Sensaciones extrañas
Llevo unos días deprimido. Primeramente fui al curso de introducción a Gestalt. Y no me he podido recuperar del "tittytainement" si... para más información consultar con "la escuela de la ignorancia" un juego tras otro sin ningún sentido puramente para adaptarnos al engranaje socialmente aceptado. Ahora ser buen cuidadano como dice mi estimada Violeta Nuñez es ser maleable, flexible, y sobretodo trabajar la autoestima. ¿Por el placer de trabajarla? No, en absoluto, por el placer de poder seguir trabajando en un trabajo que no nos interesará en absoluto. Si queridos y queridas amig@s mí@s. El entre el 50 y 60 % de los trabajos que se van a crear, se están creando no necesitan de formación o necesitan de poca formación. Entonces ¿Para qué las escuelas? Ya de paso las podemos quitar total no sirven para nada. ¿Para qué el saber? Si solo necesitamos saber ser flexibles y adaptarnos al mercado. Nada más. No es el saber por el placer de saber.
En el lenguaje imperante está el secreto... mezcla entre la psicología y la economía. Mezcla que se hace patente en todo término educativo: flexibilización, plantilla, cliente. ¿Desde cuando un alumno es un cliente?
Tres libros están en juego:
Michéa, Jean Claude "la escuela de la ignorancia" Madrid:Acuarela 2002
Laval, Christian "la escuela no es una empresa" BCN: Paidós 2004
Hirtt, Nico "los nuevos amos de la escuela" Sevilla: Minor Network 2003
Para que os hagáis una idea ahora existen los NES. Si queridos son unos entes pudiera decirse perturbadores del orden natural de la clase. Los Nes como bien utilizan con el lenguaje algunos profesionales son niños con necesidades educativas especiales. Bueno también están los inmigrantes, los toxicómanos, los enfermos. Despojados de cualquier otra cualidad humana. Porque claro... ¿Quién no ha conocido un Nes en su vida? Me encanta... me encanta que pueda haber Nes, la víctima, el verdugo, el ignorante... el marginado y sobretodo las llamadas "Familias desestructuradas" Que me lo expliquen porque yo no lo entiendo. O que me pogan un ejemplo de "familia estructurada".
Como decía antes si ahora son clientes (los nenes y nenas de toda la vida) hay que satisfacer al cliente ante todas las cosas. Entonces ¿para qué memorizar, estudiar la historia, filosofía, matemáticas? Si tenemos que ser flexibles con que aprendamos dos o tres letras y números es suficiente.
Pero la realidad es que la persona tiene derecho a conocer lo que tantas otras personas han estado trabajando. El saber de la humanidad. ¿Qué pasa con aquellos niños no hijos de las grandes esferas que solo pueden acceder al saber en la escuela? ¿Dónde van a conseguir ese saber? Claro... no estudies, no vale la pena, necesitas trabajar... si estudias es perder el tiempo y el dinero pero nosotros nos quedamos con el saber porque el hijo del político tal será el que monte la empresa tal, la organize, la flexibilice, la implemente y le ponga un COACH para que trabaja la autoestima y pueda rendir.
Como dice Violeta Nuñez: "hoy como nunca educar es resistir, defender aquello que permitirá incluso la continuidad de lo humano.
Hay que enseñar el qué y no el cómo. A un niño se le enseña a escribir no como tiene que hacerlo, ni sobre qué tema... ni dónde tiene que poner obligadamente esa palabra o aquella otra. El como es cosecha de cada uno...
Así que estoy indignado y mucho porque siento que lo espiritual, lo psicológico dentro del mercado se pierde y pierde su función principal, la de ayudar a proteger a la persona, ayudarla a progresar no en relación al sistema y si en relación a si misma, a sus propios potenciales y a su derecho de conocer el saber histórico-social-cultural de la época y lugar dónde le ha tocado vivir.
En el lenguaje imperante está el secreto... mezcla entre la psicología y la economía. Mezcla que se hace patente en todo término educativo: flexibilización, plantilla, cliente. ¿Desde cuando un alumno es un cliente?
