Diario crítico social de un trastornado mental
Si lo que quieres es saber lo que es estar perturbado en un mundo sin sentido bienvenid@.
Acerca de
La vida no es rosa y si eres daltónico cambia de colores a su antojo. Lo importante no es quién sea ni la edad que tenga, lo importante es que puedas conocerte a través de mí, a través de tus amig@s, a través de tu pareja, de tus animales, de todo lo que esté a tu alrededor. Que tenga 23 años no implica nada. Ni tampoco que estudie educación social o que sea amante y curioso de lo que yo considero saber. Y para mí saber es aprender de las personas y con cada persona un mundo, una butaca, una nueva idea y con este weblog mi granito de arena. Sin ti, persona que vienes a depositar tu semilla este blog no existiría. Así que entre todos podemos crear un espacio que aunque virtual me alegra la vida.
Sindicación
 
La Crítica Constructiva :Brokeback Mountain


No es fácil opinar y menos sobre una película la cuál te has leído, antes, el cuento en que está basada.
Más difícil es opinar cuando nunca has aprendido a hacer un análisis crítico sobre la misma.

Hay algo en la película aún más hermoso que el amor: el paisaje, el clima y la lentitud.
No es nada fácil adaptarse a la lentitud en una película. Yo aprendí a saborear la lentitud en una asignatura optativa de educación social. Aprendí que una dinámica grupal debe respetar el silencio y no romperlo. A veces llegábamos a star más de diez minutos en silencio.
En la película es tan importante lo que se dice con palabras como lo que se dice con silencios.
Tuve la suerte de verla en versión original subtitulada y fui con una muy buena compañía.
Dentro se respiraba mucha expectación. Creo que es mejor no esperar o proyectar nada.
No es una película de grandes giros argumentales ni violencias visuales o acción trepidante.
No es una película con escenas de sexo míticas al más estilo pornográfico.
No es una película para llorar desconsoladamente y sin sentido.

Es un cuento narrado para no juzgarlo. Es un cuento sobre un amor difícil de consumar, sobre la amistad, el miedo, las relaciones humanas y la presión social.

Sorprendido salí al ver que habián respetado a la autora, Annie Prouxl, incluso utilizado las mismas palabras que a mí me hicieron llorar mientras lo leía.
En mi caso me costó empatizar con esos hombres de modales y aspectos rudos. Jamás me han gustado los cowboys. A mí madre si. De pequeño ella leía mucha literatura sobre el "salvaje oeste".
Últimamente y desde que sigo con la huella de "la vida secreta de las palabras" salgo del cine sin querer hablar. Necesito estar conmigo. No quiero hacer juicios de valor rápidos. No hay prisa. Cómo decía mi progesora Ana G. : "TENEMOS TIEMPO".

¿Por qué siempre devorando películas cómo si fuera bocados que si se enfrían (cómo las patatas de las tiendas de comida rápida) ya no saben a nada?
Vale la pena cambiar la perspectiva con que enfocamos la situación y darnos sentido para "SENTIR SIN OBJETIVOS".

En la película la figura de las respectivas mujeres es importante. Refleja el machismo existente y a la vez la incorporación de la mujer al mundo laboral.
Es importante ver como ambas actrices tienen papeles diametralmente opuestos a la vez que se ve la dominación del hombre sobre la reproducción de SU mujer (en el sentido más posesivo de la palabra) aunque queda abierta la puerta a la liberación de la misma.
Sobre la relación entre ellos no voy a hablar ya que sería desvelar partes de la película. Lo único que diré es que a veces el deseo, el cariño, la esperanza puede más que el miedo. Cada personaje vive el miedo de una manera distitna. Uno de ellos lo utiliza como excusa para no tomar decisiones que puedan afectar a su vida (negativamente) y el orto arriesga sin pensar en las posibles consecuencias.

SI, la película trata (aunque se quiera negar) sobre la homosexualidad pero además de eso otras muchas cosas interesantes.

Ya termino recomendándoos que la veáis sin pensar demasiado y dejando un buen espacio (a ser posible entre la pantalla y vosotros ya que yo la vi en tercera fila) para lo que os suscite (sea malo, bueno, regular o indefinible).

Guiño: A Ang Lee gracias por todo.
 
