LA MUERTE (primera parte)
El duelo, la muerte, la separación, la huída... todo nos acaba remitiendo a lo mismo. ¿Hasta cuando se pueden sostener los lazos afectivos. Desde la ligera impermanencia que rige nuestras vidas y creyendo en una especie de “Deidad Estable” que garantiza que los cambios no son posibles. A veces la vida se torna como una montaña rusa o como un tornado y entonces caemos al suelo y bajamos el ala de “digitalización” para darnos de bruces directamente sobre la tierra.
Quizá la muerte sea generosa y en este mundo más. Generosa y ecuánime. Todos pasamos por ese trance. Aunque no desde el mismo punto de vista, ni desde la misma cultura, ni contextos o pautas socioculturales. Cada uno desde su visión. Pero la visión del miedo no es la más positiva de todas.
El otro día nos reunimos todo el grupo (de la optativa procesos psicológicos básicos) para comentar todo lo que habíamos encontrado, todo aquello que nos parecía sobre la muerte y fueron surgiendo muchísimos temas diferentes. Y eso me sorprendió. ¿Cómo personas jóvenes estudiantes de educación social tenemos posiciones tan distintas en referencia a la muerte? ¿No tendría que haber una cierta homogeneidad? Entramos en temas como la escuela, los suicidios, la superficialidad, la moda de la depresión. Y nuestros miedos. A mí no me aterra tanto que se mueran los de mí alrededor, me aterra morirme yo. ¿Cierto grado de egocentrismo? Quizá sea sinceridad de cara a mí mismo. Si no existo no tengo proyectos y no finalizo todo lo que he comenzado.
Entonces se me ocurrió un punto que M. apuntó:
-El sufrimiento es un lenguaje universal
Quizá la muerte sea generosa y en este mundo más. Generosa y ecuánime. Todos pasamos por ese trance. Aunque no desde el mismo punto de vista, ni desde la misma cultura, ni contextos o pautas socioculturales. Cada uno desde su visión. Pero la visión del miedo no es la más positiva de todas.
El otro día nos reunimos todo el grupo (de la optativa procesos psicológicos básicos) para comentar todo lo que habíamos encontrado, todo aquello que nos parecía sobre la muerte y fueron surgiendo muchísimos temas diferentes. Y eso me sorprendió. ¿Cómo personas jóvenes estudiantes de educación social tenemos posiciones tan distintas en referencia a la muerte? ¿No tendría que haber una cierta homogeneidad? Entramos en temas como la escuela, los suicidios, la superficialidad, la moda de la depresión. Y nuestros miedos. A mí no me aterra tanto que se mueran los de mí alrededor, me aterra morirme yo. ¿Cierto grado de egocentrismo? Quizá sea sinceridad de cara a mí mismo. Si no existo no tengo proyectos y no finalizo todo lo que he comenzado.
Entonces se me ocurrió un punto que M. apuntó:
-El sufrimiento es un lenguaje universal