Diario crítico social de un trastornado mental
Si lo que quieres es saber lo que es estar perturbado en un mundo sin sentido bienvenid@.
Acerca de
La vida no es rosa y si eres daltónico cambia de colores a su antojo. Lo importante no es quién sea ni la edad que tenga, lo importante es que puedas conocerte a través de mí, a través de tus amig@s, a través de tu pareja, de tus animales, de todo lo que esté a tu alrededor. Que tenga 23 años no implica nada. Ni tampoco que estudie educación social o que sea amante y curioso de lo que yo considero saber. Y para mí saber es aprender de las personas y con cada persona un mundo, una butaca, una nueva idea y con este weblog mi granito de arena. Sin ti, persona que vienes a depositar tu semilla este blog no existiría. Así que entre todos podemos crear un espacio que aunque virtual me alegra la vida.
Sindicación
 
LA LOCURA LO CURA (l)
“La Locura Lo Cura” GUILLERMO, Borja Editorial La Llave, DH España Marzo 2004

Hoy quiero inaugurar una tanda sobre este libro excepciona, crítico, diferente, claro, comprometido, excéntrico, extraño, que no dejará a nadie indiferente. Me he tomado la ilusión de hablar del mismo en mi humilde weblog. Quiero agradecer ante todo que día a día vayáis entrando en este espacio. Me hace sentir que reflexionar es mágico y que es positivo que reflexionemos tod@s. ¿Desde la etiqueta de cada un@? Bueno... desde la perspectiva de cada un@. Es un libro que recomiendo encarecidamente. Cayó en mis manos por casualidad. Mi hermano grande me lo recomendó. Cuando leí el título pensé que era sumamente extraño y un juego de palabras marciano. Os pongo algún fragmento que me ha hecho pensar.

Pág 31: “El terapeuta debe tener fe en que, suceda lo que suceda, no pasa nada, no hay tragedia. Si no el terapeuta se la pasará insistiendo en que el enfermo no se altere, pues si lo hace se va a poner mal y que él lo pase mal por un paciente no está escrito en ningún libro. Tampoco está escrito que el paciente puede desquiciar al terapeuta. Pero si uno no logra desquiciar a su terapeuta, creo que no ha habido ningún contacto real entre los dos.”

Pág 33: “No hay que confundir el descontrol con la destructividad. El descontrol simplemente expresa lo que uno está sintiendo, es darse permiso a expresar lo que uno piensa. Se tiene miedo a soltarse y uno disfraza este temor con el contenido. Pero el contenido es por lo general algo mental, fantasioso. Uno se entretiene con eso, temiendo que si lo expresa va a ocurrir algo catastrófico. Lo cual es una trampa, pues a lo que se tiene miedo es a expresarse, pues se cree que al perder el control uno se volverá destructivo.”

Pág 40: “Tenemos pues que indagar la esencia de donde surgieron las diversas escuelas, que no es otra que la patología de los maestros. Ellos reconocieron su enfermedad y se dieron cuenta de cómo trabajarla. Esto es importante para quienes se creen muy doctos por haber recibido una formación intelectual académica.”

Pág 42: “El terapeuta es como un viejo que ya recorrió el camino y eso es una actitud que no se puede transmitir en palabras. La presencia misma son las arrugas que tiene, las heridas cuyas cicatrices son visibles para el paciente.”

Pág 48: “El paciente busca al terapeuta que su momento requiere. Desde el inconsciente los dos se sintonizan en la búsqueda, sea de la verdad, la realidad o la profundidad. Es obvio que hay terapeutas con poca profundidad, con una serie de problemas irresueltos que les impiden resolver y que atraerán pacientes de esta misma problemática. Hay mensajes en niveles que no podemos medir o explicar, ver u oír, pero que percibimos. Un terapeuta que lleva a su paciente a una mayor profundidad de la que busca lo aborta.”

Pág 48-49: “Hay que ayudarse uno primero para poder ayudar a otros (...) Es bueno señalar que no se trata de haber resuelto todo para poder estar en disposición de sanar. La salud no es una meta, es una actitud. La salud no es cumplir con ciertas conductas establecidas, es poder aceptar las conductas que no nos gustan y que no agradan a los demás y que, sin embargo, tenemos. (...) En muchas ocasiones la actitud sana, la paz interior, pesa a quien vive con nosotros, a quien comparte nuestra vida.”

Pág 51: “Una norma de oro a seguir es que quien cura es el terapeuta, no la escuela o la técnica, sino su actitud, su capacidad de entrega a la vida y de lograr la confianza de los demás, su esencia y no otra cosa. Claro que las técnicas son caminos, pero hay un momento en que se hace necesario soltarlas. Cuando entramos a los desiertos de los trabajos profundos tenemos que quedarnos solos, contando únicamente con nuestros propios recursos. Y los medios son también las limitaciones, la desconfianza. (...) Esto no se dice, se siente e insisto, se transmite con la presencia”.