Las manías
Mi estimado y odiado (a partes iguales aunque a veces desiguales) Gianis me invita a comentar cinco manías que tenga, que posea, que sean intrínsecas a mi persona y que puedan ser "contables" (casi "facturables"). La verdad que cuando me lo comentó por medio del maravilloso e-mail quise aniquilarme y posteriormente una vez muerto o hecho espíritu hacerle la vida imposible como espectro. Pero he pensado que estos pequeños demonios que uno lleva dentro es mejor exorcisarlos (así le fue a la niña del Exorcista). Así que voy a pasar a comentar mis cinco manías y voy a elegir a cinco víctimas quienes pueden decidir si continuar con este juego macabro o no.

MANÍAS



1) No soporto recoger las migas y restos que hay en la mesa con un trapo húmedo. No soporto las cosas húmedas o la sensación de húmedad. Así que lo que hago es coger el trapo ese amarillo (no diremos marcas) le pongo un trocito de papel encima (cualquier papel de cocina vale) y luego lo restrego como puedo. En cuando he logrado aglutinar todas las miguitas, restos de comida y cosas que no he logrado identificar voy a la cocina y cojo un plato pequeño o una bandeja de esas que no pesan nada y lo deposito allí todo. En cada de gente hago de tripas corazón. Pero si me puedo escaquear me escaqueo.
2) Odio las cremas, las cosas aceitosas y ponerme espuma de afeitar. Me la pongo rápido y me afeito aún más rápido. Entonces acabo lleno de cortes.
3) En la comida soy el rey de las manías: No me gusta la grasa, le quito la parte blanca al jamón en dulce, al jamón serrano lo mismo, no me gustan las comidas muy aceitosas ni con sabores fuertes o picantes, no me gusta la carne de ternera, no me gustan lo sabores muy dulces, prefiero algo soso a salado, intento no comer muchos productos congelados o envasados o con muchos colorantes o con muchos E-303 (etc.) y podría no parar. Por eso mi madre me dice: "Comes menos que un pirigüín".
4)No soporto que me digan piropos tipo: "guapo", "atractivo", "hermosos". Me pongo nervioso y me altero
5)Hablo con la televisión, me cabreo con los presentadores, me pongo a criticar los anuncios, insulto a varios políticos (también insulto a dictadores, a algunos sacerdotes...).

Y bueno el post ha quedado bastante soso pero estoy medio atontado. Hoy iré a ver Brokeback Moutain. Tened por seguro que pondré mi opinión.

VÍCTIMAS:

Dave
Mondays
Chopyanis
chaval en bici
Edublog

 
Urgencias
Momentos. Son los momentos de espera incomprensibles. La dimensión subjetiva del tiempo. Esa dimensión molesta y te enreda. Desde el más absoluto subjetivo hoy me quejo. Me quejo porque quejarse es un vicio que he llevado al extemo y porque a veces parece que quejarse alivia.
Nunca me han gustado los hospitales. No me gusta cómo se respira en ellos. Les falta carisma y atención, les falta humildad y sobretodo les faltan payasos que vistan colores alegres.
Por razones humanas he acudido a más de alguno. La sensación que vivo en urgencias nunca es grata. Me gustaría que esta institución cambiara y que se sintiera más calor emocional y ahora en invierno algo menos de calor físico.
En este lugar cuando entras observas caras. Algunas presentan más rasgos de angustia que otras.
Alguien debería llamar a una muleta para que las personas se pudieran apoyar en momentos de esperanza/desesperanza.
Personas de todas las edades y dramas de todos los tamaños.

Pero no todo es tensional. Como en cualquier lado social hay personas que aprovechan estos momentos para empatizar. Aunque sea el silencio el hilo conductor de la mayoría, la energía del espacio es compartida. Todos respiran del mismo aire. No es lo mismo ser paciente que ser acompañante.

Personalmente y por egoismo me gusta más ser acompañante. El dolor propio lo vivo muy mal y el ajeno aunque insoportable puedo incluso sobrevivirlo.
Afortunadamente he sido más paciente que acompañante.
Aquí todo lo vivo multiplicado como si recogiera las miserias ajenas y las propias e hiciera una mezcla nueva.
Me encanta observar pero observar en el hospital es duro así que suelo apartar más la mirada que tenerla fija.
Me da miedo.
Un terror que me tiene en vilo desde la infancia es el de morir en un hospital. No voy a entrar mucho en ese tema solo os recomendaré leer algún libro de la magnífica Elisabeth Kübler-Ross . Con sus libros he llorado y reído. Lo importante es que me han tocado y me ha gustado sentir que me conmueven. Y me alegra saber que no soy una piedra. Ella desea unos hospitales más humanos en los que el trato precisamente acompañe.

