La Jaula Imposible
Un refugio para algo parecido a la libertad
Acerca de
Bueno, llevaba tiempo con la idea de abrirme una bitácora en algún rincón de internete, pero no terminaba de decidirme. No sé si esto de tener una ventana propia por el laberinto cibernético es de ser un 'freaky' en toda regla, pero aquí estoy..., a pesar de mi analfabetismo informático..., a pesar de que no sé si es muy grandilocuente, soberbio y megalómano creer que lo que se pase por mi cabecita le va a interesar a nadie... En fin... Tener un sitio donde volcar reflexiones y poder compartirlas: eso es lo que supongo que me interesa. Por lo demás, no creo que sea interesante perderse en largas descripciones de uno mismo. Somos lo que hacemos y decimos, así que ya me iré definiendo día a día por aquí...
Sindicación
 
Raúl


Raúl Sanz es amigo mío desde los 11 ó 12 años, más o menos. Somos del barrio de toda la vida, y nuestras retinas se tenían localizadas desde hacía más tiempo, pongámonos en preescolar. Fuimos al mismo colegio, y al mismo curso (eso sí, en distintas clases) y, no recuerdo cómo, de repente nuestros caminos se cruzaron. Y nuestras vidas, como dice Millás al inicio de su novela Dos mujeres en Praga, nuestras vidas "se enredaron como dos cordeles dentro de un bolsillo".

Luego, ya en el instituto, fuimos a clase en 3º y 4º de la ESO, y en 1º y 2º de Bachillerato. Y después de la selectividad, optamos por estudiar la misma carrera y en el mismo sitio, y en el mismo turno y en el mismo grupo. Y así seguimos.

Nuestra relación amistosa siempre ha sido algo rara, en el sentido de que nunca hemos sido grandes confidentes ni nos hemos contado nuestras penas ni nuestras miserias secretas ni de esas alegrías tan pequeñas e íntimas que sólo pueden entenderlas eso que llamamos "amigos de verdad". Y puede que Raúl tenga muchas cosas que me son desconocidas en su curriculum, al igual que sé que a él le pasa conmigo, pero a la vez también puedo afirmar que, aún sin habérnoslo propuesto y desde el silencio o la cercanía de otras cosas, los dos nos conocemos en un grado muy parecido a la perfección. Le considero, sin lugar a dudas, un amigo de verdad.

Ahora no tenemos un contacto muy vivo. Entre otras cosas, porque ni él ni (sobre todo) yo nos dejamos ver mucho por la facultad últimamente. Y, sin embargo, cada vez que le veo me río. Me paso un muy buen rato. Tenemos una profunda complicidad en la forma de entender el humor, y son muchas las veces que me sorprendo riéndome yo solo a carcajada limpia recordando alguna coña de Raúl o alguna anécdota vivida con él.

Hoy Raúl cumple 22 años. Los dos patitos. A ver si me lo cruzo un día de éstos y nos echamos unas risas. Y hablamos de cine, cine, cine. Y nos volvemos a descojonar.

Muchas felicidades.
 
Comentario:
me gustó mucho haber sido otro cordel que se cruzó con vosotros en primero de carrera, lo pasé muy bien y además conocí a uno de mis mejores amigos (que de paso, me presentó al otro;-p).
Eres un sol y te haces querer muuucho y con mucha gracia, además. Yo también tengo ganas de un encuentro de esos con vosotros dos, aunque sea para tomar algo, cuando se acaben los exámenes, vámonos a celebrar, aunque sea sutilmente el cumple de Raúl!!!! que no se diga;-) un besaso pa los dos!!! mOI.
No