Mudanza incompleta
"Eran necesarias todas las cajas del mundo para aquella mudanza".
Autocitarse es un ejercicio de egocentrismo en toda regla, pero me vais a permitir que retome el blog después de más de un mes de silencio virtual con esa frase con la que empieza un relato hiperbreve que escribí hace tiempo. Y es que hoy he vivido algo así como la confirmación de una mudanza...
No, no me he cambiado de casa, ni he trasplantado ninguna planta ni se me ha transformado la piel a la de un lagarto en plan V. ¿Entonces? Pues nada, que la Tania ya se me ha marchao de la oficina.
Ha sido el primer día sin ella por aquí, y la verdad, ha sido menos duro de lo que yo pensaba en lo que respecto a la parte sentimental. La he echado de menos, y así seguirá siendo, me temo, pero he comido con ella y hemos estado juntos un rato por la tarde... Sé que me va a costar no tenerla ahí delante, en su mesa, riéndonos de todo, sobreviviendo a los pequeños dramas político-laborales-personales a base de carcajada. Pero lo más duro de hoy, lo más duro de su ausencia en este primer día en que ha hecho efectiva su mudanza de trabajo y oficina, ha sido que se me ha multiplicado por dos todo lo que tenía que hacer. Lo más duro ha sido no parar ni un solo momento de trabajar.
..."Eran necesarias todas las cajas del mundo para esta mudanza"... Miro alrededor y todavía quedan cosas suyas. Pero no quiero que encuentre cajas donde guardarlas y llevárselas de una vez. Quiero que se queden por aquí mucho tiempo más, que vaya dosificando los últimos detalles de la mudanza, que tenga alguna razón para pasarse por aquí más de vez en cuando incluso de lo que sé que lo va a hacer por el simple gustazo de vernos (y eso que éstas serán las más de las veces, por supuesto, jeje).
Y lo pienso, y, joder, después de un día tan agobiado, casi prefiero tener muchos más así hasta que me haya acostumbrado a no tener a Tania conmigo, porque igual de esta manera no pienso que se ha mudado.
Cualquiera que lea esto pensará "Vaya llorón" o "Ni que fuese el amor de su vida". Pero es que han sido tantas cosas... Tania me ha confirmado que "the personal is political" y que la política, aunque suene a ciencia-ficción, también puede ennoblecer a las personas. Y además se ha convertido en una de mis mejores amigas, de ésas que tienen siempre los oídos siempre abiertos, el hombro para que llores, un chiste para hacerte reír y una risotada para tus chistes.
"Eran necesarias todas las cajas del mundo para aquella mudanza"... Y aún más.
Autocitarse es un ejercicio de egocentrismo en toda regla, pero me vais a permitir que retome el blog después de más de un mes de silencio virtual con esa frase con la que empieza un relato hiperbreve que escribí hace tiempo. Y es que hoy he vivido algo así como la confirmación de una mudanza...
No, no me he cambiado de casa, ni he trasplantado ninguna planta ni se me ha transformado la piel a la de un lagarto en plan V. ¿Entonces? Pues nada, que la Tania ya se me ha marchao de la oficina.
Ha sido el primer día sin ella por aquí, y la verdad, ha sido menos duro de lo que yo pensaba en lo que respecto a la parte sentimental. La he echado de menos, y así seguirá siendo, me temo, pero he comido con ella y hemos estado juntos un rato por la tarde... Sé que me va a costar no tenerla ahí delante, en su mesa, riéndonos de todo, sobreviviendo a los pequeños dramas político-laborales-personales a base de carcajada. Pero lo más duro de hoy, lo más duro de su ausencia en este primer día en que ha hecho efectiva su mudanza de trabajo y oficina, ha sido que se me ha multiplicado por dos todo lo que tenía que hacer. Lo más duro ha sido no parar ni un solo momento de trabajar.
..."Eran necesarias todas las cajas del mundo para esta mudanza"... Miro alrededor y todavía quedan cosas suyas. Pero no quiero que encuentre cajas donde guardarlas y llevárselas de una vez. Quiero que se queden por aquí mucho tiempo más, que vaya dosificando los últimos detalles de la mudanza, que tenga alguna razón para pasarse por aquí más de vez en cuando incluso de lo que sé que lo va a hacer por el simple gustazo de vernos (y eso que éstas serán las más de las veces, por supuesto, jeje).
Y lo pienso, y, joder, después de un día tan agobiado, casi prefiero tener muchos más así hasta que me haya acostumbrado a no tener a Tania conmigo, porque igual de esta manera no pienso que se ha mudado.
Cualquiera que lea esto pensará "Vaya llorón" o "Ni que fuese el amor de su vida". Pero es que han sido tantas cosas... Tania me ha confirmado que "the personal is political" y que la política, aunque suene a ciencia-ficción, también puede ennoblecer a las personas. Y además se ha convertido en una de mis mejores amigas, de ésas que tienen siempre los oídos siempre abiertos, el hombro para que llores, un chiste para hacerte reír y una risotada para tus chistes.
"Eran necesarias todas las cajas del mundo para aquella mudanza"... Y aún más.