuerpo es algo muy especial, muy importante y se tiene que hacer con respeto.
Muchas veces me gustaría conocer a alguien para conocer el tantra que es una sexualidad diferente, con respiración, con respeto, con nociones de yoga. Pero esa persona espiritual no llega... o quizá la dejé escapar o me dio miedo verla.
Y acabo pensando que somos muchos los que estamos perdidos pero pocos los que nos atrevemos a confesarlo.
Aquí dejo esto
Quizá si me queda un pedazo de esperanza. Quizá haya alguien que comprenda que el amor es tan necesario como la nutrición. Y que tocar un cuerpo es algo muy especial, muy importante y se tiene que hacer con respeto.
Muchas veces me gustaría conocer a alguien para conocer el tantra que es una sexualidad diferente, con respiración, con respeto, con nociones de yoga. Pero esa persona espiritual no llega... o quizá la dejé escapar o me dio miedo verla.
Y acabo pensando que somos muchos los que estamos perdidos pero pocos los que nos atrevemos a confesarlo.
Aquí dejo esto
Viajes colectivos en metro
Lo habré hablado más veces... pero no me cansaré de repetirlo. Hay una cierta aureola de decaimiento que se produce habitualmente en esos "citizens" que suben al metro. Y cómo todo ese alarde de ojos medio cerrados y de suspiros apagados acaban invadiendo nuestros pequeños o grandes corazones. Miras alrededor, escuchas que de vez en cuando sube demasiada gente y te sientes agobiado. Intentas sonreír pero sientes empujones y gente apesadumbrada que sale del trabajo o se dirige hacia el.
Estas mismas personas sonríen cuando se encuentran por casualidad en los andenes a familiares o otros amigos. Cambian el rictus de la cara que en soledad es de cierto sentimiento de aislamiento.
¿Perdidos en nosotros mismo cuando viajamos sin nuestro personaje social? Yo no lo sé... pero me lo pregunto
Estas mismas personas sonríen cuando se encuentran por casualidad en los andenes a familiares o otros amigos. Cambian el rictus de la cara que en soledad es de cierto sentimiento de aislamiento.
¿Perdidos en nosotros mismo cuando viajamos sin nuestro personaje social? Yo no lo sé... pero me lo pregunto