Tres libros están en juego:
Michéa, Jean Claude "la escuela de la ignorancia" Madrid:Acuarela 2002
Laval, Christian "la escuela no es una empresa" BCN: Paidós 2004
Hirtt, Nico "los nuevos amos de la escuela" Sevilla: Minor Network 2003
Para que os hagáis una idea ahora existen los NES. Si queridos son unos entes pudiera decirse perturbadores del orden natural de la clase. Los Nes como bien utilizan con el lenguaje algunos profesionales son niños con necesidades educativas especiales. Bueno también están los inmigrantes, los toxicómanos, los enfermos. Despojados de cualquier otra cualidad humana. Porque claro... ¿Quién no ha conocido un Nes en su vida? Me encanta... me encanta que pueda haber Nes, la víctima, el verdugo, el ignorante... el marginado y sobretodo las llamadas "Familias desestructuradas" Que me lo expliquen porque yo no lo entiendo. O que me pogan un ejemplo de "familia estructurada".
Como decía antes si ahora son clientes (los nenes y nenas de toda la vida) hay que satisfacer al cliente ante todas las cosas. Entonces ¿para qué memorizar, estudiar la historia, filosofía, matemáticas? Si tenemos que ser flexibles con que aprendamos dos o tres letras y números es suficiente.
Pero la realidad es que la persona tiene derecho a conocer lo que tantas otras personas han estado trabajando. El saber de la humanidad. ¿Qué pasa con aquellos niños no hijos de las grandes esferas que solo pueden acceder al saber en la escuela? ¿Dónde van a conseguir ese saber? Claro... no estudies, no vale la pena, necesitas trabajar... si estudias es perder el tiempo y el dinero pero nosotros nos quedamos con el saber porque el hijo del político tal será el que monte la empresa tal, la organize, la flexibilice, la implemente y le ponga un COACH para que trabaja la autoestima y pueda rendir.
Como dice Violeta Nuñez: "hoy como nunca educar es resistir, defender aquello que permitirá incluso la continuidad de lo humano.
Hay que enseñar el qué y no el cómo. A un niño se le enseña a escribir no como tiene que hacerlo, ni sobre qué tema... ni dónde tiene que poner obligadamente esa palabra o aquella otra. El como es cosecha de cada uno...
Así que estoy indignado y mucho porque siento que lo espiritual, lo psicológico dentro del mercado se pierde y pierde su función principal, la de ayudar a proteger a la persona, ayudarla a progresar no en relación al sistema y si en relación a si misma, a sus propios potenciales y a su derecho de conocer el saber histórico-social-cultural de la época y lugar dónde le ha tocado vivir.
Comentario:
Es doloroso y humillante, pero una sociedad tan superpoblada solo funciona de esta forma. Con una masa de trabajadores a los que, previa lobotomía simbólica, se les puede hacer felices con una zanahoria. Entonces les das la democracía, dándoles a elegir entre sí, sí o sí. Los pobres insensatos ven varias opciones diferentes (aquí entra en acción la lobotomía) y eligen el sí, felices y contentos. De esta forma, la élite se sigue perpetuando en el poder de forma totalmente legítima.
¿Te imaginarias un país, por ejemplo España, en el que todo el mundo se interesase tanto por el conocimiento como tu, por poner un ejemplo y sin querer exaltar tu ego? El capitalismo, el comunismo y cualquier método de gobierno jerárquico dejaría de tener cabida. Sería una... anarquía. Y a quien le interesa eso? A la élite te aseguro que no. De ahí que estemos como estamos.
¿Te imaginarias un país, por ejemplo España, en el que todo el mundo se interesase tanto por el conocimiento como tu, por poner un ejemplo y sin querer exaltar tu ego? El capitalismo, el comunismo y cualquier método de gobierno jerárquico dejaría de tener cabida. Sería una... anarquía. Y a quien le interesa eso? A la élite te aseguro que no. De ahí que estemos como estamos.
Comentario:
Comparto tu indignación. Vivimos en un capitalismo salvaje en el que la persona es poco más que un robot que trabaja y consume.
A la vez, creo que, por más que canse nadar contracorriente, peor es no hacerlo si es tu impulso natural. Además, en el fondo, y pese a las presiones, podemos decidir y arriesgar apostando por la vida que queremos vivir... Asumiendo las consecuencias, pero peor será dejarnos llevar sintiendo que no somos coherentes.
Un beso.
A la vez, creo que, por más que canse nadar contracorriente, peor es no hacerlo si es tu impulso natural. Además, en el fondo, y pese a las presiones, podemos decidir y arriesgar apostando por la vida que queremos vivir... Asumiendo las consecuencias, pero peor será dejarnos llevar sintiendo que no somos coherentes.
Un beso.