CAMBIO DE BLOG: www.lacorrala.blogspot.com
Debido a continuos problemillas recientes con este portal, y a que he descubierto que en "la competencia" hay más posibilidades de hacer cosas chulas, aquí os dejo el enlace con el blog al que me he mudado esta misma tarde:
http://www.lacorrala.blogspot.com
Os espero allí.
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Os espero allí.
Raúl

Raúl Sanz es amigo mío desde los 11 ó 12 años, más o menos. Somos del barrio de toda la vida, y nuestras retinas se tenían localizadas desde hacía más tiempo, pongámonos en preescolar. Fuimos al mismo colegio, y al mismo curso (eso sí, en distintas clases) y, no recuerdo cómo, de repente nuestros caminos se cruzaron. Y nuestras vidas, como dice Millás al inicio de su novela Dos mujeres en Praga, nuestras vidas "se enredaron como dos cordeles dentro de un bolsillo".
Luego, ya en el instituto, fuimos a clase en 3º y 4º de la ESO, y en 1º y 2º de Bachillerato. Y después de la selectividad, optamos por estudiar la misma carrera y en el mismo sitio, y en el mismo turno y en el mismo grupo. Y así seguimos.
Nuestra relación amistosa siempre ha sido algo rara, en el sentido de que nunca hemos sido grandes confidentes ni nos hemos contado nuestras penas ni nuestras miserias secretas ni de esas alegrías tan pequeñas e íntimas que sólo pueden entenderlas eso que llamamos "amigos de verdad". Y puede que Raúl tenga muchas cosas que me son desconocidas en su curriculum, al igual que sé que a él le pasa conmigo, pero a la vez también puedo afirmar que, aún sin habérnoslo propuesto y desde el silencio o la cercanía de otras cosas, los dos nos conocemos en un grado muy parecido a la perfección. Le considero, sin lugar a dudas, un amigo de verdad.
Ahora no tenemos un contacto muy vivo. Entre otras cosas, porque ni él ni (sobre todo) yo nos dejamos ver mucho por la facultad últimamente. Y, sin embargo, cada vez que le veo me río. Me paso un muy buen rato. Tenemos una profunda complicidad en la forma de entender el humor, y son muchas las veces que me sorprendo riéndome yo solo a carcajada limpia recordando alguna coña de Raúl o alguna anécdota vivida con él.
Hoy Raúl cumple 22 años. Los dos patitos. A ver si me lo cruzo un día de éstos y nos echamos unas risas. Y hablamos de cine, cine, cine. Y nos volvemos a descojonar.
Muchas felicidades.
Mudanza incompleta
"Eran necesarias todas las cajas del mundo para aquella mudanza".
Autocitarse es un ejercicio de egocentrismo en toda regla, pero me vais a permitir que retome el blog después de más de un mes de silencio virtual con esa frase con la que empieza un relato hiperbreve que escribí hace tiempo. Y es que hoy he vivido algo así como la confirmación de una mudanza...
No, no me he cambiado de casa, ni he trasplantado ninguna planta ni se me ha transformado la piel a la de un lagarto en plan V. ¿Entonces? Pues nada, que la Tania ya se me ha marchao de la oficina.
Ha sido el primer día sin ella por aquí, y la verdad, ha sido menos duro de lo que yo pensaba en lo que respecto a la parte sentimental. La he echado de menos, y así seguirá siendo, me temo, pero he comido con ella y hemos estado juntos un rato por la tarde... Sé que me va a costar no tenerla ahí delante, en su mesa, riéndonos de todo, sobreviviendo a los pequeños dramas político-laborales-personales a base de carcajada. Pero lo más duro de hoy, lo más duro de su ausencia en este primer día en que ha hecho efectiva su mudanza de trabajo y oficina, ha sido que se me ha multiplicado por dos todo lo que tenía que hacer. Lo más duro ha sido no parar ni un solo momento de trabajar.
..."Eran necesarias todas las cajas del mundo para esta mudanza"... Miro alrededor y todavía quedan cosas suyas. Pero no quiero que encuentre cajas donde guardarlas y llevárselas de una vez. Quiero que se queden por aquí mucho tiempo más, que vaya dosificando los últimos detalles de la mudanza, que tenga alguna razón para pasarse por aquí más de vez en cuando incluso de lo que sé que lo va a hacer por el simple gustazo de vernos (y eso que éstas serán las más de las veces, por supuesto, jeje).