En cuanto a los hospitales no se puede generalizar y en cuanto al trato recibido en ellos se puede decir que es heterogéneo y se intenta ayudar al máximo.

Así que no me pondré a despotricar ni a ser alarmista. Solo diré que una toalla se puede lanzar a la basura pero también se puede lavar, decolorar o dejar que se estropee poco a poco. Es unan comparación desafortunada. Lo que quiero decir es que tan malo es vivir con una ilusión completa como pensar que lo peor sucederá. ¿El punto medio? El punto medio no sé si existe pero cada persona debe eencontrar una posición que le sea cómoda a la horar de esperar.
 
La comida


No, ella no quería comer. No porque si, sino porque no.
No quería hacerlo bajo ningún aspecto.
Comida,, comida y lechugas y más comida y carne y legumbres y...

¡basta!

La gente hablaba a su alrededor como la gente suele hacerlo: Mal y mucho.
Comida que se escapa de la boca o no se escapa, ni siquiera entra.
Todos esos ingredientes y encima hay que cocinarlos una o dos veces o más veces al día.
Y no le quedaban ganas.
Ese olor a pescado se le abochornaba y se le abrochaba en el cuello. Dos veces más de la cuenta, sin descanso.
¿Qué más dan los demás si ni saben lo que quieren ni jamás lo sabrán?
Enferma, estás enferma.
Venga, pum, más veces dicho con diferentes personas.
Inocentes que con la impotencia clasifican pensando así que la habrán dominado mejor (la situación).
Y día tras día el río se desbordaba. Ella escuchaba gotas, gota a gota como las tierras de su ser desprovistas de reservas se apagaban.
Comer.
¿Qué hay que comer?
En la sociedad de la opulencia solo se quiere cantidad y cuanto más mejor y cuanto más aún mejor.
Más, más, más.
Qué acaba siendo menos, menos, menos.
Le costaba sonreír mientras se postraba en la cama como un síntoma de un cuadro familiar desenfocado. Faltaba ella que como el verdugo que se inmola se dejaba devorar por el ansia de ser perfecta.
Y una vez el cadáver de si misma se apagaba los aplausos se realizaban a su alrededor: "muy buena función" decían. "Muy bien hecho". La crítica la alabó como actriz excepcional. Le llovieron más papeles que rechazó.
Comida, que rica está cuando la deseas emocionalmente.

Pd: Mi mejor amiga ha abierto su propio blog : sinideas
 
El dolor
Aguas tibias sin demasiada cal.
Aguas que contienen nitratos.
Aguas amables que no engullen.
Sentimiento de soledad.
Es como una cena sin inquilinos, es como una casa sin pollo humeante.

Recuerdos de aquel baño de burbujas que no terminaba en espuma barata.
Todos los recuerdos se sostienen de un hilo fino. Sin pensarlo recuerdas fragmentos que no puedes explicar porque los demás o no los entienden o no los comparten. El recuerdo es subjetivo. Por eso inventaron la palabra historia que a día de hoy está custodiada por sabios científicos.

El dolor es ambigüo. El dolor es una barca que navega sobre un río de peces muertos ¿Cómo explicarle a alguien lo que significa sentir dolor?
Pero a la vez el dolor une en comunión. Grupos de personas que luchan por eliminarlo de sus vidas: asociaciones contra el cáncer, contra el sida, contra la anorexia y la bulimia, a favor de la salud mental, contra el terrorismo...
El viaje en barca es tortuoso. Hay piedras que son hermosas por su musgo y resbaladizas por su hermosura. Los caminos difíciles son los más atractivos para el ser humano. Por eso en el camino del dolor se aprende mucho más que en el camino de las aguas estancadas al que parecen querer sumergirnos.

Cuando siento que alguien ha asimilado su dolor (ya sea físico, mental, espiritual, genético o un conjunto de ellos) comprendo que dentro de la soledad de no formar parte de ningún grupo hay unos lazos finos que me conectan con un universo que, aunque pareza lleno de infelicidad, paradójicamente está lleno de esa sabiduría que en la antigüedad se atribuía a los sabios viejos.

Ahora ha terminado un año y ha comenzado otro. Un año que cada uno ha vivido con diversos márgenes de dolor. No es morbosidad la mía al centrar en este sentimiento encarnado (dolor) este "post". Más bien no quiero olvidar aquello que ha dejado marca sobre mí y preguntaros qué significa el dolor para vosotr@s y qué valor le daís a él en vuestras vidas.

pd: Hay una web en que me ha pedido participar Llumans se llama dosmanzanas y os rogaría si podéis que os pasarais por ella.