Pág 53: “Los conflictos de los políticos y sociales determinan la justicia de nuestra realidad, la cual es condicionante de nuestra enfermedad. Todos los que obedecen las normas mantendrán el poder vigente, pero cobrarán el mismo diezmo en sus casas. Toda terapia oficialista se identificará con el poder de turno, ya que de la no salud dependerá su poderío. Un tratamiento profundo trae una conciencia política. No se puede hablar de salud absteniéndose de la fraternidad. Un ser consciente es un ser holístico, preocupado por defender la herencia de quienes nos siguen, la naturaleza, el bienestar, la tierra, la vida”

Se me hace difícil reflexionar de todos los párrafos que he citado. Pero este último es quizá el que más me toca como “futuro educador social”. ¿Educador social? Suena a salud... qué divertido y la salud cómo podéis imaginar pues depende intrínsecamente de la enfermedad y la enfermedad a su vez del sistema. Así que ¿Puedo decir que estoy sano? ¿Es posible estar sano en una sociedad basada en el consumismo? ¿Es posible estar sano cuando de repente dejas de entender cuál es tu función en medio de todo este caos? Miro las calles, veo los coches, veo las personas caminar, un@s más rápid@s que otr@s. La gente en el metro, en el autobus, en los taxis, subiendo ascensores, bajándolos, agobiándose, con clichés, teniendo hij@s, siendo abuel@s. Y luego llego a casa y misteriosamente enciendo la televisión y empiezo a ver unas noticias detrás de otras, sin sentido, cambiándo del fútbol a la matanza mundial... ¿Acaso puedo ser insensible ante tanto dolor? A veces pienso que el dolor de medio mundo nos llega de una forma u otra. Que ese dolor que se está produciendo en el día a día llega. Entonces... ¿Tengo derecho a divertirme? ¿Cómo puedo distanciarme de semejante grito mundial? Desde luego la pasividad no es mi juego. Y entiendo el crecimiento de una manera parecida a Guillermo Borja. Si estamos enferm@s.... ¿es estructural en la personalidad de cada un@? ¿Es biológico? ¿Es genético? ¿Es ambiental? ¿Es porque nuestra infancia fue difícil o fácil? Se necesitan muchas justificaciones para delimitar la “sanidad” de la “lugubridad”. Yo no me puedo creer a un terapeuta sano... me es imposible. Él/ella está en el camino... en el mismo camino de incertidumbre que yo... quizá con marcas o cicatrices. Entonces se me plantea una duda. ¿Es posible entender una enfermedad desgarradora sin haberla vivido con el propio cuerpo, espíritu? ¿Es posible desde el mundo del conocimiento comprender lo que es la etiqueta anorexia, bulimia, trastornos de ingesta compulsiva?

Aquí dejo este testimonio. Un beso a tod@s

Mario (ya que alguien desveló mi nombre... ehh Señor Sirmoon!!!)
 
Comentario:
ESTIMAdo mario
QUERIA SABER SI VOS TENES EL LIBRO "lA LOCURA LO CURA " DE GUILLERMO BORJA
Si lo tenes , si sabes como lo puedo conseguir ya que aca en mi paius Argentina esta totalmente agotado
Espero tui amabilism arespuesta
atte
CARLOS GUIDO
cantoypiano@hotmail.com
 
Comentario:
Sólo para agradecerles a cada una de las personas que han hecho posible la públicación de mi Tio Dr. Guillermo Borja, gracias x amarlo tanto, realmente lo extrañamos en la familia, pero sé que el está siempre con nosotros y realmente estamos muy orgullosos de el por todo el empeño y toda la entrega que siempre tuvo con su trabajo y sus pacientes. Han pasado los años y no lo hemos olvidado. Tio Memo estás siempre en nuestro corazón........tu sobrina la borona.
Irapuato, Guanajuato, México 10/05/07
 
Comentario:
HOLA SOY MAETRA QUE EN UN MUNDO DE COMPLEJIDAD BUSCA SU NORTE POR ENCIMA DE LA TEMPESTAD. MEMO FUE PARA MI EL GRAN MAESTRO DE MI GRAN MADRE: MORERON Y SEDUCTOR POR LA FUERZA DE SUS PALABRAS, LO RECUERDO AUQUE YO ERA PEQUEÑA SIEMPRE LO MIRABA DE FRENTE Y AUN AHORA CONTINUO CREYENDO CADA VEZ MAS QUE SI ES NECESARIO CONFRONTARNOS PARA PODER CREAR
 
Comentario:
Gracias, por ser humano,
por permanecer fiel a ti mismo
por tu compromiso tan autentico
para servirte a ti mismo y a otros.
Abrazos miles
 
Comentario:
Jom, tus reflexiones me dejan de piedra. Te escribo desde el futuro, enero 2006, porque acabo de leer tu post que me llega desde tu pasado, mayo 2005. Te tengo cariño ahora y más aún leyendo esto.
Desde la seguridad que da el que tal vez no me leas: un abrazo fuerte.
 
Comentario:
El libro de Memo es "mi libro de cabecera". Lo leí por primera vez en fotocopia y después en la primera edición de La Llaver. Nada solo quería comentar que transform´´o parte de mi "crecimiento" y de mis formas de pensar "mi propio trabajo educativo".
Gracias por recordarnos la existencia del texto de Guillermo Borja.
No