Y lo pienso, y, joder, después de un día tan agobiado, casi prefiero tener muchos más así hasta que me haya acostumbrado a no tener a Tania conmigo, porque igual de esta manera no pienso que se ha mudado.
Cualquiera que lea esto pensará "Vaya llorón" o "Ni que fuese el amor de su vida". Pero es que han sido tantas cosas... Tania me ha confirmado que "the personal is political" y que la política, aunque suene a ciencia-ficción, también puede ennoblecer a las personas. Y además se ha convertido en una de mis mejores amigas, de ésas que tienen siempre los oídos siempre abiertos, el hombro para que llores, un chiste para hacerte reír y una risotada para tus chistes.
"Eran necesarias todas las cajas del mundo para aquella mudanza"... Y aún más.
Autocitarse es un ejercicio de egocentrismo en toda regla, pero me vais a permitir que retome el blog después de más de un mes de silencio virtual con esa frase con la que empieza un relato hiperbreve que escribí hace tiempo. Y es que hoy he vivido algo así como la confirmación de una mudanza...
No, no me he cambiado de casa, ni he trasplantado ninguna planta ni se me ha transformado la piel a la de un lagarto en plan V. ¿Entonces? Pues nada, que la Tania ya se me ha marchao de la oficina.
Ha sido el primer día sin ella por aquí, y la verdad, ha sido menos duro de lo que yo pensaba en lo que respecto a la parte sentimental. La he echado de menos, y así seguirá siendo, me temo, pero he comido con ella y hemos estado juntos un rato por la tarde... Sé que me va a costar no tenerla ahí delante, en su mesa, riéndonos de todo, sobreviviendo a los pequeños dramas político-laborales-personales a base de carcajada. Pero lo más duro de hoy, lo más duro de su ausencia en este primer día en que ha hecho efectiva su mudanza de trabajo y oficina, ha sido que se me ha multiplicado por dos todo lo que tenía que hacer. Lo más duro ha sido no parar ni un solo momento de trabajar.
..."Eran necesarias todas las cajas del mundo para esta mudanza"... Miro alrededor y todavía quedan cosas suyas. Pero no quiero que encuentre cajas donde guardarlas y llevárselas de una vez. Quiero que se queden por aquí mucho tiempo más, que vaya dosificando los últimos detalles de la mudanza, que tenga alguna razón para pasarse por aquí más de vez en cuando incluso de lo que sé que lo va a hacer por el simple gustazo de vernos (y eso que éstas serán las más de las veces, por supuesto, jeje).
Y lo pienso, y, joder, después de un día tan agobiado, casi prefiero tener muchos más así hasta que me haya acostumbrado a no tener a Tania conmigo, porque igual de esta manera no pienso que se ha mudado.
Cualquiera que lea esto pensará "Vaya llorón" o "Ni que fuese el amor de su vida". Pero es que han sido tantas cosas... Tania me ha confirmado que "the personal is political" y que la política, aunque suene a ciencia-ficción, también puede ennoblecer a las personas. Y además se ha convertido en una de mis mejores amigas, de ésas que tienen siempre los oídos siempre abiertos, el hombro para que llores, un chiste para hacerte reír y una risotada para tus chistes.
"Eran necesarias todas las cajas del mundo para aquella mudanza"... Y aún más.
LIBERACCIÓN - 17 DE DICIEMBRE... SE VA A ARMAR ¡¡LA FIESTA!!

No te lo puedes perder...
Casi

Lo consigues.
Hay un día en que te levantas y te da igual. O casi. Algo queda en tu cabeza, sí, un extraño péndulo que cuelga hasta el corazón, que invade el esófago y las venas; ese peso impreciso. Y sin embargo, de repente, no es para tanto. Te apetece prepararte un café y recorrer el dial de la radio sin criterio ni paradero durante un minuto, mientras los sonidos de las distintas frecuencias van encadenando canciones de moda, titulares de actualidad, opiniones encendidas, anuncios de patrocinadores de lo más madrugador. Y está bien. El aire entra y sale de tu cuerpo: puedes respirar. Puedes incluso recrearte en el afeitado, delante del espejo, y dirigirte a tu reflejo como si fuese el rescoldo del dolor: “Aquí sigues, sí, pero ahora puedo mirarte de frente y estar contento de haberte mandado al otro lado”.
Lo consigues.
Hay un día en que te levantas y casi puedes creer que es así de fácil.